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Acerca del Cairo
Programa de accción
Reservas Gobiernos
CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE
LA POBLACIÓN Y EL DESARROLLO
El Cairo, 5 a 13 de septiembre de
1994
Esta conferencia afirmó que existen cuatro requisitos
para cualquier programa de población y desarrollo:
igualdad y equidad del hombre y la mujer; la potenciación
del papel de la mujer; la capacidad de la mujer para controlar
su propia fertilidad; y la eliminación de toda violencia
contra la mujer. El Programa de Acción declaró
que la potenciación de la mujer y el mejoramiento de
su condición son fines importantes y esenciales para
que el desarrollo sostenible pueda tener éxito. Para
lograr estos fines, la Conferencia hizo tres recomendaciones
básicas: a) Que se establezcan mecanismos para que
la mujer tenga igual participación y representación
a todos los niveles del proceso político y de la vida
pública.
b) Que se hagan esfuerzos para promover la educación,
empleo y capacidades de la mujer en el desarrollo.
c) Que sea eliminada toda práctica discriminatoria,
incluyendo aquellas que ocurren en el lugar de trabajo, afectan
su acceso al crédito, al control de la propiedad y
a la seguridad social.
La Conferencia destacó, igualmente, que se debe poner
especial atención al problema de la discriminación
contra las niñas. A1 notar que en todas las sociedades
la discriminación basada en las diferencias entre el
hombre y la mujer comienza en las etapas mas tempranas de
la vida, la Conferencia exhortó a los gobiernos y líderes
a todos los niveles de la sociedad a tomar la iniciativa y
dar pasos efectivos contra la discriminación sexual
dentro de las familias basada en su preferencia por los hijos
varones. Asimismo, propugnó por una educación
especial y esfuerzos para una comunicación que promueva
igualdad en el trato de niños y niñas en asuntos
tales como nutrición, salud, educación y actividades
sociales, económicas y políticas, así
como sistemas de herencia equitativos. En un capítulo
del Programa de Acción titulado "Responsabilidades
masculinas y participación", la conferencia llamó
la atención de los gobiernos para promover "igual
participación de la mujer y del hombre en todas las
áreas de responsabilidad de la familia y del hogar,
incluyendo la planificación familiar, la crianza de
los hijos y las labores domésticas". La Conferencia
declaró que los hombres deben desempeñar un
papel vital en la consecución de la igualdad de la
mujer y el hombre, porque en la mayoría de las sociedades
ellos ejercen un poder preponderante en casi todas las esferas
de la vida.
Los documentos sobre la Declaración y la Plataforma
de Acción de la Conferencia ha sido publicado por The
Population Information Network (Popin) Gopher of the United
Nations Population Division, Department for Economic and Social
Information and Policy Analysis Naciones Unidas, encontrándose
disponible en la siguiente página web:
http://www.onu.org
ARRIBA
PROGRAMA DE ACCIÓN DE LA
CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE LA POBLACIÓN Y EL
DESARROLLO
CAPÍTULO I: PREÁMBULO
- (1.5) La Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo no es un acontecimiento aislado. Su Programa
de Acción se basa en el considerable consenso internacional
a que se ha llegado desde la Conferencia Mundial de Población,
celebrada en Bucarest en 1974, y la Conferencia Internacional
sobre Población, celebrada en Ciudad de México
en 1984, de examinar las amplias cuestiones de población,
crecimiento económico sostenido y desarrollo sostenible,
y sus interrelaciones, así como los adelantos por
lo que se refiere a la situación educacional y económica
de la mujer y a su habilitación. La Conferencia de
1994 recibió un mandato expresamente más amplio
que las anteriores conferencias de población respecto
de las cuestiones de desarrollo, lo que indica que cada
vez se tiene mayor conciencia de que la población,
la pobreza, las modalidades de producción y de consumo
y el medio ambiente están tan estrechamente interrelacionados
que no se puede considerar ninguno de ellos en aislamiento.
- (1.6) La Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo debe complementar y proseguir otras importantes
actividades internacionales efectuadas recientemente, y
sus recomendaciones deben basarse y ser compatibles con
los acuerdos a que se llegó en otras conferencias
y deben respaldarlos:
- (1.6a) La Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación
de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la
Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz, celebrada en Nairobi
en 1985.
- (1.6b) La Cumbre Mundial en favor de la Infancia, celebrada
en Nueva York en 1990.
- (1.6c) La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río
de Janeiro 1992.
- (1.6d) La Conferencia Internacional sobre Nutrición,
celebrada en Roma en 1992.
- (1.6e) La Conferencia Mundial de Derechos Humanos, celebrada
en Viena en 1993.
- (1.6f) El Año Internacional de las Poblaciones
Indígenas del Mundo, 1993, que culminaría
en el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas
del Mundo(1).
- (1.6g) La Conferencia Mundial sobre el Desarrollo Sostenible
de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo,
celebrada en Barbados en 1994 (2).
- (1.6h) El Año Internacional de la Familia, 1994(3).
- (1.7) Los resultados de la Conferencia están estrechamente
relacionados y aportarán importantes contribuciones
a otras importantes conferencias que se celebrarán
en 1995 y 1996, como la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Social(4), la Cuarta Conferencia
Mundial sobre la Mujer: Acción para la Igualdad,
el Desarrollo y la Paz(5), la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas
sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), la
preparación del Programa de Desarrollo, así
como la celebración del cincuentenario de las Naciones
Unidas. Se espera que estos acontecimientos sirvan para
reiterar el llamamiento de la Conferencia de 1994 para que
se invierta más en las personas y para que se adopte
un nuevo programa de acción para la habilitación
de la mujer a fin de garantizar que participe plenamente
a todos los niveles en la vida social, económica
y política de su comunidad.
- (1.8) En los 20 últimos años, muchas partes
del mundo han experimentado notables cambios demográficos,
sociales, económicos, ambientales y políticos.
Muchos países han hecho considerables progresos en
lo que respecta a ampliar el acceso a los servicios de salud
reproductiva y a reducir las tasas de natalidad y de mortalidad,
así como a aumentar los niveles de educación
y de ingreso, en particular la situación educacional
y económica de la mujer. Si bien los avances logrados
en los dos últimos decenios en esferas como la creciente
utilización de los anticonceptivos, la disminución
de la mortalidad materna, la ejecución de planes
y proyectos de desarrollo sostenible y la mejora de los
programas educacionales permiten ver con optimismo la satisfactoria
aplicación del presente Programa de Acción,
queda mucho por hacer. El mundo entero ha cambiado de una
manera que genera importantes oportunidades de abordar las
cuestiones de población y desarrollo. Entre las más
significativas cabe mencionar los grandes cambios de actitud
de la población del mundo y de sus dirigentes por
lo que hace a la salud reproductiva, la planificación
de la familia y el crecimiento de la población, que,
entre otras cosas, han dado como resultado el nuevo concepto
amplio de la salud reproductiva, que incluye la planificación
de la familia y la salud sexual, tal como se definen en
el presente Programa de Acción. Una tendencia particularmente
alentadora ha sido la renovada voluntad política
de muchos gobiernos de adoptar programas de planificación
de la familia y políticas relacionadas con la población.
A este respecto, el crecimiento económico sostenido
en el marco del desarrollo sostenible mejorará la
capacidad de los países para soportar las presiones
resultantes del crecimiento de la población previsto;
facilitará la transición demográfica
en los países en que hay un desequilibrio entre las
tasas demográficas y los objetivos sociales, económicos
y ambientales; y permitirá equilibrar e incluir los
aspectos demográficos en otras políticas relacionadas
con el desarrollo.
CAPÍTULO II: PRINCIPIOS
- Principio 1
- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad
y derechos (...).
- Principio 2
- (...) Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado
para si y su familia, incluso alimentación, vestido,
vivienda, agua y saneamiento adecuados.
- Principio 3
- El derecho al desarrollo es un derecho universal e inalienable,
que es parte integrante de los derechos humanos fundamentales,
y la persona humana es el sujeto central del desarrollo.(...)
El derecho al desarrollo debe ejercerse de manera que se
satisfagan equitativamente las necesidades ambientales,
de desarrollo y demográficas de las generaciones
presentes y futuras.
- Principio 4
- Promover la equidad y la igualdad de los sexos y los derechos
de la mujer, así como eliminar la violencia de todo
tipo contra la mujer y asegurarse de que sea ella quien
controle su propia fecundidad son la piedra angular de los
programas de población y desarrollo. Los derechos
humanos de la mujer y de las niñas y muchachas son
parte inalienable, integral e indivisible de los derechos
humanos universales. La plena participación de la
mujer, en condiciones de igualdad, en la vida civil, cultural,
económica, política y social a nivel nacional,
regional e internacional y la erradicación de todas
las formas de discriminación por motivos de sexo
son objetivos prioritarios de la comunidad internacional.
- Principio 8
- (...) Los Estados deberían adoptar todas las medidas
apropiadas para asegurar, en condiciones de igualdad entre
hombres y mujeres, el acceso universal a los servicios de
atención medica, incluidos los relacionados con la
salud reproductiva, que incluye la planificación
de la familia y la salud sexual. Los programas de atención
de la salud reproductiva deberían proporcionar los
más amplios servicios posibles sin ningún
tipo de coacción. Todas las parejas y todas las personas
tienen el derecho fundamental de decidir libre y responsablemente
el número y el espaciamiento de sus hijos y de disponer
de la información, la educación y los medios
necesarios para poder hacerlo.
- Principio 9
- La familia es la unidad básica de la sociedad y
como tal es preciso fortalecerla. Tiene derecho a recibir
protección y apoyo amplios. En los diferentes sistemas
sociales, culturales y políticos existen diversas
formas de familia. El matrimonio debe contraerse con el
libre consentimiento de los futuros cónyuges, y el
marido y la mujer deben estar en igualdad de condiciones.
- Principio 10
- Toda persona tiene derecho a la educación, que
deberá orientarse hacia el pleno desarrollo de los
recursos humanos, de la dignidad humana y del potencial
humano, prestando especial atención a las mujeres
y las niñas. La educación debería concebirse
de tal manera que fortaleciera el respeto por los derechos
humanos y las libertades fundamentales, incluidos los relacionados
con la población y el desarrollo. El interés
superior del niño deberá ser el principio
por el que se guíen los encargados de educarlo y
orientarlo; esa responsabilidad incumbe ante todo a los
padres.
CAPÍTULO III: RELACIONES ENTRE
LA POBLACIÓN, EL CRECIMIENTO ECONÓMICO SOSTENIDO
Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE
- Integración de las políticas demográficas
y de desarrollo
Bases para la acción
- (3.1) Las actividades cotidianas de todos los seres humanos,
comunidades y países guardan estrecha relación
con los cambios demográficos, las modalidades y los
niveles de utilización de los recursos naturales,
el estado del medio ambiente y el ritmo y la calidad del
desarrollo económico y social. Hay acuerdo general
en que la pobreza persistente y generalizada y las graves
desigualdades sociales entre hombres y mujeres tienen una
gran influencia en parámetros demográficos
tales como el crecimiento, la estructura y distribución
de la población y, a su vez, se ven influidas por
ellos. También hay acuerdo general en que las modalidades
irracionales de consumo y producción contribuyen
al uso insostenible de los recursos naturales y a la degradación
del medio ambiente, así como a reforzar las desigualdades
sociales y la pobreza, con las consecuencias ya mencionadas
respecto de los parámetros demográficos. En
la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente
y el Desarrollo y en el Programa 21 se pidió que
se adoptarán modalidades de desarrollo que reflejarán
una nueva comprensión de estos vínculos intersectoriales
y de otros. Reconociendo las realidades y consecuencias
a más largo plazo de las actividades actuales, el
problema de desarrollo consiste en atender a las necesidades
de las generaciones actuales sin poner en peligro la capacidad
de las generaciones futuras para atender a sus propias necesidades.
- Población, crecimiento económico
sostenido y pobreza
Bases para la acción
- (3.11) Aunque los logros registrados recientemente en
las estadísticas de indicadores como la esperanza
de vida y el producto nacional han sido notables y alentadoras,
por desgracia no reflejan plenamente las realidades de la
vida moderna de centenares de millones de hombres, mujeres,
adolescentes y niños. Pese a decenios de esfuerzos
en pro del desarrollo, en realidad han aumentado las diferencias
entre los países ricos y los pobres, así como
las desigualdades dentro de los países. Persisten
graves desigualdades de índole económica,
social y sexual, que entorpecen los esfuerzos por mejorar
la calidad de la vida de centenares de millones de personas.
Aproximadamente 1.000 millones de personas viven en la pobreza,
y esa cifra sigue aumentando.
- (3.13) La pobreza generalizada sigue siendo el principal
problema con que se tropieza al efectuar actividades de
desarrollo. La pobreza suele ir acompañada de desempleo,
malnutrición, analfabetismo, el bajo nivel social
de la mujer, riesgos ambientales y un acceso limitado a
servicios sociales y sanitarios, incluidos los servicios
de salud reproductiva, que a su vez incluye la planificación
de la familia. Todos estos factores contribuyen a elevar
los niveles de fecundidad, morbilidad y mortalidad, así
como a reducir la productividad económica. La pobreza
también esta íntimamente relacionada con la
inadecuada distribución espacial de la población,
el uso insostenible y la distribución no equitativa
de recursos naturales tales como la tierra y el agua, y
una grave degradación del medio ambiente.
- Objetivos
- (3.16) El objetivo es mejorar la calidad de vida de toda
la población mediante políticas adecuadas
de población y desarrollo y programas encaminados
a lograr la erradicación de la pobreza, el desarrollo
económico sostenido en el contexto del desarrollo
sostenible y modalidades sostenibles de consumo y producción,
aprovechamiento de los recursos humanos y la garantía
de todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo
como derecho universal e inalienable y parte integrante
de los derechos humanos fundamentales. Hay que prestar especial
atención al mejoramiento socioeconómico de
las mujeres pobres de los países desarrollados y
en desarrollo. Como las mujeres suelen ser el sector más
pobre de los pobres y al mismo tiempo actores clave del
proceso de desarrollo, la eliminación de la discriminación
social, cultural, política y económica contra
la mujer es condición indispensable para eliminar
la pobreza, promover el crecimiento económico sostenido
en el contexto del desarrollo sostenible, garantizar servicios
de planificación de la familia y de salud reproductiva
de calidad y lograr un equilibrio entre la población
y los recursos disponibles y las modalidades sostenibles
de consumo y producción.
- Medidas
- (3.18) Es preciso eliminar las desigualdades y barreras
existentes contra la mujer en la fuerza laboral y promover
su participación en la preparación y ejecución
de las políticas a todos los niveles, así
como su acceso a los recursos productivos y a la propiedad
de la tierra, y debería promoverse y fortalecerse
su derecho a heredar propiedades. Los gobiernos, las organizaciones
no gubernamentales y el sector privado deberían invertir
en la educación y el fomento de la capacidad de las
mujeres y las niñas y en los derechos jurídicos
y económicos de las mujeres, y en todos los aspectos
de la salud reproductiva, incluida la planificación
de la familia y la salud sexual, y deberían promover,
supervisar y evaluar todos esos aspectos, para que las mujeres
puedan contribuir efectivamente al crecimiento económico
y al desarrollo sostenible y beneficiarse de ellos.
- Población y medio ambiente
Bases para la acción
- (3.26) Las presiones sobre el medio ambiente pueden obedecer
al rápido crecimiento de la población, a la
distribución de la población y a la migración,
especialmente en ecosistemas ecológicamente vulnerables.
La urbanización y las políticas en que no
se tiene en cuenta la necesidad del desarrollo rural también
crean problemas ambientales.
- Medidas
- (3.30) Se deberían adoptar medidas para estimular
la plena participación de todos los grupos pertinentes,
especialmente las mujeres, a todos los niveles de adopción
de decisiones sobre cuestiones de población y medio
ambiente a fin de conseguir una ordenación sostenible
de los recursos naturales.
CAPÍTULO IV: IGUALDAD Y EQUIDAD
ENTRE LOS SEXOS Y HABILITACIÓN DE LA MUJER
- Mejoramiento de la condición de la mujer
Bases para la acción
- (4.1) La habilitación y la autonomía de
la mujer y el mejoramiento de su condición política,
social, económica y sanitaria constituyen en si un
fin de la mayor importancia. Además, son indispensables
para lograr el desarrollo sostenible. Es preciso que mujeres
y hombres participen e intervengan por igual en la vida
productiva y reproductiva, incluida la división de
responsabilidades en cuanto a la crianza de los hijos y
al mantenimiento del hogar. En todo el mundo, la mujer ve
en peligro su vida, su salud y su bienestar porque esta
sobrecargada de trabajo y carece de poder e influencia.
En la mayoría de las regiones del mundo, la mujer
recibe menos educación académica que el hombre
y, al mismo tiempo, no se suelen reconocer los conocimientos,
aptitudes y recursos de la mujer para hacer frente a la
vida. Las relaciones de poder que impiden que la mujer tenga
una vida sana y plena se hacen sentir en muchos planos de
la sociedad, desde el ámbito más personal
hasta el más público. Para lograr cambios,
hacen falta medidas de política y programas que mejoren
el acceso de la mujer a una vida segura y a recursos económicos,
aligeren sus responsabilidades extremas con respecto a los
quehaceres domésticos, eliminen los obstáculos
jurídicos a su participación en la vida pública
y despierten la conciencia social mediante programas de
educación y de difusión de masas eficaces.
Además, el mejoramiento de la condición de
la mujer también favorece su capacidad de adopción
de decisiones a todos los niveles en todas las esferas de
la vida, especialmente en el terreno de la sexualidad y
la reproducción. Esto es esencial, a su vez, para
el éxito a largo plazo de los programas de población.
La experiencia demuestra que los programas de población
y desarrollo tienen la máxima eficacia cuando, al
mismo tiempo, se adoptan medidas para mejorar la condición
de la mujer.
- (4.2) La educación es uno de los medios más
importantes para habilitar a la mujer con los conocimientos,
aptitudes y la confianza en si misma que necesita para participar
plenamente en el proceso de desarrollo. Hace más
de 40 años, en la Declaración Universal de
Derechos Humanos se afirmo que "toda persona tiene
derecho a la educación". En 1990, los gobiernos
participantes en la Conferencia Mundial sobre Educación
para Todos, que se celebró en Jomtien (Tailandia),
declararon su adhesión a la meta del acceso universal
a la educación básica. No obstante, pese a
los notables esfuerzos de países de todo el mundo
que han ampliado apreciablemente el acceso a la educación
básica, existen en el mundo aproximadamente 960 millones
de adultos analfabetos, de los cuales las dos terceras partes
son mujeres. Más de la tercera parte de los adultos
del planeta, en su mayoría mujeres, carecen de acceso
a la información impresa, a técnicas nuevas
y a tecnologías que mejorarían la calidad
de su vida y les ayudarían a conformarse y adaptarse
al cambio social y económico. Hay 130 millones de
niños que no van a la escuela primaria y el 70% de
ellos son niñas.
- Objetivos
- (4.3) Los objetivos son:
- (4.3a) Lograr la igualdad y equidad basadas en la asociación
armoniosa entre hombres y mujeres y permitir que la mujer
realice plenamente sus posibilidades.
- (4.3b) Potenciar la contribución de la mujer al
desarrollo sostenible mediante su plena participación
en el proceso de formulación de políticas
y adopción de decisiones en todas las etapas y su
intervención en todos los aspectos de la producción,
empleo, actividades generadoras de ingresos, educación,
salud, ciencia y tecnología, deportes, cultura y
actividades relacionadas con la población y otras
esferas, como formuladoras activas de las decisiones y como
participantes y beneficiarias.
- (4.3c) Asegurar que todas las mujeres, al igual que los
hombres, reciban la educación necesaria para satisfacer
sus necesidades humanas básicas y ejercer sus derechos
humanos.
- Medidas
- (4.4) Los países deberían adoptar medidas
para habilitar a la mujer y eliminar la desigualdad entre
hombres y mujeres a la brevedad posible:
- (4.4a) Creando mecanismos para la participación
igual y la representación equitativa de la mujer
en todos los niveles del proceso político y de la
vida pública en cada comunidad y sociedad y facultando
a la mujer para que articule sus inquietudes y necesidades.
- (4.4b) Promoviendo la realización plena de la mujer
mediante la educación, el desarrollo de sus aptitudes
y el empleo, y atribuyendo la mayor importancia a la eliminación
de la pobreza, el analfabetismo y la mala salud de las mujeres.
- (4.4c) Eliminando todas las prácticas que discriminan
contra la mujer; ayudando a la mujer a establecer y realizar
sus derechos, incluidos los relativos a la salud reproductiva
y sexual.
- (4.4d) Adoptando medidas apropiadas a fin de aumentar
la capacidad de la mujer para obtener ingresos fuera de
las ocupaciones tradicionales, lograr la autonomía
económica y asegurar la igualdad de acceso de la
mujer al mercado de trabajo y a los sistemas de seguridad
social.
- (4.4e) Eliminando la violencia contra la mujer.
- (4.4f) Eliminando las prácticas discriminatorias
de los empleadores contra la mujer, tales como las que exigen
prueba del uso de anticonceptivos o la declaración
del embarazo.
- (4.4g) Haciendo posible, mediante la aprobación
de leyes y reglamentos y la adopción de otras medidas
apropiadas, que la mujer combine las funciones de dar a
luz, amamantar y criar a sus hijos con la participación
en la fuerza de trabajo.
- (4.5) Todos los países deberían hacer mayores
esfuerzos por promulgar, reglamentar y hacer cumplir las
leyes nacionales y las convenciones internacionales en que
sean partes, tales como la Convención sobre la eliminación
de todas las formas de discriminación contra la mujer,
que protegen a la mujer de todo tipo de discriminación
económica y del acoso sexual, y por aplicar plenamente
la Declaración sobre la Eliminación de la
Violencia contra la Mujer y la Declaración y el Programa
de Acción de Viena aprobados en la Conferencia Mundial
de Derechos Humanos de 1993. Se insta a los países
a que firmen, ratifiquen y apliquen todos los acuerdos existentes
que promuevan los derechos de la mujer.
- (4.6) Los gobiernos deberían asegurar, en todos
los niveles, que la mujer pueda adquirir, poseer y vender
bienes y tierras en las mismas condiciones que el hombre,
obtener créditos y negociar contratos en nombre propio
y por cuenta propia y ejercer sus derechos jurídicos
de herencia.
- (4.7) Se insta a gobiernos y a empleadores a que eliminen
la discriminación por motivos de sexo en materia
de contratación, salarios, prestaciones, capacitación
y seguridad en el empleo con miras a eliminar las disparidades
de ingresos entre uno y otro sexo.
- (4.8) Los gobiernos, las organizaciones internacionales
y las organizaciones no gubernamentales deberían
velar porque sus políticas y prácticas de
personal se ajusten al principio de la representación
equitativa de ambos sexos, especialmente a los niveles de
gestión y formulación de políticas,
en todos los programas, incluidos los programas de población
y desarrollo. Se deberían elaborar procedimientos
e indicadores especiales a fin de analizar los programas
de desarrollo desde el punto de vista de sus efectos sobre
uno y otro sexo y evaluar la repercusión de esos
programas en la condición social, económica
y sanitaria de la mujer, y en su acceso a los recursos.
- (4.9) Los países deberían adoptar medidas
exhaustivas para eliminar todas las formas de explotación,
abuso, acoso y violencia contra las mujeres, las adolescentes
y las niñas. Esto supone la adopción de medidas
preventivas y de rehabilitación de las víctimas.
Los países deberían prohibir las prácticas
degradantes como el tráfico de mujeres, adolescentes
y niñas y la explotación por medio de la prostitución,
y deberían prestar especial atención a la
protección de los derechos y la seguridad de las
víctimas de esos delitos y de quienes estén
en situaciones que se puedan explotar, como las mujeres
migrantes, las empleadas domésticas y las escolares.
A este respecto, habría que adoptar salvaguardias
y mecanismos internacionales para la cooperación
a fin de asegurar el cumplimiento de estas medidas.
- (4.10) Se insta a los países a que individualicen
y condenen la práctica sistemática de la violación
y otras formas de trato inhumano y degradante de la mujer
como instrumento deliberado de guerra y de depuración
étnica y a que tomen medidas a fin de asegurar que
se preste plena ayuda a las víctimas de tales abusos
para su rehabilitación física y mental.
- (4.11) En las intervenciones concernientes a la salud
de la familia y otras medidas relacionadas con el desarrollo,
se debería prestar más atención al
tiempo que exigen de la mujer sus responsabilidades de criar
a los hijos, atender los quehaceres domésticos y
realizar actividades que generan ingresos. Se debería
insistir en las responsabilidades de los hombres respecto
de la crianza de los hijos y los quehaceres domésticos.
Se deberían hacer mayores inversiones en medidas
apropiadas para reducir la carga cotidiana de las responsabilidades
domésticas, que en su mayor parte recaen en la mujer.
Se debería prestar más atención a los
efectos adversos que la degradación del medio ambiente
y los cambios del uso de la tierra tienen en la distribución
del tiempo de la mujer. Los quehaceres domésticos
de la mujer no deberían tener repercusiones adversas
en su salud.
- (4.12) Deberían hacerse todos los esfuerzos posibles
por alentar la ampliación y el fortalecimiento de
los grupos de activistas, comunitarios y populares de apoyo
a la mujer. Esos grupos deberían ser los centros
de las campanas nacionales para lograr que la mujer tenga
conciencia de toda la gama de sus derechos jurídicos,
incluidos sus derechos en la familia, y ayudarla a organizarse
para hacer efectivos esos derechos.
- (4.13) Se insta encarecidamente a los países a
que promulguen leyes y apliquen programas y políticas
que permitan a los empleados de ambos sexos organizarse
para poder cumplir sus responsabilidades familiares y laborales
mediante horarios de trabajo flexibles, licencias para padres
y madres, servicios de guardería, licencias de maternidad,
facilidades para que las madres trabajadoras amamanten a
sus hijos, seguro médico y otras medidas. Debería
asegurarse el goce de derechos similares a quienes trabajan
en el sector informal.
- (4.14) Los programas destinados a satisfacer las necesidades
del creciente número de personas de edad deberían
tener en cuenta que la mujer representa la mayor proporción
de ese sector y que las ancianas suelen estar en situación
socioeconómica inferior a la de los hombres de la
misma edad.
- La niña
Bases para la acción
- (4.15) Dado que en todas las sociedades la discriminación
por razones de sexo suele comenzar en las etapas más
tempranas de la vida, una mayor igualdad para la niña
es un primer paso necesario para asegurar que la mujer realice
plenamente sus posibilidades y participe en pie de igualdad
en el proceso de desarrollo. En varios países, la
selección prenatal del sexo, las tasas de mortalidad
más altas de las niñas muy pequeñas
y las tasas de matricula escolar más bajas de las
niñas, en comparación con los varones, sugieren
que es posible que la "preferencia por el varón"
este restringiendo el acceso de las niñas a la alimentación,
la educación y la atención de salud. Esta
situación se ha visto agravada en muchos casos por
uso cada vez más frecuente de técnicas para
determinar el sexo del feto, como resultado de lo cual si
el feto es de sexo femenino, se aborta. Es indispensable
hacer inversiones en la salud, la nutrición y la
educación de las niñas, desde la infancia
hasta la adolescencia.
- Objetivos
- (4.16) Los objetivos son:
- (4.16a) Eliminar todas las formas de discriminación
contra las niñas y las causas en que se basa la preferencia
por el varón, como resultado de las cuales hay prácticas
dañinas e inmorales relacionadas como el infanticidio
de las niñas y la selección prenatal del sexo.
- (4.16b) Aumentar la conciencia pública del valor
de las niñas y mejorar la imagen que las niñas
tienen de si mismas, conseguir que tengan más confianza
en si mismas y que mejore su condición.
- (4.16c) Mejorar el bienestar de las niñas, especialmente
en lo que respecta a la salud, la nutrición y la
educación.
- Medidas
- (4.17) Ante todo, es preciso potenciar el valor de las
niñas para sus propias familias y para la sociedad
más allá de su definición de futuras
madres y encargadas del cuidado de los niños y reforzar
esa imagen con la adopción y aplicación de
políticas educacionales y sociales que fomenten su
plena participación en el desarrollo de las sociedades
en que viven. Los dirigentes de todos los niveles de la
sociedad deberían manifestarse enérgicamente
y actuar en forma decidida en contra de las formas de discriminación
por razones de sexo en la familia, basadas en la preferencia
por los hijos varones. Uno de los objetivos debería
ser la eliminación de la mortalidad excesiva de las
niñas para finales del decenio, dondequiera que exista
esa pauta. Es preciso realizar actividades de educación
especial y de información pública encaminadas
a promover la igualdad de trato de niños y niñas
en lo que respecta a la nutrición, la salud, la educación
y las actividades económicas y políticas,
así como a derechos sucesorios equitativos.
- (4.18) Se exhorta a todos los países a que, además
de alcanzar la meta de la enseñanza primaria universal
antes del año 2015, velen por el acceso más
amplio y temprano posible de la niña y la mujer a
la enseñanza secundaria y superior, así como
a la formación profesional y técnica, teniendo
presente la necesidad de mejorar la calidad e importancia
de esa educación.
- (4.19) Las escuelas, los medios de difusión y otras
instituciones sociales deberían eliminar en todos
los materiales informativos y docentes los estereotipos
que refuerzan las desigualdades entre hombres y mujeres
y hacen que las niñas no se respeten a si mismas.
Los países deben reconocer que, además de
ampliar las posibilidades de educación de las niñas,
también es preciso cambiar las actitudes y las prácticas
de los maestros, los planes de estudios y las instalaciones
de las escuelas a fin de que reflejen la determinación
de eliminar todas las formas de discriminación basada
en el sexo, reconociendo al mismo tiempo las necesidades
especificas de las niñas.
- (4.20) Los países deberían elaborar un enfoque
integrado de las necesidades especiales de las niñas
y jóvenes en materia de nutrición, salud general
y reproductiva, educación y necesidades sociales,
ya que muchas veces con esas inversiones adicionales en
beneficio de las adolescentes se pueden compensar los insuficientes
cuidados de salud y de nutrición a que han estado
expuestas.
- (4.21) Los gobiernos deberían hacer cumplir estrictamente
las leyes encaminadas a garantizar que solo se contraiga
matrimonio con el libre y pleno consentimiento de los interesados.
Además, los gobiernos deberían hacer cumplir
estrictamente las leyes relacionadas con la edad mínima
para el consentimiento y para contraer matrimonio y deberían
aumentar la edad mínima para contraer matrimonio
cuando sea necesario. Los gobiernos y las organizaciones
no gubernamentales deberían generar el apoyo social
necesario para hacer cumplir las leyes sobre la edad mínima
para contraer matrimonio, en particular proporcionando posibilidades
de educación y de empleo.
- (4.22) Se insta a los gobiernos a que prohiban la mutilación
genital femenina dondequiera que se practique y a que apoyen
decididamente los esfuerzos de las organizaciones no gubernamentales
y comunitarias y las instituciones religiosas por eliminar
esas prácticas.
- (4.23) Se insta a los gobiernos a que adopten las medidas
necesarias para prevenir el infanticidio, la selección
prenatal del sexo, el tráfico de niñas y el
uso de niñas en la prostitución y la pornografía.
- Responsabilidades y participación del hombre
Bases para la acción
- (4.24) Los cambios de los conocimientos, las actitudes
y el comportamiento de hombres y mujeres constituyen una
condición necesaria para el logro de una colaboración
armoniosa entre hombres y mujeres. El hombre desempeña
un papel clave en el logro de la igualdad de los sexos,
puesto que, en la mayoría de las sociedades, ejerce
un poder preponderante en casi todas las esferas de la vida,
que van de las decisiones personales respecto del tamaño
de la familia hasta las decisiones sobre políticas
y programas públicos a todos los niveles. Es fundamental
mejorar la comunicación entre hombres y mujeres en
lo que respecta a las cuestiones relativas a la sexualidad
y a la salud reproductiva y la comprensión de sus
responsabilidades conjuntas, de forma que unos y otras colaboren
por igual en la vida pública y en la privada.
- Objetivos
- (4.25) El objetivo es promover la igualdad de los sexos
en todas las esferas de la vida, incluida la vida familiar
y comunitaria, y alentar a los hombres a que se responsabilicen
de su comportamiento sexual y reproductivo y a que asuman
su función social y familiar.
- Medidas
- (4.26) Los gobiernos deberían promover y alentar
la participación del hombre y la mujer en pie de
igualdad en todas las esferas de la vida familiar y en las
responsabilidades domésticas, incluidas la planificación
de la familia, la crianza de los hijos y las labores domésticas.
Esto debería lograrse mediante información,
educación, comunicación, leyes sobre el empleo
y promoviendo un entorno económicamente favorable
que permita, entre otras cosas, las licencias familiares
para hombres y mujeres de modo que tengan más posibilidades
de compaginar responsabilidades domésticas y públicas.
- (4.27) Deberían hacerse esfuerzos especiales por
insistir en la parte de responsabilidad del hombre y promover
la participación activa de los hombres en la paternidad
responsable, el comportamiento sexual y reproductivo saludable,
incluida la planificación de la familia; la salud
prenatal, materna e infantil; la prevención de las
enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH;
la prevención de los embarazos no deseados y de alto
riesgo; la participación y la contribución
al ingreso familiar; la educación de los hijos, la
salud y la nutrición; y el reconocimiento y la promoción
de que los hijos de ambos sexos tienen igual valor. Las
responsabilidades del hombre en la vida familiar deben incluir
la educación de los niños desde la más
tierna infancia. Debe hacerse especial hincapié en
la prevención de la violencia contra las mujeres
y los niños.
- (4.28) Los gobiernos deberían adoptar medidas para
asegurar que los niños reciban apoyo financiero adecuado
de sus padres, entre otras cosas, velando porque se cumplan
las leyes relativas al pago de alimentos. Los gobiernos
deberían considerar la posibilidad de modificar sus
leyes y sus políticas para que los hombres cumplan
sus responsabilidades y proporcionen apoyo financiero a
sus hijos y a su familia. Esas leyes y políticas
también deberían fomentar el mantenimiento
o la reconstitución de la unidad familiar. Debería
protegerse la seguridad de las mujeres en relaciones abusivas.
- (4.29) Los dirigentes nacionales y locales deberían
promover la plena participación del hombre en la
vida familiar y la plena integración de la mujer
en la vida de la comunidad. Los padres y las escuelas deberían
velar porque se inculquen a los niños desde la más
tierna edad actitudes de respeto por la mujer y la niña
como iguales, así como la comprensión de la
responsabilidad que les incumbe en todos los aspectos de
una vida familiar segura y armoniosa. Se necesitan con urgencia
programas para llegar a los niños antes de que inicien
su actividad sexual.
CAPÍTULO V: LA FAMILIA, SUS FUNCIONES,
DERECHOS, COMPOSICIÓN Y ESTRUCTURA
- Diversidad de la estructura y la composición
de la familia
Bases para la acción
- (5.1) Aunque hay diversas formas de familia en los diferentes
sistemas sociales, culturales, jurídicos y políticos,
la familia es la unidad básica de la sociedad y,
por consiguiente, tiene derecho a recibir protección
y apoyo amplios. El proceso de rápido cambio demográfico
y socioeconómico que se ha producido en todo el mundo
ha influido en las modalidades de formación de las
familias y en la vida familiar, provocando importantes cambios
en la composición y la estructura de las familias.
Las ideas tradicionales de división por sexos de
las funciones de los progenitores y las funciones domésticas
y de participación en la fuerza de trabajo remunerada
no reflejan las realidades y aspiraciones actuales, pues
son cada vez más las mujeres que, en todo el mundo,
ocupan empleos remunerados fuera de su casa. Al mismo tiempo,
la migración generalizada, los traslados forzados
de población provocados por conflictos violentos
y guerras, la urbanización, la pobreza, los desastres
naturales y otras causas de desplazamiento han provocado
mayores tensiones en la familia porque a menudo ya no se
dispone de la asistencia de la red de apoyo que era la familia
ampliada. A menudo, los padres tienen que depender más
que antes de la asistencia de terceros para poder cumplir
sus obligaciones laborales y familiares, sobre todo cuando
en las políticas y los programas que afectan a la
familia no se tienen en cuenta los diversos tipos de familia
existentes o no se presta la debida atención a las
necesidades y a los derechos de las mujeres y los niños.
- Objetivos
- (5.2a) Elaborar políticas y leyes que presten mayor
apoyo a la familia, contribuyan a su estabilidad y tengan
en cuenta su pluralidad de formas, en particular en lo que
se refiere al creciente número de familias monoparentales.
- (5.2b) Establecer medidas de seguridad social que aborden
las causas sociales, culturales y económicas del
costo cada vez más alto de la crianza de los hijos.
- (5.2c) Promover la igualdad de oportunidades de los miembros
de la familia, especialmente los derechos de las mujeres
y los niños en la familia.
- Medidas
- (5.3) Los gobiernos, en cooperación con los empleadores,
deberían facilitar y promover los medios necesarios
para que la participación en la fuerza laboral sea
compatible con las obligaciones familiares, especialmente
en el caso de las familias con niños pequeños.
Dichos medios podrían incluir seguro médico
y seguridad social, guarderías y salas de lactancia
en el lugar de trabajo, jardines de infancia, trabajos de
jornada parcial, licencia paterna remunerada, licencia materna
remunerada, horarios flexibles y servicios de salud reproductiva
y de salud infantil.
- (5.4) Al formular las políticas de desarrollo socioeconómico,
se debería prestar especial atención a aumentar
la capacidad de obtención de ingresos de todos los
miembros adultos de las familias económicamente desfavorecidas,
inclusive los ancianos y las mujeres que trabajan en el
hogar, y hacer lo necesario para que los niños reciban
una educación en lugar de obligarlos a trabajar.
Se debería prestar particular atención a las
familias monoparentales necesitadas, especialmente las que
tienen que mantener totalmente o en parte a los hijos y
a otros familiares a cargo, velando porque se les pague
al menos, el salario y las prestaciones mínimos,
el crédito, la educación, la financiación
de grupos de autoayuda para mujeres y una obligación
jurídica más estricta de cumplimiento de las
obligaciones financieras del padre respecto de sus hijos.
- (5.5) Los gobiernos deberían adoptar medidas eficaces
para eliminar todas las formas de coacción y discriminación
en las políticas y prácticas. Se deberían
adoptar y aplicar medidas para eliminar los matrimonios
entre menores y la mutilación genital femeninas.
Se debería proporcionar asistencia a los discapacitados
para que puedan cumplir sus responsabilidades y ejercer
sus derechos familiares y reproductivos.
- (5.6) Los gobiernos deberían mantener y desarrollar
más a fondo mecanismos para documentar los cambios
y realizar estudios sobre la composición y estructura
de la familia, especialmente sobre los hogares con una sola
persona y las familias monoparentales, así como las
familias multigeneracionales.
- Apoyo socioeconómico a la familia
Bases para la acción
- (5.7) Las familias son sensibles a las tensiones que provocan
los cambios sociales y económicos. Es fundamental
conceder asistencia particular a las familias que atraviesan
situaciones difíciles. En los últimos años
las condiciones han empeorado para muchas familias debido
a la falta de empleo remunerado y a las medidas adoptadas
por los gobiernos para equilibrar sus presupuestos reduciendo
el gasto social. Cada vez hay más familias vulnerables,
inclusive familias con un solo progenitor en que el cabeza
de familia es una mujer, familias pobres con ancianos o
discapacitados, familias refugiadas y desplazadas y familias
en que hay SIDA y otras enfermedades mortales, toxicomanías,
maltrato de los niños y violencia doméstica.
El aumento de la emigración laboral y los movimientos
de refugiados son otras fuentes de tensión y desintegración
familiar que han contribuido a aumentar las responsabilidades
con que se enfrentan las mujeres. En muchos medios urbanos,
millones de niños y jóvenes quedan abandonados
a sus propios medios al romperse los vínculos familiares,
por lo que cada vez están más expuestos a
riesgos como el abandono de la escuela, la explotación
laboral, la explotación sexual, los embarazos no
deseados y las enfermedades de transmisión sexual.
- Objetivo
- (5.8) El objetivo es velar porque en todas las políticas
de desarrollo social y económico se tengan plenamente
en cuenta las necesidades diversas y cambiantes y los derechos
de las familias y de sus miembros y se presten el apoyo
y la protección necesarios, en particular a las familias
más vulnerables y a los miembros más vulnerables
de las familias.
- Medidas
- (5.9) Los gobiernos deberían formular políticas
en que se tenga en cuenta a las familias en lo relativo
a la vivienda, el trabajo, la salud, la seguridad social
y la educación, con objeto de crear un medio ambiente
favorable a la familia, teniendo presentes sus diversas
formas y funciones, y deberían apoyar los programas
de educación relativos a las funciones de los progenitores,
y a los conocimientos que estos deben tener, así
como al desarrollo de los niños. Los gobiernos, en
colaboración con otros interesados, deberían
desarrollar la capacidad de vigilar el efecto de las decisiones
y medidas sociales y económicas sobre el bienestar
de las familias, la situación de la mujer en la familia
y la capacidad de las familias para atender a las necesidades
básicas de sus miembros.
- (5.10) Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales
y las organizaciones comunitarias interesadas, a todos los
niveles, deberían encontrar nuevas formas de prestar
una asistencia más eficaz a las familias y a las
personas que las integran que puedan verse afectadas por
problemas concretos, como la pobreza extrema, el desempleo
crónico, la enfermedad, la violencia en el hogar
y la violencia sexual, el pago de una dote, la toxicomanía
y el alcoholismo, el incesto y los malos tratos, el descuido
o el abandono de los niños.
- (5.11) Los gobiernos deberían apoyar y desarrollar
los mecanismos adecuados para prestar asistencia a las familias
en el cuidado de sus hijos y de las personas de edad o con
discapacidad que estén a su cargo, inclusive las
afectadas por el VIH y el SIDA, alentar a que esas responsabilidades
sean compartidas por hombres y mujeres y apoyar la viabilidad
de las familias constituidas por varias generaciones.
- (5.12) Los gobiernos y la comunidad internacional deberían
prestar más atención y manifestar mayor solidaridad
a las familias pobres y a las familias víctimas de
la guerra, la sequía, el hambre, los desastres naturales
y la discriminación o la violencia racial y étnica.
Se debería hacer todo lo posible para mantener juntos
a los miembros de las familias, permitir que se reúnan
en caso de separación y velar porque tengan acceso
a los programas gubernamentales destinados a prestar apoyo
y asistencia a las familias vulnerables.
- (5.13) Los gobiernos deberían ayudar a las familias
monoparentales y prestar especial atención a las
necesidades de las viudas y los huérfanos. Se debería
hacer todo lo posible por ayudar a establecer vínculos
de tipo familiar en circunstancias especialmente difíciles,
por ejemplo, en el caso de los niños de la calle.
CAPÍTULO VI: CRECIMIENTO Y ESTRUCTURA
DE LA POBLACIÓN
- Tasas de fecundidad, mortalidad y crecimiento
demográfico
Bases para la acción
- (6.1) El crecimiento de la población mundial es
más alto que nunca en términos absolutos;
los incrementos actuales se aproximan a los 90 millones
de personas por año. Según las proyecciones
de las Naciones Unidas, es probable que los incrementos
anuales de población se mantengan por encima de esa
cifra hasta el 2015. La población mundial, que había
tardado 123 años en pasar de 1.000 millones a 2.000
millones de personas, registro incrementos sucesivos de
1.000 millones de personas al cabo de 33 años, 14
años y 13 años. Se prevé que la transición
en curso, de los 5.000 millones a los 6.000 millones, solo
llevará 11 años y concluirá en 1998.
La población mundial aumento a una tasa del 1,7%
anual durante el periodo 1985-1990, pero se calcula que
en los próximos decenios disminuirá y llegará
al 1% anual en el periodo 2020-2025. No obstante, para alcanzar
la estabilización de la población durante
el siglo XXI será preciso que se apliquen todas las
políticas y recomendaciones que figuran en el presente
Programa de Acción.
- (6.2) Actualmente, la mayoría de los países
avanzan hacia una modalidad de tasas bajas de natalidad
y de mortalidad, pero como lo hacen a velocidades diferentes,
el panorama resultante es el de un mundo que debe hacer
frente a situaciones demográficas cada vez más
diversas. Los promedios nacionales de fecundidad variaron
en 1985-1990, de unos 8,5 niños por mujer en Rwanda
a 1,3 niños por mujer en Italia, mientras que la
esperanza de vida al nacer, indicador de la mortalidad,
fue de 41 años en Sierra Leona a 78,3 años
en el Japón. Según las estimaciones, la esperanza
de vida al nacer ha disminuido en muchas regiones, incluidos
algunos países con economías en transición.
En el periodo 1985-1990, el 44% de la población mundial
vivía en los 114 países cuyas tasas de crecimiento
superaron el 2% anual. Entre esos se contaban casi todos
los países de Africa, cuya población se duplica,
por termino medio, aproximadamente cada 24 años,
dos tercios de los países de Asía y un tercio
de los países de América Latina. En cambio,
66 países (europeos en su mayoría) que representaban
el 23% de la población mundial tuvieron tasas de
crecimiento inferiores al 1% anual. A las tasas actuales,
la población de Europa tardaría más
de 380 años en duplicarse. La disparidad de estos
niveles y diferencias influye en última instancia
en el tamaño y en la distribución regional
de la población mundial y en sus perspectivas de
desarrollo sostenible. Se prevé que entre 1995 y
2015 la población de las regiones más desarrolladas
aumentará en unos 120 millones mientras que las de
las regiones menos desarrolladas aumentará en 1.727
millones.
- Objetivo
- (6.3) Tras reconocer que el propósito definitivo
es mejorar la calidad de la vida de las generaciones actuales
y futuras, el objetivo es facilitar la transición
demográfica cuanto antes en los países donde
haya un desequilibrio entre las tasas demográficas
y las metas sociales, económicas y ambientales, respetando
al mismo tiempo los derechos humanos. Dicho proceso contribuirá
a la estabilización de la población mundial
y, junto con las modificaciones en las modalidades no sostenibles
de producción y consumo, al desarrollo sostenible
y el crecimiento económico.
- Medidas
- (6.4) Los países deberían prestar más
atención a la importancia de las tendencias demográficas
para el desarrollo. Los países que no hayan completado
su transición demográfica deberían
adoptar medidas eficaces en ese sentido en el contexto del
desarrollo social y económico y del pleno respeto
de los derechos humanos. Los países que hayan concluido
su transición demográfica deberían
adoptar las medidas necesarias para optimizar sus tendencias
demográficas en el contexto del desarrollo social
y económico. Tales medidas incluyen promover el desarrollo
económico y aliviar la pobreza, sobre todo en las
zonas rurales, mejorar la condición de la mujer,
garantizar el acceso universal a la enseñanza primaria
y a una atención primaria de salud de buena calidad,
incluidos servicios de salud reproductiva y de planificación
de la familia, y establecer estrategias educacionales relativas
a la paternidad responsable y la educación sexual.
Los países deberían movilizar todos los sectores
de la sociedad en estas actividades, incluidas las organizaciones
no gubernamentales, los grupos de la comunidad y el sector
privado.
- (6.5) Al tratar de resolver las cuestiones relativas al
crecimiento demográfico, los países deberían
reconocer la relación entre el nivel de fecundidad
y los de mortalidad y tratar de disminuir los altos niveles
de mortalidad neonatal, infantil y materna, a fin de reducir
la necesidad de altas tasas de fecundidad y el número
de nacimientos de gran riesgo.
- Los niños y los jóvenes
Bases para la acción
- (6.6) Debido a la disminución de la mortalidad
y a la persistencia de los altos niveles de fecundidad,
la proporción de niños y jóvenes sigue
siendo muy grande en la población de muchos países
en desarrollo. En todas las regiones menos desarrolladas,
el 36% de la población es menor de 15 años,
e incluso tras las disminuciones previstas de las tasas
de fecundidad, la cifra se mantendrá en torno al
30% hasta el año 2015. En Africa, la proporción
de la población que tiene menos de 15 años
es del 45%, cifra que se calcula que se reducirá
solo ligeramente, al 40%, para el año 2015. La pobreza
tiene efectos devastadores en la salud y el bienestar de
los niños. Los niños pobres corren un gran
riesgo de padecer de malnutrición y contraer enfermedades,
así como de ser víctimas de la explotación
laboral, la trata de menores, el descuido, el abuso sexual
y la toxicomanía. Las necesidades presentes y futuras
que plantean las grandes poblaciones de jóvenes,
sobre todo en materia de salud, educación y empleo,
imponen exigencias y obligaciones importantes a las familias,
las comunidades, los países y la comunidad internacional.
La obligación primordial consiste en asegurar que
todo niño que nazca sea un hijo deseado. En segundo
lugar figura la obligación de reconocer que los niños
constituyen el recurso más importante para el futuro
y que a fin de alcanzar el crecimiento económico
sostenido y el desarrollo sostenible es indispensable que
los padres y las sociedades hagan mayores inversiones en
ellos.
- Objetivos
- (6.7) Los objetivos son:
- (6.7a) Promover en la máxima medida posible la
salud, el bienestar y el potencial de todos los niños,
adolescentes y jóvenes en su calidad de futuros recursos
humanos del mundo, de conformidad con los compromisos contraídos
al respecto en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia
y con arreglo a la Convención sobre los Derechos
del Niño.
- (6.7b) Satisfacer las necesidades especiales de los adolescentes
y los jóvenes, especialmente las jóvenes,
en materia de apoyo de la sociedad, la familia y la comunidad,
oportunidades económicas, participación en
el proceso político y acceso a la educación,
la salud, la orientación y servicios de salud reproductiva
de alta calidad, teniendo presente la propia capacidad creativa
de los adolescentes y jóvenes.
- (6.7c)Alentar a los niños, adolescentes y jóvenes,
en particular las jóvenes, a que continúen
sus estudios a fin de que estén preparados para una
vida mejor, de aumentar su capacidad humana y de impedir
los matrimonios a edad muy temprana y los nacimientos de
gran riesgo y reducir la consiguiente mortalidad y morbilidad.
- Medidas
- (6.8) Los países deberían asignar alta prioridad
y atención a todos los aspectos de la protección,
la supervivencia y el desarrollo de los niños y jóvenes,
en particular los niños y jóvenes de la calle,
y deberían desplegar todos los esfuerzos posible
por eliminar los efectos adversos que la pobreza tiene para
los niños y jóvenes, incluida la malnutricion
y las enfermedades que se pueden prevenir. Se debería
garantizar a los niños y las niñas la igualdad
de oportunidades educacionales a todos los niveles.
- (6.9) Los países deberían adoptar medidas
eficaces para eliminar el descuido de los niños y
todo tipo de explotación y abuso de los niños,
adolescentes y jóvenes, tales como el secuestro,
la violación y el incesto, la pornografía,
la trata de menores, el abandono y la prostitución.
En particular, los países deberían adoptar
medidas apropiadas para eliminar el abuso sexual de los
niños, dentro y fuera de sus fronteras.
- (6.10) Todos los países deberían promulgar
y aplicar estrictamente leyes contra la explotación
económica, el abuso físico y mental o el descuido
de los niños, de conformidad con los compromisos
contraídos en virtud de la Convención sobre
los Derechos del Niño y otros instrumentos pertinentes
de las Naciones Unidas. Los países deberían
proporcionar servicios de apoyo y rehabilitación
a las víctimas de esos abusos.
- (6.11) Los países deberían crear urgentemente
un entorno socioeconómico favorable a la eliminación
de todos los matrimonios y demás uniones de niños
y deberían desalentar el matrimonio a edad muy temprana.
Es preciso que en los programas educacionales de los países
se destaquen las obligaciones sociales que entraña
el matrimonio. Los gobiernos deberían adoptar medidas
para eliminar la discriminación contra las jóvenes
embarazadas.
- (6.12) Todos los países deberían adoptar
medidas colectivas para aliviar el sufrimiento de los niños
en situaciones de conflicto armado y otros desastres y proporcionar
asistencia para la rehabilitación de los niños
que sean víctimas de esos conflictos y desastres.
- (6.13) Los países deberían tratar de satisfacer
las necesidades y aspiraciones de los jóvenes, en
particular en materia de educación académica
y no académica, capacitación, oportunidades
de empleo, vivienda y salud, con miras a garantizar así
su integración y participación en todas las
esferas de la sociedad, en particular en el proceso político
y en la preparación para ocupar cargos directivos.
- (6.14) Los gobiernos deberían formular programas
de capacitación y empleo con el activo apoyo de las
organizaciones no gubernamentales y el sector privado. Se
debería considerar primordial atender a las necesidades
básicas de los jóvenes, mejorar su calidad
de vida y aumentar su contribución al desarrollo
sostenible.
- (6.15) Los jóvenes deberían participar activamente
en la planificación, ejecución y evaluación
de las actividades de desarrollo que repercuten directamente
en su vida diaria. Ello es particularmente importante en
lo que respecta a las actividades y los servicios de información,
educación y comunicación sobre la reproductiva
y sexual, incluida la prevención de los embarazos
tempranos, la educación sexual y la prevención
del VIH/SIDA y de otras enfermedades que se transmiten sexualmente.
Se debería garantizar el acceso a esos servicios,
así como su carácter confidencial y privado,
con el apoyo y la orientación de los padres y de
conformidad con la Convención sobre los Derechos
del Niño. Asimismo, se requieren programas educacionales
a favor de la difusión de conocimientos que permitan
planificar la vida y alcanzar estilos de vida satisfactorios
y en contra del uso indebido de drogas.
- Las personas de edad
Bases para la acción
- (6.16) La disminución de la fecundidad, combinada
con la constante reducción de la mortalidad, produce
cambios fundamentales en la estructura por edades de la
población de la mayor parte de las sociedades; en
particular, se han registrado aumentos de la proporción
y el número de personas de edad, así como
un número creciente de personas de edad muy avanzada.
En las regiones más desarrolladas, aproximadamente
una de cada seis personas tiene al menos 60 años;
la proporción se acercará a una de cada cuatro
personas para el año 2025. La situación de
los países en desarrollo en los que se ha registrado
una rápida disminución del nivel de fecundidad
merece particular atención. En la mayoría
de las sociedades, la mujer que vive más años
que el hombre, es mayoría entre la población
de edad; en muchos países, las ancianas pobres son
especialmente vulnerables. El aumento sostenido de los grupos
de edad en las poblaciones nacionales, tanto en valores
absolutos como en relación con la población
en edad de trabajar, tiene importantes repercusiones en
muchos países, en particular sobre la viabilidad
futura de las modalidades oficiales y no oficiales de asistencia
a las personas de edad. Las consecuencias económicas
y sociales de este "envejecimiento de la población"
representan a la vez una oportunidad y un problema para
todas las sociedades. Muchos países están
reconsiderando sus políticas a la luz del principio
de que la población de personas de edad constituye
un componente valioso e importante de los recursos humanos
de que dispone una sociedad. Asimismo, están intentando
determinar la mejor forma de ayudar a las personas de edad
con necesidades de apoyo a largo plazo.
- Objetivos
- (6.17b) Establecer sistemas de atención de salud
y sistemas de seguridad económica y social para las
personas de edad, según proceda, prestando especial
atención a las necesidades de las mujeres.
- Medidas
- (6.20) Los gobiernos, en colaboración con las organizaciones
no gubernamentales y el sector privado, deberían
fortalecer los sistemas de apoyo y seguridad para las personas
de edad, tanto oficiales como no oficiales, y eliminar todas
las formas de violencia y discriminación contra las
personas de edad en todos los países, prestando especial
atención a las necesidades de las mujeres de edad.
CAPÍTULO VII:(6)
DERECHOS REPRODUCTIVOS Y SALUD REPRODUCTIVA
- (7.1) Este capítulo se orienta especialmente por
los principios contenidos en el capítulo II, y en
particular por sus párrafos introductorios.
- Derechos reproductivos y salud reproductiva
Bases para la acción
- (7.2) La salud reproductiva es un estado general de bienestar
físico, mental y social, y no de mera ausencia de
enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados
con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos.
En consecuencia, la salud reproductiva entraña la
capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria
y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir
hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia.
Esta última condición lleva implícito
el derecho del hombre y la mujer a obtener información
y de planificación de la familia de su elección,
así como a otros métodos para la regulación
de la fecundidad que no estén legalmente prohibidos,
y acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles
y aceptables, el derecho a recibir servicios adecuados de
atención de la salud que permitan los embarazos y
los partos sin riesgos y den a las parejas las máximas
posibilidades de tener hijos sanos. En consonancia con esta
definición de salud reproductiva, la atención
de la salud reproductiva se define como el conjunto de métodos,
técnicas y servicios que contribuyen a la salud y
al bienestar reproductivos al evitar y resolver los problemas
relacionados con la salud reproductiva. Incluye también
la salud sexual, cuyo objetivo es el desarrollo de la vida
y de las relaciones personales y no meramente el asesoramiento
y la atención en materia de reproducción y
de enfermedades de transmisión sexual.
- (7.3) La promoción del ejercicio responsable de
esos derechos de todos deben ser la base primordial de las
políticas y programas estatales y comunitarios en
la esfera de la salud reproductiva, incluida la planificación
de la familia. Como parte de este compromiso, se debe prestar
plena atención, a la promoción de relaciones
de respeto mutuo e igualdad entre hombres y mujeres, y particularmente
a las necesidades de los adolescentes en materia de enseñanza
y de servicios con objeto de que puedan asumir su sexualidad
de modo positivo y responsable. La salud reproductiva esta
fuera del alcance de muchas personas de todo el mundo a
causa de factores como: los conocimientos insuficientes
sobre la sexualidad humana y la información y los
servicios insuficientes o de mala calidad en materia de
salud reproductiva; la prevalencia de comportamientos sexuales
de alto riesgo; las prácticas sociales discriminatorias;
las actitudes negativas hacia las mujeres y las niñas;
y el limitado poder de decisión que tienen muchas
mujeres respecto de su vida sexual y reproductiva. En la
mayoría de los países, los adolescentes son
particularmente vulnerables a causa de su falta de información
y de acceso a los servicios pertinentes. Las mujeres y los
hombres de más edad tienen problemas especiales en
materia de salud reproductiva, que no suelen encararse de
manera adecuada.
- (7.4) La aplicación del presente Programa de Acción
debe orientarse por esta definición amplia de salud
reproductiva, que incluye la salud sexual.
- Medidas
- (7.6) Mediante el sistema de atención primaria
de salud, todos los países deben esforzarse porque
la salud reproductiva esté al alcance de todas las
personas de edad apropiada lo antes posible y a más
tardar para el año 2015. La atención de la
salud reproductiva en el contexto de la atención
primaria de la salud debería abarcar, entre otras
cosas: asesoramiento, información, educación,
comunicaciones y servicios en materia de planificación
de la familia; educación y servicios de atención
prenatal, partos sin riesgos, y atención después
del parto, en particular para la lactancia materna y la
atención de la salud materno infantil, prevención
y tratamiento adecuado de la infertilidad; interrupción
del embarazo de conformidad con lo indicado en el párrafo
8.25, incluida la prevención del aborto y el tratamiento
de sus consecuencias; tratamiento de las infecciones del
aparato reproductor, las enfermedades de transmisión
sexual y otras afecciones de la salud reproductiva; e información,
educación y asesoramiento, según sea apropiado,
sobre sexualidad humana, la salud reproductiva y paternidad
responsable. Se debería disponer en todos los casos
de sistemas de remisión a servicios de planificación
de la familia y de diagnóstico y tratamiento de las
complicaciones del embarazo, el parto y el aborto, la infertilidad,
las infecciones del aparato reproductor, el cáncer
de mama y del aparato reproductor, las enfermedades de transmisión
sexual y el VIH/SIDA. La disuasión activa de prácticas
peligrosas como la mutilación genital de las mujeres,
también debería formar parte de los programas
de atención de la salud reproductiva.
- (7.7) Se deberían preparar programas de atención
de la salud reproductiva para atender a las necesidades
de las mujeres y las adolescentes en las que entrañen
la participación de la mujer en la dirección,
la planificación, la adopción de decisiones,
la gestión, la ejecución, la organización
y la evaluación de los servicios. Los gobiernos y
otras organizaciones deberían adoptar medidas activas
para hacer que las mujeres estén incluidas en todos
los niveles del sistema de atención de la salud.
- (7.9) Los gobiernos deberían promover una participación
mucho más amplia de la comunidad en los servicios
de atención de la salud reproductiva, descentralizando
la gestión de los programas de salud pública
y formando asociaciones en cooperación con organizaciones
locales no gubernamentales y grupos privados de atención
de la salud. Se debería alentar a participar en la
promoción de una mejor salud reproductiva a todos
los tipos de organizaciones no gubernamentales, incluidos
los grupos locales de mujeres, los sindicatos, las cooperativas,
los programas para los jóvenes y los grupos religiosos.
- (7.10) Sin comprometer el apoyo internacional a los programas
de los países en desarrollo, la comunidad internacional
debería, cuando se le solicite, examinar las necesidades
de capacitación, asistencia técnica y suministro
de anticonceptivos a corto plazo de los países que
están pasando de una economía de administración
centralizada a una economía de mercado, donde la
salud reproductiva es deficiente y en algunos casos está
empeorando. Al mismo tiempo, esos países deberían
dar más prioridad a los servicios de salud reproductiva,
incluida una amplia gama de medios anticonceptivos, y deberían
encarar la práctica actual de recurrir al aborto
para la regulación de la fecundidad mediante la satisfacción
de la necesidad de las mujeres de esos países de
contar con mejor información y más opciones.
- (7.11) Los inmigrantes y las personas desplazadas en muchas
partes del mundo tienen un acceso limitado a la atención
de la salud reproductiva y pueden estar expuestos a graves
riesgos para su salud y sus derechos reproductivos. Los
servicios deben ser especialmente sensibles a las necesidades
de cada mujer y cada adolescente y tener en cuenta su situación,
muchas veces de impotencia, prestando particular atención
a las que son víctimas de violencia sexual.
- Planificación de la familia
Bases para la acción
- (7.12) El propósito de los programas de planificación
de la familia debe ser permitir a las parejas y las personas
decidir de manera libre y responsable el número y
el espaciamiento de sus hijos y obtener la información
y los medios necesarios para hacerlo, asegurándose
de que ejerzan sus opciones con conocimiento de causa y
tengan a su disposición una gama completa de métodos
seguros y eficaces. El éxito de los programas de
educación sobre cuestiones de población y
planificación de la familia en diversas situaciones
demuestra que, dondequiera que estén, las personas
bien informadas actuarán responsablemente de acuerdo
con sus propias necesidades y las de su familia y comunidad.
El principio de la libre elección basada en una buena
información es indispensable para el éxito
a largo plazo de los programas de planificación de
la familia. No puede haber ninguna forma de coacción.
En todas las sociedades hay numerosos incentivos e impedimentos
sociales y económicos que influyen en las decisiones
sobre la procreación y el número de hijos.
En este siglo, muchos gobiernos han ensayando el uso de
sistemas de incentivos y desincentivos a fin de disminuir
o elevar la fecundidad. La mayoría de esos sistemas
apenas han repercutido en la fecundidad y en algunos casos
han sido contraproducentes. Los objetivos gubernamentales
de planificación de la familia deberían definirse
en función de las necesidades insatisfechas de información
y servicios. Los objetivos demográficos, aunque sean
un propósito legítimo de las estrategias estatales
de desarrollo, no deberían imponerse a los proveedores
de servicios de planificación de la familia en forma
de metas o de cuotas para conseguir clientes.
- (7.13)En los últimos 30 años, la disponibilidad
creciente de métodos anticonceptivos modernos y más
seguros, aunque en algunos aspectos sigue siendo insuficiente,
ha ofrecido mayores oportunidades para la elección
individual y la adopción responsable de decisiones
en materia de reproducción en gran parte del mundo.
Actualmente, alrededor del 55% de las parejas de las regiones
en desarrollo utilizan algún método de planificación
de la familia. Esa cifra representa un aumento de casi cinco
veces desde el decenio de 1960. Los programas de planificación
de la familia han contribuido considerablemente al descenso
de las tasas medias de fecundidad de los países en
desarrollo, que han pasado de seis a siete hijos por mujer
en el decenio de 1960 a entre tres y cuatro actualmente.
Sin embargo, muchos métodos modernos de planificación
de la familia siguen fuera del alcance de no menos de 350
millones de parejas en todo el mundo, muchas de las cuales
desean espaciar o evitar los embarazos. Las encuestas sugieren
que aproximadamente 120 millones de mujeres más en
todo el mundo estarían utilizando actualmente un
método moderno de planificación de la familia
si contarán con información más precisa
y servicios accesibles, y si sus parejas, familias extensas
y comunidades les prestarán más apoyo. Esas
cifras no incluyen a los solteros sexualmente activos, cada
vez más numerosos, que desean y necesitan información
y servicios. Durante el decenio de 1990, el número
de parejas en edad de procrear aumentará a razón
de unos 18 millones al año. Para atender sus necesidades
y colmar las grandes lagunas en los servicios, la planificación
de la familia y el suministro de anticonceptivos deberán
aumentar muy rápidamente durante los próximos
años. La calidad de los programas de planificación
de la familia a menudo guarda relación directa con
el nivel y la continuidad del uso de anticonceptivos y con
el crecimiento de la demanda de servicios. Los programas
de planificación de la familia dan mejor resultado
cuando forman parte de programas más amplios de salud
reproductiva - o están vinculados a estos - que se
ocupan de necesidades sanitarias estrechamente relacionadas
y cuando las mujeres participan plenamente en el diseño,
la prestación, la gestión y la evaluación
de los servicios.
- Objetivos
- (7.14)Los objetivos son:
- (7.14a) Ayudar a las parejas y a las personas a alcanzar
sus objetivos de procreación en un marco que favorezca
condiciones óptimas de salud, responsabilidad y bienestar
de la familia, y que respete la dignidad de todas las personas
y su derecho a elegir el número de hijos, su espaciamiento
y el momento de su nacimiento.
- (7.14b) Prevenir los embarazos no deseados y reducir la
incidencia de los embarazos de alto riesgo y la morbilidad
y mortalidad.
- (7.14c) Poner servicios de planificación de la
familia de buena calidad y aceptables al alcance y disposición
de cuantos los necesitan y desean, manteniendo su carácter
confidencial.
- (7.14d) Mejorar la calidad de los servicios de asesoramiento,
información, educación y comunicaciones en
materia de planificación de la familia.
- (7.14e)Lograr que los hombres participen más y
asuman una mayor responsabilidad práctica en la planificación
de la familia.
- (7.14f)Promover la lactancia materna para favorecer el
espaciamiento de los nacimientos.
- Medidas
- (7.15) Los gobiernos y la comunidad internacional deberían
utilizar todos los medios de que disponen para apoyar el
principio de la libertad de elección en la planificación
de la familia.
- (7.16) Todos los países deberían, en el
curso de los próximos años, evaluar la magnitud
de las necesidades nacionales no atendidas de servicios
de planificación de la familia de buena calidad y
su integración en el contexto de la salud reproductiva,
prestando especial atención a los grupos más
vulnerables y desatendidos de la población. Todos
los países deberían adoptar medidas para satisfacer
las necesidades de planificación de la familia de
su población lo antes posible, en todo caso para
el año 2015, y deberían tratar de proporcionar
acceso universal a una gama completa de métodos seguros
y fiables de planificación de la familia y a servicios
conexos de salud reproductiva que no estén legalmente
permitidos. El objetivo sería ayudar a las parejas
y a los individuos a alcanzar sus objetivos de procreación
y brindarles todas las oportunidades de ejercer su derecho
a tener hijos por elección.
- (7.17) Se insta a los gobiernos, a todos los niveles,
a que implanten sistemas de supervisión y evaluación
de servicios orientados hacia el usuario, con miras a detectar,
prevenir y controlar abusos por parte de los directores
y proveedores de los servicios de planificación de
la familia y a asegurar el mejoramiento constante de la
calidad de los servicios. Con este fin, los gobiernos deberían
garantizar la conformidad con los derechos humanos y la
observancia de las normas éticas y profesionales
en la prestación de los servicios de planificación
de la familia y otros servicios conexos de salud reproductiva
con el fin de asegurar el consentimiento responsable, voluntario
e informado y también con respecto a la prestación
de los servicios. Deberían proporcionarse técnicas
de fecundación in vitro de conformidad con directrices
éticas y normas médicas apropiadas.
- (7.18) Las organizaciones no gubernamentales deberían
desempeñar un papel activo en la movilización
del apoyo de la comunidad y la familia, contribuir al aumento
de la accesibilidad y aceptabilidad de los servicios de
salud reproductiva, incluida la planificación de
la familia y cooperar con los gobiernos en el proceso de
preparación y prestación de la atención,
sobre la base de la elección bien informada, y deberían
ayudar a supervisar los programas de los sectores público
y privado, incluidos los suyos propios.
- (7.19) Como parte del esfuerzo encaminado a satisfacer
las necesidades no atendidas, todos los países deberían
tratar de individualizar y eliminar todas las barreras importantes
que todavía existan para la utilización de
los servicios de planificación de la familia. Algunas
de estas barreras se relacionan con la insuficiencia, mala
calidad y alto costo de los servicios de planificación
de la familia existentes. Las organizaciones públicas,
privadas y no gubernamentales de planificación de
la familia deberían plantearse como objetivo eliminar
todas las barreras relacionadas con programas que impiden
la aplicación de la planificación de la familia
para el año 2005 mediante el nuevo diseño
o la ampliación de la información y de los
servicios y otros métodos a fin de aumentar las posibilidades
de las parejas y de las personas de adoptar decisiones libres
e informadas sobre el número y el espaciamiento de
sus hijos y el momento de su nacimiento y para protegerse
de las enfermedades de transmisión sexual.
- (7.20) Específicamente, los gobiernos deberían
obrar de modo que resultará más fácil
para las parejas y las personas asumir la responsabilidad
de su propia salud reproductiva eliminando las barreras
legales, médicas, clínicas y reglamentarias
innecesarias a la información y al acceso a los servicios
y métodos de planificación de la familia.
- (7.21) Se insta a todos los dirigentes políticos
y de la comunidad a desempeñar un papel visible,
enérgico y sostenido en la promoción y legitimación
del suministro y la utilización de servicios de planificación
de la familia y de salud reproductiva. Se insta a los gobiernos,
a todos los niveles, a que proporcionen un ambiente propicio
para el suministro por todos los conductos posibles, en
el sector público y en el privado, de servicios e
información de buena calidad en materia de planificación
de la familia y de salud reproductiva. Por ultimo, los dirigentes
y legisladores de todos los niveles deben traducir su apoyo
público a la salud reproductiva, incluida la planificación
de la familia, en asignaciones suficientes de recursos presupuestarios,
humanos y administrativos para contribuir a atender las
necesidades de quienes no pueden pagar el precio completo
de los servicios.
- (7.22) Se alienta a los gobiernos a que concentren la
mayor parte de sus esfuerzos en el logro de sus objetivos
de población y desarrollo mediante la educación
y medidas voluntarias, en vez de recurrir a sistemas de
incentivos y desincentivos.
- (7.23) En los años venideros, todos los programas
de planificación de la familia deben esforzarse de
modo significativo por mejorar la calidad de la atención.
Entre otras medidas, los programas deberían:
- (7.23a) Reconocer que los métodos apropiados para
las parejas y las personas varían según la
edad, el número de partos, el tamaño de la
familia, la preferencia y otros factores, y velar porque
mujeres y hombres tengan información sobre la mayor
gama posible de métodos inocuos y eficaces de planificación
de la familia y acceso a ellos, para que puedan tomar decisiones
libres y bien informadas.
- (7.23b) Proporcionar información accesible, completa
y precisa sobre los diversos métodos de planificación
de la familia, que incluya sus riesgos y beneficios para
la salud, los posibles efectos secundarios y su eficacia
para prevenir la propagación del VIH/SIDA y otras
enfermedades de transmisión sexual; Hacer que los
servicios sean más seguros, asequibles y accesibles
para el usuario y velar, mediante sistemas logísticos
mejorados, por un suministro suficiente y continuo de productos
anticonceptivos esenciales de alta calidad. Se debería
asegurar la confidencialidad.
- (7.23c) Ampliar y mejorar la capacitación formal
e informal en atención de la salud reproductiva y
planificación de la familia de todos los proveedores
de atención sanitaria, instructores y administradores
de salud, incluida la capacitación en comunicaciones
y orientación interpersonal.
- (7.23d) Asegurar una atención complementaria adecuada,
incluido el tratamiento de los efectos secundarios de la
utilización de anticonceptivos.
- (7.23e) Asegurar la disponibilidad local de servicios
conexos de salud reproductiva o el establecimiento de procedimientos
de remisión adecuados.
- (7.23f) Además de las medidas cuantitativas de
los resultados, dar mayor importancia a las medidas cualitativas
que tienen en cuenta las perspectivas de los usuarios actuales
y posibles de los servicios, a través de medios como
los sistemas eficaces de información para la gestión
y las técnicas de encuesta para la evaluación
oportuna de los servicios.
- (7.23g) Los programas de planificación de la familia
y salud reproductiva deberían hacer hincapié
en la lactancia materna y en los servicios de apoyo que
pueden contribuir a la vez al espaciamiento de los nacimientos,
a la mejora de la salud de la madre y del hijo y al descenso
de la mortalidad infantil.
- (7.24)Los gobiernos deberían tomar medidas oportunas
para ayudar a las mujeres a evitar el aborto, que en ningún
caso debería promoverse como método de planificación
de la familia, y proporcionar en todos los casos un trato
humanitario y orientación a las mujeres que han recurrido
al aborto.
- (7.25) A fin de atender el considerable aumento de la
demanda de anticonceptivos en el futuro, en particular durante
el próximo decenio, la comunidad internacional debería
proceder inmediatamente a establecer un sistema eficaz de
coordinación y servicios mundiales, regionales y
subregionales para la adquisición de anticonceptivos
y otros productos indispensables para los programas de salud
reproductiva de los países en desarrollo y de los
países con economías en transición.
La comunidad internacional debería también
considerar medidas tales como la transferencia a los países
en desarrollo de tecnología que les permita producir
y distribuir anticonceptivos de alta calidad y otros productos
esenciales para los servicios de salud reproductiva, a fin
de reforzar la autosuficiencia de esos países. A
petición de los países interesados, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) debería continuar proporcionando
asesoramiento sobre la calidad, seguridad y eficacia de
los métodos de planificación de la familia.
- (7.26) La prestación de servicios de salud reproductiva
no debería limitarse al sector público sino
que debería también incluir al sector privado
y las organizaciones no gubernamentales, de acuerdo con
las necesidades y recursos de sus comunidades, y también,
llegado el caso, estrategias eficaces para la recuperación
de los costos y la prestación de servicios, incluida
la comercialización de asuntos sociales y los servicios
basados en la comunidad. Se deberían hacer esfuerzos
especiales por mejorar la accesibilidad a través
de servicios de divulgación.
- Enfermedades de transmisión sexual y prevención
del virus de inmunodeficiencia humana (VIH)
Bases para la acción
- (7.28) Las desventajas económicas y sociales de
la mujer la hacen especialmente vulnerable a las enfermedades
de transmisión sexual, incluido el VIH; es ejemplo
de esto, su vulnerabilidad al comportamiento sexual imprudente
de sus parejas. En la mujer, los síntomas de las
infecciones de transmisión sexual no suelen ser aparentes,
lo que hace que su diagnóstico sea más difícil
que en el hombre, y las consecuencias para la salud suelen
ser más graves e incluyen en particular, el riesgo
incrementado de infecundidad y de embarazo ectópico.
El riesgo de transmisión del varón infectado
a la mujer es también más elevado que a la
inversa, y a muchas mujeres les resulta imposible tomar
medidas para protegerse.
- Objetivo
- (7.29) El objetivo es prevenir las enfermedades de transmisión
sexual, incluido el VIH/SIDA, reducir su incidencia y proceder
a su tratamiento, así como prevenir las complicaciones
de las enfermedades de transmisión sexual, como la
infertilidad, prestando especial atención a las jóvenes
y a las mujeres.
- Medidas
- (7.31) Todos los proveedores de servicios de salud, incluidos
los que se ocupan de la planificación de la familia,
deberían recibir formación especializada sobre
la prevención y el diagnóstico de enfermedades
de transmisión sexual y sobre la prestación
de servicios de asesoramiento a ese respecto, en particular
en relación con las infecciones que afectan a las
mujeres y los jóvenes, incluido el VIH/SIDA.
- Sexualidad humana y relaciones entre los sexos
Bases para la acción
- (7.34) La sexualidad humana y las relaciones entre los
sexos están estrechamente vinculadas e influyen conjuntamente
en la capacidad del hombre y la mujer de lograr y mantener
la salud sexual y regular su fecundidad. La relación
de igualdad entre hombres y mujeres en la esfera de las
relaciones sexuales y la procreación, incluido el
pleno respeto de la integridad física del cuerpo
humano exige el respeto mutuo y la voluntad de asumir la
responsabilidad personal de las consecuencias de la conducta
sexual. La conducta sexual responsable, la sensibilidad
y la equidad en las relaciones entre los sexos, particularmente
cuando se inculca durante los años formativos, favorecen
y promueven las relaciones de respeto y armonía entre
el hombre y la mujer.
- (7.35) La violencia contra la mujer, en particular la
violencia doméstica y la violación, están
sumamente extendidas y cada vez son más las mujeres
expuestas al SIDA y a otras enfermedades de transmisión
sexual como resultado de la conducta sexual imprudente de
sus parejas. En varios países, las prácticas
tradicionales encaminadas a controlar la sexualidad de la
mujer han sido causa de grandes sufrimientos. Entre ellas
se encuentra la práctica de la mutilación
de los genitales femeninos, que constituye una violación
de derechos fundamentales y un riesgo que afecta a las mujeres
en su salud reproductiva durante toda la vida.
- Objetivos
- (7.36b) Velar porque el hombre y la mujer tengan acceso
a la información, la educación y los servicios
necesarios para lograr una buena salud sexual y ejercer
sus derechos y responsabilidades en lo tocante a la procreación.
- Medidas
- (7.39) Debería alentarse y apoyarse, por medio
de programas educativos a nivel nacional y de la comunidad,
el debate activo y abierto acerca de la necesidad de proteger
a las mujeres, los jóvenes y los niños contra
todo tipo de abusos, inclusive el abuso sexual, la explotación,
el tráfico para fines sexuales y la violencia. Los
gobiernos deberían establecer las condiciones y procedimientos
necesarios para alentar a las víctimas a comunicar
toda violación de sus derechos. Deberían promulgarse
cuando no existan, difundirse en forma explícita,
reforzarse y aplicarse leyes encaminadas para hacer frente
a esos problemas, y deberían proporcionarse servicios
apropiados de rehabilitación. Los gobiernos también
deberían prohibir la producción y el comercio
de material pornográfico infantil.
- (7.40) Los gobiernos y las comunidades deberían
adoptar con carácter urgente medidas para poner fin
a la práctica de la mutilación genital de
la mujer y proteger a las mujeres y niñas contra
todas las prácticas peligrosas de esa índole.
Las medidas encaminadas a eliminar esa práctica deberían
incluir programas eficaces de divulgación en la comunidad,
en los que participen los dirigentes religiosos y locales,
y que incluyan educación y orientación acerca
de sus efectos sobre la salud de las niñas y mujeres,
así como tratamiento y la rehabilitación apropiados
para las que hayan sufrido una mutilación. Los servicios
deberían incluir la orientación de las mujeres
y los hombres con miras a desalentar dicha práctica.
- Los adolescentes
Bases para la acción
- (7.41) Hasta ahora los servicios de salud reproductiva
existentes han descuidado en gran parte las necesidades
en esta esfera de los adolescentes como grupo. La respuesta
de las sociedades a las crecientes necesidades de salud
reproductiva de los adolescentes debería basarse
en información que ayude a estos a alcanzar el grado
de madurez necesario para adoptar decisiones en forma responsable.
En particular, deberían facilitarse a los adolescentes
información y servicios que les ayudarán a
comprender su sexualidad y a protegerse contra los embarazos
no deseados, las enfermedades de transmisión sexual
y el riesgo subsiguiente de infecundidad. Ello debería
combinarse con la educación de los hombres jóvenes
para que respeten la libre determinación de las mujeres
y compartan con ellas la responsabilidad en lo tocante a
la sexualidad y la procreación. Esta actividad es
especialmente importante para la salud de las jóvenes
y de sus hijos, para la libre determinación de las
mujeres y, en muchos países, para los esfuerzos encaminados
a reducir el impulso del crecimiento demográfico.
La maternidad a edad muy temprana entraña un riesgo
de muerte materna muy superior a la media, y los hijos de
madres jóvenes tienen niveles más elevados
de morbilidad y mortalidad. El embarazo a edad temprana
sigue siendo un impedimento para mejorar la condición
educativa, económica y social de la mujer en todas
partes del mundo. Sobre todo en el caso de las jóvenes,
el matrimonio y la maternidad a edad temprana limitan en
alto grado las oportunidades de educación y empleo,
y es probable que produzcan efectos negativos a largo plazo
sobre la calidad de la vida de ellas mismas y de sus hijos.
- Medidas
- (7.46) Los países, con la asistencia de la comunidad
internacional, deberían proteger y promover los derechos
de los adolescentes a la educación, la información
y la asistencia en materia de la salud reproductiva, y reducir
considerablemente el número de embarazos entre las
adolescentes.
CAPÍTULO VIII: SALUD, MORBILIDAD
Y MORTALIDAD
- Atención primaria de salud y salud pública
Medidas
- (8.5) De conformidad con la Declaración de Alma
Ata, todos los países deberían reducir la
mortalidad y la morbilidad y hacer que la atención
primaria de salud, incluida la atención de la salud
reproductiva, este al alcance de todos al finalizar el presente
decenio. Los países deberían proponerse alcanzar
para el año 2005 una esperanza de vida al nacer superior
a los 70 años y para el año 2015 una esperanza
de vida al nacer superior a los 75 años. Los países
con los niveles de mortalidad más elevados deben
intentar alcanzar para el año 2005 una esperanza
de vida al nacer superior a los 65 años y para el
año 2015 una esperanza de vida al nacer superior
a los 70 años. En el esfuerzo por garantizar a todos
una vida más larga y más sana, se debería
insistir en reducir las diferencias de mortalidad y morbilidad
entre hombres y mujeres, así como entre regiones
geográficas, clases sociales y grupos étnicos
y poblaciones indígenas.
- (8.6) Es preciso reconocer y fomentar el papel de la mujer
como protectora principal de la salud de la familia. Debería
facilitarse el acceso a la atención primaria de salud,
una educación sanitaria más amplia, la disponibilidad
de remedios sencillos y económicos y el replanteamiento
de los servicios de atención primaria de salud, incluidos
los servicios de atención de la salud reproductiva,
para que la mujer pueda aprovechar mejor su tiempo.
- Salud de la mujer y la maternidad sin riesgo
Bases para la acción
- (8.19) Las complicaciones relacionadas con el embarazo
y el parto figuran entre las principales causas de mortalidad
de las mujeres en edad de procrear en muchas partes del
mundo en desarrollo. A nivel mundial, se ha estimado que
alrededor de medio millón de mujeres fallece cada
año por causas relacionadas con el embarazo, el 99%
de ellas en países en desarrollo. La diferencia entre
la mortalidad materna de las regiones desarrolladas y las
regiones en desarrollo es grande: en 1988 las cifras variaban
de más de 700 por 100.000 nacidos vivos en los países
menos adelantados a 26 por 100.000 en las regiones desarrolladas.
Se han comunicado tasas de 1.000 o más fallecimientos
de la madre por 100.000 nacidos vivos en varias zonas rurales
de Africa, lo que representa un alto riesgo de fallecimiento
durante los años de procreación para las mujeres
con múltiples embarazos. Según la Organización
Mundial de la Salud (OMS), el riesgo de muerte por causas
relacionadas con el embarazo o el parto es de uno en 20
en los países en desarrollo, en comparación
con uno en 10.000 en algunos países desarrollados.
La edad a la que las mujeres empiezan a tener hijos o dejan
de tenerlos, el intervalo entre los nacimientos, el número
total de embarazos a lo largo de la vida y las circunstancias
socioculturales y económicas en que viven las mujeres
son factores que influyen en la morbilidad y mortalidad
maternas. En la actualidad, aproximadamente el 90% de los
países del mundo, que representan el 96% de la población
mundial, tienen políticas que permiten el aborto
en diversas situaciones jurídicas para salvar la
vida de la mujer. Sin embargo, una proporción significativa
de los abortos son inducidos por las propias mujeres o se
efectúan en malas condiciones, y son la causa de
un gran porcentaje de los fallecimientos de las madres o
de lesiones permanentes en las mujeres afectadas. El fallecimiento
de la madre puede tener muy graves consecuencias para la
familia, dado el papel decisivo que desempeña la
mujer en la salud y el bienestar de sus hijos. El fallecimiento
de la madre hace que aumenten enormemente los riesgos para
la supervivencia de los hijos pequeños, especialmente
si la familia no esta en condiciones de encontrar a otra
persona que asuma el papel materno. Una mayor atención
a las necesidades de salud reproductiva de las jóvenes
adolescentes y las mujeres jóvenes podría
reducir notablemente la morbilidad y mortalidad maternas
mediante la prevención de los embarazos no deseados
y de los abortos posteriores realizados en condiciones deficientes.
La maternidad sin riesgo, ha sido aceptada en muchos países
como estrategia para reducir la morbilidad y mortalidad
maternas.
- Objetivos
- (8.20) Los objetivos son:
- (8.20a) Promover la salud de las mujeres y la maternidad
sin riesgo a fin de lograr una reducción rápida
y sustancial en la morbilidad y mortalidad maternas y reducir
las diferencias observadas entre los países en desarrollo
y los desarrollados, y dentro de los países. Sobre
la base de un esfuerzo decidido por mejorar la salud y el
bienestar de la mujer, reducir considerablemente el número
de muertes y la morbilidad causados por abortos realizados
en malas condiciones(7).
- (8.20b) Mejorar la situación de salud y de nutrición,
especialmente de las mujeres embarazadas y las madres lactantes.
- Medidas
- (8.21) Los países deberían tratar de lograr
reducciones significativas de la mortalidad materna para
el año 2015: una reducción de la mortalidad
materna a la mitad de los niveles de 1990 para el año
2000 y una nueva reducción a la mitad para el año
2015. El logro de esas metas tendrá distintas repercusiones
para los países según sus niveles de mortalidad
materna en 1990. Los países con niveles intermedios
de mortalidad materna deberían esforzarse por conseguir
que para el año 2005 la tasa de mortalidad materna
este por debajo de 100 por 100.000 nacidos vivos y para
el año 2015 por debajo de 60 por 100.000 nacidos
vivos. Los países con los niveles más elevados
de mortalidad deberían tratar de conseguir para el
año 2005 una tasa de mortalidad materna inferior
a 125 por 100.000 nacidos vivos y para el año 2015
una tasa inferior a 75 por 100.000 nacidos vivos. Ahora
bien, todos los países deberían tratar de
reducir la morbilidad y mortalidad maternas hasta niveles
en que ya no constituyan un problema de salud pública.
Deberían reducirse las disparidades en la mortalidad
materna dentro de los países y entre las regiones
geográficas y los grupos socioeconómicos y
étnicos.
- (8.22) Todos los países, con apoyo de todos los
sectores de la comunidad internacional, deberían
aumentar la prestación de servicios de maternidad
en el marco de la atención primaria de la salud.
Estos servicios, basados en el concepto de la elección
basada en una información correcta, deberían
incluir la educación sobre la maternidad sin riesgo,
cuidados prenatales coordinados y eficaces, programas de
nutrición materna; asistencia adecuada en los partos
evitando el recurso excesivo a las operaciones cesáreas
y prestando atención obstétrica de emergencia;
servicios de remisión en los casos de complicaciones
en el embarazo, el parto y el aborto, atención prenatal
y planificación de la familia. Todos los nacimientos
deberían contar con la asistencia de personas capacitadas,
de preferencia enfermeras y parteras, pero al menos comadronas
capacitadas. Deberían determinarse las causas subyacentes
de la morbilidad y mortalidad maternas y se debería
prestar atención a la elaboración de estrategias
para eliminarlas y para desarrollar mecanismos de evaluación
y supervisión adecuados, a fin de evaluar los progresos
logrados en la reducción de la mortalidad y morbilidad
maternas y de aumentar la eficacia de los programas en marcha.
Deberían elaborarse programas y cursos educativos
para lograr el apoyo de los varones a las actividades destinadas
a asegurar la salud de las madres y la maternidad sin riesgo.
- (8.23) Todos los países, y en especial los países
en desarrollo, con el apoyo de la comunidad internacional,
deberían tratar de reducir todavía más
la mortalidad materna adoptando medidas para impedir, detectar
y tratar los embarazos y nacimientos de alto riesgo, en
particular entre las adolescentes y las parturientas de
más edad.
- (8.24) Todos los países deberían elaborar
y aplicar programas especiales para atender las necesidades
nutricionales de las mujeres en edad de procrear, especialmente
las embarazadas o lactantes, y deberían prestar especial
atención a la prevención y el tratamiento
de la anemia debida a la mala nutrición y de los
desordenes causados por la deficiencia de yodo. Debería
concederse prioridad al mejoramiento de la situación
de nutrición y de salud de las mujeres jóvenes,
mediante actividades de educación y capacitación,
como parte de los programas de salud materna y maternidad
sin riesgo. Los adolescentes de ambos sexos deberían
recibir información, educación y asesoramiento
que les ayudará a retrasar la formación temprana
de una familia, la actividad sexual prematura y el primer
embarazo.
- (8.25) En ningún caso se debe promover el aborto
como método de planificación de la familia.
Se insta a todos los gobiernos y a las organizaciones intergubernamentales
y no gubernamentales pertinentes a incrementar su compromiso
con la salud de la mujer, a ocuparse de los efectos que
en la salud tienen los abortos realizados en condiciones
no adecuadas como un importante problema de salud pública
y a reducir el recurso al aborto mediante la prestación
de más amplios y mejores servicios de planificación
de la familia. Las mujeres que tienen embarazos no deseados
deben tener fácil acceso a información fidedigna
y a asesoramiento comprensivo. Se debe asignar siempre máxima
prioridad a la prevención de los embarazos no deseados
y habría que hacer todo lo posible por eliminar la
necesidad del aborto. Cualesquiera medidas o cambios relacionados
con el aborto que se introduzcan en el sistema de salud
se pueden determinar únicamente a nivel nacional
o local de conformidad con el proceso legislativo nacional.
En los casos en que el aborto no es contrario a la ley,
los abortos deben realizarse en condiciones adecuadas. En
todos los casos, las mujeres deberían tener acceso
a servicios de calidad para tratar las complicaciones derivadas
de abortos. Se deberían ofrecer con prontitud servicios
de planificación de la familia, educación
y asesoramiento postaborto que ayuden también a evitar
la repetición de los abortos.
- (8.26) Los programas destinados a reducir la morbilidad
y mortalidad maternas deberían incluir información
y servicios de salud reproductiva, incluidos servicios de
planificación de la familia. A fin de reducir los
embarazos de alto riesgo, los programas de salud materna
y maternidad sin riesgo deberían incluir asesoramiento
e información sobre planificación de la familia.
- (8.27) Todos los países deben procurar con urgencia
modificar el comportamiento sexual de alto riesgo y elaborar
estrategias para que los varones compartan la responsabilidad
en la salud reproductiva y sexual, incluida la planificación
de la familia, y para impedir y controlar las enfermedades
transmitidas por contacto sexual, la infección con
el VIH y el SIDA.
- El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el
síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)
Bases para la acción
- (8.28) La pandemia del SIDA es un problema de primer orden,
tanto en los países desarrollados como en los países
en desarrollo. La OMS estima que el número total
de casos de SIDA en el mundo a mediados de 1993 se elevaba
a 2,5 millones de personas y que más de 14 millones
habían sido infectadas con el VIH desde que se inicio
la epidemia; según las proyecciones, esa cifra llegara
a 30 o 40 millones al final del decenio, si no se aplican
estrategias eficaces de prevención. A mediados de
1993, las cuatro quintas partes del número total
de infectados por el VIH vivían en países
en desarrollo, donde la infección se transmite principalmente
por relación heterosexual, y el número de
casos nuevos estaba aumentando más rápidamente
entre las mujeres. A raíz de esto, hay un número
cada vez mayor de niños huérfanos, que a su
vez tienen un alto riesgo de enfermedad y muerte. En muchos
países, la pandemia se esta difundiendo ahora desde
las zonas urbanas a las rurales, y entre zonas rurales,
y esta afectando a la producción económica
y agrícola.
- Medidas
- (8.33) La comunidad internacional debería movilizar
los recursos humanos y financieros necesarios para reducir
la tasa de transmisión de la infección con
el VIH. A tal fin, todos los países deberían
fomentar y apoyar la investigación de una amplia
gama de criterios para impedir la transmisión del
VIH y buscar una cura para la enfermedad. En particular,
las comunidades de donantes y los centros de investigación
deberían apoyar y fortalecer los esfuerzos actuales
por encontrar una vacuna y desarrollar métodos controlados
por las mujeres, como los microbicidas vaginales, para impedir
la infección con el VIH. Se necesita también
más apoyo para el tratamiento y el cuidado de las
personas infectadas con el VIH y los enfermos de SIDA. Debería
mejorarse la coordinación de las actividades para
combatir la pandemia de SIDA. Debería prestarse particular
atención a las actividades del sistema de las Naciones
Unidas a nivel nacional, donde las medidas como la elaboración
de programas conjuntos pueden mejorar la coordinación
y asegurar una utilización más eficaz de los
escasos recursos disponibles. La comunidad internacional
debería también movilizar sus esfuerzos para
vigilar y evaluar los resultados de las diversas actividades
encaminadas a encontrar nuevas estrategias.
- (8.34) Los gobiernos deberían elaborar políticas
y directrices para eliminar la discriminación contra
las personas infectadas con el VIH y proteger sus derechos
y los de sus familias. Deberían reforzarse los servicios
para detectar la infección con el VIH y velar porque
se asegure la confidencialidad. Deberían elaborarse
programas especiales para suministrar atención y
prestar el apoyo emocional necesario a los hombres y mujeres
afectados por el SIDA, y para aconsejar a sus familias y
a las personas de su círculo íntimo.
CAPÍTULO IX: DISTRIBUCIÓN
DE LA POBLACIÓN, URBANIZACIÓN Y MIGRACIÓN
INTERNA
- La distribución de la población
y el desarrollo sostenible
Bases para la acción
- (9.1) (...)A principios del decenio de 1990, alrededor
de la mitad de los gobiernos del mundo, sobre todo de los
países en desarrollo, consideraban que las pautas
de distribución de la población en sus territorios
no eran satisfactorias y deseaban modificarlas. Un aspecto
clave era el rápido crecimiento de las zonas urbanas,
en que se prevé que residirá más de
la mitad de la población mundial en el año
2005. En consecuencia, se ha prestado especial atención
a la migración de las zonas rurales a las urbanas,
a pesar de que la migración de zonas rurales a otras
zonas también rurales y la de zonas urbanas a zonas
igualmente urbanas son de hecho las formas de movilidad
espacial predominantes en muchos países.
- Medidas
- (9.15) Con el fin de mejorar la situación de los
pobres de las zonas urbanas, muchos de los cuales trabajan
en el sector no estructurado de la economía, se insta
a los gobiernos a que fomenten la integración de
los migrantes de zonas rurales a zonas urbanas y promuevan
y mejoren su capacidad para obtener ingresos facilitándoles
el acceso al empleo, al crédito, a la producción,
a oportunidades de comercialización, a la educación
básica, a los servicios de salud, a la formación
profesional y al transporte, prestando especial atención
a la situación de las mujeres trabajadoras y a las
mujeres que son cabeza de familia. Deberían establecerse
guarderías y crearse programas especiales de protección
y rehabilitación para los niños de la calle.
- Personas desplazadas internamente
Bases para la acción
- (9.19) Durante el ultimo decenio se ha tomado mayor conciencia
de la situación de las personas que se ven obligadas
a abandonar sus lugares de residencia habitual por diversas
razones. Como no existe una definición única
de las personas desplazadas internamente, las cifras varían,
al igual que las causas de la migración. Sin embargo,
generalmente se acepta que las causas abarcan toda una gama
que va desde la degradación del medio ambiente hasta
los desastres naturales y los conflictos internos que destruyen
asentamientos humanos y obligan a la población a
huir de una región del país hacia otra. En
muchos casos, las poblaciones indígenas, en particular,
se ven obligados a desplazarse. Debido al carácter
forzoso de su traslado, las personas desplazadas internamente
se encuentran a menudo en situaciones especialmente vulnerables,
en particular las mujeres, que pueden ser víctimas
de violación y de ataques sexuales en situaciones
de conflicto armado. Con frecuencia el desplazamiento interno
es un precursor de las corrientes de refugiados y de personas
desplazadas al extranjero. Los refugiados que se repatrían
también pueden estar desplazados internamente.
- Objetivos
- (9.20a) Ofrecer protección y asistencia apropiadas
a las personas desplazadas dentro de su propio país,
particularmente las mujeres, los niños y los ancianos,
que son los más vulnerables, y encontrar soluciones
a las causas fundamentales de su desplazamiento con miras
a eliminarlas y, según proceda, facilitar el regreso
o el reasentamiento.
CAPÍTULO X: MIGRACIÓN INTERNACIONAL
- Migrantes documentados
Objetivos
- (10.10b) Eliminar las prácticas discriminatorias
contra los migrantes documentados, especialmente las mujeres,
los niños y los ancianos.
- (10.10f)Tener en cuenta las necesidades y las circunstancias
especiales de los migrantes temporales.
- Medidas
- (10.11) Se insta a los gobiernos de los países
de acogida a considerar la posibilidad de hacer extensivos
a los migrantes documentados que satisfagan requisitos de
estadía apropiados y a sus familiares cuya situación
en cuanto a residencia y empleo con el país de acogida
sea conforme a la ley un tratamiento igual al que reciben
los propios nacionales en lo que respecta al disfrute de
los derechos humanos básicos, incluida la igualdad
de oportunidades y de trato en las condiciones de trabajo,
la seguridad social, la participación en sindicatos,
el acceso a servicios de salud, educación, cultura
y otros servicios sociales, así como la igualdad
de acceso al sistema judicial y la igualdad de tratamiento
ante la ley. Se insta además a los gobiernos de los
países de acogida a que tomen medidas apropiadas
para evitar todas las formas de discriminación contra
los migrantes, incluida la eliminación de las prácticas
discriminatorias relativas a su nacionalidad y a la nacionalidad
de sus hijos, y para proteger sus derechos y su seguridad.
Debería protegerse a las mujeres y a los niños
que emigran en calidad de familiares contra los abusos o
la denegación de sus derechos humanos por sus patrocinadores,
y se pide a los gobiernos que consideren la posibilidad
de prorrogar su estadía en caso de que se disuelva
la relación familiar, dentro de los limites de su
legislación nacional.
- Migrantes indocumentados
Medidas
- (10.18) Los gobiernos de los países de acogida
y los países de origen deberían adoptar sanciones
eficaces contra quienes organizan la migración de
indocumentados, explotan a esos migrantes o se dedican al
tráfico de migrantes indocumentados, especialmente
a los que se dedican a cualquier forma de tráfico
internacional de mujeres, jóvenes y niños.
Los gobiernos de los países de origen en que las
actividades de agentes u otros intermediarios del proceso
migratorio sean legales deberían regular esas actividades
a fin de impedir los abusos, especialmente la explotación,
la prostitución y la adopción coercitiva.
- Refugiados, solicitantes de asilo y personas desplazadas
Bases para la acción
- (10.21) En menos de 10 años, de 1985 a 1993, el
número de refugiados se ha duplicado con creces,
de 8,5 millones a 19 millones de personas. Esta situación
ha sido resultado de múltiples y complejos factores,
entre ellos, las violaciones generalizadas de los derechos
humanos. La mayoría de los refugiados encuentran
asilo en países en desarrollo, con lo que imponen
a menudo una pesada carga a esos Estados. La institución
del asilo esta siendo muy discutida en los países
industrializados por una diversidad de motivos, entre ellos
el número creciente de refugiados y solicitantes
de asilo y el abuso de los procedimientos establecidos por
parte de los migrantes que intentan eludir las restricciones
a la inmigración. Aún cuando dos tercios de
todos los países del mundo han ratificado la Convención
de 1951 relativa al Estatuto de los Refugiados y el Protocolo
de 1967, en que se establecen normas para la protección
de los refugiados, es preciso reforzar la protección
y la asistencia internacional a los refugiados, especialmente
a las mujeres y los niños refugiados, que son especialmente
vulnerables. Las personas desplazadas, que no reúnen
las condiciones para recibir el estatuto de refugiado y
están en algunos casos fuera de su propio país,
son también vulnerables y necesitan asistencia internacional.
Debe considerarse a este respecto la posibilidad de establecer
acuerdos regionales para dar protección a las personas
que huyen de la guerra.
- Objetivos
- (10.22c) Velar por la protección y asistencia efectivas
de las poblaciones de refugiados, prestando especial atención
a las necesidades y a la seguridad física de las
mujeres y los niños refugiados.
- (10.22f) Integrar los programas de asistencia y rehabilitación
destinados a los refugiados y los repatriados en la planificación
del desarrollo, prestando la debida atención a la
equidad para las mujeres.
- Medidas
- (10.24) Se insta a los gobiernos a que refuercen su apoyo
a las actividades internacionales de protección y
asistencia en favor de los refugiados y, según resulte
apropiado, de las personas desplazadas, y a que promuevan
la búsqueda de soluciones duraderas para su situación.
Al mismo tiempo, se alienta a los gobiernos a fomentar los
mecanismos regionales e internacionales que promuevan la
responsabilidad compartida con respecto a las necesidades
de protección y de asistencia de los refugiados.
Deberían adoptarse todas las medidas necesarias para
asegurar la protección física de los refugiados,
en particular de las mujeres y los niños refugiados,
y especialmente contra la explotación, el abuso y
todas las formas de violencia.
- (10.25) Debería prestarse apoyo internacional adecuado
a los países de asilo para satisfacer las necesidades
básicas de los refugiados y ayudar a buscar soluciones
duraderas. Debería ayudarse a las poblaciones de
refugiados a lograr la autosuficiencia. Los refugiados,
y en particular las refugiadas, deberían participar
en la planificación y la ejecución de las
actividades de asistencia a los refugiados. En la planificación
y la ejecución de esas actividades de asistencia
debería prestarse atención especial a las
necesidades especificas de las mujeres y los niños
refugiados. Debería proporcionarse a los refugiados
acceso a alojamiento, educación, servicios de salud,
incluida la planificación de la familia, y otros
servicios sociales necesarios. Se invita a los refugiados
a respetar las leyes y reglamentaciones de sus países
de asilo.
- (10.27) Se insta a los gobiernos a respetar las leyes
internacionales relativas a los refugiados. Se invita a
los Estados que no lo hayan hecho a considerar la posibilidad
de adherirse a los instrumentos internacionales relativos
a los refugiados, en particular a la Convención de
1951 y al Protocolo de 1967 relativos al estatuto de los
refugiados. Se insta además a los gobiernos a respetar
el principio de non-refoulement (es decir, el principio
de no obligar a las personas a regresar por la fuerza a
lugares en que verían amenazada su vida o su libertad
por razón de su raza, su religión, su nacionalidad,
su calidad de miembro de un grupo social determinado o su
opinión política). Los gobiernos deberían
velar porque los que buscan asilo en el territorio del gobierno
tengan acceso a audiencias justas y deberían facilitar
la tramitación expeditiva de las solicitudes de asilo,
asegurando que en las directrices y los procedimientos para
la determinación de la condición de refugiado
se tenga en cuenta la situación particular de las
mujeres.
CAPÍTULO XI: POBLACIÓN,
DESARROLLO Y EDUCACIÓN
- Educación, población y desarrollo
sostenible
Bases para la acción
- (11.1) En los últimos 20 años se ha registrado
un aumento del nivel de educación en todo el mundo.
A pesar de que se han reducido las diferencias en el grado
de instrucción de los hombres y las mujeres, el 75%
de los analfabetos del mundo son mujeres. La falta de enseñanza
básica y los bajos niveles de alfabetización
de los adultos continúan limitando el proceso de
desarrollo en todos los ámbitos. La comunidad mundial
tiene la responsabilidad especial de garantizar que todos
los niños reciban una enseñanza mejor y que
terminen el ciclo primario. La enseñanza es un instrumento
indispensable para mejorar la calidad de la vida. Sin embargo,
cuando hay un rápido crecimiento demográfico
es más difícil atender a las necesidades educacionales.
- (11.2) La enseñanza es un factor clave del desarrollo
sostenible: constituye al mismo tiempo un componente del
bienestar y un factor para aumentar el bienestar a causa
de sus vínculos con los factores demográficos
y los factores económicos y sociales.(...) Los avances
en este campo contribuyen en gran medida a la reducción
de las tasas de fecundidad, morbilidad y mortalidad, a la
habilitación de las mujeres, al mejoramiento de la
calidad de la fuerza de trabajo y al fomento de una autentica
democracia política. La integración de los
migrantes también se ve facilitada por el acceso
universal a la enseñanza, respetando las creencias
religiosas y la cultura de los migrantes.
- (11.3) Hay una relación de interdependencia entre
la educación y los cambios demográficos y
sociales. Hay una estrecha y compleja relación entre
la educación, la edad al casarse, la fecundidad,
la mortalidad, la movilidad y la actividad. El aumento del
nivel de educación de las mujeres y las niñas
contribuye a una mayor habilitación de las mujeres,
a un retraso de la edad en que se casan y a la reducción
del tamaño de las familias. Cuando las madres están
mejor educadas, la tasa de supervivencia de sus hijos tiende
a aumentar. Un mayor acceso a la educación también
es un factor de la migración interna y de la composición
de la fuerza de trabajo.
- Objetivos
- (11.5b) Promover la educación no académica
para los jóvenes, garantizando la igualdad de acceso
de hombres y mujeres a los centros de alfabetización
- Medidas
- (11.8) Los países deberían tomar medidas
activas para mantener a las niñas y las adolescentes
en la escuela mediante el establecimiento de más
escuelas comunitarias, la capacitación de los maestros
para que sean más sensibles a los problemas de las
mujeres, el suministro de becas y otros incentivos apropiados
y la sensibilización de los padres para que valoren
debidamente la educación de las niñas, con
miras a eliminar para el año 2005 la disparidad entre
los sexos en la enseñanza primaria y secundaria.
Asimismo, los países deberían complementar
esos esfuerzos utilizando plenamente las oportunidades de
educación no académica. Se debería
tratar de que las adolescentes embarazadas puedan seguir
asistiendo a la escuela.
- Información, educación y comunicación
en materia de población
Bases para la acción
- (11.13) (...)En muchos países también existen
redes eficaces de educación no académica sobre
cuestiones relacionadas con la población y el desarrollo
sostenible en los lugares de trabajo, los centros de salud,
los sindicatos, los centros comunitarios, los grupos juveniles,
las instituciones religiosas, las organizaciones de mujeres
y otras organizaciones no gubernamentales. Estas cuestiones
también pueden figurar en los programas más
estructurados de educación de adultos, en la formación
profesional y en los programas de alfabetización,
particularmente los dirigidos a las mujeres. Esas redes
son esenciales para llegar a toda la población, especialmente
a los hombres, los adolescentes y las parejas jóvenes.
Los parlamentarios, maestros, dirigentes religiosos y otros
dirigentes comunitarios, los curanderos tradicionales, los
profesionales de la salud, los padres y otros familiares
de más edad influyen en la formación de la
opinión pública y deberían ser consultados
en el proceso de formulación de las actividades de
información, educación y comunicación.
Los medios de comunicación también ofrecen
muchos modelos de conducta que pueden ser muy importantes.
- (11.14) Las actuales tecnologías de la información,
la educación y la comunicación, como las redes
mundiales interconectadas de transmisión de datos,
teléfono y televisión, los discos compactos
y las nuevas tecnologías multimedios pueden ayudar
a salvar las lagunas geográficas, sociales y económicas
que hay actualmente por lo que respecta al acceso a la información
en todo el mundo. Estos medios pueden hacer que la inmensa
mayoría de la población del mundo participe
en debates de ámbito local, nacional y mundial sobre
los cambios demográficos y el desarrollo humano sostenible,
las desigualdades económicas y sociales, la importancia
de la habilitación de la mujer, la salud reproductiva
y la planificación de la familia, la promoción
de la salud, el envejecimiento de las poblaciones, la rápida
urbanización y la migración. Una mayor participación
pública de las autoridades nacionales y de la comunidad
garantiza la difusión generalizada de estas tecnologías
y la circulación más libre de la información
dentro de cada país y entre los países. Es
esencial que los parlamentos tengan pleno acceso a la información
necesaria para la adopción de decisiones.
- Medidas
- (11.16) Las actividades de información, educación
y comunicación, mediante campanas de educación
del público, deberían servir para sensibilizar
a la opinión pública acerca de cuestiones
prioritarias, como la maternidad sin riesgos, la salud reproductiva
y los derechos conexos, la salud materno infantil y la planificación
de la familia, la discriminación contra las niñas
y los impedidos y la valorización de esas personas,
el maltrato de los niños, la violencia contra la
mujer, la responsabilidad de los hombres, la igualdad entre
los sexos, las enfermedades de transmisión sexual
y el VIH/SIDA, la conducta sexual responsable, los embarazos
de adolescentes, el racismo y la xenofobia, el envejecimiento
de la población y las modalidades de consumo y producción
insostenibles. En todas las sociedades, se necesita más
educación acerca de las consecuencias de las relaciones
entre población y medio ambiente, a fin de influir
en los cambios de comportamiento y de estilo de vida de
los consumidores y de promover la explotación sostenible
de los recursos naturales. Los medios de difusión
deberían ser uno de los principales cauces de difusión
de conocimientos y de motivación.
- (11.17) Los representantes elegidos a todos los niveles,
la comunidad científica, los dirigentes religiosos,
políticos, tradicionales y de la comunidad, las organizaciones
no gubernamentales, las asociaciones de padres, los trabajadores
sociales, los grupos de mujeres, el sector privado, los
especialistas en comunicación y otras personas que
ocupan cargos influyentes deberían tener acceso a
la información sobre la población y el desarrollo
sostenible y las cuestiones conexas. Deberían fomentar
la comprensión de las cuestiones que se abordan en
el presente Programa de Acción y movilizar a la opinión
pública en apoyo de las medidas propuestas.
- (11.24) La educación apropiada a la edad, especialmente
en el caso de los adolescentes, respecto de las cuestiones
que se examinan en el presente Programa de Acción,
debería comenzar en el hogar y en la comunidad y
continuar a todos los niveles de la enseñanza académica
y no académica, teniendo en cuenta los derechos y
las obligaciones de los padres y las necesidades de los
adolescentes. (...) Para garantizar su eficacia, utilidad
y aceptación por la comunidad, los proyectos de educación
deberían basarse en los resultados de estudios socioculturales
y en ellos deberían participar activamente los padres
y las familias, las mujeres, los jóvenes, los ancianos
y los dirigentes comunitarios.
CAPÍTULO XII: TECNOLOGÍA,
INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
- Reunión, análisis y difusión
de datos básicos
Medidas
- (12.7) En todas las actividades de reunión y análisis
de datos debería prestarse la debida consideración
al desglose por sexos, mejorando así los conocimientos
sobre la situación y el papel de los sexos en los
procesos sociales y demográficos. En especial, y
a fin de dar una visión más exacta de la contribución
actual y potencial de la mujer al desarrollo económico,
al reunir datos debería definirse con mayor precisión
el carácter de la condición social y laboral
de la mujer de manera que sirviera de base de las decisiones
sobre políticas y programas encaminados a aumentar
los ingresos de la mujer. Tales datos deberían referirse,
entre otras cosas, a las actividades económicas no
remuneradas de la mujer en la familia y en el sector no
estructurado de la economía.
- Investigaciones sobre la salud reproductiva
Bases para la acción
- (12.10) La investigación, y en especial la investigación
biomédica, ha contribuido de forma decisiva a que
un número de personas cada vez mayor tenga acceso
a una gama más amplia de métodos modernos,
seguros y eficaces de regulación de la fecundidad.
No obstante, no todas las personas encuentran un método
de planificación de la familia que les convenga y
la gama de opciones de que disponen los hombres es más
limitada que la de las mujeres. La incidencia cada vez mayor
de las enfermedades de transmisión sexual, como el
VIH/SIDA, exige inversiones considerablemente mayores en
nuevos métodos de prevención, diagnóstico
y tratamiento. A pesar de que se han reducido enormemente
los fondos destinados a la investigación sobre la
salud reproductiva, las perspectivas de desarrollo y difusión
de nuevos métodos y productos anticonceptivos y de
regulación de la fecundidad son prometedoras. Con
una mayor colaboración y coordinación de las
actividades a nivel internacional se obtendrá una
mejor relación costo - eficacia, aunque es necesario
un incremento importante del apoyo de los gobiernos y de
la industria para que diversos métodos nuevos, seguros
y asequibles den resultado, en especial métodos de
barrera. Esas investigaciones deberían inspirarse
en todas las etapas en las perspectivas de ambos sexos,
en particular las de la mujer, y las necesidades de los
usuarios, y deberían realizarse respetando estrictamente
las normas jurídicas, éticas, médicas
y científicas de investigación biomédica
internacionalmente aceptadas.
- Medidas
- (12.12) Los gobiernos, con la ayuda de la comunidad internacional
y de los organismos donantes, el sector privado, las organizaciones
no gubernamentales y las universidades, deberían
aumentar el apoyo a la investigación, básica
y aplicada, biomédica, tecnológica, clínica,
epidemiológica y social para reforzar los servicios
de salud reproductiva, inclusive el mejoramiento de los
métodos actuales y el desarrollo de nuevos métodos
de regulación de la fecundidad que respondan a las
necesidades de los usuarios y sean aceptables, fáciles
de utilizar, seguros, exentos de efectos secundarios a largo
y a corto plazo y de efectos de segunda generación,
eficaces, asequibles, adecuados para diferentes grupos de
edad y grupos culturales y para las diferentes fases del
ciclo reproductivo. El ensayo y la introducción de
todas las tecnologías nuevas debería ser objeto
de una supervisión constante para evitar los posibles
abusos. Concretamente, es preciso prestar más atención
a los métodos de barrera, tanto para el hombre como
para la mujer, para el control de la fecundidad y la prevención
de las enfermedades de transmisión sexual, incluido
el VIH/SIDA, así como los microbicidas y virucidas,
impidan o no el embarazo.
- (12.13) Se necesitan con urgencia investigaciones sobre
la sexualidad y los papeles de cada sexo y las relaciones
entre ellos en diferentes contextos culturales, insistiendo
en los aspectos siguientes: el abuso sexual; la discriminación
y la violencia contra la mujer; la mutilación genital,
si se práctica; el comportamiento y las costumbres
sexuales; las actitudes del varón respecto de la
sexualidad y la procreación, la fecundidad, la familia
y los papeles de cada sexo; los comportamientos de riesgo
frente a las enfermedades de transmisión sexual y
los embarazos no deseados; las necesidades manifiestas de
hombres y mujeres en cuanto a métodos de regulación
de la fecundidad y servicios de salud sexual; y las razones
a que obedece la no utilización o la utilización
ineficaz de los servicios y tecnologías existentes.
- (12.15) Para acelerar la disponibilidad de métodos
nuevos y mejores de regulación de la fecundidad debe
promoverse la participación de la industria, incluida
la de los países en desarrollo y la de los países
con economías en transición. Es necesario
un nuevo tipo de asociación entre los sectores público
y privado, incluidos los grupos de mujeres y de consumidores,
para movilizar la experiencia y los recursos de la industria
y proteger al mismo tiempo el interés público.
Los organismos nacionales de control de medicamentos y dispositivos
deberían participar activamente en todas las fases
del proceso de desarrollo para garantizar que se respeten
todas las normas jurídicas y éticas. Los países
desarrollados deberían ayudar a los programas de
investigación en los países en desarrollo
y los países con economías en transición,
aportando sus conocimientos, su experiencia y sus conocimientos
técnicos, y promover la transferencia de tecnologías
apropiadas a esos dos grupos de países. La comunidad
internacional debería facilitar la creación
de una capacidad de fabricación de productos anticonceptivos
en los países en desarrollo, particularmente los
menos adelantados, y en los países con economías
en transición.
- (12.16) Todas las investigaciones sobre productos de regulación
de la fecundidad y de salud sexual y reproductiva deben
realizarse teniendo plenamente en cuenta las normas éticas
y técnicas aceptadas y las condiciones culturales
de la investigación biomédica. Es preciso
prestar especial atención a la supervisión
permanente de la seguridad de los anticonceptivos y de sus
efectos secundarios. En todas las fases del proceso de investigación
y desarrollo deben tenerse en cuenta los puntos de vista
de los usuarios, en particular los de las mujeres y los
de las organizaciones femeninas.
- (12.17) Puesto que el aborto en malas condiciones(6)
es una importante amenaza para la salud y la vida de las
mujeres, deberían promoverse investigaciones para
comprender y tener mejor en cuenta los factores determinantes
y las consecuencias del aborto provocado, inclusive sus
efectos sobre la fecundidad ulterior, la salud reproductiva
y mental y las prácticas anticonceptivas, así
como investigaciones sobre el tratamiento de las complicaciones
de los abortos y el cuidado después de los abortos.
- (12.18) Debería estimularse la investigación
sobre los métodos de regulación de la fecundidad
naturales, y buscar procedimientos más eficaces para
determinar el momento de la ovulación durante el
ciclo menstrual y después del parto.
- Investigaciones económicas y sociales
Bases para la acción
- (12.19) En los últimos decenios la formulación,
ejecución, supervisión y evaluación
de políticas, programas y actividades en materia
de población se han beneficiado de los resultados
de las investigaciones económicas y sociales, que
han puesto de manifiesto que los cambios demográficos
se deben a complejas interacciones de factores sociales,
económicos y ambientales, sobre los que a su vez
influyen. No obstante, todavía no se comprenden bien
algunos aspectos de esa interacción y, especialmente
en el caso de los países en desarrollo, no se tienen
conocimientos respecto de una serie de políticas
demográficas y de desarrollo, particularmente en
lo que se refiere a las prácticas locales. Es evidente
que se necesitan investigaciones económicas y sociales
para que en los programas se tengan en cuenta los puntos
de vista de los beneficiarios a quienes van destinados,
especialmente las mujeres, los jóvenes y otros grupos
en situación de desventaja, y respondan a las necesidades
especificas de esos grupos y de las comunidades. Se precisan
investigaciones sobre las interrelaciones de los factores
económicos mundiales o regionales y de los procesos
demográficos nacionales. Solo es posible mejorar
la calidad de los servicios cuando la calidad ha sido definida
tanto por los usuarios como por los proveedores de servicios
y cuando las mujeres participan activamente en la adopción
de decisiones y en la prestación de los servicios.
- Medidas
- (12.24) Se insta a los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales,
las organizaciones no gubernamentales interesadas, los organismos
de financiación y las organizaciones de investigación
a que den prioridad a las investigaciones sobre los vínculos
entre el papel y la condición jurídica y social
de la mujer y los procesos demográficos y de desarrollo.
Entre los aspectos vitales de la investigación figuran
la evolución de las estructuras familiares; el bienestar
de la familia; las interacciones entre los distintos papeles
del hombre y de la mujer, incluido su empleo del tiempo,
el acceso al poder y a la adopción de decisiones
y el control de los recursos; las normas, leyes, valores
y creencias conexas; y las consecuencias económicas
y demográficas de la desigualdad entre los sexos.
Las mujeres deberían participar en todas las fases
de las investigaciones sobre la igualdad entre los sexos
y debería procurarse contratar y formar a más
investigadoras.
CAPÍTULO XIII:(*) ACTIVIDADES
NACIONALES
- Políticas y planes de acción nacionales
Medidas
- (13.5) Los gobiernos, con la activa participación
de parlamentarios, órganos locales elegidos, comunidades,
el sector privado, organizaciones no gubernamentales y asociaciones
de mujeres, deberían tratar de hacer que el público
tome conciencia de los problemas de población y desarrollo
y formular, aplicar y evaluar estrategias, políticas,
planes, programas y proyectos, nacionales que traten las
cuestiones de población y desarrollo, incluida la
migración, como partes integrantes de su proceso
de planificación y ejecución del desarrollo
sectorial, intersectorial y general. Deberían esforzarse
asimismo por proporcionar suficientes recursos humanos y
lograr el aporte de distintas instituciones para coordinar
y ejecutar la planificación, aplicación, supervisión
y evaluación de las actividades de población
y desarrollo.
- Gestión de los programas y desarrollo de
los recursos humanos
Objetivos
- (13.8d) Incorporar perspectivas no sexistas y el punto
de vista del usuario en los programas de capacitación
y asegurar la disponibilidad, incentivación y retención
de personal adecuadamente capacitado, con inclusión
de mujeres, para la formulación, ejecución,
supervisión y evaluación de estrategias, políticas,
planes y programas nacionales de población y desarrollo.
- Medidas
- (13.9a) Formular y ejecutar sus programas de desarrollo
de los recursos humanos de manera que se tengan expresamente
en cuenta los requisitos de las estrategias, políticas,
planes y programas de población y desarrollo, prestando
especial atención a la educación, capacitación
y empleo de la mujer a todos los niveles, especialmente
a nivel de gestión y de adopción de decisiones,
y a la incorporación de perspectivas no sexistas
y el punto de vista del usuario en todos los programas de
capacitación.
- (13.9d) Racionalizar la remuneración y otras cuestiones
conexas, los términos y condiciones de servicio a
fin de asegurar la igualdad de remuneración por trabajo
igual, sin diferencias entre mujeres y hombres, así
como la retención y el progreso del personal de gestión
y técnico encargado de los programas de población
y desarrollo, y mejorar así la ejecución nacional
de estos programas.
- (13.9f) Elaborar y mantener bases de datos de expertos
e instituciones nacionales para promover la utilización
del personal nacional, prestando especial atención
a la inclusión de mujeres y jóvenes.
- Movilización y asignación de recursos
Bases para la acción
- (13.11) La asignación de recursos para un desarrollo
humano sostenido a nivel nacional suele distribuirse en
varias categorías sectoriales. La forma en que los
países pueden asignar recursos de la manera más
beneficiosa entre los diversos sectores depende en gran
parte de las realidades sociales, económicas, culturales
y políticas de cada país, así como
de sus prioridades en materia de políticas y programas.
En general, una asignación equilibrada de recursos
redunda en beneficio de la calidad y el éxito de
los programas. En particular, los programas relacionados
con la población desempeñan una función
importante en cuanto a permitir, facilitar y acelerar el
progreso en los programas de desarrollo humano sostenible,
especialmente al contribuir a mejorar la situación
de la mujer, a mejorar la salud de los habitantes (particularmente
de las mujeres y los niños, y especialmente en las
zonas rurales), a frenar la tasa de crecimiento de la demanda
de servicios sociales, a movilizar la acción comunitaria
y a recalcar la importancia que a largo plazo tienen las
inversiones en el sector social.
- (13.13) Tomando como base la gran demanda sin satisfacer
de servicios de salud reproductiva, incluida la planificación
de la familia, y el crecimiento previsto del número
de mujeres y hombres en edad de procrear, cabe prever que
la demanda de servicios seguirá creciendo muy rápidamente
durante los dos próximos decenios. Contribuirá
a acelerar esta demanda el creciente interés en tener
hijos a edad más tardía, en espaciar mejor
los nacimientos y en terminar antes la formación
de la familia con el número deseado de hijos, así
como también el acceso más fácil a
los servicios. Por consiguiente, es menester intensificar
los esfuerzos por generar y facilitar más recursos
nacionales, y procurar que ellos se utilicen de manera eficaz
en apoyo de programas de prestación de servicios
y de actividades conexas de información, educación
y comunicaciones.
- (13.18)Se necesitarán más recursos para
los programas de acción encaminados a mejorar la
condición de la mujer y conseguir su plena participación
en el proceso de desarrollo (además de asegurar su
educación básica). La plena participación
de la mujer en la preparación, ejecución,
gestión y supervisión de todos los programas
de desarrollo será un componente importante de tales
actividades.
- Medidas
- (13.22) Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales,
el sector privado y las comunidades locales, con la asistencia
de la comunidad internacional si así lo solicitan,
deberían esforzarse por movilizar recursos y utilizarlos
eficazmente para programas de población y desarrollo
que amplíen y mejoren la calidad de los servicios
de salud reproductiva, incluidos los de planificación
de la familia de prevención de las enfermedades de
transmisión sexual y el VIH/SIDA. De conformidad
con el objetivo del presente Programa de Acción de
asegurar el acceso universal a servicios de salud reproductiva
y planificación de la familia de alta calidad, debe
hacerse especial hincapié en la satisfacción
de las necesidades de los grupos de población desatendidos,
incluidos los adolescentes (teniendo en cuenta los derechos
y responsabilidades de los padres y las necesidades de los
adolescentes) y los pobres de las zonas rurales y urbanas,
y en la prestación de servicios de buena calidad
en que se tengan en cuenta las necesidades especiales de
mujeres, hombres y adolescentes. Al movilizar los recursos
para estos fines, los países deberían considerar
nuevas modalidades tales como una mayor participación
del sector privado, el cobro selectivo de derechos a los
usuarios, la comercialización social, la distribución
de los gastos y otras formas de recuperación de los
costos. Sin embargo, estas modalidades no deben entorpecer
el acceso a los servicios y deberían ir acompañadas
de una "red de seguridad" apropiada.
CAPÍTULO XV: COLABORACIÓN
CON EL SECTOR NO GUBERNAMENTAL
- Organizaciones no gubernamentales locales, nacionales
e internacionales
- (15.5) Se reconocen la experiencia, la capacidad y los
conocimientos de muchas organizaciones no gubernamentales
y grupos de comunidades locales en diversas esferas de particular
pertinencia para el presente Programa de Acción.
Las organizaciones no gubernamentales, en especial las que
se ocupan de la salud la sexual y reproductiva y de la planificación
de la familia, las organizaciones femeninas y los grupos
de apoyo a inmigrantes y refugiados, han despertado el interés
del público y prestado a hombres y mujeres servicios
educacionales que contribuyen a la aplicación eficaz
de las políticas de población y desarrollo.
Las organizaciones de jóvenes participan cada vez
más eficazmente en la preparación de programas
para educar a los jóvenes acerca de cuestiones relacionadas
con la salud reproductiva, la igualdad entre los sexos y
el medio ambiente. Otros grupos, como las organizaciones
de la tercera edad, migrantes, personas con discapacidades
y grupos oficiosos de base también contribuyen eficazmente
a promover los programas destinados específicamente
a sus miembros. Esos diversos grupos pueden ayudar a promover
la calidad y utilidad de los programas y servicios en favor
de las personas a las que se dirigen. Se les debería
invitar a participaren los órganos decisorios de
nivel local, nacional e internacional, incluido el sistema
de las Naciones Unidas, para asegurar la aplicación,
supervisión y evaluación eficaces del presente
Programa de Acción.
- Medidas
- (15.9) Los gobiernos deberían procurar que las
organizaciones femeninas desempeñarán funciones
esenciales y tuvieran la participación que les corresponde
en la concepción y aplicación de los programas
de población y desarrollo. La participación
de las mujeres en todos los niveles, especialmente en la
gestión, es crucial para alcanzar los objetivos fijados
y aplicar el presente Programa de Acción.
CAPÍTULO XVI: ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
DE LA CONFERENCIA
- Actividades a nivel nacional
Bases para la acción
- (16.4) La ejecución, a todos los niveles, del presente
Programa de Acción debe considerarse parte de las
actividades complementarias integradas de las principales
conferencias internacionales, incluidas la presente Conferencia,
la Conferencia Mundial sobre la Salud para Todos, la Conferencia
Mundial sobre Educación para Todos, la Cumbre Mundial
en favor de la Infancia, la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre los Países Menos Adelantados, la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
la Conferencia Internacional sobre Nutrición, la
Conferencia Mundial de Derechos Humanos, la Conferencia
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños
Estados Insulares en Desarrollo, la Cumbre Mundial sobre
Desarrollo Social, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la
Mujer y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los
Asentamientos Humanos (Hábitat II).
(1) Resolucion 48/163 de la
Asamblea General.
(2) Vease Informe de la Conferencia
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños
Estados Insulares en Desarrollo, Bridgetown (Barbados), 25
de abril a 6 de mayo de 1994 (publicación de las Naciones
Unidas, número de venta: S.94.I.18 y correcciones).
(3) Resolucion 44/82 de la
Asamblea General.
(4) Resolucion 47/92 de la
Asamblea General.
(5) Véase Informe de
la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación
de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:
Igualdad, Desarrollo y Paz, Nairobi, 15 a 26 de julio de 1985
(publicación de las Naciones Unidas, número
de venta: S.85.IV.10).
(6) La Santa Sede expreso
una reserva general sobre este capitulo. La reserva debe interpretarse
a la luz de la declaración formulada por el representante
de la Santa Sede en la 14º sesión plenaria, celebrada
el 13 de septiembre de 1994.
(7) Aborto en condiciones
no adecuadas se define como el procedimiento para terminar
un embarazo no deseado ya sea practicado por personas que
carecen de las habilidades necesarias o en un ambiente carente
de estándares médicos mínimos, o ambos
(basado en: Organización Mundial de la Salud, The Prevention
and Management of Unsafe Abortion, Informe de un grupo de
trabajo técnico, Ginebra, abril de 1992 (WHO/MSM/92.5)).
El texto de la conferencia aquí presentada compila
los párrafos que hacen referencia a los temas de la
Mujer y Género específicamente. Los párrafos
seleccionados se han enumerado en orden progresivo, señalando
entre paréntesis el número de párrafo
correspondiente al texto original. Esta compilación
es responsabilidad de la coordinadora del proyecto Ana Falú
y de las consultoras Liliana Rainero y Maite Rodigou.
Los documentos sobre la Declaración y la Plataforma
de Acción de la Conferencia ha sido publicado por The
Population Information Network (Popin) Gopher of the United
Nations Population Division, Department for Economic and Social
Information and Policy Analysis Naciones Unidas, encontrándose
disponible en la página web:
http://www.onu.org
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RESERVAS GUBERNAMENTALES EN RELACIÓN
A LA DECLARACIÓN Y AL PROGRAMA DE ACCIÓN DEL
CAIRO
Formularon observaciones o expresaron reservas con respecto
a diversos capítulos del Programa de Acción
los siguientes representantes:
Con respecto al Capítulo I, los representantes
de Brasil y Austria.
1 - Declaraciones y reservas formuladas oralmente
con respecto al Programa de Acción
En las sesiones plenarias 13 y 14, los representantes de
varios países formularon declaraciones, que pidieron
a la Secretaria de la Conferencia que se incluyeran en el
informe.
Entre ellos el representante del Paraguay hizo la siguiente
declaración:
"De conformidad con la introducción del capítulo
II del Programa de Acción, la delegación del
Paraguay desea expresar las siguientes reservas:
En relación con el párrafo 7.2 del capítulo
VII, el derecho a la vida es inherente a toda persona humana
desde el momento de la concepción y hasta la muerte
natural (artículo 4 de nuestra Constitución
Nacional).
Por lo tanto el Paraguay acepta toda forma de planificación
familiar, con absoluto respeto a la vida, según lo
establece su Constitución Nacional, y como expresión
del ejercicio de una paternidad responsable.
La inclusión del término "interrupción
del embarazo" como parte del concepto de la regulación
de la fecundidad, en la definición de trabajo propuesta
por la Organización Mundial de la Salud y utilizada
durante el período de trabajo de esta Conferencia,
hace totalmente inaceptable este concepto para nuestro país.
Deseamos señalar que el Paraguay reconoce constitucionalmente
la necesidad de trabajar en la salud reproductiva de la población,
como forma de ayudar al mejoramiento de la calidad de vida
de la familia.
Con relación al Principio 9 del capítulo II
y al párrafo 5.1 del capítulo V, nuestra Constitución
Nacional considera a la familia como la unidad básica
de la sociedad, fundada en la unión de la pareja formada
por el hombre y la mujer, reconociendo también a las
familias monoparentales. Solamente desde esta perspectiva
puede aceptar la inclusión del término "diversas
formas de familia", respetando lo que establecen las
diversas culturas, tradiciones y religiones."
2 - Declaraciones presentadas por escrito acerca
del Programa de Acción
Las declaraciones que figuran a continuación se presentaron
por escrito a la secretaria de la Conferencia para su inclusión
en el informe de la Conferencia.
2.1 - El representante de la Argentina presentó
la siguiente declaración por escrito:
"En base al artículo 33 del reglamento de la Conferencia,
la Argentina acompaña el acuerdo general, alcanzado
en el Programa de Acción.
No obstante presentamos por escrito y de conformidad con el
artículo 38 del reglamento, la siguiente declaración
de reserva, solicitando que se incorpore en su totalidad en
el informe final de la Conferencia.
Capítulo II (Principios)
Principio 1
La República Argentina acepta el Principio 1, teniendo
en cuenta que la vida existe desde el momento de la concepción
y desde ese momento la persona, en su dimensión única
e irrepetible, goza del derecho a la vida, siendo este fundante
de todos los otros derechos individuales.
Capítulo V (La familia, sus funciones, derechos,
composición y estructura)
Párrafo 5.1
La República Argentina acepta el párrafo 5.1,
teniendo en cuenta que si bien la familia puede tener distintas
formas, en ningún caso puede alterar su origen y fundamento,
que es la unión entre varón y mujer, de la cual
se derivan los hijos.
Capítulo VII (Derechos reproductivos y salud
reproductiva)
La República Argentina, no puede admitir que en el
concepto de "salud reproductiva" se incluya el aborto
ni como servicio ni como método de regulación
de la fecundidad.
La presente reserva, fundada en el carácter universal
del derecho a la vida, se extiende a todas las menciones que
recojan ese sentido.
Información extraída de la página web:
http://www.onu.org
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