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Acerca de Beijing
Declaración
Programa de acción
Reservas Gobiernos
IV CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE LA
MUJER
Beijing, República Popular
de China, 4 al 15 de septiembre de 1995
La Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, que tuvo
lugar en la capital de China, Beijing, en 1995, fue el corolario
en este siglo de la serie de Conferencias sobre el tema que
se inauguró 1975, Año Internacional de la Mujer,
en México, D.F.
Aquella Conferencia Mundial de México fue la que inició
la llamada Década de Naciones Unidas para la Mujer.
En 1980 se celebró una Conferencia en Copenhague, luego
en 1985 otra en Nairobi, para concluir en 1995, con la Conferencia
celebrada en China. Estas conferencias han constituido importantes
estímulos para la acción conjunta en la lucha
por los derechos de las mujeres. Asimismo las organizaciones
de mujeres han participado de otras conferencias mundiales
de Naciones Unidas impactando las plataformas de acción
de éstas con reivindicaciones específicas.
La Plataforma para la Acción adoptada por consenso
por las 185 delegaciones gubernamentales participantes en
la Conferencia de Beijing es “un programa encaminado
a crear las condiciones necesarias para el empoderamiento
de las mujeres en la sociedad”. Parte de reconocer que
el empoderamiento de las mujeres y su plena participación
en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad,
incluyendo la participación en los procesos de toma
de decisiones y el acceso al poder, son fundamentos para el
logro de la igualdad, el desarrollo y la paz.
Los documentos sobre la Declaración y la Plataforma
de Acción de la Conferencia han sido publicados por
el Departamento de Coordinación de Políticas
y Desarrollo Sostenible (D.C.P.D.S) Naciones Unidas, encontrándose
disponible en la página web: http://www.onu.org
ARRIBA
DECLARACIÓN DE BEIJING
CUARTA CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE LA MUJER
- Nosotros, los Gobiernos que participamos en la Cuarta
Conferencia Mundial sobre la Mujer,
- Reunidos en Beijing en septiembre de 1995, año
del cincuentenario de la fundación de las Naciones
Unidas,
- Decididos a promover los objetivos de igualdad, desarrollo
y paz para todas las mujeres del mundo, en interés
de toda la humanidad,
- Reconociendo las aspiraciones de las mujeres del mundo
entero y tomando nota de la diversidad de las mujeres y
de sus funciones y circunstancias, haciendo honor a las
mujeres que han allanado el camino, e inspirados por la
esperanza que reside en la juventud del mundo,
- Reconocemos que la situación de la mujer ha avanzado
en algunos aspectos importantes en el último decenio,
aunque los progresos no han sido homogéneos, persisten
las desigualdades entre mujeres y hombres y sigue habiendo
obstáculos importantes, que entrañan graves
consecuencias para el bienestar de todos los pueblos,
- Reconocemos asimismo que esta situación se ha visto
agravada por una pobreza cada vez mayor, que afecta a la
vida de la mayor parte de la población del mundo
y tiene sus orígenes en el ámbito nacional
y en el ámbito internacional,
- Nos comprometemos sin reservas a combatir estas limitaciones
y obstáculos y a promover así el adelanto
y la potenciación del papel de la mujer en todo el
mundo, y convenimos en que esta tarea exige una acción
urgente, con espíritu decidido, esperanza, cooperación
y solidaridad, ahora y en los albores del nuevo siglo. Reafirmamos
nuestro compromiso de:
- Defender los derechos y la dignidad humana intrínseca
de las mujeres y los hombres, todos los demás propósitos
y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas,
la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros
instrumentos internacionales de derechos humanos, en particular,
la Convención sobre la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer y la
Convención sobre los Derechos del Niño, así
como la Declaración sobre la eliminación de
la violencia contra la mujer y la Declaración sobre
el derecho al desarrollo;
- Garantizar la plena aplicación de los derechos
humanos de las mujeres y las niñas como parte inalienable,
integral e indivisible de todos los derechos humanos y libertades
fundamentales;
- Impulsar el consenso y los progresos alcanzados en anteriores
conferencias de las Naciones Unidas - sobre la Mujer, celebrada
en Nairobi en 1985, sobre el Niño, celebrada en Nueva
York en 1990, sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada
en Río de Janeiro en 1992, sobre los Derechos Humanos,
celebrada en Viena en 1993, sobre la Población y
el Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994, y en la Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Social, celebrada en Copenhague
en 1995, con el objetivo de lograr la igualdad, el desarrollo
y la paz;
- Conseguir la aplicación plena y efectiva de las
Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el
adelanto de la mujer;
- Promover la potenciación del papel de la mujer
y el adelanto de la mujer, incluido el derecho a la libertad
de pensamiento, de conciencia, de religión y de creencia,
lo que contribuye a la satisfacción de las necesidades
morales, éticas, espirituales e intelectuales de
las mujeres y los hombres, individualmente o en comunidad
con otros, por lo que les garantiza la posibilidad de realizar
su pleno potencial en la sociedad plasmando su vida de conformidad
con sus propias aspiraciones. Estamos convencidos de que:
- La potenciación del papel de la mujer y la plena
participación de la mujer en condiciones de igualdad
en todas las esferas de la sociedad, incluidos la participación
en los procesos de adopción de decisiones y el acceso
al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad,
el desarrollo y la paz;
- Los derechos de la mujer son derechos humanos;
- La igualdad de derechos, de oportunidades y de acceso
a los recursos, la distribución equitativa entre
hombres y mujeres de las responsabilidades respecto de la
familia y una asociación armoniosa entre ellos son
indispensables para su bienestar y el de su familia, así
como para la consolidación de la democracia;
- La erradicación de la pobreza basada en el crecimiento
económico sostenido, el desarrollo social, la protección
del medio ambiente y la justicia social exige la participación
de la mujer en el desarrollo económico y social e
igualdad de oportunidades, y la participación plena
y en pie de igualdad de mujeres y hombres en calidad de
agentes y de beneficiarios de un desarrollo sostenible centrado
en la persona;
- El reconocimiento explícito y la reafirmación
del derecho de todas las mujeres a controlar todos los aspectos
de su salud, en particular su propia fecundidad, es básico
para la potenciación de su papel;
- La paz local, nacional, regional y mundial es alcanzable
y está inextricablemente vinculada al adelanto de
la mujer, que constituye una fuerza fundamental para la
dirección de la comunidad, la solución de
conflictos y la promoción de una paz duradera a todos
los niveles;
- Es indispensable diseñar, aplicar y vigilar, a
todos los niveles, con la plena participación de
la mujer, políticas y programas, entre ellos políticas
y programas de desarrollo efectivos, eficaces y sinérgicos,
que tengan en cuenta el género, y contribuyan a promover
la potenciación del papel y el adelanto de la mujer;
- La participación y contribución de todos
los participantes de la sociedad civil, en particular de
los grupos y redes de mujeres y otras organizaciones no
gubernamentales y organizaciones de la comunidad, con el
pleno respeto de su autonomía y en cooperación
con los gobiernos, son importantes para una aplicación
y seguimiento efectivos de la Plataforma de Acción;
- La aplicación de la Plataforma de Acción
exige el compromiso de los gobiernos y de la comunidad internacional.
Al asumir compromisos de acción a nivel nacional
e internacional, incluidos los asumidos en la Conferencia,
los gobiernos y la comunidad internacional reconocen la
necesidad de tomar medidas prioritarias para la potenciación
del papel y el adelanto de la mujer. Estamos decididos a:
- Intensificar los esfuerzos y acciones encaminados a alcanzar,
antes de que termine el siglo, las metas de las Estrategias
de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de
la mujer para fines del presente siglo;
- Garantizar a todas las mujeres y las niñas todos
los derechos humanos y libertades fundamentales, y tomar
medidas eficaces contra las violaciones de esos derechos
y libertades;
- Adoptar las medidas que sean necesarias para eliminar
todas las formas de discriminación contra las mujeres
y las niñas, y suprimir todos los obstáculos
a la igualdad de género y al adelanto y potenciación
del papel de la mujer;
- Alentar a los hombres a que participen plenamente en todas
las acciones encaminadas a garantizar la igualdad;
- Promover la independencia económica de la mujer,
incluido su empleo, y erradicar la carga persistente y cada
vez mayor de la pobreza que recae sobre las mujeres, combatiendo
las causas estructurales de esta pobreza mediante cambios
en las estructuras económicas, garantizando la igualdad
de acceso a todas las mujeres, incluidas las de las zonas
rurales, como agentes vitales del desarrollo, a los recursos
productivos, oportunidades y servicios públicos;
- Promover un desarrollo sostenible centrado en la persona,
incluido el crecimiento económico sostenido, mediante
la enseñanza básica, la educación durante
toda la vida, la alfabetización y capacitación,
y la atención primaria de la salud para niñas
y mujeres;
- Adoptar medidas positivas a fin de garantizar la paz para
el adelanto de la mujer y, reconociendo la función
rectora que han desempeñado las mujeres en el movimiento
en pro de la paz, trabajar activamente hacia el desarme
general y completo bajo control internacional estricto y
eficaz, y apoyar las negociaciones para la concertación,
sin demora, de un tratado amplio de prohibición de
los ensayos nucleares, de alcance universal y verificable
multilateral y efectivamente, que contribuya al desarme
nuclear y a la prevención de la proliferación
de las armas nucleares en todos sus aspectos;
- Prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra
las mujeres y las niñas;
- Garantizar la igualdad de acceso y la igualdad de trato
de hombres y mujeres en la educación y la atención
de salud y promover la salud sexual y reproductiva de la
mujer y su educación;
- Promover y proteger todos los derechos humanos de las
mujeres y las niñas;
- Intensificar los esfuerzos para garantizar el disfrute
en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos
y libertades fundamentales a todas las mujeres y las niñas
que enfrentan múltiples barreras para lograr su potenciación
y su adelanto por factores como la raza, la edad, el idioma,
el origen étnico, la cultura, la religión
o la discapacidad, o por pertenecer a la población
indígena;
- Garantizar el respeto del derecho internacional, incluido
el derecho humanitario, a fin de proteger a las mujeres
y las niñas en particular;
- Potenciar al máximo la capacidad de las mujeres
y las niñas de todas las edades, garantizar su plena
participación, en condiciones de igualdad, en la
construcción de un mundo mejor para todos y promover
su papel en el proceso de desarrollo. Estamos decididos
a:
- Garantizar el acceso de las mujeres en condiciones de
igualdad a los recursos económicos, incluidos la
tierra, el crédito, la ciencia y la tecnología,
la capacitación profesional, la información,
las comunicaciones y los mercados, como medio de promover
el adelanto de las mujeres y las niñas y la potenciación
de su papel, incluso mediante el aumento de su capacidad
para disfrutar de los beneficios de la igualdad de acceso
a esos recursos para lo que se recurrirá a, entre
otras cosas, la cooperación internacional,
- Garantizar el éxito de la Plataforma de Acción
exigirá un compromiso decidido de los gobiernos y
de las organizaciones e instituciones internacionales a
todos los niveles. Estamos firmemente convencidos de que
el desarrollo económico, el desarrollo social y la
protección del medio ambiente son elementos interdependientes
y sinérgicos del desarrollo sostenible, que es el
marco de nuestros esfuerzos para lograr una mejor calidad
de vida para todos. Un desarrollo social equitativo que
reconozca que dar a los pobres, en particular a las mujeres
que viven en la pobreza, la posibilidad de utilizar los
recursos ambientales de manera sostenible es una base necesaria
del desarrollo sostenible. Reconocemos también que
el crecimiento económico sostenido de base amplia
en el contexto del desarrollo sostenible es necesario para
apoyar el desarrollo social y la justicia social. El éxito
de la Plataforma de Acción también requerirá
una movilización apropiada de recursos a nivel nacional
e internacional y recursos nuevos y adicionales para los
países en desarrollo procedentes de todos los mecanismos
de financiación disponibles, incluidas las fuentes
multilaterales, bilaterales y privadas para el adelanto
de la mujer; recursos financieros para fortalecer la capacidad
de las instituciones nacionales, subregionales, regionales
e internacionales; el compromiso de lograr la igualdad de
derechos, la igualdad de responsabilidades y la igualdad
de oportunidades, así como la igualdad de participación
de las mujeres y los hombres en todos los órganos
y procesos de determinación de políticas a
nivel nacional, regional e internacional; el establecimiento
o fortalecimiento de mecanismos en todos los niveles para
rendir cuentas a las mujeres del mundo;
- Garantizar también el éxito de la Plataforma
de Acción en los países con economías
en transición, lo que exigirá cooperación
y asistencia internacionales constantes;
- Por la presente nos comprometemos en calidad de Gobiernos
a aplicar la siguiente Plataforma de Acción y a garantizar
que todas nuestras políticas y programas reflejen
una perspectiva de género. Instamos al sistema de
las Naciones Unidas, a las instituciones financieras regionales
e internacionales y a las demás instituciones regionales
e internacionales pertinentes, a todas las mujeres y todos
los hombres, así como a las organizaciones no gubernamentales,
con pleno respeto de su autonomía, y a todos los
sectores de la sociedad civil a que, en cooperación
con los gobiernos, se comprometan plenamente y contribuyan
a la aplicación de esta Plataforma de Acción.
Los documentos sobre la Declaración y la Plataforma de
Acción de la Conferencia han sido publicados por el Departamento
de Coordinación de Políticas y Desarrollo Sostenible
(D.C.P.D.S) Naciones Unidas, encontrándose disponible
en la página web:
http://www.onu.org
ARRIBA
PLATAFORMA DE ACCIÓN
CUARTA CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE LA MUJER
CAPÍTULO I: DECLARACIÓN DE OBJETIVOS
- La Plataforma de Acción es un programa encaminado
a crear condiciones necesarias para la potenciación
del papel de la mujer en la sociedad. Tiene por objeto acelerar
la aplicación de las Estrategias de Nairobi orientadas
hacia el futuro para el adelanto de la mujer(1)
y eliminar todos los obstáculos que dificultan la
participación activa de la mujer en todas las esferas
de la vida pública y privada mediante una participación
plena y en pie de igualdad en el proceso de adopción
de decisiones en las esferas económica, social, cultural
y política. Esto también supone el establecimiento
del principio de que mujeres y hombres deben compartir el
poder y las responsabilidades en el hogar, en el lugar de
trabajo y, a nivel más amplio, en la comunidad nacional
e internacional. La igualdad entre mujeres y hombres es
una cuestión de derechos humanos y constituye una
condición para el logro de la justicia social, además
de ser un requisito previo necesario y fundamental para
la igualdad, el desarrollo y la paz. Para obtener el desarrollo
sostenible basado en el ser humano, es indispensable que
haya una relación transformada, basada en la igualdad,
entre mujeres y hombres. Se necesita un empeño sostenido
y a largo plazo para que mujeres y hombres puedan trabajar
de consuno para que ellos mismos, sus hijos y la sociedad
estén en condiciones de enfrentar los desafíos
del siglo XXI.
- La Plataforma de Acción reafirma el principio fundamental,
establecido en la Declaración y el Programa de Acción
de Viena(2) aprobados por la Conferencia Mundial de Derechos
Humanos, de que los derechos humanos de las mujeres y las
niñas son una parte inalienable, integral e indivisible
de los derechos humanos universales. Como programa de acción,
la Plataforma apunta a promover y proteger el pleno disfrute
de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales
de todas las mujeres a lo largo de su vida.
- La Plataforma de Acción hace hincapié en
que las mujeres comparten problemas comunes que sólo
pueden resolverse trabajando de consuno y en asociación
con los hombres para alcanzar el objetivo común de
la igualdad de género(*)
en todo el mundo. La Plataforma respeta y valora la plena
diversidad de las situaciones y condiciones en que se encuentra
la mujer y reconoce que algunas mujeres enfrentan barreras
especiales que obstaculizan su participación plena
y en pie de igualdad en la sociedad.
- La Plataforma de Acción pide la adopción
de medidas inmediatas y concertadas por todos para crear
un mundo pacífico, justo, humano y equitativo basado
en los derechos humanos y las libertades fundamentales,
con inclusión del principio de la igualdad para todas
las personas, independientemente de su edad y de su situación
en la vida, y con ese fin reconoce que se necesita un crecimiento
económico amplio y sostenido en el contexto del desarrollo
sostenible para sustentar el desarrollo social y la justicia
social.
- Para que la Plataforma de Acción tenga éxito
se necesitará el empeño decidido de los gobiernos,
las organizaciones internacionales y las instituciones a
todos los niveles. También será preciso movilizar
recursos suficientes a nivel nacional e internacional, así
como recursos nuevos y adicionales para los países
en desarrollo, a través de todos los mecanismos de
financiación existentes, incluso las fuentes multilaterales,
bilaterales y privadas para el adelanto de la mujer; recursos
financieros para fortalecer la capacidad de las instituciones
nacionales, subregionales, regionales e internacionales;
una dedicación a la igualdad de derechos, la igualdad
de responsabilidades y oportunidades y la participación
en pie de igualdad de mujeres y hombres en todos los órganos
y procesos de adopción de políticas nacionales,
regionales e internacionales, y el establecimiento o el
fortalecimiento de mecanismos a todos los niveles para el
proceso de rendición de cuentas a las mujeres del
mundo.
CAPÍTULO II: CONTEXTO MUNDIAL
- La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer se celebra
en momentos en que el mundo se apresta a trasponer el umbral
de un nuevo milenio.
- La Plataforma de Acción hace suya la Convención
sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer(3) y se apoya en las Estrategias de Nairobi
orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer,
así como en las resoluciones pertinentes aprobadas
por el Consejo Económico y Social y la Asamblea General.
La formulación de la Plataforma de Acción
apunta a establecer un grupo básico de medidas prioritarias
que deberían aplicarse en el curso de los próximos
cinco años.
- En la Plataforma de Acción se reconoce la importancia
de los acuerdos alcanzados en la Cumbre Mundial en favor
de la Infancia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo, la Conferencia Mundial
de Derechos Humanos, la Conferencia Internacional sobre
la Población y el Desarrollo y la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Social, donde se establecieron enfoques
y compromisos concretos para fomentar, el desarrollo sostenible
y la cooperación internacional y fortalecer la función
de las Naciones Unidas en ese sentido. En la Conferencia
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños
Estados Insulares en Desarrollo, la Conferencia Internacional
sobre Nutrición, la Conferencia Internacional sobre
Atención Primaria de la Salud y la Conferencia Mundial
sobre Educación para Todos se encararon asimismo
distintos aspectos del desarrollo y de los derechos humanos
y, dentro de sus perspectivas particulares, se prestó
especial atención al papel que desempeñan
las mujeres y las niñas. Además, en el contexto
del Año Internacional de las Poblaciones Indígenas
del Mundo(4), el Año Internacional de la Familia(5), el Año Internacional para la Tolerancia(6), la Declaración de Ginebra en pro de
la Mujer Rural(7), y la
Declaración sobre la eliminación de la violencia
contra la mujer(8) se subrayaron también las cuestiones
relacionadas con la potenciación y la igualdad de
la mujer.
- El objetivo de la Plataforma de Acción, que se
ajusta plenamente a los propósitos y principios de
la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional,
es la potenciación del papel de todas las mujeres
en la sociedad. La plena realización de todos los
derechos humanos y libertades fundamentales de todas las
mujeres es esencial para potenciar el papel de las mujeres.
Aunque hay que tener presentes la importancia de las particularidades
nacionales y regionales y los diversos antecedentes históricos,
culturales y religiosos, los Estados, independientemente
de sus sistemas políticos, económicos y culturales,
tienen la obligación de promover y proteger todos
los derechos humanos y libertades fundamentales(9). La aplicación de la presente Plataforma,
en particular mediante la promulgación de leyes nacionales
y la formulación de estrategias, políticas,
programas y prioridades para el desarrollo, incumbe a la
responsabilidad soberana de cada Estado, de conformidad
con todos los derechos humanos y libertades fundamentales,
y la importancia de los diversos valores religiosos y éticos,
antecedentes culturales y convicciones filosóficas
de los individuos y de las comunidades, así como
el completo respeto de esos valores, antecedentes y convicciones,
deberían contribuir al pleno disfrute de los derechos
humanos por las mujeres a fin de conseguir la igualdad,
el desarrollo y la paz.
- Desde la realización de la Conferencia Mundial
para el Examen y la Evaluación de los Logros del
Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad,
Desarrollo y Paz, celebrada en Nairobi en 1985, y la aprobación
de las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro
para el adelanto de la mujer, el mundo ha experimentado
profundas transformaciones políticas, económicas,
sociales y culturales que han tenido efectos tanto positivos
como negativos para la mujer. En la Conferencia Mundial
de Derechos Humanos se reconoció que los derechos
humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable,
integrante e indivisible de los derechos humanos universales.
La plena participación, en condiciones de igualdad,
de la mujer en la vida política, civil, económica,
social y cultural en los planos nacional, regional e internacional
y la erradicación de todas las formas de discriminación
basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la comunidad
internacional. La Conferencia Mundial de Derechos Humanos
reafirmó el solemne compromiso de todos los Estados
de cumplir sus obligaciones de promover el respeto universal,
así como la observancia y la protección de
todos los derechos humanos y las libertades fundamentales
de todos de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas,
otros instrumentos relativos a los derechos humanos y el
derecho internacional. El carácter universal de esos
derechos y libertades no admite dudas.
- El fin de la guerra fría ha acarreado cambios internacionales
y una menor competencia entre las superpotencias. La amenaza
de un conflicto armado mundial ha disminuido, las relaciones
internacionales han mejorado y las perspectivas de paz han
aumentado. Aunque la amenaza de un conflicto mundial se
ha reducido, las guerras de agresión, los conflictos
armados, la dominación colonial u otras formas de
dominación foránea y de ocupación extranjera,
las guerras civiles y el terrorismo siguen asolando muchas
partes del mundo. Se cometen graves violaciones de los derechos
humanos de las mujeres, en particular en épocas de
conflicto armado, que incluyen el asesinato, la tortura,
las violaciones sistemáticas, embarazos forzados
y abortos forzados, en particular en lugares donde se aplican
políticas de depuración étnica.
- El mantenimiento de la paz y la seguridad a nivel mundial,
regional y local, junto con la prevención de las
políticas de agresión y de depuración
étnica y la solución de los conflictos armados,
tienen importancia decisiva para la protección de
los derechos humanos de las mujeres y las niñas,
así como para la eliminación de todas las
formas de violencia contra ellas y de su utilización
como arma de guerra.
- Los gastos militares excesivos, incluidos los gastos militares
mundiales y el tráfico y comercio de armas, y las
inversiones en la producción y adquisición
de armas han reducido los recursos disponibles para el desarrollo
social. Como resultado de la carga de la deuda y de otras
dificultades económicas, muchos países en
desarrollo han aplicado políticas de ajuste estructural.
Además, hay programas de ajuste estructural mal diseñados
y ejecutados, lo cual ha tenido efectos perjudiciales en
el desarrollo social. El número de personas que viven
en la pobreza ha aumentado en forma desproporcionada en
la mayoría de los países en desarrollo, en
particular en los países fuertemente endeudados,
durante el último decenio.
- En este contexto, también se debe subrayar la dimensión
social del desarrollo. El crecimiento económico acelerado,
si bien es necesario para el desarrollo social, en sí
mismo no mejora la calidad de vida de la población.
Es posible que en algunos casos se presenten condiciones
que puedan acentuar la desigualdad social y la marginación.
De allí que sea indispensable buscar nuevas alternativas
que garanticen que todos los miembros de la sociedad reciban
los beneficios del crecimiento económico basado en
un enfoque integral de todos los aspectos del desarrollo:
crecimiento, igualdad entre mujeres y hombres, justicia
social, conservación y protección del medio
ambiente, sostenibilidad, solidaridad, participación,
paz y respeto por los derechos humanos.
- La tendencia mundial hacia la democratización abrió
el proceso político en muchas naciones, pero la participación
popular de las mujeres en la adopción de decisiones
fundamentales como partícipes plenas y en condiciones
de igualdad, en particular en la política, aún
no se ha logrado. En Sudáfrica se desmanteló
la política de racismo institucionalizado, el apartheid,
lo cual dio lugar a un traspaso político y democrático
del poder. En Europa central y oriental la transición
a la democracia parlamentaria ha sido rápida y ha
dado lugar a una variedad de experiencias, según
las circunstancias concretas de cada país. Si bien
en general la transición ha sido pacífica,
en algunos países este proceso se ha visto obstaculizado
por conflictos armados que tuvieron como consecuencia graves
violaciones de los derechos humanos.
- La recesión económica generalizada y la
inestabilidad política en algunas regiones han sido
las causantes del retraso de los objetivos de desarrollo
en muchos países, lo cual ha provocado el aumento
de la pobreza hasta límites indescriptibles. El número
de personas que vive en situación de indigencia supera
los 1.000 millones, de los cuales un gran porcentaje son
mujeres. El rápido proceso de cambio y ajuste en
todos los sectores ha provocado también un incremento
del desempleo y el subempleo, que han afectado especialmente
a la mujer. En muchos casos, los programas de ajuste estructural
no se han concebido de manera que los efectos negativos
para los grupos vulnerables y desfavorecidos o las mujeres
se redujeran al máximo, ni con miras a favorecer
a esos grupos y tratar de evitar que quedaran al margen
de las actividades sociales y económicas. En el Acta
Final de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales(10) se puso de relieve la creciente interdependencia
de las economías nacionales y la importancia de la
liberalización del comercio y el acceso a mercados
dinámicos y abiertos. El período se ha caracterizado
también por los elevados gastos militares en algunas
regiones. A pesar de que la asistencia oficial para el desarrollo
(AOD) ha aumentado en algunos países, en términos
generales ha disminuido recientemente.
- La indigencia y la feminización de la pobreza,
el desempleo, la creciente fragilidad del medio ambiente,
la continua violencia contra la mujer y la exclusión
generalizada de la mitad de la humanidad de las instituciones
de poder y gobierno ponen de manifiesto la necesidad de
seguir luchando por conseguir el desarrollo, la paz y la
seguridad y encontrar soluciones para alcanzar un desarrollo
sostenible centrado en las personas. La participación
y la asunción de funciones directivas por parte de
la mitad de la humanidad, compuesta por mujeres, es fundamental
para lograr ese objetivo. Así pues, sólo una
nueva era de cooperación internacional entre los
gobiernos y los pueblos basada en un espíritu de
asociación, un entorno social y económico
internacional equitativo y una transformación radical
de la relación entre la mujer y el hombre en una
asociación plena y en condiciones de igualdad harán
posible que el mundo salve las dificultades del siglo XXI.
- Los recientes acontecimientos económicos en la
esfera internacional han tenido a menudo consecuencias desproporcionadas
para las mujeres y los niños, la mayoría de
los cuales viven en países en desarrollo. En los
Estados con una pesada carga de deuda externa, los programas
y las medidas de ajuste estructural, aunque beneficiosos
a largo plazo, han dado lugar a una reducción del
gasto social que ha perjudicado a la mujer, sobre todo en
África y en los países menos adelantados.
Esta situación se ha visto exacerbada en los casos
en que la responsabilidad de los servicios sociales básicos
ha pasado de los gobiernos a las mujeres.
- La recesión económica en muchos países
desarrollados y en desarrollo, así como la reestructuración
que actualmente se está llevando a cabo en los países
con economías en transición han tenido consecuencias
sumamente negativas para el empleo de la mujer. A menudo,
las mujeres no tienen más remedio que aceptar empleos
sin seguridad laboral a largo plazo o peligroso, dedicarse
a actividades productivas no protegidas en el hogar o quedarse
sin empleo. Muchas mujeres entran en el mercado laboral
aceptando empleos infraremunerados e infravalorados para
aumentar sus ingresos familiares y otras deciden emigrar
por los mismos motivos. Al no reducirse ninguna de sus demás
responsabilidades, la carga total de trabajo de la mujer
ha aumentado.
- Las políticas y los programas macroeconómicos
y microeconómicos, incluido el ajuste estructural,
no siempre han sido concebidos teniendo en cuenta las consecuencias
que pueden acarrear para las mujeres y las niñas,
en especial las que viven en condiciones de pobreza. La
pobreza ha aumentado en términos absolutos y relativos
y el número de mujeres pobres ha aumentado en la
mayoría de las regiones. Muchas mujeres de las zonas
urbanas viven en la pobreza, pero merece especial atención
la difícil situación de las mujeres que viven
en las zonas rurales y remotas, debido al estancamiento
del desarrollo en dichas zonas. En los países en
desarrollo, aun en aquellos en que los indicadores nacionales
han mostrado una cierta mejoría, la mayor parte de
las mujeres de las zonas rurales siguen viviendo en condiciones
de subdesarrollo económico y marginación social.
- Las mujeres contribuyen decisivamente a la economía
y luchan para combatir la pobreza, ya sea con el trabajo
remunerado o con las labores no remuneradas que realizan
en el hogar, la comunidad o el lugar de trabajo. Cada vez
es mayor el número de mujeres que adquieren independencia
económica gracias a sus empleos remunerados.
- La cuarta parte de todos los hogares del mundo están
encabezados por mujeres y muchos otros dependen de los ingresos
de la mujer aun cuando el hombre esté presente en
el hogar. En los estratos más pobres, muy a menudo
es la mujer quien mantiene el hogar debido, entre otras
cosas, a la discriminación en materia de sueldos,
a los patrones de segregación ocupacional en el mercado
laboral y a otras barreras basadas en el género.
La desintegración familiar, los movimientos demográficos
entre zonas urbanas y rurales dentro de los países,
la migración internacional, las guerras y los desplazamientos
internos son factores que contribuyen al aumento de hogares
encabezados por mujeres.
- Tras reconocer que el logro y el mantenimiento de la paz
y la seguridad son requisitos previos indispensables para
el progreso económico y social, la mujer se erige
cada vez más en protagonista de primer orden en cada
una de las numerosas sendas que recorre la humanidad hacia
la paz. Su plena participación en la adopción
de decisiones, la prevención y resolución
de conflictos y todas las demás iniciativas orientadas
a la paz resulta esencial para la consecución de
una paz duradera.
- La religión, la espiritualidad y las creencias
desempeñan una función fundamental en las
vidas de millones de mujeres y hombres, en la manera en
que viven y en las aspiraciones que tienen para el futuro.
El derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión
es inalienable y debe ser disfrutado universalmente. Ese
derecho incluye la libertad de tener o adoptar la religión
o creencia de su elección, ya sea individualmente
o en comunidad con otros, en público o en privado,
y a manifestar su religión o creencia en el culto,
la observación, la práctica y la enseñanza.
A fin de lograr la igualdad, el desarrollo y la paz, es
necesario respetar plenamente esos derechos y libertades.
La religión, el pensamiento, la conciencia y las
creencias podrían, y de hecho pueden, contribuir
a satisfacer las necesidades morales, éticas y espirituales
de las mujeres y los hombres y a realizar su pleno potencial
en la sociedad. No obstante, se reconoce que toda forma
de extremismo puede tener una repercusión negativa
en las mujeres y puede conducir a la violencia y la discriminación.
- La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer deberá
acelerar el proceso que se inició formalmente en
1975, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas
proclamó el Año Internacional de la Mujer.
Dicho Año marcó un hito, pues, a partir de
esa fecha, se incluyeron los asuntos relativos a la mujer
en el programa de la Organización. El Decenio de
las Naciones Unidas para la Mujer (1976-1985) fue una iniciativa
de alcance mundial tendiente a examinar la condición
y los derechos de la mujer y a colocar a ésta en
puestos de adopción de decisiones en todos los niveles.
En 1979, la Asamblea General aprobó la Convención
sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer, que entró en vigor en 1981 y fijó
una pauta internacional para esclarecer el concepto de igualdad
entre mujeres y hombres. En 1985, la Conferencia Mundial
para el Examen y la Evaluación de los Logros del
Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad,
Desarrollo y Paz aprobó las Estrategias de Nairobi
orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer,
que se aplicarían hasta el año 2000. Se ha
avanzado considerablemente en el logro de la igualdad entre
mujeres y hombres. Muchos gobiernos han promulgado leyes
que fomentan la igualdad entre mujeres y hombres y han establecido
mecanismos nacionales para velar por la inclusión
de las perspectivas de género en todas las esferas
de interés general de la sociedad. Los organismos
internacionales han dedicado mayor atención a la
situación jurídica y social de la mujer y
a las funciones que desempeña.
- La creciente influencia del sector no gubernamental, en
particular, las organizaciones de mujeres y los grupos feministas
ha pasado a ser un catalizador del cambio. Las organizaciones
no gubernamentales han desempeñado una importante
función de promoción de proyectos de ley o
mecanismos que velan por el adelanto de la mujer. Asimismo,
estas organizaciones han generado nuevos enfoques del desarrollo.
Muchos gobiernos han ido reconociendo progresivamente el
destacado papel que desempeñan las organizaciones
no gubernamentales y la importancia de trabajar con ellas
para lograr avances en la consecución de las metas.
Aun así, en algunos países, los gobiernos
siguen imponiendo restricciones que impiden el libre funcionamiento
de las organizaciones no gubernamentales. Por conducto de
las organizaciones no gubernamentales, la mujer ha participado
en foros comunales, nacionales, regionales y mundiales,
así como en debates internacionales y en todas esas
instancias ha ejercido una decidida influencia.
- Desde 1975 ha aumentado el conocimiento acerca de la situación
de mujeres y hombres y ello contribuye a la adopción
de medidas encaminadas a promover la igualdad entre ambos.
En varios países se han registrado importantes cambios
en las relaciones entre mujeres y hombres, sobre todo en
aquellos en los que se han logrado grandes adelantos en
la educación de la mujer y aumentos significativos
en su participación en la fuerza de trabajo remunerada.
Gradualmente se han ido eliminando las fronteras entre las
funciones productiva y reproductiva en la división
del trabajo a medida que la mujer ha comenzado a integrarse
a esferas de trabajo en las que antaño predominaban
los hombres y los hombres han comenzado a aceptar más
responsabilidades domésticas, incluido el cuidado
de los hijos. Sin embargo, los cambios registrados en las
funciones de la mujer han sido mayores y mucho más
rápidos que los cambios en las funciones del hombre.
En muchos países, las diferencias entre los logros
y las actividades de la mujer y del hombre en lugar de reconocerse
como consecuencias de funciones socialmente establecidas
para cada sexo siguen achacándose a diferencias biológicas
inmutables.
- Es más, 10 años después de la Conferencia
de Nairobi, no ha podido lograrse aún la igualdad
entre la mujer y el hombre. En términos generales,
las mujeres constituyen apenas el 10% del total de los legisladores
electos en todo el mundo y en la mayoría de las estructuras
administrativas nacionales e internacionales, tanto públicas
como privadas, sigue teniendo muy poca representación.
Las Naciones Unidas no son la excepción. Cincuenta
años después de su creación, las Naciones
Unidas siguen privadas de las ventajas de la dirección
de la mujer a causa de la falta de representación
de ésta en las instancias donde se adoptan decisiones
dentro de la Secretaría y en los organismos especializados.
- Las mujeres desempeñan una función decisiva
en la familia. La familia es el núcleo básico
de la sociedad y como tal debe fortalecerse. La familia
tiene derecho a recibir protección y apoyo amplios.
En distintos sistemas culturales, políticos y sociales
existen diversas formas de familia. Se deben respetar los
derechos, capacidades y responsabilidades de los miembros
de la familia. Las mujeres hacen una gran contribución
al bienestar de la familia y al desarrollo de la sociedad,
cuya importancia todavía no se reconoce ni se considera
plenamente. Debe reconocerse la importancia social de la
maternidad y de la función de ambos progenitores
en la familia, así como en la crianza de los hijos.
La crianza de los hijos requiere que los progenitores, las
mujeres y los hombres, así como la sociedad en su
conjunto, compartan responsabilidades. La maternidad, la
condición de progenitor y la función de la
mujer en la procreación no deben ser motivo de discriminación
ni limitar la plena participación de la mujer en
la sociedad. Asimismo, se debe reconocer el importante papel
que en muchos países suele desempeñar la mujer
en el cuidado de otros miembros de su familia.
- Pese a que ha disminuido la tasa de crecimiento de la
población mundial, esa población sigue teniendo
un nivel sin precedentes en cifras absolutas, y el incremento
actual llega anualmente a los 86 millones de personas. Otras
dos tendencias demográficas principales repercuten
significativamente en la relación de dependencia
dentro de las familias. En muchos países en desarrollo,
entre el 45% y el 50% de la población tiene menos
de 15 años, mientras que en los países industrializados
están aumentando tanto el número como la proporción
de personas de edad. Según proyecciones de las Naciones
Unidas, el 72% de la población mayor de 60 años
estará viviendo en los países en desarrollo
para el año 2025 y, de ese total, más de la
mitad serán mujeres. El cuidado de los hijos, los
enfermos y las personas de edad son una responsabilidad
que recae desproporcionadamente sobre la mujer debido a
la falta de igualdad y a la distribución desequilibrada
del trabajo remunerado y no remunerado entre la mujer y
el hombre.
- Muchas mujeres enfrentan barreras específicas que
obedecen a diversos factores, además de su sexo.
A menudo esos factores aíslan o marginan a la mujer
y llevan, entre otras cosas, a la negación de sus
derechos humanos y a su falta de acceso, o a la negación
de su acceso, a la educación y la formación
profesional, al empleo, la vivienda y la autosuficiencia
económica y la excluyen además de los procesos
de adopción de decisiones. Esas mujeres suelen verse
privadas de la oportunidad de contribuir a sus comunidades
y de figurar entre los protagonistas principales.
- El pasado decenio ha presenciado también un reconocimiento
cada vez mayor de los intereses y las preocupaciones propios
de la mujer indígena, cuya identidad, tradiciones
culturales y formas de organización social mejoran
y fortalecen las comunidades en que vive. Con frecuencia
la mujer indígena enfrenta barreras tanto por su
condición de mujer como por ser miembro de comunidades
indígenas.
- En los últimos 20 años el mundo ha sido
testigo de una explosión en el campo de las comunicaciones.
En virtud de los avances en la tecnología de las
computadoras y televisión por satélite y cable,
el acceso mundial a la información sigue aumentando
y expandiéndose, con lo que se crean nuevas oportunidades
para la participación de la mujer en las comunicaciones
y en los medios de difusión, así como para
la divulgación de información sobre la mujer.
Sin embargo, las redes mundiales de comunicación
se han utilizado para difundir imágenes estereotipadas
y degradantes de la mujer con estrechos fines comerciales
y de consumismo. Mientras la mujer no participe equitativamente
en las esferas técnica y de adopción de decisiones
dentro del contexto de las comunicaciones y los medios de
difusión, incluidas las artes, seguirá siendo
objeto de representaciones falsas y se seguirá desconociendo
cómo es en realidad su vida. Los medios de difusión
tienen muchas posibilidades de promover el adelanto de la
mujer y la igualdad entre mujeres y hombres mostrando a
las mujeres y los hombres sin estereotipos, de modo diverso
y equilibrado, y respetando la dignidad y el valor de la
persona humana.
- La incesante degradación del medio ambiente, que
afecta a todos los seres humanos, suele tener una repercusión
más directa en la mujer. La salud de la mujer y sus
condiciones de vida se ven amenazadas por la contaminación
y los desechos tóxicos, la deforestación en
gran escala, la desertificación, la sequía
y el agotamiento de los suelos y de los recursos costeros
y marinos, como indica la incidencia cada vez mayor de problemas
de salud, e incluso fallecimientos, relacionados con el
medio ambiente, que se registran entre las mujeres y las
niñas. Las más afectadas son las mujeres que
habitan en zonas rurales y las indígenas, cuyas condiciones
de vida y subsistencia diaria dependen directamente de ecosistemas
sostenibles.
- La pobreza y la degradación del medio ambiente
están estrechamente vinculadas. Si bien la pobreza
tiene algunos efectos perjudiciales sobre el medio ambiente,
la causa principal de la degradación incesante del
medio ambiente mundial radica en las insostenibles pautas
de consumo y producción, particularmente en los países
industrializados, que constituyen un motivo de profunda
preocupación y agravan la pobreza y los desequilibrios.
- Las tendencias mundiales han provocado profundos cambios
en las estrategias y estructuras de supervivencia familiar.
La migración de las zonas rurales a las zonas urbanas
se ha incrementado notablemente en todas las regiones. Según
las proyecciones, en el año 2000 la población
urbana mundial equivaldrá al 47% de la población
total. Se estima que 125 millones de personas son migrantes,
refugiados y desplazados, y que la mitad de ellas vive en
países en desarrollo. Estos movimientos en gran escala
han tenido profundas repercusiones en las estructuras y
el bienestar de la familia, así como consecuencias
desiguales para la mujer y el hombre, incluida en muchos
casos la explotación sexual de la primera.
- De acuerdo con estimaciones de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), al comienzo de 1995 el número
total de casos del síndrome de inmunodeficiencia
adquirida (SIDA) era de 4,5 millones. Desde que se diagnosticó
por primera vez el virus de inmunodeficiencia humana (VIH),
se estima que 19,5 millones de hombres, mujeres y niños
han sido infectados con ese virus y, conforme a las proyecciones,
otros 20 millones estarán infectados al final del
decenio. Entre los casos nuevos, las posibilidades de infección
son el doble para las mujeres que para los hombres. En las
primeras etapas de la pandemia del SIDA, el número
de mujeres infectadas no era elevado; en cambio, actualmente
asciende a unos 8 millones. Las jóvenes y las adolescentes
son particularmente vulnerables. Se estima que en el año
2000 habrá más de 13 millones de mujeres infectadas
y que 4 millones de mujeres habrán muerto de enfermedades
relacionadas con el SIDA. Por añadidura, se estima
que todos los años se producen alrededor de 250 millones
de casos nuevos de enfermedades transmitidas por contacto
sexual. La tasa de transmisión de estas enfermedades,
del VIH y del SIDA aumenta a un ritmo alarmante entre las
mujeres y las niñas, especialmente en los países
en desarrollo.
- Desde 1975 se ha generado un notable volumen de conocimientos
e información acerca de la situación de la
mujer y de las condiciones en que vive. Durante todo el
transcurso de su vida, la existencia diaria de la mujer
y sus aspiraciones a largo plazo se ven restringidas por
actitudes discriminatorias, estructuras sociales y económicas
injustas y falta de recursos en la mayoría de los
países, lo cual impide su participación plena
y equitativa. En varios países, la práctica
de la selección prenatal del sexo, las tasas de mortalidad
más elevadas entre las muchachas muy jóvenes
y las tasas inferiores de matrícula escolar para
las niñas, en comparación con los niños,
sugieren que la preferencia por el hijo está limitando
el acceso de las niñas a los alimentos, la educación
y la atención de la salud [e incluso a la propia
vida]. La discriminación contra la mujer comienza
en las primeras fases de la vida y, por tanto, debe enfrentarse
desde entonces en adelante.
- La niña de hoy es la mujer de mañana. Los
conocimientos, las ideas y la energía de las niñas
son cruciales para el pleno logro de los objetivos de la
igualdad, el desarrollo y la paz. Para que una niña
desarrolle plenamente sus potencialidades es preciso que
crezca en un medio propicio donde se satisfagan sus necesidades
espirituales, intelectuales y materiales de supervivencia,
protección y desarrollo y se salvaguarden sus derechos
en condiciones de igualdad. Para que la mujer participe
en las actividades en condiciones de igualdad con el hombre,
en todos los aspectos de la vida y el desarrollo, es hora
de que se reconozcan la dignidad humana y el valor de la
niña y de que se le garantice el pleno disfrute de
sus derechos humanos y libertades fundamentales, incluidos
los derechos garantizados por la Convención sobre
los Derechos del Niño(11), cuya ratificación universal se pide
encarecidamente. Sin embargo, es evidente en todo el mundo
que la discriminación y la violencia contra las niñas
empiezan en las primeras fases de la vida y continúan
y persisten durante toda su vida. Las niñas tienen
a menudo menos acceso a la nutrición, los servicios
de salud física y mental y la educación, y
disfrutan de menos derechos, menos oportunidades y menos
beneficios en la infancia y en la adolescencia que los niños.
Son con frecuencia objeto de diversas formas de explotación
sexual y económica, pedofilia, prostitución
forzada y posiblemente venta de sus órganos y tejidos,
violencia y prácticas nocivas como el infanticidio
femenino y la selección prenatal del sexo, el incesto,
la mutilación genital y el matrimonio prematuro,
incluso en la niñez.
- La mitad de la población mundial tiene menos de
25 años, y la mayor parte de los jóvenes del
mundo - más del 85% - vive en países en desarrollo.
Los encargados de formular las políticas deberían
reconocer lo que implican estos factores demográficos.
Es preciso tomar medidas especiales para asegurar que las
jóvenes adquieran preparación para la vida
de manera que puedan participar activa y eficazmente en
todos los niveles de la dirección social, cultural,
política y económica. Será indispensable
que la comunidad internacional demuestre un interés
renovado en el futuro, y se comprometa a inspirar a una
nueva generación de mujeres y hombres para que trabajen
juntos por una sociedad más justa. Esta nueva generación
de dirigentes debe aceptar y promover un mundo en el que
todos los niños estén a salvo de injusticias,
opresión y desigualdad, y en libertad de desarrollar
su propio potencial. Por consiguiente, el principio de la
igualdad de la mujer y el hombre debe formar parte integrante
del proceso de socialización.
CAPÍTULO III: ESFERAS DE ESPECIAL PREOCUPACIÓN
- El adelanto de la mujer y el logro de la igualdad entre
la mujer y el hombre son una cuestión de derechos
humanos y una condición para la justicia social y
no deben encararse aisladamente como un problema de la mujer.
Únicamente después de alcanzados esos objetivos
se podrá instaurar una sociedad viable, justa y desarrollada.
La potenciación del papel de la mujer y la igualdad
entre la mujer y el hombre son condiciones indispensables
para lograr la seguridad política, social, económica,
cultural y ecológica entre todos los pueblos.
- La mayoría de los objetivos establecidos en las
Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el
adelanto de la mujer no se han alcanzado. Siguen existiendo
barreras que se oponen a la potenciación de la mujer,
pese a los esfuerzos de gobiernos, organizaciones no gubernamentales
y mujeres y hombres de todas partes. Persisten en muchas
partes del mundo vastas crisis políticas, económicas
y ecológicas. Entre ellas cabe señalar las
guerras de agresión, los conflictos armados, la dominación
colonial y otras formas de dominación u ocupación
extranjeras, las guerras civiles y el terrorismo. Estas
situaciones, unidas a la discriminación sistemática
o de hecho, a las violaciones de los derechos humanos y
las libertades fundamentales de todas las mujeres y sus
derechos civiles, culturales, económicos, políticos
y sociales, inclusive el derecho al desarrollo, y al hecho
de que no se protejan esos derechos y libertades, y los
arraigados prejuicios respecto de las mujeres y las jóvenes
son apenas algunos de los obstáculos con que se ha
tropezado desde la celebración en 1985 de la Conferencia
Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros
del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad,
Desarrollo y Paz.
- Al examinar los progresos alcanzados desde la Conferencia
de Nairobi se ponen de manifiesto preocupaciones especiales,
esferas que requieren medidas especialmente urgentes y que
se destacan como prioridades para la acción. Todas
las partes que trabajan para el adelanto de la mujer deben
centrar la atención y los recursos en los objetivos
estratégicos de las esferas de especial preocupación
que, necesariamente, están relacionadas entre sí,
son independientes y tienen igual prioridad. Es necesario
que esas partes elaboren y apliquen mecanismos para determinar
la responsabilidad en todas esas esferas.
- Para lograr este fin, se exhorta a los gobiernos, a la
comunidad internacional y a la sociedad civil, inclusive
las organizaciones no gubernamentales y el sector privado,
a que adopten medidas estratégicas en las siguientes
esferas decisivas de especial preocupación: - Persistente
y creciente carga de la pobreza que afecta a la mujer -
Disparidades e insuficiencias y desigualdad de acceso en
materia de educación y capacitación - Disparidades
e insuficiencias y desigualdad de acceso en materia de atención
de la salud y servicios conexos - Violencia contra la mujer
- Consecuencias de los conflictos armados y de otro tipo
en las mujeres, incluidas las que viven bajo ocupación
extranjera - Desigualdad en las estructuras y políticas
económicas, en todas las formas de actividades productivas
y en el acceso a los recursos - Desigualdad entre la mujer
y el hombre en el ejercicio del poder y en la adopción
de decisiones a todos los niveles - Falta de mecanismos
suficientes a todos los niveles para promover el adelanto
de la mujer - Falta de respeto y promoción y protección
insuficientes de los derechos humanos de la mujer - Estereotipos
sobre la mujer y desigualdad de acceso y participación
de la mujer en todos los sistemas de comunicación,
especialmente en los medios de difusión - Desigualdades
basadas en el género en la gestión de los
recursos naturales y la protección del medio ambiente
- Persistencia de la discriminación contra la niña
y violación de sus derechos.
CAPÍTULO IV: OBJETIVOS ESTRATÉGICOS
Y MEDIDAS
- En cada una de las esferas de especial preocupación,
se diagnostica el problema y se proponen objetivos estratégicos
y las medidas concretas que han de tomar los distintos participantes
a fin de alcanzar esos objetivos. Los objetivos estratégicos
se desprenden de las esferas que son motivo de especial
preocupación, y las medidas específicas que
se han de tomar para alcanzarlos afectan a la vez a la igualdad,
el desarrollo y la paz - metas de las Estrategias de Nairobi
orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer
- y reflejan su interdependencia. Los objetivos y las medidas
están relacionados entre sí, tienen alta prioridad
y se refuerzan mutuamente. La Plataforma de Acción
tiene por objeto mejorar la situación de todas las
mujeres, sin excepción, que frecuentemente se enfrentan
con barreras similares, al tiempo que se debe prestar especial
atención a los grupos más desfavorecidos.
- En la Plataforma de Acción se reconoce que las
mujeres hacen frente a barreras que dificultan su plena
igualdad y su progreso por factores tales como su raza,
edad, idioma, origen étnico, cultura, religión
o discapacidad, por ser mujeres que pertenecen a poblaciones
indígenas o por otros factores. Muchas mujeres se
enfrentan con obstáculos específicos relacionados
con su situación familiar, particularmente en familias
monoparentales, y con su situación socioeconómica,
incluyendo sus condiciones de vida en zonas rurales, aisladas
o empobrecidas. También existen otras barreras en
el caso de las mujeres refugiadas, de otras mujeres desplazadas,
incluso en el interior del país, y de las mujeres
inmigrantes y las mujeres migrantes, incluyendo las trabajadoras
migrantes. Muchas mujeres se ven además, particularmente
afectadas por desastres ambientales, enfermedades graves
e infecciosas y diversas formas de violencia contra la mujer.
- A - La mujer y la pobreza
- Más de 1.000 millones de personas en todo el mundo,
en su mayoría mujeres, viven actualmente en condiciones
inaceptables de pobreza, principalmente en los países
en desarrollo. La pobreza tiene muchas causas, algunas de
ellas de carácter estructural. Es un problema complejo
y multidimensional y sus orígenes están tanto
en el ámbito nacional como en el internacional. El
carácter universal que está adquiriendo la
economía mundial y la interdependencia cada vez mayor
entre las naciones plantea desafíos y ofrece oportunidades
para el crecimiento y el desarrollo económico sostenidos,
así como riesgos e inseguridad con respecto al futuro
de la economía mundial. Al incierto panorama económico
mundial se han sumado la reestructuración económica
y, en algunos países, el inmanejable y persistente
nivel de la deuda externa y los programas de ajuste estructural.
Además, toda suerte de conflictos, el desplazamiento
de personas y el deterioro del medio ambiente han contribuido
a socavar la capacidad de los gobiernos para atender a las
necesidades básicas de sus poblaciones. Las transformaciones
de la economía mundial están modificando profundamente
los parámetros del desarrollo social en todos los
países. Se ha observado una pronunciada tendencia
al creciente empobrecimiento de la mujer cuyo alcance varía
de una región a otra. Las disparidades basadas en
el género en el reparto del poder económico
constituyen asimismo un importante factor coadyuvante a
la pobreza de la mujer. La migración y los consiguientes
cambios en las estructuras familiares han representado cargas
adicionales para la mujer, especialmente para las que tienen
a varias personas a su cargo. Las políticas macroeconómicas
deben replantearse y reformularse para que respondan a esas
tendencias. Esas políticas, dirigidas casi exclusivamente
al sector estructurado, tienden además a obstaculizar
las iniciativas de las mujeres y no tienen en cuenta las
diferentes consecuencias que tienen en las mujeres y en
los hombres. La aplicación a una amplia variedad
de políticas y programas de un análisis basado
en el género es, por lo tanto, un elemento esencial
de las estrategias de reducción de la pobreza. Para
erradicar la pobreza y lograr el desarrollo sostenible,
las mujeres y los hombres deben participar plenamente y
por igual en la formulación de las políticas
y estrategias macroeconómicas y sociales para la
erradicación de la pobreza. Esto no se puede lograr
por medio de programas contra la pobreza únicamente,
sino que requerirá la participación democrática
y cambios en las estructuras económicas con miras
a garantizar a todas las mujeres el acceso a los recursos,
las oportunidades y los servicios públicos. La pobreza
se manifiesta de diversas maneras, entre ellas la carencia
de ingresos y recursos productivos suficientes para procurarse
un medio de vida sostenible; el hambre y la malnutrición;
la mala salud; la falta de acceso, o el acceso limitado,
a la educación y otros servicios básicos;
el aumento de la morbilidad y la mortalidad causada por
enfermedades; la vivienda inadecuada o la carencia de vivienda;
las condiciones de inseguridad y la discriminación
y exclusión sociales. Se caracteriza también
por la falta de participación en el proceso de adopción
de decisiones y en la vida civil, social y cultural. La
pobreza está presente en todos los países:
en muchos países en desarrollo afecta a grandes masas,
mientras que en países desarrollados aparece en enclaves
de pobreza situados en medio de la prosperidad. La pobreza
puede ser causada por una recesión económica
que ocasione la pérdida del medio de sustento o por
un desastre o conflicto. Está por otra parte la pobreza
de los trabajadores que perciben bajos salarios y la indigencia
total de las personas que quedan al margen de los sistemas
de apoyo a la familia, las instituciones sociales y las
redes de seguridad.
- Durante el último decenio, el número de
mujeres que viven en condiciones de pobreza ha aumentado
en forma desproporcionada al número de hombres, particularmente
en los países en desarrollo. La feminización
de la pobreza ha empezado también recientemente a
ser un serio problema en los países con economías
en transición como consecuencia a corto plazo del
proceso de transformación política, económica
y social. Además de factores de carácter económico,
la rigidez de las funciones que la sociedad asigna por razones
de género y el limitado acceso de la mujer al poder,
la educación, la capacitación y los recursos
productivos así como nuevos factores que ocasionan
inseguridad para las familias, contribuyen también
a la feminización de la pobreza. Otro factor coadyuvante
es el hecho de que no se haya integrado en todos los análisis
económicos y en la planificación económica
una perspectiva de género y que no se hayan abordado
las causas estructurales de la pobreza.
- Las mujeres contribuyen a la economía y a la lucha
contra la pobreza mediante su trabajo remunerado y no remunerado
en el hogar, en la comunidad y en el lugar de trabajo. La
concesión a la mujer de los medios necesarios para
la realización de su potencial es un factor decisivo
para erradicar la pobreza.
- Aunque la pobreza afecta a los hogares en general, debido
a la división del trabajo sobre la base del género
y las responsabilidades relativas al bienestar familiar,
las mujeres soportan una carga desproporcionada al tratar
de administrar el consumo y la producción del hogar
en condiciones de creciente escasez. La pobreza afecta de
manera especialmente aguda a las mujeres que viven en hogares
rurales.
- La pobreza de la mujer está directamente relacionada
con la ausencia de oportunidades y autonomía económicas,
la falta de acceso a la educación, los servicios
de apoyo y los recursos económicos, incluidos el
crédito, la propiedad de la tierra y el derecho a
herencia, y con su mínima participación en
el proceso de adopción de decisiones. La pobreza
puede asimismo empujar a las mujeres a situaciones en las
que se ven expuestas a la explotación sexual.
- En demasiados países los sistemas de bienestar
social no toman suficientemente en consideración
las condiciones específicas de las mujeres que viven
en la pobreza y se observa una tendencia a la reducción
de los servicios prestados por dichos sistemas. El riesgo
de caer en la pobreza es mayor para las mujeres que para
los hombres, especialmente en la vejez, donde los sistemas
de seguridad social se basan en el principio de empleo remunerado
continuo. En algunos casos, las mujeres no satisfacen ese
requisito debido a las interrupciones en su trabajo provocadas
por la desigual distribución del trabajo remunerado
y no remunerado. Además, las mujeres de más
edad deben hacer frente a mayores obstáculos para
volver a incorporarse en el mercado de trabajo.
- En muchos países desarrollados, donde el nivel
de educación general y formación profesional
de las mujeres y los hombres son similares y donde se dispone
de sistemas de protección contra la discriminación,
las transformaciones económicas del último
decenio han producido en algunos sectores un marcado aumento
del desempleo femenino o de la precariedad de su empleo,
con el consiguiente aumento de la proporción de mujeres
entre los pobres. En los países con un nivel elevado
de matrícula escolar entre las jóvenes, las
que abandonan más temprano el sistema escolar sin
obtener algún tipo de preparación constituyen
uno de los sectores más vulnerables en el mercado
de trabajo.
- En los países con economías en transición
y en otros países que están sufriendo transformaciones
políticas, económicas y sociales fundamentales,
esas transformaciones frecuentemente han ocasionado una
reducción de los ingresos de las mujeres o las han
privado de sus ingresos.
- Particularmente en los países en desarrollo, se
debería aumentar la capacidad productiva de la mujer
mediante el acceso al capital, los recursos, el crédito,
las tierras, la tecnología, la información,
la asistencia técnica y la capacitación a
fin de aumentar sus ingresos y mejorar la nutrición,
la educación, la atención de la salud y su
situación en el hogar. La liberación del potencial
productivo de la mujer es esencial para interrumpir el ciclo
de pobreza a fin de que la mujer pueda compartir plenamente
los beneficios del desarrollo y disfrutar del producto de
su propio trabajo.
- El desarrollo sostenible y el crecimiento económico
a la vez sostenido y sostenible sólo pueden alcanzarse
mejorando la condición económica, social,
política, jurídica y cultural de la mujer.
Para alcanzar un desarrollo sostenible, es fundamental un
desarrollo social equitativo que reconozca la necesidad
de dar a los pobres, en particular a las mujeres, la posibilidad
de utilizar los recursos ambientales de manera sostenible.
- El éxito de las políticas y de las medidas
destinadas a respaldar o reforzar la promoción de
la igualdad de género y la mejora de la condición
de la mujer debe basarse en la integración de una
perspectiva de género en las políticas generales
relacionadas con todas las esferas de la sociedad, así
como en la aplicación de medidas positivas con ayuda
institucional y financiera adecuada en todos los niveles.
Objetivo estratégico A.1. Revisar, adoptar y mantener
políticas macroeconómicas y estrategias de
desarrollo que tengan en cuenta las necesidades de las mujeres
y apoyen sus esfuerzos por superar la pobreza Medidas que
han de adoptarse.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Revisar y modificar, con la participación
plena e igualitaria de la mujer, las políticas macroeconómicas
y sociales con miras a alcanzar los objetivos de la Plataforma
de Acción; b) Analizar, desde una perspectiva
de género, las políticas y los programas,
incluidos los relativos a la estabilidad macroeconómica,
el ajuste estructural, los problemas de la deuda externa,
la tributación, las inversiones, el empleo, los mercados
y todos los sectores pertinentes de la economía,
en relación con sus efectos en la pobreza, en la
desigualdad y, particularmente en la mujer; evaluar las
repercusiones de esas políticas y programas en el
bienestar y las condiciones de vida de la familia y ajustar
éstos, según convenga, para fomentar una distribución
más equitativa de los bienes de producción,
el patrimonio, las oportunidades, los ingresos y los servicios;
c) Formular y aplicar políticas macroeconómicas
y sectoriales racionales y estables, elaboradas y supervisadas
con la participación plena e igualitaria de la mujer,
que fomenten un crecimiento económico sostenido de
amplia base, que aborden las causas estructurales de la
pobreza y que estén orientadas hacia la erradicación
de la pobreza y la reducción de la desigualdad basada
en el género, en el marco general del logro de un
desarrollo sostenido centrado en la población; d)
Reestructurar y dirigir la asignación del gasto público
con miras a aumentar las oportunidades económicas
para la mujer y promover el acceso igualitario de la mujer
a los recursos productivos, y atender las necesidades sociales,
educativas y de salud básicas de la mujer, en particular
de las que viven en la pobreza; e) Desarrollar los
sectores agrícola y pesquero, cuando y donde sea
menester, a fin de asegurar, según proceda, la seguridad
alimentaria del hogar y nacional y la autosuficiencia alimentaria,
mediante la asignación de los recursos financieros,
técnicos y humanos necesarios; f) Formular
políticas y programas para promover la distribución
equitativa de los alimentos en el hogar; g) Proporcionar
redes de seguridad apropiadas y fortalecer los sistemas
de apoyo del Estado y los basados en la comunidad como parte
integrante de la política social, a fin de que las
mujeres que viven en la pobreza puedan hacer frente a entornos
económicos adversos y mantener sus medios de vida,
sus bienes y sus ingresos en tiempos de crisis; h)
Generar políticas económicas que tengan un
efecto positivo en el empleo y los ingresos de las trabajadoras,
tanto en el sector estructurado como en el sector no estructurado,
y adoptar medidas concretas para abordar el desempleo de
las mujeres, en particular su desempleo a largo plazo; i)
Formular y aplicar, cuando proceda, políticas concretas
económicas, sociales, agrícolas y de otra
índole, en apoyo de los hogares encabezados por mujeres;
j) Elaborar y ejecutar programas contra la pobreza,
incluidos programas de empleo, que mejoren el acceso de
las mujeres que viven en la pobreza a los alimentos, incluso
mediante la utilización de mecanismos adecuados de
fijación de precios y de distribución; k)
Velar por la plena realización de los derechos humanos
de todas las mujeres migrantes, incluidas las trabajadoras
migrantes, y su protección contra la violencia y
la explotación. Instituir medidas para mejorar la
situación de las migrantes documentadas, incluidas
las trabajadoras migrantes, y facilitar su empleo productivo
mediante un mayor reconocimiento de sus aptitudes, su educación
en el extranjero y sus credenciales, y facilitar también
su plena integración en la fuerza de trabajo; l)
Introducir medidas para integrar o reintegrar a las mujeres
que viven en la pobreza y a las mujeres socialmente marginadas
en el empleo productivo y en el entorno económico
predominante, y asegurar el acceso pleno de las mujeres
internamente desplazadas a las oportunidades económicas,
así como el reconocimiento de las calificaciones
y aptitudes de las mujeres inmigrantes y refugiadas; m)
Facilitar a las mujeres viviendas a precios razonables y
el acceso a las tierras, mediante, entre otras cosas, la
eliminación de todos los obstáculos que impiden
ese acceso, con especial hincapié en la atención
de las necesidades de las mujeres, en particular de las
que viven en la pobreza y las jefas de familia; n)
Formular y aplicar políticas y programas que proporcionen
a las agricultoras y pescadoras (incluidas las agricultoras
y productoras de subsistencia, especialmente en las zonas
rurales) mejor acceso a servicios financieros, técnicos,
de extensión y de comercialización; proporcionar
control de las tierras y acceso a ellas e infraestructura
y tecnología apropiadas a fin de elevar los ingresos
de la mujer y promover la seguridad alimentaria en el hogar,
sobre todo en las zonas rurales, y, donde proceda, alentar
la creación de cooperativas de mercado pertenecientes
a los productores; o) Crear sistemas de seguridad
social donde no existan, o revisarlos, con miras a situar
a la mujer en pie de igualdad con el hombre en todas las
etapas de su vida; p) Asegurar el acceso a servicios
jurídicos gratuitos o de bajo costo, incluida la
capacitación jurídica básica destinada
especialmente a las mujeres que viven en la pobreza; q)
Adoptar medidas especiales para promover y fortalecer políticas
y programas para las mujeres indígenas que permitan
su plena participación y en los que se respete su
diversidad cultural, de manera que tengan oportunidad y
posibilidades de elección en los procesos de desarrollo
a fin de erradicar la pobreza que las afecta.
- Medidas que han de adoptar las instituciones financieras
y de desarrollo multilaterales, incluidos el Banco Mundial,
el Fondo Monetario Internacional y las instituciones de
desarrollo regionales, y medidas que han de adoptarse mediante
la cooperación bilateral para el desarrollo: a)
De conformidad con los compromisos contraídos en
la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, tratar de movilizar
recursos financieros nuevos y adicionales que sean a la
vez suficientes y previsibles y hacerlo de modo tal que
maximice la disponibilidad de esos recursos y aproveche
todas las fuentes y mecanismos de financiación disponibles
con miras a contribuir al logro del objetivo de erradicar
la pobreza y beneficiar a las mujeres que viven en la pobreza;
b) Fortalecer la capacidad analítica a fin
de consolidar de manera más sistemática las
cuestiones referentes a las perspectivas de género
e integrarlas en el diseño y la ejecución
de programas de concesión de préstamos, incluidos
los programas de ajuste estructural y de recuperación
económica; c) Encontrar soluciones eficaces,
orientadas al desarrollo y duraderas para los problemas
de la deuda externa a fin de ayudar a los países
a financiar programas y proyectos dirigidos al desarrollo,
incluido el adelanto de la mujer, entre otras cosas, mediante
el cumplimiento inmediato de las condiciones de la deuda,
convenidas en el Club de París en diciembre de 1994,
que comprendían la reducción de la deuda,
incluso la cancelación u otras medidas de alivio
de la carga de la deuda, y desarrollar técnicas de
conversión de la deuda aplicadas a programas y proyectos
de desarrollo social, de conformidad con las prioridades
de la Plataforma de acción; d) Invitar a las
instituciones financieras internacionales a estudiar nuevas
formas de prestar asistencia a los países de bajos
ingresos a los que corresponda una proporción elevada
de la deuda multilateral, con miras a aliviar la carga de
su deuda; e) Velar por que en la elaboración
de los programas de ajuste estructural se procure reducir
al mínimo sus efectos negativos sobre los grupos
y comunidades vulnerables y menos favorecidos, así
como asegurar sus efectos positivos sobre tales grupos y
comunidades evitando que queden marginados en las actividades
económicas y sociales e ideando medidas encaminadas
a darles control sobre los recursos económicos y
las actividades económicas y sociales, así
como acceso a éstos; y se adopten medidas para reducir
la desigualdad y la disparidad económicas; f)
Examinar la repercusión de los programas de ajuste
estructural sobre el desarrollo social mediante evaluaciones
de su efecto social y otros métodos pertinentes que
tengan en cuenta los aspectos basados en el género,
con miras a elaborar políticas para reducir sus efectos
negativos y mejorar los positivos, asegurando que no recaiga
sobre la mujer una parte desproporcionada del costo de la
transición; complementar los préstamos para
el ajuste con un aumento de los préstamos para el
desarrollo social; g) Crear un clima propicio para
que las mujeres tengan acceso a medios permanentes de ganarse
la vida.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones no gubernamentales
nacionales e internacionales y los grupos de mujeres: a)
Movilizar a todas las partes interesadas en el proceso de
desarrollo, incluidas las instituciones académicas,
las organizaciones no gubernamentales y los grupos de base
comunitaria y de mujeres, para mejorar la eficacia de los
programas de lucha contra la pobreza dirigidos a los grupos
de mujeres más pobres y desfavorecidos, como las
mujeres indígenas y de las zonas rurales, las mujeres
jefas de familia, las jóvenes y las ancianas, y las
migrantes y discapacitadas, reconociendo que el desarrollo
social es una responsabilidad primordial de los gobiernos;
b) Participar en actividades de la promoción
y en el establecimiento de mecanismos de supervisión,
según proceda, y en otras actividades encaminadas
a velar por la aplicación de las recomendaciones
sobre la erradicación de la pobreza formuladas en
la Plataforma de Acción y encaminadas a que los sectores
estatal y privado asuman su responsabilidad y actúen
con transparencia; c) Incluir en sus actividades
a mujeres con necesidades diversas y reconocer la participación
cada vez mayor de las organizaciones de jóvenes como
asociadas eficaces en los programas de desarrollo; d)
Formular, en cooperación con los sectores oficial
y privado, una estrategia nacional amplia de mejoramiento
de los servicios de salud, educación y sociales,
para que las niñas y las mujeres de todas las edades
que viven en la pobreza tengan pleno acceso a ellos; procurar
obtener financiación para asegurar la inclusión
de una perspectiva de género en el acceso a los servicios,
así como para ampliar esos servicios de manera que
lleguen a las zonas rurales y remotas que no están
dentro del ámbito de las organizaciones gubernamentales;
e) Contribuir, en cooperación con los gobiernos,
los empleadores y otros asociados y partes interesadas en
cuestiones sociales, a la elaboración de políticas
de enseñanza, capacitación y readiestramiento
a fin de asegurar que las mujeres puedan adquirir una amplia
gama de conocimientos para satisfacer las nuevas exigencias;
f) Movilizarse para proteger el derecho de la mujer
al acceso pleno y equitativo a los recursos económicos,
incluido el derecho a la herencia, la posesión de
tierras y otras propiedades, el crédito, los recursos
naturales y las tecnologías apropiadas.
- Objetivo Estratégico A.2 - Revisar las
leyes y las prácticas administrativas para asegurar
a la mujer igualdad de derechos y de acceso a los recursos
económicos Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Asegurar
el acceso a servicios jurídicos gratuitos o de bajo
costo, incluida la capacitación jurídica básica,
especialmente para las mujeres que viven en la pobreza;
b) Emprender reformas legislativas y administrativas
para dar a la mujer acceso pleno y equitativo a los recursos
económicos, incluido el derecho a la herencia y la
posesión de tierras y otras propiedades, el crédito,
los recursos naturales y las tecnologías apropiadas;
c) Considerar la posibilidad de ratificar el Convenio
No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT) como parte de los esfuerzos encaminados a promover
y proteger los derechos de las poblaciones indígenas.
- Objetivo Estratégico A.3 - Dar a la mujer
acceso a mecanismos e instituciones de ahorro y crédito
Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Mejorar el acceso de las mujeres en situación
desventajosa de las zonas rurales, remotas y urbanas a servicios
financieros, fortaleciendo los vínculos entre los
bancos y las organizaciones de préstamo intermediarias,
incluso mediante apoyo legislativo, capacitación
para la mujer y fortalecimiento de las instituciones intermediarias,
con miras a movilizar capital para esas instituciones y
aumentar la disponibilidad de créditos; b)
Alentar las vinculaciones entre las instituciones financieras
y las organizaciones no gubernamentales y apoyar las prácticas
innovadoras de concesión de préstamos, incluidas
las que integran los créditos con servicios y capacitación
para la mujer y proporcionan facilidades de crédito
a las mujeres de las zonas rurales.
- Medidas que han de adoptar los bancos comerciales, las
instituciones financieras especializadas y el sector privado
al examinar sus políticas: a) Emplear metodologías
de ahorro y crédito que tengan en cuenta a la mujer
que vive en la pobreza y adoptar métodos innovadores
para reducir los costos de las transacciones y redefinir
los riesgos; b)Abrir ventanillas especiales de préstamo
para las mujeres, incluidas las jóvenes, que no tienen
acceso a las fuentes tradicionales de garantías;
c) Simplificar las prácticas bancarias, por
ejemplo, reduciendo el monto del depósito mínimo
y otras condiciones para abrir cuentas bancarias; d)
Lograr la participación, y la aplicación del
régimen de propiedad conjunta cuando sea posible,
de las mujeres prestatarias en el proceso de adopción
de decisiones de las instituciones que proporcionan servicios
de crédito y financieros.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones multilaterales
y bilaterales de cooperación para el desarrollo:
Apoyar, mediante el suministro de capital y recursos, a
las instituciones financieras que prestan servicios a las
mujeres de bajos ingresos a cargo de microempresas y empresas
de pequeña escala y productoras, tanto en el sector
estructurado como en el no estructurado.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos y las instituciones
financieras multilaterales, según proceda: Apoyar
a las instituciones que cumplen con las normas de rendimiento
llegando a gran número de mujeres y hombres de bajos
ingresos mediante la capitalización, la refinanciación
y el apoyo al desarrollo institucional de maneras que favorezcan
la autosuficiencia.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones internacionales:
Aumentar la financiación para los programas y proyectos
encaminados a fomentar las actividades empresariales sostenibles
y productivas de generación de ingresos entre las
mujeres en situación desventajosa y las que viven
en la pobreza.
- Objetivo Estratégico A.4 - Formular metodologías
basadas en el género y realizar investigaciones
para abordar el problema de la terminación de la
pobreza. Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones
intergubernamentales, las instituciones académicas
y de investigación y el sector privado: a)
Elaborar medios teóricos y metodológicos para
incorporar perspectivas de género en todos los aspectos
de la formulación de políticas económicas,
incluso la planificación y los programas de ajuste
estructural; b) Aplicar esos métodos para
analizar los efectos desde el punto de vista del género
de todas las políticas y programas, incluso los programas
de ajuste estructural, y difundir los resultados de la investigación.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones nacionales
e internacionales de estadística: a) Reunir
datos desglosados por sexo y por edad sobre la pobreza y
todos los aspectos de la actividad económica y elaborar
indicadores estadísticos cuantitativos y cualitativos
para facilitar la evaluación del rendimiento económico
desde una perspectiva de género; b) Elaborar
medios estadísticos apropiados para reconocer y hacer
visible en toda su extensión el trabajo de la mujer
y todas sus contribuciones a la economía nacional,
incluso en el sector no remunerado y en el hogar, y examinar
la relación entre el trabajo no remunerado de la
mujer y la incidencia de la pobreza y la vulnerabilidad
de las mujeres a ella.
- B - Educación y capacitación de la
mujer
- La educación es un derecho humano y constituye
un instrumento indispensable para lograr los objetivos de
la igualdad, el desarrollo y la paz. La educación
no discriminatoria beneficia tanto a las niñas como
a los niños y, de esa manera, conduce en última
instancia a relaciones más igualitarias entre mujeres
y hombres. La igualdad de acceso a la educación y
la obtención de educación son necesarias para
que más mujeres se conviertan en agentes de cambio.
La alfabetización de la mujer es importante para
mejorar la salud, la nutrición y la educación
en la familia, así como para habilitar a la mujer
para participar en la adopción de decisiones en la
sociedad. Ha quedado demostrado que la inversión
en la educación y la capacitación formal y
no formal de las niñas y las mujeres, que tiene un
rendimiento social y económico excepcionalmente alto,
es uno de los mejores medios de lograr un desarrollo sostenible
y un crecimiento económico a la vez sostenido y sostenible.
- En el plano regional, las niñas y los niños
han logrado la igualdad de acceso a la enseñanza
primaria, excepto en algunas partes de África, en
particular el África subsahariana, y de Asia central,
donde el acceso a las instituciones educacionales sigue
siendo insuficiente. Se han alcanzado adelantos en la enseñanza
secundaria; en algunos países, se ha logrado la igualdad
de acceso de niñas y niños a esa educación.
La matrícula de mujeres en la enseñanza terciaria
ha aumentado considerablemente. En muchos países,
las escuelas privadas han cumplido una importante función
complementaria en la mejora del acceso a la educación
en todos los niveles. Sin embargo, más de cinco años
después de que la Conferencia Mundial sobre Educación
para Todos (Jomtien, Tailandia, 1990) aprobara la Declaración
Mundial sobre Educación para Todos y el Marco de
Acción para Satisfacer las Necesidades Básicas
de Aprendizaje(12), unos
100 millones de niños, de los que por lo menos 60
millones son niñas, carecen de acceso a la enseñanza
primaria, y más de las dos terceras partes de los
960 millones de analfabetos adultos del mundo son mujeres.
El alto nivel de analfabetismo existente en la mayor parte
de los países en desarrollo, en particular el África
subsahariana y algunos Estados árabes, sigue constituyendo
un grave obstáculo para el adelanto de la mujer y
para el desarrollo.
- En muchas regiones persiste la discriminación en
el acceso de las niñas a la educación debido
a actitudes arraigadas, a embarazos y matrimonios a edad
temprana, a lo inadecuado que resulta el material didáctico
y educacional y al sesgo de género que éste
muestra, al acoso sexual y a la falta de instalaciones de
enseñanza apropiadas y accesibles en el sentido físico
y en otros sentidos. Las niñas comienzan a realizar
tareas domésticas pesadas a edad muy temprana. Se
espera que las niñas y las mujeres asuman a la vez
responsabilidades respecto de su educación y responsabilidades
domésticas, lo que a menudo conduce a un rendimiento
escolar insatisfactorio y a la deserción escolar
temprana, con consecuencias duraderas en todos los aspectos
de la vida de la mujer.
- La creación de un entorno educacional y social
en el que se trate en pie de igualdad a las mujeres y los
hombres y a las niñas y los niños, en el que
se los aliente a alcanzar su pleno potencial, respetando
su libertad de pensamiento, conciencia, religión
y creencias, y en el que los recursos educacionales promuevan
imágenes no estereotipadas de las mujeres y de los
hombres contribuiría eficazmente a eliminar las causas
de la discriminación contra las mujeres y las desigualdades
entre las mujeres y los hombres.
- La mujer debería poder seguir adquiriendo conocimientos
y aptitudes pasada su juventud. Este concepto de aprendizaje
permanente incluye los conocimientos y las aptitudes adquiridas
en la educación y la capacitación formal,
así como el aprendizaje informal, por ejemplo en
las actividades voluntarias, el trabajo no remunerado y
los conocimientos tradicionales.
- En buena medida sigue habiendo un sesgo de género
en los programas de estudio y el material didáctico
y rara vez se atiende a las necesidades especiales de las
niñas y las mujeres. Esto refuerza las funciones
tradicionales de la mujer y del hombre, y priva a éstas
últimas de la oportunidad de participar en la sociedad
plenamente y en condiciones de igualdad. La falta de sensibilidad
de los educadores de todos los niveles respecto a las diferencias
de género aumenta las desigualdades entre la mujer
y el hombre al reforzar las tendencias discriminatorias
y socavar la autoestima de las niñas. La falta de
educación sexual y sobre la salud reproductiva tiene
profundas repercusiones en la mujer y el hombre.
- Hay, en particular, sesgo de género en los programas
de estudio de las ciencias. Los libros de texto sobre ciencias
no guardan relación con la experiencia cotidiana
de las mujeres y las niñas ni dan el debido reconocimiento
a las mujeres científicas. A menudo, no se imparten
a las niñas nociones y aptitudes técnicas
básicas en las matemáticas y las ciencias,
que les proporcionarían conocimientos que podrían
aplicar para mejorar su vida cotidiana y aumentar sus oportunidades
de empleo. Los estudios avanzados de ciencia y tecnología
preparan a la mujer para desempeñar una función
activa en el desarrollo tecnológico e industrial
de su país, por lo que es preciso adoptar un enfoque
múltiple respecto de la capacitación profesional
y técnica. La tecnología está transformando
rápidamente el mundo y también ha afectado
a los países en desarrollo. Es indispensable que
la mujer no sólo se beneficie de la tecnología,
sino que también participe en el proceso desde la
etapa de diseño hasta las de aplicación, supervisión
y evaluación.
- El acceso y la retención de las niñas y
mujeres en todos los niveles de la enseñanza, incluido
el nivel superior es uno de los factores de su continuo
progreso en las actividades profesionales. No obstante,
hay que reconocer que las niñas siguen concentrándose
en un número limitado de esferas de estudio.
- Los medios de difusión son un importante medio
de educación. Los educadores y las instituciones
gubernamentales y no gubernamentales pueden utilizar los
medios de comunicación como un instrumento de enseñanza
para el adelanto de la mujer y para el desarrollo. La educación
y los sistemas de información computadorizados se
están convirtiendo en elementos cada vez más
importantes del aprendizaje y de la difusión de conocimientos.
La televisión, en particular, influye en mayor medida
en los jóvenes, por lo que ofrece la posibilidad
de forjar valores, actitudes y percepciones en las mujeres
y en la niñas de formas tanto positivas como negativas.
Por consiguiente, es fundamental que los educadores desarrollen
el juicio crítico y la capacidad analítica
de sus alumnos.
- En muchos países, los recursos que se asignan a
la educación, especialmente a las niñas y
mujeres, son insuficientes y en algunos casos se han reducido
aún más, en particular en el contexto de políticas
y programas de ajuste. Dicha insuficiencia en la asignación
de recursos perjudica al desarrollo humano, en particular
el desarrollo de la mujer.
- Para hacer frente a la desigualdad de acceso a la enseñanza
y a las oportunidades educacionales insuficientes, los gobiernos
y otros agentes sociales deberían promover una política
activa y visible de integración de una perspectiva
de género en todas las políticas y programas,
a fin de que se analicen, antes de adoptar decisiones, sus
posibles efectos en las mujeres y los hombres.
- Objetivo Estratégico B.1 - Asegurar la
igualdad de acceso a la educación Medidas que han
de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Promover
el objetivo de la igualdad de acceso a la educación
tomando medidas para eliminar la discriminación en
la educación en todos los niveles por motivos de
género, raza, idioma, religión, origen nacional,
edad o discapacidad, o cualquier otra forma de discriminación
y, según proceda, considerar la posibilidad de establecer
procedimientos para dar curso a las reclamaciones; b)
Asegurar el acceso universal a la enseñanza básica
y lograr que terminen la enseñanza primaria por lo
menos el 80% de los niños para el año 2000;
superar las diferencias por motivos de género que
existan en el acceso a la enseñanza primaria y secundaria
para el año 2005; y proporcionar enseñanza
primaria universal en todos los países antes del
año 2015; c) Eliminar las disparidades por
motivos de género en el acceso a todos los ámbitos
de la enseñanza terciaria, velando por que la mujer
tenga igual acceso que el hombre al desarrollo profesional,
a la capacitación y a las becas y adoptando medidas
de promoción activa según corresponda; d)
Establecer un sistema docente en que se tengan en cuenta
las cuestiones relacionadas con el género, a fin
de promover la igualdad de oportunidades de educación
y capacitación, así como la participación
igualitaria de la mujer en la administración y la
adopción de políticas y decisiones en materia
de educación; e) Ofrecer a las jóvenes,
en colaboración con los padres, las organizaciones
no gubernamentales, incluidas las organizaciones de jóvenes,
las comunidades y el sector privado, formación académica
y técnica, planificación de su carrera profesional,
conocimientos directivos y sociales y experiencia laboral
que las prepare para participar plenamente en la sociedad;
f) Aumentar la matrícula y las tasas de retención
escolar de las niñas, asignando a esa actividad los
recursos presupuestarios necesarios; obteniendo el apoyo
de los padres y de la comunidad, así como realizando
campañas, estableciendo horarios escolares flexibles,
otorgando incentivos y becas y adoptando otras medidas encaminadas
a reducir los costos que entraña para la familia
la educación de las niñas y facilitar a los
padres la posibilidad de elegir educación para sus
hijas; velando por que las instituciones educacionales respeten
los derechos de las mujeres y las niñas a la libertad
de conciencia y de religión y derogando todo tipo
de legislación discriminatoria desde los puntos de
vista religioso, racial o cultural; g) Promover un
entorno docente en que se eliminen todas las barreras que
impiden la asistencia a la escuela de las adolescentes embarazadas
y las madres jóvenes, que incluya, según corresponda,
servicios accesibles y asequibles de guardería y
educación de los padres a fin de alentar a quienes
deben ocuparse del cuidado de sus hijos y hermanos en edad
escolar a reanudar los estudios o a llevarlos a término;
h) Aumentar la calidad de la educación y la
igualdad de oportunidades para las mujeres y los hombres
en lo que se refiere al acceso, a fin de que las mujeres
de todas las edades puedan adquirir los conocimientos, capacidades,
aptitudes, destrezas y valores éticos necesarios
para desarrollarse y participar plenamente, en condiciones
de igualdad, en el proceso de desarrollo social, económico
y político; i) Proporcionar servicios de orientación
escolar y programas de preparación de maestros no
discriminatorios y que tengan en cuenta las diferencias
basadas en el género a fin de alentar a las niñas
a seguir estudios académicos y técnicos y
de ampliar sus futuras oportunidades de carrera; j)
Promover la ratificación del Pacto Internacional
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales(13) en los países que aún no lo hayan
ratificado.
- Objetivo Estratégico B.2 - Eliminar el
analfabetismo entre las mujeres Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, los órganos
nacionales, regionales e internacionales, los donantes bilaterales
y multilaterales y las organizaciones no gubernamentales:
a) Reducir la tasa de analfabetismo femenino por
lo menos a la mitad de la tasa de 1990, con especial hincapié
en la alfabetización de las mujeres rurales, migrantes,
refugiadas y desplazadas internamente, así como en
las mujeres con discapacidades; b) Proporcionar
acceso universal a la enseñanza primaria a las niñas,
y procurar lograr la igualdad de género en la tasa
de finalización de dicha enseñanza, para el
año 2000; c) Eliminar las diferencias por
motivos de género en las tasas de alfabetización
elemental y funcional de mujeres y hombres, como recomienda
la Declaración de Jomtien sobre Educación
para Todos; d) Reducir las disparidades entre los
países desarrollados y los países en desarrollo;
e) Alentar la participación de los adultos
y las familias en la enseñanza, a fin de promover
la alfabetización total de todas las personas; f)
Promover, conjuntamente con la alfabetización, la
adquisición de conocimientos prácticos, científicos
y tecnológicos, y procurar ampliar la definición
de alfabetización teniendo en cuenta los objetivos
y los puntos de referencia vigentes.
- Objetivo Estratégico B.3 - Aumentar el
acceso de las mujeres a la formación profesional,
la ciencia y la tecnología y la educación
permanente Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, en cooperación
con los empleadores, los trabajadores y los sindicatos,
las organizaciones internacionales y no gubernamentales,
incluidas las organizaciones de mujeres y jóvenes,
y las instituciones educativas: a) Elaborar y aplicar
políticas de enseñanza, capacitación
y readiestramiento para las mujeres, en particular las jóvenes
y las que retornen al mercado de trabajo, para impartirles
conocimientos que permitan satisfacer las necesidades de
un contexto socioeconómico cambiante, a fin de mejorar
sus oportunidades de empleo; b) Fomentar el reconocimiento
de las oportunidades de enseñanza extraescolar para
las niñas y las mujeres en el sistema educativo;
c) Proporcionar a las mujeres y las niñas
información sobre la disponibilidad de formación
profesional, programas de capacitación en ciencia
y tecnología y programas de educación permanente
y sobre las ventajas que pueden reportarles; d) Formular
programas de enseñanza y capacitación para
mujeres desempleadas a fin de proporcionarles nuevos conocimientos
teóricos y prácticos que incrementen y amplíen
sus oportunidades de empleo, incluido el empleo por cuenta
propia, y el desarrollo de su capacidad empresarial; e)
Diversificar la formación profesional y técnica
y aumentar el acceso y la retención de niñas
y mujeres en la enseñanza y la formación profesional
en los campos de las ciencias, las matemáticas, la
ingeniería, la ciencia y la tecnología ambientales,
la tecnología de la información y la alta
tecnología, así como la capacitación
en materia de gestión; f) Promover el papel
central de la mujer en los programas de investigación,
extensión y enseñanza en las esferas alimentaria
y agraria; g) Fomentar la adaptación de los
planes de estudio y los materiales didácticos, fomentar
un ambiente educativo favorable y adoptar medidas positivas,
a fin de promover la capacitación para toda la gama
de posibilidades ocupacionales en carreras no tradicionales
para las mujeres y los hombres, incluido el desarrollo de
cursos multidisciplinarios para profesores de ciencias y
matemáticas, a fin de sensibilizarlos respecto a
la importancia de la ciencia y la tecnología en la
vida de la mujer; h) Elaborar planes de estudio
y materiales didácticos, y formular y adoptar medidas
positivas para garantizar un mayor acceso y participación
de la mujer en los sectores técnicos y científicos,
especialmente en aquellos en que no estén representadas
o estén infrarrepresentadas; i) Elaborar políticas
y programas para fomentar la participación de la
mujer en todos los programas de aprendizaje; j) Aumentar
la capacitación técnica, en administración,
extensión agraria y comercialización para
la mujer en la agricultura, la pesca, la industria y el
comercio, las artes y los oficios, a fin de ampliar las
oportunidades de generación de ingresos, la participación
de la mujer en la adopción de decisiones económicas,
en particular mediante las organizaciones femeninas en las
comunidades, y su contribución a la producción,
la comercialización, las empresas, la ciencia y la
tecnología; k) Garantizar el acceso a la enseñanza
y la formación de buena calidad en todos los niveles
apropiados a las mujeres adultas sin educación previa
o con educación escasa, a las mujeres con discapacidades
y a las mujeres emigrantes, refugiadas y desplazadas, a
fin de mejorar sus oportunidades de trabajo.
- Objetivo Estratégico B.4 - Establecer
sistemas de educación y capacitación no
discriminatorios Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las autoridades
educativas y otras instituciones educativas y académicas:
a) Formular recomendaciones y elaborar planes de
estudio, libros de texto y material didáctico libres
de estereotipos basados en el género para todos los
niveles de enseñanza, incluida la formación
de personal docente, en colaboración con todos los
interesados: editoriales, profesores, autoridades públicas
y asociaciones de padres; b) Elaborar programas de
enseñanza y material didáctico para docentes
y educadores que aumenten la comprensión de la condición,
el papel y la contribución de la mujer y el hombre
en la familia, tal como se define en el párrafo 29
supra, y en la sociedad; en este contexto, promover la igualdad,
la cooperación, el respeto mutuo y las responsabilidades
compartidas entre niñas y niños desde el nivel
preescolar en adelante y elaborar, en particular, módulos
educativos para garantizar que los niños adquieran
los conocimientos necesarios para hacerse cargo de sus propias
necesidades domésticas y compartir las responsabilidades
de sus hogares y de la atención de las personas a
su cargo; c) Elaborar programas de capacitación
y materiales didácticos para docentes y educadores
que aumenten la comprensión de su propio papel en
el proceso educativo, con miras a proporcionarles estrategias
eficaces para una enseñanza con orientación
de género; d) Adoptar medidas para garantizar
que las maestras y profesoras tengan las mismas posibilidades
y la misma categoría que los maestros y profesores,
teniendo en cuenta la importancia de contar con profesoras
en todos los niveles y a fin de atraer y retener a las niñas
en las escuelas; e) Introducir y promover la capacitación
en materia de resolución de conflictos por medios
pacíficos; f) Adoptar medidas positivas para
aumentar la proporción de mujeres que participan
en la elaboración de políticas y la adopción
de decisiones en materia de educación, particularmente
de profesoras, en todos los niveles de la enseñanza
y en las disciplinas académicas que habitualmente
están dominadas por el hombre, como los campos científico
y tecnológico; g) Apoyar y realizar estudios
e investigaciones sobre el género en todos los niveles
de la enseñanza, especialmente en el nivel de postgrado
en las instituciones académicas, y aplicarlos a la
elaboración de programas, incluidos los de estudios
universitarios, libros de texto y material didáctico
y en la formación de personal docente; h)
Desarrollar la capacitación y las oportunidades para
el liderazgo para todas las mujeres, a fin de alentarlas
a desempeñar funciones directivas, lo mismo como
estudiantes que como adultas en la sociedad civil; i)
Elaborar programas apropiados de enseñanza e información
con el debido respeto al, particularmente en colaboración
con los medios de comunicación, a fin de lograr que
el público, y en particular los padres, sean conscientes
de la importancia de una enseñanza no discriminatoria
de las niñas y los niños, y del reparto por
igual de las responsabilidades familiares entre las niñas
y los niños; j) Elaborar programas de educación
en materia de derechos humanos que incorporen la dimensión
de género en todos los niveles de la enseñanza,
en particular fomentando la inclusión en los planes
de estudio de las instituciones de enseñanza superior,
especialmente en los planes de estudios de postgrado en
los campos jurídico, social y de ciencias políticas,
del estudio de los derechos humanos de la mujer tal como
figuran en las convenciones de las Naciones Unidas; k)
Eliminar, en los programas de educación académica
sobre las cuestiones relacionadas con la salud de la mujer,
cuando proceda, las barreras legales y reglamentarias que
se oponen a la enseñanza de cuestiones sexuales y
de salud reproductiva; l) Promover, con el apoyo
de sus padres y en colaboración con el personal y
las instituciones docentes, la elaboración de programas
educativos para niñas y niños y la creación
de servicios integrados, a fin de fomentar la comprensión
de sus responsabilidades y ayudarles a asumir esas responsabilidades,
teniendo en cuenta la importancia de esa educación
y esos servicios para el desarrollo personal y la autoestima,
así como la necesidad urgente de evitar los embarazos
no deseados, la propagación de enfermedades transmitidas
sexualmente, especialmente el VIH/SIDA, y fenómenos
tales como la violencia y el abuso sexuales; m) Proporcionar
instalaciones recreativas y deportivas accesibles y establecer
y reforzar en las instituciones educativas y comunitarias
programas para niñas y mujeres de todas las edades
que tengan en cuenta los aspectos relacionados con el género
y apoyar el adelanto de la mujer en todas las esferas de
la actividad deportiva a la actividad física, incluidos
la enseñanza, el entrenamiento y la administración,
así como su participación en los planos nacional,
regional e internacional; n) Reconocer y apoyar el
derecho de las mujeres y niñas indígenas a
la educación, y promover un enfoque multicultural
de la educación que responda a las necesidades, aspiraciones
y culturas de las mujeres indígenas, inclusive mediante
la elaboración de programas educativos, planes de
estudio y medios didácticos apropiados, en la medida
posible en los idiomas de las poblaciones indígenas
y con la participación de las mujeres indígenas
en esos procesos; o) Reconocer y respetar las actividades
artísticas, espirituales y culturales de las mujeres
indígenas; p) Garantizar que la igualdad de
género y las diversidades culturales, religiosas
y de otro tipo se respeten en las instituciones educativas;
q) Promover la enseñanza, la capacitación
y los programas de información pertinentes para las
mujeres de los medios rurales y agrarios mediante el uso
de tecnologías accesibles y apropiadas y de los medios
de comunicación - por ejemplo, programas de radio,
casetes y unidades móviles; r) Proporcionar
enseñanza extraescolar, especialmente a las mujeres
de las zonas rurales, a fin de que desarrollen sus posibilidades
con respecto a la salud, las microempresas, la agricultura
y los derechos legales; s) Eliminar todas las barreras
que impiden el acceso a la educación académica
de las muchachas embarazadas y las madres jóvenes
y apoyar el suministro de servicios de guardería
y otros servicios de apoyo, en los casos en que sean necesarios.
- Objetivo Estratégico B.5 - Asignar recursos
suficientes para las reformas de la educación y
vigilar la aplicación de esas reformas Medidas
que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Proporcionar
al sector educativo los recursos financieros necesarios
mediante la reasignación dentro de ese sector, a
fin de garantizar un aumento de recursos para la enseñanza
básica, según proceda; b) Establecer,
en los niveles apropiados, un mecanismo de vigilancia de
la aplicación de las reformas educativas y de las
medidas conexas en los ministerios pertinentes, y establecer
programas de asistencia técnica, según proceda,
para examinar las cuestiones planteadas por las actividades
de vigilancia.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos y, en los casos
en que proceda, las instituciones privadas y públicas,
las fundaciones, los institutos de investigación
y las organizaciones no gubernamentales: a) En los
casos en que sea necesario, movilizar fondos adicionales
de las instituciones privadas y públicas, las fundaciones,
las instituciones de investigación y las organizaciones
no gubernamentales para que las mujeres y las niñas,
así como los niños y los hombres, en pie de
igualdad, puedan terminar su educación, haciendo
especial hincapié en las poblaciones desatendidas;
b) Proporcionar financiación para programas
especiales, como los programas de matemáticas, ciencias
y tecnología de computadoras, a fin de aumentar las
oportunidades de todas las niñas y mujeres.
- Medidas que han de adoptar las instituciones multilaterales
de desarrollo, incluidos el Banco Mundial, los bancos regionales
de desarrollo, los donantes bilaterales y las fundaciones:
a) Considerar la posibilidad de aumentar la financiación
para atender con carácter prioritario las necesidades
de educación y capacitación de las niñas
y las mujeres en los programas de asistencia para el desarrollo;
b) Considerar la posibilidad de colaborar con los
gobiernos beneficiarios a fin de garantizar que se mantengan
o aumenten los niveles de financiación para la educación
de la mujer en los programas de ajuste estructural y recuperación
económica, incluidos los programas de préstamos
y de estabilización.
- Medidas que han de adoptar, a nivel mundial, las organizaciones
internacionales e intergubernamentales, en particular la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura: a) Contribuir a la evaluación
de los progresos logrados utilizando indicadores educacionales
elaborados por órganos nacionales, regionales e internacionales,
e instar a los gobiernos a que, al aplicar medidas para
eliminar las diferencias entre las mujeres y los hombres
y entre los niños y las niñas en cuanto a
las oportunidades de educación y formación
y los niveles alcanzados en todos los campos, en particular
en los programas de enseñanza primaria y de alfabetización;
b) Proporcionar asistencia técnica, cuando
la soliciten, a los países en desarrollo a fin de
reforzar su capacidad de vigilar los progresos realizados
en la reducción de las diferencias entre la mujer
y el hombre en la enseñanza, la formación
y la investigación, y en los niveles de logros en
todas las esferas, particularmente en la enseñanza
básica y la eliminación del analfabetismo;
c) Realizar una campaña internacional de promoción
del derecho de las mujeres y las niñas a la educación;
d) Asignar un porcentaje mínimo de asistencia
a la enseñanza básica para las mujeres y las
niñas.
- Objetivo Estratégico B.6 - Promover la
educación y la capacitación permanentes
de las niñas y las mujeres Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las instituciones
educativas y las comunidades: a) Garantizar la disponibilidad
de una amplia gama de programas de enseñanza y formación
que lleven a la adquisición permanente por las mujeres
y las niñas de los conocimientos y las capacidades
necesarios para vivir en sus comunidades y naciones, contribuir
a ellas y beneficiarse de ellas; b) Proporcionar
apoyo a los servicios de guardería y de otra índole
que permitan a las madres continuar su educación;
c) Crear programas flexibles de enseñanza,
capacitación y readiestramiento para un aprendizaje
permanente que facilite la transición entre las actividades
de las mujeres en todas las etapas de su vida.
- C - La mujer y la salud
La Santa Sede formuló una reserva general sobre
esta sección. La reserva debe interpretarse con
referencia a la declaración hecha por el representante
de la Santa Sede en la cuarta sesión de la Comisión
Principal, celebrada el 14 de septiembre de 1995 (véase
el capítulo V del presente informe, párrafo
11).
- La mujer tiene derecho a disfrutar del más alto
nivel posible de salud física y mental. El disfrute
de ese derecho es esencial para su vida y su bienestar y
para su capacidad de participar en todas las esferas de
la vida pública y privada. La salud no es sólo
la ausencia de enfermedades o dolencias, sino un estado
de pleno bienestar físico, mental y social. La salud
de la mujer incluye su bienestar emocional, social y físico;
contribuyen a determinar su salud tanto factores biológicos
como el contexto social, político y económico
en que vive. Ahora bien, la mayoría de las mujeres
no goza de salud ni de bienestar. El principal obstáculo
que impide a la mujer alcanzar el más alto nivel
posible de salud es la desigualdad entre la mujer y el hombre
y entre mujeres en diferentes regiones geográficas,
clases sociales y grupos indígenas y étnicos.
Sin embargo, la salud y el bienestar eluden a la mayoría
de las mujeres. Uno de los principales obstáculos
al logro del máximo grado posible de salud para las
mujeres es la desigualdad, tanto entre hombres y mujeres
como entre mujeres de distintas regiones geográficas,
clases sociales y grupos indígenas y étnicos.
En foros nacionales e internacionales, las mujeres han hecho
hincapié en que la igualdad, incluidas las obligaciones
familiares compartidas, el desarrollo y la paz son condiciones
necesarias para gozar de un nivel óptimo de salud
durante todo el ciclo vital.
- El acceso de la mujer a los recursos básicos de
salud, incluidos los servicios de atención primaria
de la salud, y su utilización de esos recursos es
diferente y desigual en lo relativo a la prevención
y el tratamiento de las enfermedades infantiles, la malnutrición,
la anemia, las enfermedades diarreicas, las enfermedades
contagiosas, el paludismo y otras enfermedades tropicales
y la tuberculosis, entre otras afecciones. Las oportunidades
de la mujer también son diferentes y desiguales en
lo relativo a la protección, la promoción
y el mantenimiento de la salud. En muchos países
en desarrollo, causa especial preocupación la falta
de servicios obstétricos de emergencia. En las políticas
y programas de salud a menudo se perpetúan los estereotipos
de género y no se consideran las diferencias socioeconómicas
y otras diferencias entre mujeres, ni se tiene plenamente
en cuenta la falta de autonomía de la mujer respecto
de su salud. La salud de la mujer también se ve sujeta
a discriminaciones por motivos de género en el sistema
de salud y por los servicios médicos insuficientes
e inadecuados que se prestan a las mujeres.
- En muchos países, especialmente en países
en desarrollo y en particular los menos adelantados, una
disminución de los gastos de salud pública
y, en ciertos casos, el ajuste estructural, contribuyen
al empeoramiento de los sistemas de salubridad pública.
Además, la privatización de los sistemas de
atención de la salud y sin garantías adecuadas
de acceso universal a la atención de la salud asequible
reduce aún más la disponibilidad de los servicios
de atención de la salud. Esa situación no
sólo afecta directamente a la salud de niñas
y mujeres, sino que además impone obligaciones desproporcionadas
a la mujer, que no recibe el apoyo social, psicológico
y económico que necesita al no reconocerse a menudo
sus múltiples funciones, incluidas las funciones
relacionadas con la familia y la comunidad.
- Es preciso lograr que la mujer pueda ejercer el derecho
a disfrutar el más alto nivel posible de salud durante
todo su ciclo vital en pie de igualdad con el hombre. Las
mujeres padecen muchas de las afecciones que padecen los
hombres, pero de diferente manera. La incidencia de la pobreza
y la dependencia económica en la mujer, su experiencia
de la violencia, las actitudes negativas hacia las mujeres
y las niñas, la discriminación racial y otras
formas de discriminación, el control limitado que
muchas mujeres ejercen sobre su vida sexual y reproductiva
y su falta de influencia en la adopción de decisiones
son realidades sociales que tienen efectos perjudiciales
sobre su salud. La falta de alimento para las niñas
y mujeres y la distribución desigual de los alimentos
en el hogar, el acceso insuficiente al agua potable, al
saneamiento y al combustible, sobre todo en las zonas rurales
y en las zonas urbanas pobres, y las condiciones de vivienda
deficientes pesan en exceso sobre la mujer y su familia
y repercuten negativamente en su salud. La buena salud es
indispensable para vivir en forma productiva y satisfactoria
y el derecho de todas las mujeres a controlar todos los
aspectos de su salud y en particular su propia fecundidad
es fundamental para su emancipación.
- En el acceso a los servicios de nutrición y de
atención de la salud, la discriminación contra
las niñas, consecuencia frecuente de la preferencia
por los hijos varones, pone en peligro su salud y bienestar
presentes y futuros. Las condiciones que fuerzan a las niñas
al matrimonio, el embarazo y la reproducción a edad
temprana y las someten a prácticas perjudiciales,
como la mutilación genital, acarrean grandes riesgos
para su salud. Las adolescentes necesitan tener acceso a
servicios de salud y nutrición durante su crecimiento;
sin embargo, a menudo carecen de ese acceso. El asesoramiento
y el acceso a la información y a los servicios relativos
a la salud sexual y reproductiva de los adolescentes siguen
siendo insuficientes o inexistentes; no se suele tomar en
consideración el derecho de las muchachas a la intimidad,
la confidencialidad, el respeto y el consentimiento fundamentado.
Desde los puntos de vista biológico y psicosocial,
las adolescentes son más vulnerables que los varones
al abuso sexual, la violencia y la prostitución y
a las consecuencias de las relaciones sexuales prematuras
y sin protección. La tendencia a tener experiencias
sexuales a temprana edad, sumada a la falta de información
y servicios, aumenta el riesgo de embarazos no deseados
y a edad prematura, así como de contraer el VIH y
otras enfermedades de transmisión sexual y de abortar
en condiciones peligrosas. La maternidad prematura sigue
siendo un obstáculo para el progreso educacional,
económico y social de la mujer en todo el mundo.
En líneas generales, el matrimonio y la maternidad
prematuros pueden reducir drásticamente las oportunidades
de educación y empleo de las niñas y, probablemente,
perjudicar a largo plazo la calidad de su vida y de la vida
de sus hijos. No se suele enseñar a los adolescentes
a respetar la libre determinación de la mujer y a
compartir con ella la responsabilidad que conllevan las
cuestiones relativas a la sexualidad y a la reproducción.
- La salud reproductiva es un estado general de bienestar
físico, mental y social, y no de mera ausencia de
enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados
con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos.
En consecuencia, la salud reproductiva entraña la
capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria
y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir
hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia.
Esta última condición lleva implícito
el derecho del hombre y la mujer a obtener información
y de planificación de la familia de su elección,
así como a otros métodos para la regulación
de la fecundidad que no estén legalmente prohibidos,
y acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles
y aceptables, el derecho a recibir servicios adecuados de
atención de la salud que permitan los embarazos y
los partos sin riesgos y den a las parejas las máximas
posibilidades de tener hijos sanos. En consonancia con esta
definición de salud reproductiva, la atención
de la salud reproductiva se define como el conjunto de métodos,
técnicas y servicios que contribuyen a la salud y
al bienestar reproductivos al evitar y resolver los problemas
relacionados con la salud reproductiva. Incluye también
la salud sexual, cuyo objetivo es el desarrollo de la vida
y de las relaciones personales y no meramente el asesoramiento
y la atención en materia de reproducción y
de enfermedades de transmisión sexual.
- Teniendo en cuanta la definición que antecede,
los derechos reproductivos abarcan ciertos derechos humanos
que ya están reconocidos en las leyes nacionales,
en los documentos internacionales sobre derechos humanos
y en otros documentos pertinentes de las Naciones Unidas
aprobados por consenso. Esos derechos se basan en el reconocimiento
del derecho básico de todas las parejas e individuos
a decidir libre y responsablemente el número de hijos,
el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre
éstos y a disponer de la información y de
los medios para ello y el derecho a alcanzar el nivel más
elevado de salud sexual y reproductiva. También incluye
su derecho a adoptar decisiones relativas a la reproducción
sin sufrir discriminación, coacciones ni violencia,
de conformidad con lo establecido en los documentos de derechos
humanos. En ejercicio de este derecho, las parejas y los
individuos deben tener en cuenta las necesidades de sus
hijos nacidos y futuros y sus obligaciones con la comunidad.
La promoción del ejercicio responsable de esos derechos
de todos deben ser la base primordial de las políticas
y programas estatales y comunitarios en la esfera de la
salud reproductiva, incluida la planificación de
la familia. Como parte de este compromiso, se debe prestar
plena atención, a la promoción de relaciones
de respeto mutuo e igualdad entre hombres y mujeres, y particularmente
a las necesidades de los adolescentes en materia de enseñanza
y de servicios con objeto de que puedan asumir su sexualidad
de modo positivo y responsable. La salud reproductiva está
fuera del alcance de muchas personas de todo el mundo a
causa de factores como: los conocimientos insuficientes
sobre la sexualidad humana y la información y los
servicios insuficientes o de mala calidad en materia de
salud reproductiva; la prevalencia de comportamientos sexuales
de alto riesgo; las prácticas sociales discriminatorias;
las actitudes negativas hacia las mujeres y las niñas;
y el limitado poder de decisión que tienen muchas
mujeres respecto de su vida sexual y reproductiva. En la
mayoría de los países, los adolescentes son
particularmente vulnerables a causa de su falta de información
y de acceso a los servicios pertinentes. Las mujeres y los
hombres de más edad tienen problemas especiales en
materia de salud reproductiva, que no suelen encararse de
manera adecuada.
- Los derechos humanos de la mujer incluyen su derecho a
tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad,
incluida su salud sexual y reproductiva, y decidir libremente
respecto de esas cuestiones, sin verse sujeta a la coerción,
la discriminación y la violencia. Las relaciones
igualitarias entre la mujer y el hombre respecto de las
relaciones sexuales y la reproducción, incluido el
pleno respeto de la integridad de la persona, exigen el
respeto y el consentimiento recíprocos y la voluntad
de asumir conjuntamente la responsabilidad de las consecuencias
del comportamiento sexual
- Además, la salud de la mujer está expuesta
a riesgos particulares debidos a la inadecuación
y a la falta de servicios para atender las necesidades relativas
a la salud sexual y reproductiva. En muchas partes del mundo
en desarrollo, las complicaciones relacionadas con el embarazo
y el parto se cuentan entre las principales causas de mortalidad
y morbilidad de las mujeres en edad reproductiva. Existen
en cierta medida problemas similares en algunos países
con economía en transición. El aborto en condiciones
peligrosas pone en peligro la vida de un gran número
de mujeres y representa un grave problema de salud pública,
puesto que son las mujeres más pobres y jóvenes
las que corren más riesgos. La mayoría de
las muertes, problemas de salud y lesiones se pueden evitar,
mejorando el acceso a servicios adecuados de atención
de la salud, incluidos los métodos de planificación
de la familia eficaces y sin riesgos y la atención
obstétrica de emergencia, reconociendo el derecho
de la mujer y del hombre a la información y al acceso
a métodos seguros, eficaces, asequibles y aceptables
de planificación de la familia, así como a
otros métodos lícitos que decidan adoptar
para el control de la fecundidad, y al acceso a servicios
adecuados de atención de la salud que permitan que
el embarazo y el parto transcurran en condiciones de seguridad
y ofrezcan a las parejas las mayores posibilidades de tener
un hijo sano. Habría que examinar estos problemas
y los medios para combatirlos sobre la base del informe
de la Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo, con particular referencia a los párrafos
pertinentes del Programa de Acción de la Conferencia(14).
En la mayor parte de los países, la falta de atención
de los derechos reproductivos de la mujer limita gravemente
sus oportunidades en la vida pública y privada, incluidas
las oportunidades de educación y pleno ejercicio
de sus derechos económicos y políticos. La
capacidad de la mujer para controlar su propia fecundidad
constituye una base fundamental para el disfrute de otros
derechos. La responsabilidad compartida por la mujer y el
hombre de las cuestiones relativas al comportamiento sexual
y reproductivo también es indispensable para mejorar
la salud de la mujer.
- El VIH/SIDA y otras enfermedades transmitidas por contacto
sexual, cuyo contagio es a veces consecuencia de la violencia
sexual, tienen efectos devastadores en la salud de la mujer,
en particular de las adolescentes y jóvenes. Las
mujeres no suelen tener el poder necesario para insistir
en que se adopten prácticas sexuales libres de riesgo
y tienen un acceso reducido a la información y a
los servicios de prevención y tratamiento. Las mujeres,
que representan la mitad de los adultos que contraen el
VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual,
han hecho hincapié en que su vulnerabilidad social
y las relaciones de poder desiguales entre la mujer y el
hombre constituyen obstáculos para el sexo libre
de riesgos, en sus esfuerzos por reducir la propagación
de las enfermedades de transmisión sexual. Las consecuencias
del VIH/SIDA no sólo afectan a la salud de la mujer,
sino también a su función de madre y encargada
del cuidado de otros y a su contribución al apoyo
económico de su familia. Es preciso examinar desde
la perspectiva de género los efectos del VIH/SIDA
y otras enfermedades de transmisión sexual en la
sociedad, el desarrollo y la salud.
- La violencia sexual y basada en el género, incluidos
los malos tratos físicos y psicológicos, la
trata de mujeres y niñas, así como otras formas
de malos tratos y la explotación sexual exponen a
las niñas y a las mujeres a un alto riesgo de padecer
traumas físicos y mentales, así como enfermedades
y embarazos no deseados. Esas situaciones suelen disuadir
a las mujeres de utilizar los servicios de salud y otros
servicios
- Los trastornos mentales relacionados con la marginalización,
la impotencia y la pobreza, junto con el trabajo excesivo,
el estrés y la frecuencia cada vez mayor de la violencia
en el hogar, así como el uso indebido de sustancias,
se cuentan entre otras cuestiones de salud que preocupan
cada vez más a la mujer. En todo el mundo, las mujeres,
especialmente las jóvenes, fuman cada vez más
cigarrillos, con los graves efectos que ello acarrea para
su salud y la de sus hijos. También han cobrado importancia
las cuestiones relacionadas con la salud ocupacional, pues
un número cada vez mayor de mujeres realiza trabajos
poco remunerados en el mercado laboral estructurado o no
estructurado en condiciones tediosas e insalubres. El cáncer
de mama, de cuello del útero y otros cánceres
del sistema reproductivo, así como la infertilidad,
afectan a un número cada vez mayor de mujeres; esas
afecciones son evitables o curables con un diagnóstico
precoz.
- Con el aumento de la esperanza de vida y el número
cada vez mayor de ancianas, la salud de las mujeres de edad
avanzada exige una atención particular. Las perspectivas
a largo plazo de la salud de la mujer sufren transformaciones
en la menopausia que, sumadas a afecciones crónicas
y a otros factores, como la mala nutrición y la falta
de actividad física, pueden aumentar el riesgo de
enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. También
merecen una atención particular otras enfermedades
asociadas al envejecimiento y las relaciones entre el envejecimiento
y la discapacidad de la mujer.
- Al igual que el hombre, la mujer, sobre todo en las zonas
rurales y en las zonas urbanas pobres, está cada
vez más expuesta a los riesgos que entrañan
para la salud las catástrofes ambientales y la degradación
del medio ambiente. Los diversos peligros, contaminantes
y sustancias que se encuentran en el medio ambiente afectan
a la mujer de forma diferente que al hombre, por lo que
su exposición a esos factores tiene consecuencias
diferentes.
- La calidad de la atención de la salud de la mujer
suele ser deficiente en diversos aspectos, según
las circunstancias locales. En muchos casos, no se trata
a la mujer con respeto, no se le garantiza la privacidad
y la confidencialidad ni se le ofrece información
completa sobre las opciones y los servicios a su alcance.
Además, en algunos países se suelen recetar
más medicamentos de los necesarios o dosis más
altas para tratar las afecciones propias de la mujer, lo
cual lleva a intervenciones quirúrgicas innecesarias
y una medicación inadecuada.
- Las estadísticas sobre salud no se suelen reunir,
desglosar y analizar de forma sistemática por edad,
sexo y situación socioeconómica basándose
en criterios demográficos establecidos utilizados
para atender los intereses y resolver los problemas de subgrupos,
haciendo especial hincapié en los elementos vulnerables
y marginados y otras variables pertinentes. En muchos países
no existen datos recientes y fidedignos sobre la mortalidad
y la morbilidad de la mujer, ni sobre las afecciones y enfermedades
que afectan a la mujer en particular. Se sabe relativamente
poco sobre las formas en que los factores sociales y económicos
afectan a la salud de niñas y mujeres de todas las
edades, sobre la prestación de servicios de salud
a niñas y mujeres y las modalidades de su utilización
de esos servicios y sobre el valor de los programas de prevención
de enfermedades y de promoción de la salud de las
mujeres. No se han hecho investigaciones suficientes sobre
temas de importancia para la salud de la mujer, y a menudo
se carece de fondos para esas investigaciones. Las investigaciones
sobre las enfermedades coronarias, por ejemplo, y los estudios
epidemiológicos de muchos países suelen basarse
únicamente en el análisis de pacientes varones.
Los ensayos clínicos con mujeres encaminados a establecer
información básica sobre las dosis, los efectos
secundarios y la eficacia de medicamentos, incluidos los
anticonceptivos, son notablemente raros y, cuando los hay,
no se suelen ajustar a las normas éticas de investigación
y ensayo. Muchos protocolos de terapias de drogas y otros
tratamientos médicos que se aplican a la mujer, así
como muchas intervenciones que se le practican, se basan
en investigaciones sobre pacientes varones que no se han
sometido a un análisis o ajuste posterior para dar
cabida a las diferencias entre uno y otro sexo.
- En la lucha contra las desigualdades en materia de salud,
así como contra el acceso desigual a los servicios
de atención de la salud y su insuficiencia, los gobiernos
y otros agentes deberían promover una política
activa y visible de integración de una perspectiva
de género en todas las políticas y programas,
a fin de que se haga un análisis de los efectos en
uno y otro sexo de las decisiones antes de adoptarlas.
- Objetivo Estratégico C.1 - Fomentar el
acceso de la mujer durante toda su vida a servicios de
atención de la salud y a información y servicios
conexos adecuados, de bajo costo y de buena calidad Medidas
que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, en colaboración
con las organizaciones no gubernamentales y organizaciones
de empleadores y trabajadores y con el respaldo de instituciones
internacionales: a) Respaldar y cumplir los compromisos
contraídos en el Programa de Acción de la
Conferencia Internacional sobre la Población y el
Desarrollo según se estableció en el informe
de dicha Conferencia, y la Declaración y Programa
de Acción sobre Desarrollo Social adoptados en la
Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social(15)
celebrada en Copenhague, así como las obligaciones
de los Estados partes con arreglo a la Convención
sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer y otros acuerdos internacionales pertinentes,
de satisfacer las necesidades de las niñas y las
mujeres de todas las edades en materia de salud; b)
Reafirmar el derecho al disfrute del más alto nivel
posible de salud física y mental, proteger y promover
el respeto de ese derecho de la mujer y de la niña,
por ejemplo, incorporándolo en las legislaciones
nacionales; examinar las leyes en vigor, incluidas las relativas
a la atención de salud, y las políticas conexas,
cuando sea oportuno, para poner de manifiesto el interés
por la salud de la mujer y asegurarse de que responden a
las nuevas funciones y responsabilidades de la mujer, dondequiera
que vivan; c) Concebir y ejecutar, en colaboración
con mujeres y organizaciones locales, programas de salud
con orientación de género que prevean, por
ejemplo, servicios de salud descentralizados, presten atención
a las necesidades de la mujer durante toda su vida y a sus
múltiples funciones y responsabilidades, su limitada
disponibilidad de tiempo, las necesidades especiales de
la mujer de los medios rurales y la mujer con discapacidades
y las diversas necesidades de la mujer según su edad
y su condición socioeconómica y cultural,
entre otras cosas; hacer participar a la mujer, especialmente
la mujer indígena y la mujer de las comunidades locales,
en la determinación de las prioridades y la preparación
de programas de atención de salud; y suprimir todos
los obstáculos que impiden el acceso de la mujer
a los servicios de salud y ofrecer toda una serie de servicios
de asistencia sanitaria; d) Posibilitar el acceso
de la mujer a los sistemas de seguridad social en condiciones
de igualdad con el hombre durante toda su vida; e)
Proporcionar servicios de atención primaria de salud
más accesibles, económicos y de calidad que
incluyan la atención de la salud sexual y reproductiva,
que comprende servicios de planificación de la familia
y la información al respecto, y concedan especial
importancia a los servicios de maternidad y de obstetricia
de urgencia como se acordó en el Programa de Acción
de la Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo; f) Reformular los sistemas de información,
los servicios y la capacitación en materia de salud
destinados a los trabajadores de la salud, de manera que
respondan a las necesidades en materia de género
y se hagan eco de las perspectivas de los usuarios con respecto
a la capacidad de comunicación y relación
personal y del derecho del usuario a la privacidad y confidencialidad.
Estos servicios y los servicios de información y
capacitación deben basarse en un enfoque integral;
g) Asegurarse de que todos los servicios y trabajadores
relacionados con la atención de salud respetan los
derechos humanos y siguen normas éticas, profesionales
y no sexistas a la hora de prestar servicios a la mujer,
para lo cual se debe contar con el consentimiento responsable,
voluntario y bien fundado de ésta. Alentar la preparación,
aplicación y divulgación de códigos
de ética orientados por los códigos internacionales
de ética médica al igual que por los principios
éticos que rigen a otros profesionales de la salud;
h) Adoptar todas las medidas necesarias para acabar
con las intervenciones médicas perjudiciales para
la salud, innecesarias desde un punto de vista médico
o coercitivas y con los tratamientos inadecuados o la administración
excesiva de medicamentos a la mujer, y hacer que todas las
mujeres dispongan de información completa sobre las
posibilidades que se les ofrecen, incluidos los beneficios
y efectos secundarios posibles, por personal debidamente
capacitado; i) Fortalecer y reorientar los servicios
de salud, en particular la atención primaria de salud,
con el fin de dar acceso universal a servicios de salud
de calidad para niñas y mujeres y de reducir las
enfermedades y la morbilidad derivada de la maternidad y
alcanzar a nivel mundial el objetivo convenido de reducir
la mortalidad derivada de la maternidad como mínimo
en un 50% de los valores de 1990 para el año 2000
y en otro 50% para el año 2015; garantizar que cada
sector del sistema de salud ofrezca los servicios necesarios;
y tomar las medidas oportunas para que se ofrezcan servicios
de salud reproductiva, a través del sistema de atención
primaria de salud, a todas las personas en edad de recibirla
lo antes posible y no más tarde del año 2015;
j) Reconocer y afrontar las consecuencias que tienen
para la salud los abortos peligrosos, por ser una cuestión
de gran importancia para la salud pública, tal como
se acordó en el párrafo 8.25 del Programa
de Acción de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo14; k) A la luz de
lo dispuesto en el párrafo 8.25 del Programa de Acción
de la Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo, donde se establece que: "En ningún
caso se debe promover el aborto como método de planificación
de la familia. Se insta a todos los gobiernos y a las organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales pertinentes a
incrementar su compromiso con la salud de la mujer, a ocuparse
de los efectos que en la salud tienen los abortos realizados
en condiciones no adecuadas(16) como un importante problema de salud pública
y a reducir el recurso al aborto mediante la prestación
de más amplios y mejores servicios de planificación
de la familia. Las mujeres que tienen embarazos no deseados
deben tener fácil acceso a información fidedigna
y a asesoramiento comprensivo. Cualesquiera medidas o cambios
relacionados con el aborto que se introduzcan en el sistema
de salud se pueden determinar únicamente a nivel
nacional o local de conformidad con el proceso legislativo
nacional. En los casos en que el aborto no es contrario
a la ley, los abortos deben realizarse en condiciones adecuadas.
En todos los casos, las mujeres deberían tener acceso
a servicios de calidad para tratar las complicaciones derivadas
de abortos. Se deberían ofrecer con prontitud servicios
de planificación de la familia, educación
y asesoramiento postaborto que ayuden también a evitar
la repetición de los abortos", considerar la
posibilidad de revisar las leyes que prevén medidas
punitivas contra las mujeres que han tenido abortos ilegales;
l) Prestar especial atención a las necesidades
de las niñas, en particular la promoción de
actividades saludables, como las actividades físicas;
adoptar medidas concretas para reducir las diferencias por
motivos de género en las tasas de morbilidad y mortalidad
de las muchachas en situación desfavorecida, y al
mismo tiempo alcanzar las metas aprobadas a nivel internacional
en materia de reducción de la mortalidad de lactantes
y de niños, y concretamente reducir para el año
2000 la tasa de mortalidad de lactantes y de niños
menores de 5 años en una tercera parte de los valores
de 1990, o de 50 a 70 por 1.000 nacidos vivos si esa cifra
es menor; para el año 2015 se debería alcanzar
una tasa de mortalidad de lactantes de 35 por 1.000 nacidos
vivos y una tasa de mortalidad de niños menores de
5 años de menos de 45 por 1.000; m) Conseguir
que las niñas dispongan en todo momento de la información
y los servicios necesarios en materia de salud y nutrición
a medida que van creciendo, con el fin de facilitar una
transición saludable de la niñez a la edad
adulta; n) Preparar información, programas
y servicios para ayudar a la mujer a comprender y asimilar
los cambios relacionados con la edad, y abordar las necesidades
en materia de salud de las mujeres de edad avanzada, prestando
especial atención a las que tengan problemas de tipo
físico o psicológico; o) Conseguir
que las muchachas y las mujeres de cualquier edad que tengan
discapacidades reciban servicios de apoyo; p) Formular
políticas especiales, preparar programas y promulgar
las leyes necesarias para reducir y eliminar los riesgos
para la salud relacionados con el medio ambiente y con el
trabajo de la mujer en el hogar, en el lugar de trabajo
y en cualquier otra parte, prestando atención a las
mujeres embarazadas y lactantes; q) Integrar los
servicios de salud mental en los sistemas de atención
primaria de la salud u otros sistemas pertinentes, elaborar
programas de apoyo y capacitar a los trabajadores atención
primaria de la salud para que puedan reconocer y tratar
a las niñas y a las mujeres de todas las edades que
hayan sido víctimas de cualquier tipo de violencia,
especialmente violencia en el hogar, abusos sexuales u otro
tipo de abuso durante conflictos armados y de otra índole;
r) Promover la información pública
sobre las ventajas de la lactancia materna; estudiar las
posibles maneras de aplicar plenamente el Código
Internacional de Comercialización de Sucedáneos
de la Leche Materna (OMS/UNICEF), y ofrecer a las madres
apoyo legal, económico, práctico y emocional
para que puedan amamantar a sus hijos; s) Establecer
mecanismos que respalden y posibiliten la participación
de organizaciones no gubernamentales, en particular organizaciones
de mujeres, grupos profesionales y otros órganos
dedicados al mejoramiento de la salud de las niñas
y las mujeres en la elaboración de políticas,
la formulación de programas, según sea oportuno,
y su ejecución en el sector de la salud y sectores
conexos en todos los niveles; t) Prestar apoyo a
las organizaciones no gubernamentales dedicadas a la salud
de la mujer y ayudar a establecer redes con el objeto de
mejorar la coordinación y la colaboración
entre todos los sectores relacionados con la salud; u)
Racionalizar las políticas de adquisición
de medicamentos y asegurarse de que exista una oferta permanente
de medicamentos de calidad, anticonceptivos y suministros
y equipo de otro tipo, sobre la base de la lista de medicamentos
esenciales de la OMS; y garantizar la seguridad de los fármacos
y dispositivos médicos mediante mecanismos nacionales
de regulación de la aprobación de fármacos;
v) Facilitar el acceso a tratamientos adecuados y
servicios de rehabilitación para toxicómanas
y sus familias; w) Propiciar y alcanzar la seguridad
alimentaria a nivel nacional y en el hogar, según
sea oportuno, y poner en marcha programas destinados a mejorar
el estado de nutrición de todas las niñas
y mujeres, cumpliendo los compromisos contraídos
en el Plan de Acción sobre Nutrición de la
Conferencia Internacional sobre Nutrición(17), incluida la reducción a nivel
mundial de la malnutrición grave y moderada de los
niños menores de 5 años en un 50% de los niveles
de 1990 para el año 2000, concediendo especial atención
a las diferencias entre los sexos en materia de nutrición,
y la reducción de la anemia ferropénica de
las niñas y las mujeres en un tercio de los niveles
de 1990 para el año 2000; x) Garantizar la
disponibilidad y el acceso universal al agua apta para el
consumo y el saneamiento e instalar sistemas eficaces de
distribución pública lo antes posible; y)
Garantizar el acceso pleno y en condiciones de igualdad
a la infraestructura y los servicios de atención
de salud para las mujeres indígenas.
- Objetivo Estratégico C.2 - Fortalecer
los programas de prevención que promueven la salud
de la mujer Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, en cooperación
con las organizaciones no gubernamentales, los medios de
información, el sector privado y las organizaciones
internacionales pertinentes, entre ellas los órganos
adecuados de las Naciones Unidas: a) Dar prioridad
a los programas de educación formal y no formal que
apoyan a la mujer y le permiten desarrollar su autoestima,
adquirir conocimientos, tomar decisiones y asumir responsabilidades
sobre su propia salud, lograr el respeto mutuo en asuntos
relativos a la sexualidad y fecundidad, e informar a los
hombres sobre la importancia de la salud y el bienestar
de las mujeres, prestando especial atención a los
programas, tanto para hombres como para mujeres, en que
se hace hincapié en la eliminación de las
actitudes y prácticas nocivas, entre ellas la mutilación
genital femenina, la preferencia por los hijos varones (que
lleva al infanticidio femenino y a la selección prenatal
del sexo), los matrimonios a edad temprana, en particular
en la infancia, la violencia contra la mujer, la explotación
sexual, los malos tratos sexuales, que a veces llevan a
la infección con el VIH/SIDA y otras enfermedades
de transmisión sexual, el uso indebido de drogas,
la discriminación contra las niñas y las mujeres
en la distribución de alimentos y otras actitudes
y prácticas perjudiciales que afectan a la vida,
la salud y el bienestar de las mujeres, y reconocer que
algunas de estas prácticas pueden constituir violaciones
de los derechos humanos y los principios médicos
éticos; b) Aplicar políticas sociales,
de desarrollo humano, de educación y de empleo encaminadas
a eliminar la pobreza entre las mujeres a fin de reducir
su susceptibilidad a las enfermedades y mejorar su salud;
c) Alentar a los hombres a que participen en condiciones
de igualdad en el cuidado de los hijos y el trabajo doméstico
y a que aporten la parte que les corresponde de apoyo financiero
a sus familias, incluso cuando no vivan con ellas; d)
Reforzar las leyes, reformar las instituciones y promover
normas y prácticas que eliminen la discriminación
contra las mujeres y alentar tanto a las mujeres como a
los hombres a asumir la responsabilidad de su comportamiento
sexual con respecto a la procreación; garantizar
el pleno respeto a la integridad de la persona, tomar medidas
para garantizar las condiciones necesarias para que las
mujeres ejerzan sus derechos con respecto a la procreación
y eliminar las leyes y prácticas coercitivas; e)
Preparar y difundir información accesible, mediante
campañas de salud pública, los medios de comunicación,
buenos servicios de asesoramiento y el sistema educacional,
con el objeto de garantizar que las mujeres y los hombres,
en particular las jóvenes y los jóvenes, puedan
adquirir conocimientos sobre su salud, especialmente información
sobre la sexualidad y la reproducción, teniendo en
cuenta los derechos del niño de acceso a la información,
privacidad, confidencialidad, respeto y consentimiento informado,
así como los derechos, deberes y responsabilidades
de los padres y de otras personas jurídicamente responsables
de los niños de facilitar, con arreglo a las capacidades
que vaya adquiriendo el niño, orientación
apropiada en el ejercicio por el niño de los derechos
reconocidos en la Convención sobre los Derechos del
Niño y de conformidad con la Convención sobre
la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer. En todas las medidas que afecten a los
niños, una de las consideraciones primordiales será
el bienestar del propio niño; f) Crear y apoyar
programas en el sistema educacional, en el lugar de trabajo,
y en la comunidad para que las niñas y las mujeres
de todas las edades puedan participar en los deportes, las
actividades físicas y de recreo puestas a su disposición
sobre la misma base en que participan los hombres y los
muchachos en las actividades puestas a la disposición
de ellos; g) Reconocer las necesidades específicas
de los adolescentes y aplicar programas adecuados concretos,
por ejemplo de educación e información sobre
cuestiones de salud sexual y reproductiva y sobre enfermedades
de transmisión sexual, entre ellas el VIH/SIDA, teniendo
en cuenta los derechos del niño y los derechos, deberes
y responsabilidades de los padres tal y como se afirma en
el párrafo 107 e); h) Establecer políticas
que reduzcan la carga desproporcionada y cada vez mayor
que recae sobre las mujeres que desempeñan múltiples
funciones dentro de la familia y de la comunidad proporcionándoles
apoyo suficiente y programas con cargo a los servicios de
salud y sociales; i) Adoptar normas que garanticen
que las condiciones de trabajo, entre ellas la remuneración
y el ascenso de las mujeres a todos los niveles del sistema
de salud no sean discriminatorias y se ajusten a pautas
justas y profesionales a fin de permitirles trabajar con
eficacia; j) Garantizar que la información
y capacitación en materia de salud y nutrición
formen parte integrante de todos los programas de alfabetización
de adultos y de los programas escolares desde el nivel primario;
k) Formular y aplicar campañas de difusión
y programas de información y educación que
informen a las mujeres y a las muchachas sobre los riesgos
para la salud y los riesgos conexos que plantea el uso indebido
de drogas y la adicción, y preparar estrategias y
programas que desalienten el uso indebido de drogas y la
adicción y promuevan la rehabilitación y la
recuperación; l) Formular y aplicar programas
amplios y coherentes para la prevención, el diagnóstico
y el tratamiento de la osteoporosis, afección que
sufren sobre todo las mujeres; m) Establecer y/o
fortalecer programas y servicios, incluidas campañas
en los medios de comunicación, que se ocupen de la
prevención, la detección precoz y el tratamiento
del cáncer de mama, el cáncer cervico - uterino
y otros cánceres del sistema reproductivo; n)
Reducir los riesgos ambientales que plantean una amenaza
cada vez mayor a la salud, especialmente en las regiones
y las comunidades pobres; aplicar un planteamiento preventivo,
de conformidad con lo acordado en la Declaración
de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo aprobada
por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo(18) e incluir información sobre los
riesgos para la salud de las mujeres relacionados con el
medio ambiente en la supervisión de la aplicación
del Programa 21(19); o) Crear conciencia entre las mujeres,
los profesionales de salud, los encargados de determinar
políticas y el público en general sobre los
riesgos para la salud, graves pero que pueden prevenirse,
que plantea el consumo de tabaco y la necesidad de adoptar
medidas normativas y de información para reducir
el hábito de fumar como actividades importantes de
promoción de la salud y prevención de enfermedades;
p) Garantizar que los programas de las facultades
de medicina y otros programas de formación sanitaria
incluyan cursos sobre la salud de la mujer generales, obligatorios
y que tengan en cuenta los aspectos relacionados con el
género; q) Adoptar medidas específicas
preventivas para proteger a las mujeres, los jóvenes
y los niños de todo maltrato, abuso sexual, explotación,
tráfico y violencia, por ejemplo en la formulación
y la aplicación de las leyes, y prestar protección
jurídica y médica y otro tipo de asistencia.
- Objetivo Estratégico C.3 - Tomar iniciativas
en que se tenga en cuenta el género para hacer
frente a las enfermedades de transmisión sexual,
el VIH/SIDA y otras cuestiones de salud sexual y reproductiva
Medidas que han de adoptarse.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, los organismos
internacionales, incluidas las organizaciones pertinentes
de las Naciones Unidas, los donantes bilaterales y multilaterales
y las organizaciones no gubernamentales: a) Garantizar
la participación de las mujeres, en particular de
las infectadas con el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión
sexual o afectadas por la pandemia del VIH/SIDA, en todas
las decisiones relativas al desarrollo, la aplicación,
la supervisión y la evaluación de las políticas
y los programas sobre el VIH/SIDA y otras enfermedades de
transmisión sexual; b) Revisar y enmendar
las leyes y combatir las prácticas, según
sea pertinente, que puedan contribuir a la susceptibilidad
de las mujeres a la infección con el VIH y otras
enfermedades de transmisión sexual, entre otras cosas
promulgando leyes contra las prácticas socioculturales
que contribuyen a ello y, aplicar leyes, políticas
y prácticas que protejan a las mujeres, las adolescentes
y las niñas de la discriminación basada en
el VIH/SIDA; c) Alentar a todos los sectores de la
sociedad, incluido el sector público, así
como a las organizaciones internacionales, a que formulen
políticas y prácticas compasivas y de apoyo,
no discriminatorias, en relación con el VIH/SIDA,
que protejan los derechos de las personas infectadas; d)
Reconocer el alcance de la pandemia VIH/SIDA en sus países,
teniendo en cuenta en especial su repercusión en
las mujeres, con miras a garantizar que las mujeres infectadas
no sean estigmatizadas ni sufran discriminación,
incluso durante los viajes; e) Preparar programas
y estrategias multisectoriales que tengan en cuenta el género
para poner fin a la subordinación social de las mujeres
y las niñas y garantizar su potenciación e
igualdad social y económica; facilitar la promoción
de programas para informar a los hombres y capacitarles
para que asuman sus responsabilidades en la prevención
del VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión
sexual; f) Facilitar el desarrollo de estrategias
de la comunidad que protejan a las mujeres de todas las
edades del VIH y otras enfermedades de transmisión
sexual, proporcionen atención y apoyo a las niñas
y a las mujeres afectadas y a sus familias y movilicen a
todas las partes de la comunidad en respuesta a la pandemia
del VIH/SIDA para que ejerzan presión sobre todas
las autoridades responsables a fin de que respondan de manera
puntual, efectiva, sostenible y que tenga en cuenta el género;
g) Apoyar y fortalecer la capacidad nacional de crear
y mejorar políticas y programas sobre el VIH/SIDA
y otras enfermedades de transmisión sexual que tengan
en cuenta el género, incluido el suministro de recursos
y facilidades a las mujeres que tienen a su cargo la responsabilidad
principal del cuidado, o el apoyo económico de personas
infectadas por el VIH/SIDA o que están afectadas
por la pandemia, y a los sobrevivientes, en particular niños
o ancianos; h) Impartir seminarios y educación
y formación especializada a los padres, a los encargados
de adoptar decisiones y a quienes crean opinión a
todos los niveles de la comunidad, incluidas las autoridades
religiosas y tradicionales, sobre la prevención del
VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual
y sus consecuencias en las mujeres y en los hombres de todas
las edades; i) Impartir a todas las mujeres y los
trabajadores de la salud toda la información y educación
pertinentes sobre las enfermedades de transmisión
sexual, inclusive el VIH/SIDA, y sobre el embarazo, así
como las consecuencias para el bebé, incluso la lactancia
materna; j) Prestar asistencia a las mujeres y a
sus organizaciones oficiales y no oficiales para que establezcan
y amplíen programas eficaces de educación
e información de sus iguales y participen en la elaboración,
aplicación y supervisión de estos programas;
k) Prestar plena atención a la promoción
de relaciones de género mutuamente respetuosas y
justas y, en particular, a las necesidades de educación
y de servicios de los adolescentes para que puedan encarar
su sexualidad de manera positiva y responsable; l)
Preparar programas específicos para varones de todas
las edades, y para los varones adolescentes, reconociendo
las funciones parentales a que se hace referencia en el
párrafo 107 e) supra, con objeto de proporcionar
información completa y fidedigna sobre conducta sexual
responsable y sin riesgo, que incluya métodos voluntarios
pertinentes y eficaces adoptados por los varones para la
prevención del VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión
sexual, mediante, entre otros, la abstinencia y el uso de
preservativos; m) Garantizar la prestación,
mediante el sistema de atención primaria de la salud,
del acceso universal de las parejas y las personas a servicios
de prevención de las enfermedades de transmisión
sexual, entre ellas el VIH/SIDA, pertinentes y asequibles,
y ampliar la prestación de asesoramiento y de servicios
de diagnóstico voluntario y confidencial y de tratamiento
para las mujeres; garantizar el suministro y la distribución
a los servicios sanitarios de preservativos de calidad,
así como de medicinas para el tratamiento de las
enfermedades sexuales, en la medida de lo posible; n)
Apoyar los programas que tengan en cuenta que el mayor riesgo
que corren las mujeres de contraer el VIH se relaciona con
un comportamiento de alto riesgo, que incluye el uso de
sustancias intravenosas y la influencia de la droga, el
comportamiento sexual no protegido e irresponsable, y tomar
medidas preventivas pertinentes; o) Apoyar y acelerar
las investigaciones orientadas hacia la acción sobre
métodos asequibles, controlados por las mujeres,
para prevenir el VIH y otras enfermedades de transmisión
sexual, sobre estrategias que permitan a las mujeres protegerse
de las enfermedades de transmisión sexual, entre
ellas el VIH/SIDA, y sobre métodos de atención,
apoyo y tratamiento propios de las mujeres, garantizando
su participación en todos los aspectos de tales investigaciones;
p) Apoyar e iniciar investigaciones que se ocupen
de las necesidades de las mujeres y de las situaciones que
las aparten, incluidas investigaciones sobre la infección
por el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual
en las mujeres, sobre métodos de protección
controlados por las mujeres, por ejemplo microbicidas no
espermicidas, y sobre actitudes y prácticas arriesgadas
masculinas y femeninas.
- Objetivo estratégico C.4 - Promover la
investigación y difundir información sobre
a salud de la mujer Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, el sistema de
las Naciones Unidas, los profesionales de salud, las instituciones
de investigación, las organizaciones no gubernamentales,
los donantes, las industrias farmacéuticas y los
medios de comunicación, según convenga: a)
Impartir formación a los investigadores e introducir
sistemas que permitan el uso de los datos reunidos, analizados
y desglosados, entre otras cosas, por sexo y edad y otros
criterios demográficos establecidos y variables socioeconómicas,
en la determinación de políticas, según
convenga, la planificación, supervisión y
evaluación; b) Promover investigaciones, tratamientos
y tecnologías que tengan en cuenta el género
y que se centren en las mujeres, y vincular los conocimientos
tradicionales e indígenas con la medicina moderna,
poniendo la información a disposición de las
mujeres para permitirles tomar decisiones informadas y responsables;
c) Aumentar el número de mujeres en puestos
de dirección en las profesiones de la salud, incluso
entre los investigadores y científicos, para alcanzar
la igualdad lo antes posible; d) Aumentar el apoyo
financiero y de otra índole de todas las fuentes
a las investigaciones preventivas, biomédicas, del
comportamiento, epidemiológicas y de los servicios
de la salud sobre cuestiones relativas a la salud de las
mujeres y a las investigaciones sobre las causas sociales,
económicas y políticas de los problemas de
salud de las mujeres y sus consecuencias, incluida la repercusión
de las desigualdades de género y de edad, especialmente
con respecto a las enfermedades crónicas y no transmisibles,
en particular las enfermedades y afecciones cardiovasculares,
los cánceres, las infecciones y lesiones del aparato
reproductivo, el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión
sexual, la violencia doméstica, la salud en el trabajo,
las incapacidades, los problemas sanitarios relacionados
con el medio ambiente, las enfermedades tropicales y los
aspectos de salud que plantea el envejecimiento; e)
Informar a las mujeres sobre los factores que aumentan los
riesgos de desarrollar cánceres e infecciones del
aparato reproductivo, para que puedan tomar decisiones bien
informadas sobre su salud; f) Apoyar y financiar
investigaciones sociales, económicas, políticas
y culturales sobre la manera en que las desigualdades basadas
en el género afectan la salud de las mujeres, que
incluyan cuestiones de etiología, epidemiología,
prestación y utilización de servicios y resultado
final del tratamiento; g) Prestar apoyo a la investigación
de los sistemas y las operaciones de los servicios de salud
para fortalecer el acceso y mejorar la calidad de la prestación
de servicios, garantizar un apoyo adecuado a las mujeres
que prestan servicios de salud y examinar modalidades relativas
a la prestación de servicios de salud a las mujeres
y de la utilización de tales servicios por las mujeres;
h) Prestar apoyo financiero e institucional a la
investigación sobre métodos y tecnologías
seguros, eficaces, asequibles y aceptables para la salud
reproductiva y sexual de las mujeres y los hombres, incluidos
métodos más seguros, eficaces, asequibles
y aceptables para la regulación de la fecundidad
incluida la planificación natural de la familia para
ambos sexos, métodos para la protección contra
el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual
y métodos sencillos y baratos para el diagnóstico
de tales enfermedades, entre otras cosas. Estas investigaciones
deben guiarse en todas las etapas por los usuarios y han
de llevarse a cabo desde la perspectiva de la distinta condición
entre varones y mujeres, en particular desde la perspectiva
de género, y realizarse en estricta conformidad con
normas de investigación biomédica, jurídicas,
éticas, médicas y científicas internacionalmente
aceptadas; i) Dado que el aborto sin condiciones
de seguridad16 plantea una grave amenaza a la salud y la
vida de las mujeres, deben promoverse las investigaciones
encaminadas a comprender y encarar con mayor eficacia las
condiciones que determinan el aborto inducido y sus consecuencias,
incluidos sus efectos futuros en la fecundidad, la salud
reproductiva y mental y en la práctica anticonceptiva,
además de las investigaciones sobre el tratamiento
de complicaciones planteadas por los abortos, y los cuidados
con posterioridad al aborto; j) Reconocer y alentar
la atención tradicional de la salud de efectos beneficiosos,
especialmente la practicada por mujeres indígenas,
con objeto de preservar e incorporar el valor de la atención
tradicional a la salud en la prestación de servicios
sanitarios, y apoyar las investigaciones encaminadas a alcanzar
este objetivo; k) Elaborar mecanismos para evaluar
y difundir los datos disponibles y los resultados de las
investigaciones a los investigadores, los encargados de
adoptar políticas, los profesionales de la salud
y los grupos de mujeres, entre otros; l) Seguir de
cerca las investigaciones sobre el genoma humano y otras
investigaciones genéticas conexas desde la perspectiva
de la salud de la mujer y difundir información y
los resultados de estudios realizados de conformidad con
las normas éticas aceptadas.
- Objetivo Estratégico C.5 - Aumentar los
recursos y supervisar el seguimiento de la salud de las
mujeres Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos a todos los niveles,
en colaboración con las organizaciones no gubernamentales,
especialmente las organizaciones de mujeres y de jóvenes:
a) Aumentar las asignaciones presupuestarias para
la atención primaria de la salud y los servicios
sociales, con suficiente apoyo a nivel secundario y terciario,
prestar especial atención a la salud reproductiva
y sexual de las muchachas y las mujeres; y dar prioridad
a los programas de salud en las zonas rurales y en las zonas
urbanas pobres; b) Elaborar planteamientos innovadores
para la financiación de los servicios de salud mediante
la promoción de la participación de la comunidad
y la financiación local; aumentar, cuando sea necesario,
las consignaciones presupuestarias para los centros de salud
de las comunidades y los programas y servicios basados en
la comunidad que se ocupan de necesidades en materia de
salud específicas de las mujeres; c) Establecer
servicios de salud que incorporen las cuestiones relacionadas
con el género en la labor de promover sobre la base
de la comunidad, la participación y la autoayuda,
así como programas de salud preventiva formulados
especialmente; d) Establecer objetivos y plazos,
cuando convenga, para mejorar la salud de las mujeres y
para planificar, aplicar, supervisar y evaluar los programas,
sobre la base de evaluaciones de la repercusión en
materia de género utilizando datos cualitativos y
cuantitativos desglosados por sexo, edad, otros criterios
demográficos establecidos, y variables socioeconómicas;
e) Establecer, cuando convenga, mecanismos ministeriales
e interministeriales para supervisar la aplicación
de las reformas de las políticas y los programas
de salud de las mujeres y establecer cuando proceda, s de
coordinación a alto nivel en los organismos nacionales
de planificación responsables de la supervisión
para garantizar que en todos los organismos y los programas
gubernamentales competentes se dé la debida importancia
a las preocupaciones sobre la salud de la mujer.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las Naciones
Unidas y sus organismos especializados, las instituciones
financieras internacionales, los donantes bilaterales y
el sector privado, según convenga: a) Formular
políticas favorables a la inversión en la
salud de la mujer y cuando convenga, aumentar los créditos
para estas inversiones; b) Proporcionar asistencia
material, financiera y logística adecuada a las organizaciones
no gubernamentales de jóvenes para fortalecerlas
y permitirles ocuparse de las preocupaciones relativas a
los jóvenes en la esfera de la salud con inclusión
de la salud sexual y reproductiva; c) Dar mayor
prioridad a la salud de la mujer y establecer mecanismos
para coordinar y aplicar los objetivos de la salud de la
Plataforma de Acción y los acuerdos internacionales
que sean pertinentes para garantizar el progreso
- D - La violencia contra la mujer
- La violencia contra la mujer impide el logro de los objetivos
de igualdad, desarrollo y paz. La violencia contra la mujer
viola y menoscaba o impide su disfrute de los derechos humanos
y las libertades fundamentales. La inveterada incapacidad
de proteger y promover esos derechos y libertades en los
casos de violencia contra la mujer es un problema que incumbe
a todos los Estados y exige que se adopten medidas al respecto.
Desde la Conferencia de Nairobi se ha ampliado considerablemente
el conocimiento de las causas, las consecuencias y el alcance
de esa violencia, así como las medidas encaminadas
a ponerle fin. En todas las sociedades, en mayor o menor
medida, las mujeres y las niñas están sujetas
a malos tratos de índole física, sexual y
psicológica, sin distinción en cuanto a su
nivel de ingresos, clase y cultura. La baja condición
social y económica de la mujer puede ser tanto una
causa como una consecuencia de la violencia de que es víctima.
- La expresión "violencia contra la mujer"
se refiere a todo acto de violencia basado en el género
que tiene como resultado posible o real un daño físico,
sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la
coerción o la privación arbitraria de la libertad,
ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada.
Por consiguiente, la violencia contra la mujer puede tener,
entre otras, las siguientes formas: a) La violencia
física, sexual y psicológica en la familia,
incluidos los golpes, el abuso sexual de las niñas
en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación
por el marido, la mutilación genital y otras prácticas
tradicionales que atentan contra la mujer, la violencia
ejercida por personas distintas del marido y la violencia
relacionada con la explotación; b) La violencia
física, sexual y psicológica al nivel de la
comunidad en general, incluidas las violaciones, los abusos
sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexuales
en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros
ámbitos, la trata de mujeres y la prostitución
forzada; c) La violencia física, sexual y
psicológica perpetrada o tolerada por el Estado,
dondequiera que ocurra.
- Entre otros actos de violencia contra la mujer cabe señalar
las violaciones de los derechos humanos de la mujer en situaciones
de conflicto armado, en particular los asesinatos, las violaciones
sistemáticas, la esclavitud sexual y los embarazos
forzados.
- Los actos de violencia contra la mujer también
incluyen la esterilización forzada y el aborto forzado,
la utilización coercitiva o forzada de anticonceptivos,
el infanticidio de niñas y la determinación
prenatal del sexo.
- Algunos grupos de mujeres, como las que pertenecen a grupos
minoritarios, las indígenas, las refugiadas, las
mujeres que emigran, incluidas las trabajadoras migratorias,
las mujeres pobres que viven en comunidades rurales o distantes,
las mujeres indigentes, las mujeres recluidas en instituciones
o cárceles, las niñas, las mujeres con discapacidades,
las mujeres de edad, las mujeres desplazadas, las mujeres
repatriadas, las mujeres pobres y las mujeres en situaciones
de conflicto armado, ocupación extranjera, guerras
de agresión, guerras civiles y terrorismo, incluida
la toma de rehenes, son también particularmente vulnerables
a la violencia.
- Los actos o las amenazas de violencia ya se trate de los
actos que ocurren en el hogar o en la comunidad o de los
actos perpetrados o tolerados por el Estado, infunden miedo
e inseguridad en la vida de las mujeres e impiden lograr
la igualdad, el desarrollo y la paz. El miedo a la violencia,
incluido el hostigamiento, es un obstáculo constante
para la movilidad de la mujer, que limita su acceso a actividades
y recursos básicos. La violencia contra la mujer
tiene costos sociales, sanitarios y económicos elevados
para el individuo y la sociedad. La violencia contra la
mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales mediante
los que se coloca a la mujer en una posición de subordinación
frente al hombre. En muchos casos, la violencia contra las
mujeres y las niñas ocurre en la familia o en el
hogar, donde a menudo se tolera la violencia. El abandono,
el abuso físico y sexual y la violación de
las niñas y las mujeres por miembros de la familia
y otros habitantes de la casa, así como los casos
de abusos cometidos por el marido u otros familiares, no
suelen denunciarse, por lo que son difíciles de detectar.
Aun cuando se denuncien, a menudo sucede que no se protege
a las víctimas ni se castiga a los agresores.
- La violencia contra la mujer es una manifestación
de las relaciones de poder históricamente desiguales
entre mujeres y hombres, que han conducido a la dominación
de la mujer por el hombre, la discriminación contra
la mujer y a la interposición de obstáculos
contra su pleno desarrollo. La violencia contra la mujer
a lo largo de su ciclo vital dimana esencialmente de pautas
culturales, en particular de los efectos perjudiciales de
algunas prácticas tradicionales o consuetudinarias
y de todos los actos de extremismo relacionados con la raza,
el sexo, el idioma o la religión que perpetúan
la condición inferior que se asigna a la mujer en
la familia, el lugar de trabajo, la comunidad y la sociedad.
La violencia contra la mujer se ve agravada por presiones
sociales, como la vergüenza de denunciar ciertos actos;
la falta de acceso de la mujer a información, asistencia
letrada o protección jurídica; la falta de
leyes que prohiban efectivamente la violencia contra la
mujer; el hecho de que no se reformen las leyes vigentes;
el hecho de que las autoridades públicas no pongan
el suficiente empeño en difundir y hacer cumplir
las leyes vigentes; y la falta de medios educacionales y
de otro tipo para combatir las causas y consecuencias de
la violencia. Las imágenes de violencia contra la
mujer que aparecen en los medios de difusión, en
particular las representaciones de la violación o
la esclavitud sexual, así como la utilización
de mujeres y niñas como objetos sexuales, y la pornografía,
son factores que contribuyen a que se perpetúe esa
violencia, que perjudica a la comunidad en general, y en
particular a los niños y los jóvenes.
- La adopción de un enfoque integral y multidisciplinario
que permita abordar la complicada tarea de crear familias,
comunidades y Estados libres de la violencia contra la mujer
es no sólo una necesidad, sino una posibilidad real.
La igualdad, la colaboración entre mujeres y hombres
y el respeto de la dignidad humana deben permear todos los
estadios del proceso de socialización. Los sistemas
educacionales deberían promover el respeto propio,
el respeto mutuo y la cooperación entre mujeres y
hombres.
- La falta de suficientes estadísticas y datos desglosados
por sexo sobre el alcance de la violencia dificulta la elaboración
de programas y la vigilancia de los cambios. La documentación
e investigación insuficientes de la violencia doméstica,
el hostigamiento sexual y la violencia contra las mujeres
y niñas, en privado y en público, incluso
el lugar de trabajo, obstaculizan los esfuerzos encaminados
a preparar estrategias concretas de intervención.
La experiencia obtenida en varios países demuestra
que es posible movilizar a mujeres y hombres a fin de superar
la violencia en todas sus formas, y que pueden adoptarse
medidas públicas eficaces para hacer frente tanto
a las causas como a las consecuencias de la violencia. Son
aliados necesarios para el cambio los grupos de hombres
que se movilizan contra la violencia basada en el género.
- Las mujeres pueden ser vulnerables a los actos de violencia
perpetrados por personas que ocupan puestos de autoridad
tanto en situaciones de conflicto como en otras situaciones.
La capacitación de todos los funcionarios en derecho
humanitario y derechos humanos y el castigo de quienes cometen
actos de violencia contra la mujer contribuirían
a impedir que esa violencia fuera cometida por funcionarios
públicos en quienes las mujeres deberían poder
confiar, como los funcionarios de la policía y de
las cárceles y las fuerzas de seguridad.
- La eliminación efectiva de la trata de mujeres
y niñas para el comercio sexual es un problema internacional
urgente. Es preciso examinar y fortalecer la aplicación
del Convenio para la represión de la trata de personas
y de la explotación de la prostitución ajena
de 1949, así como otros instrumentos pertinentes(20).
El empleo de mujeres en redes internacionales de prostitución
y trata de personas se ha convertido en una de las principales
actividades de la delincuencia organizada internacional.
Se invita a la Relatora Especial de la Comisión de
Derechos Humanos sobre la violencia contra la mujer, que
ha considerado esas actividades como otra causa de la violación
de los derechos humanos y las libertades de mujeres y niñas,
a que, conforme a su mandato, aborde como cuestión
urgente el tema de la trata internacional de personas para
el comercio sexual, así como los temas de la prostitución
forzada, la violación, el abuso sexual y el turismo
sexual. Las mujeres y las niñas que son víctimas
de ese comercio internacional corren mayores riesgos de
encontrarse en situaciones violentas, así como de
quedar embarazadas contra su voluntad y de contraer enfermedades
de transmisión sexual, incluida la infección
con el VIH/SIDA.
- Cuando aborden cuestiones relacionadas con la violencia
contra la mujer, los gobiernos y otras entidades deberán
propiciar la integración activa y visible de una
perspectiva de género en todas las políticas
y programas, a fin de que se puedan analizar las consecuencias
para la mujer y el hombre antes de adoptar decisiones.
- Objetivo Estratégico D.1 - Adoptar medidas
integradas para prevenir y eliminar la violencia contra
la mujer Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos:a) Condenar
la violencia contra la mujer y abstenerse de invocar ninguna
costumbre, tradición o consideración de carácter
religioso para eludir las obligaciones con respecto a su
eliminación que figuran en la Declaración
sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer;
b) No cometer actos de violencia contra la mujer
y tomar las medidas necesarias para prevenir, investigar
y, de conformidad con las leyes nacionales en vigor, castigar
los actos de violencia contra la mujer, ya hayan sido cometidos
por el Estado o por particulares; c) Introducir sanciones
penales, civiles, laborales y administrativas en las legislaciones
nacionales, o reforzar las vigentes, con el fin de castigar
y reparar los daños causados a las mujeres y las
niñas víctimas de cualquier tipo de violencia,
ya sea en el hogar, el lugar de trabajo, la comunidad o
la sociedad; d) Adoptar o aplicar las leyes pertinentes,
y revisarlas y analizarlas periódicamente a fin de
asegurar su eficacia para eliminar la violencia contra la
mujer, haciendo hincapié en la prevención
de la violencia y el enjuiciamiento de los responsables;
adoptar medidas para garantizar la protección de
las mujeres víctimas de la violencia, el acceso a
remedios justos y eficaces, inclusive la reparación
de los daños causados, la indemnización y
la curación de las víctimas y la rehabilitación
de los agresores; e) Trabajar activamente para ratificar
o aplicar todas las normas e instrumentos internacionales
relacionados con la violencia contra la mujer, incluidos
los contenidos en la Declaración Universal de Derechos
Humanos(21), el Pacto Internacional de Derechos Civiles
y Políticos13, el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales13 y la Convención
contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos
o Degradantes(22); f)
Aplicar la Convención sobre la eliminación
de todas las formas de discriminación contra la mujer,
teniendo en cuenta la recomendación general 19, aprobada
por el Comité para la Eliminación de la Discriminación
contra la Mujer en su 11ñ período de sesiones(23); g) Promover la integración
activa y visible de una perspectiva basada en el género
en todas las políticas y programas en materia de
violencia contra la mujer; alentar vigorosamente, respaldar
y aplicar las medidas y los programas destinados a desarrollar
los conocimientos y propiciar la comprensión de las
causas, las consecuencias y los mecanismos de la violencia
contra la mujer entre los responsables de la aplicación
de esas políticas, como los funcionarios encargados
del cumplimiento de la ley, los miembros de la policía
y los asistentes sociales, el personal médico y el
personal judicial, así como entre las personas que
se dedican a actividades relacionadas con las minorías,
los migrantes y los refugiados, y establecer estrategias
para impedir que las mujeres víctimas de la violencia
vuelvan a sufrirla por la prescindencia del género
en las leyes o en las prácticas de aplicación
de la ley o los procedimientos judiciales; h) Ofrecer
a las mujeres víctimas de la violencia acceso a los
sistemas judiciales y, según con lo previsto en las
leyes nacionales, a soluciones justas y eficaces para reparar
el daño de que han sido objeto, e informarles acerca
de su derecho a obtener compensación a través
de esos mecanismos; i) Aprobar y aplicar leyes contra
los responsables de prácticas y actos de violencia
contra la mujer, como la mutilación genital femenina,
el feticidio femenino, la selección prenatal del
sexo y la violencia relacionada con la dote, y respaldar
con determinación los esfuerzos de las organizaciones
no gubernamentales y locales por eliminar esas prácticas;
j) Formular y aplicar, a todos los niveles apropiados,
planes de acción para erradicar la violencia contra
la mujer; k) Adoptar todas las medidas necesarias,
especialmente en el ámbito de la enseñanza,
para modificar los modelos de conducta sociales y culturales
de la mujer y el hombre, y eliminar los prejuicios y las
prácticas consuetudinarias y de otro tipo basadas
en la idea de la inferioridad o la superioridad de uno de
los sexos y en funciones estereotipadas asignadas al hombre
y la mujer; l) Crear mecanismos institucionales,
o reforzar los existentes, a fin de que las mujeres y las
niñas puedan dar parte de los actos de violencia
cometidos contra ellas e interponer denuncias al respecto
en condiciones de seguridad y confidencialidad, y sin temor
a castigos o represalias; m) Garantizar el acceso
de las mujeres con discapacidad a la información
y los servicios disponibles en el ámbito de la violencia
contra la mujer; n) Instaurar, mejorar o promover,
según resulte apropiado, así como financiar
la formación de personal judicial, letrado, médico,
social, pedagógico y de policía e inmigración
para evitar los abusos de poder que dan pie a la violencia
contra la mujer, y sensibilizar a esas personas en cuanto
a la naturaleza de los actos y las amenazas de violencia
basados en la diferenciación de género, para
conseguir que las mujeres víctimas reciban un trato
justo; o) Promulgar nuevas leyes cuando sea necesario
y reforzar las vigentes en que se prevean penas para los
miembros de la policía o de las fuerzas de seguridad
o cualquier otro agente del Estado que cometa actos de violencia
contra la mujer en el desempeño de sus funciones;
revisar las leyes vigentes y adoptar medidas eficaces contra
los responsables de esos actos de violencia; p) Asignar
recursos suficientes en el presupuesto del Estado y movilizar
recursos locales para actividades relacionadas con la eliminación
de la violencia contra la mujer, incluso recursos para la
aplicación de planes de acción a todos los
niveles apropiados; q) Incluir, en los informes
presentados de conformidad con los instrumentos pertinentes
de derechos humanos de las Naciones Unidas, información
sobre la violencia contra la mujer y sobre las medidas adoptadas
para aplicar la Declaración de las Naciones Unidas
sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer;
r) Cooperar con la Relatora Especial de la Comisión
de Derechos Humanos sobre la violencia contra la mujer en
el cumplimiento de su mandato y proporcionarle toda la información
solicitada; colaborar también con otros responsables
en la materia, como el Relator Especial de la Comisión
de Derechos Humanos sobre la cuestión de la tortura
y el Relator Especial de la Comisión de Derechos
Humanos sobre ejecuciones extrajudiciales sumarias, y arbitrarias
en todo lo que atañe a la violencia contra la mujer;
s) Recomendar a la Comisión de Derechos Humanos
que renueve el mandato de la Relatora Especial sobre la
violencia contra la mujer cuando llegue a su fin en 1997
y, de ser necesario, que lo actualice y lo refuerce.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, incluidos los
gobiernos locales, las organizaciones populares, las organizaciones
no gubernamentales, las instituciones de enseñanza,
los sectores público y privado, en particular las
empresas, y los medios de información, según
proceda: a) Establecer centros de acogida y servicios
de apoyo dotados de los recursos necesarios para auxiliar
a las niñas y mujeres víctimas de la violencia
y prestarles servicios médicos, psicológicos
y de asesoramiento, así como asesoramiento letrado
a título gratuito o de bajo costo, cuando sea necesario,
además de la asistencia que corresponda para ayudarles
a encontrar medios de vida suficientes; b) Establecer
servicios lingüística y culturalmente accesibles
para las mujeres y niñas inmigrantes, incluidas las
trabajadoras migratorias, que sean víctimas de la
violencia en razón de su sexo; c) Reconocer
la vulnerabilidad frente a la violencia y a otras formas
de maltrato de las inmigrantes, incluidas las trabajadoras
migratorias, cuya condición jurídica en el
país de acogida depende de empleadores que pueden
explotar su situación; d) Apoyar las iniciativas
de las organizaciones femeninas y de las organizaciones
no gubernamentales de todo el mundo encaminadas a despertar
la conciencia sobre el problema de la violencia contra la
mujer y contribuir a su eliminación; e) Organizar,
apoyar y financiar campañas de educación y
capacitación de las comunidades encaminadas a despertar
la conciencia de que la violencia contra la mujer constituye
una violación de sus derechos humanos y alentar en
las comunidades locales el empleo de métodos tradicionales
e innovadores apropiados de resolución de conflictos
que tengan en cuenta el género; f) Reconocer,
apoyar y promover el papel fundamental que desempeñan
las instituciones intermedias, como los centros de atención
primaria de salud, los centros de planificación de
la familia, los servicios de salud que existen en las escuelas,
los servicios de protección de madres y recién
nacidos, los centros para familias de inmigrantes y otros
similares en materia de información y educación
relativas a los malos tratos; g) Organizar y financiar
campañas de información y programas de educación
y capacitación a fin de sensibilizar a las niñas
y los varones, a las mujeres y los hombres, acerca de los
efectos personales y sociales negativos de la violencia
en la familia, la comunidad y la sociedad; enseñarles
a comunicarse sin violencia; y fomentar la instrucción
de las víctimas y de las víctimas potenciales
de modo que puedan protegerse y proteger a otros de esas
formas de violencia; h) Difundir información
sobre la asistencia de que disponen las mujeres y las familias
que son víctimas de la violencia; i) Proporcionar,
financiar y promover servicios de asesoramiento y rehabilitación
para los autores de actos de violencia y promover el estudio
de las posibilidades de realizar nuevas actividades de asesoramiento
y rehabilitación para prevenir nuevos casos de violencia;
j) Despertar la conciencia acerca de la responsabilidad
de los medios de comunicación de promover imágenes
no estereotipadas de mujeres y hombres y de eliminar los
patrones de conducta generadores de violencia que en ellos
se presentan, así como alentar a los responsables
del contenido del material que se difunde a que establezcan
directrices y códigos de conducta profesionales;
y despertar también la conciencia sobre la importante
función de los medios de información en lo
tocante a informar y educar a la población acerca
de las causas y los efectos de la violencia contra la mujer
y a estimular el debate público sobre el tema.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, los empleadores,
los sindicatos, las organizaciones populares y juveniles
y las organizaciones no gubernamentales, según proceda:
a) Desarrollar programas y procedimientos tendientes
a eliminar el hostigamiento sexual y otras formas de violencia
contra la mujer de todas las instituciones de enseñanza,
lugares de trabajo y demás ámbitos; b)
Desarrollar programas y procedimientos encaminados a educar
y a despertar la conciencia sobre los actos de violencia
contra la mujer que constituyen delito y violan sus derechos
humanos; c) Desarrollar programas de asesoramiento,
rehabilitación y apoyo para niñas, adolescentes
y jóvenes que hayan sido o sean objeto de relaciones
abusivas, en particular las que viven en hogares o instituciones
en que exista esa clase de relaciones; d) Adoptar
medidas especiales para eliminar la violencia contra las
mujeres, en particular las especialmente vulnerables, como
las jóvenes, las refugiadas, las desplazadas interna
y externamente, las que sufren discapacidad y las trabajadoras
migratorias, entre ellas medidas encaminadas a hacer cumplir
la legislación vigente y a elaborar, según
proceda, nueva legislación para las trabajadoras
migratorias tanto en los países de origen como en
los de acogida.
- Medidas que ha de adoptar el Secretario General de las
Naciones Unidas: Prestar a la Relatora Especial de la Comisión
de Derechos Humanos sobre la violencia contra la mujer toda
la asistencia necesaria, en particular el personal y los
recursos indispensables para desempeñar todas sus
funciones, especialmente para llevar a cabo y supervisar
misiones, ya sea en forma independiente o conjuntamente
con otros relatores especiales y grupos de trabajo, y la
ayuda necesaria para que pueda celebrar consultas periódicas
con el Comité para la Eliminación de la Discriminación
contra la Mujer y con todos los órganos establecidos
en virtud de tratados.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones
internacionales y las organizaciones no gubernamentales:
Alentar la difusión y aplicación de las directrices
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
(ACNUR) sobre la protección de las refugiadas y la
prevención y atención de los casos de violencia
sexual contra los refugiados.
- Objetivo Estratégico D.2 - Estudiar las
causas y las consecuencias de la violencia contra la mujer
y la eficacia de las medidas de prevención Medidas
que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones
regionales, las Naciones Unidas, otras organizaciones internacionales,
los institutos de investigación, las organizaciones
femeninas y juveniles y las organizaciones no gubernamentales,
según corresponda: a) Promover la investigación,
recoger datos y elaborar estadísticas, especialmente
en lo concerniente a la violencia en el hogar, relacionadas
con la frecuencia de las distintas formas de violencia contra
la mujer, y fomentar las investigaciones sobre las causas,
la naturaleza, la gravedad y las consecuencias de esta violencia,
así como sobre la eficacia de las medidas aplicadas
para impedirla y reparar sus efectos; b) Difundir
ampliamente los resultados de los estudios e investigaciones;
c) Apoyar e iniciar investigaciones sobre las consecuencias
de los actos de violencia, por ejemplo las violaciones,
para las mujeres y las niñas, y publicar la información
y las estadísticas resultantes; d) Alentar
a los medios de información a que examinen las consecuencias
de los estereotipos basados en el género, incluidos
los que se perpetúan en los avisos comerciales que
promueven la violencia y las desigualdades basadas en el
género, así como también la manera
en que se transmiten durante el ciclo vital, y a que adopten
medidas para eliminar esas imágenes negativas con
miras a promover una sociedad sin violencia.
- Objetivo Estratégico D.3 - Eliminar la
trata de mujeres y a prestar asistencia a las víctimas
de la violencia derivada de la prostitución y la
trata de mujeres Medidas que han de adoptarse.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos de los países
de origen, tránsito y destino y las organizaciones
regionales e internacionales, según proceda: a)
Examinar la posibilidad de ratificar y dar cumplimiento
a los convenios internacionales relativos a la trata de
personas y a la esclavitud; b) Adoptar medidas apropiadas
para abordar las causas fundamentales, incluidos los factores
externos, que promueven la trata de mujeres y niñas
para fines de prostitución y otras formas de sexo
comercializado, los matrimonios forzados y el trabajo forzado,
con el objeto de eliminar la trata de mujeres, entre ellas
las encaminadas a fortalecer la legislación vigente,
con miras a proteger mejor los derechos de las mujeres y
las niñas y a castigar a los autores por la vía
penal y civil; c) Intensificar la cooperación
y las medidas concertadas de todas las autoridades e instituciones
pertinentes con miras a desmantelar las redes nacionales,
regionales e internacionales de traficantes; d) Asignar
recursos a la formulación de programas amplios encaminados
a sanar y rehabilitar en la sociedad a las víctimas
de la trata de mujeres, entre ellos los de formación
profesional, asistencia letrada y atención de salud
confidencial, y adoptar medidas de cooperación con
las organizaciones no gubernamentales para la atención
social, médica y psicológica de las víctimas;
e) Elaborar programas y políticas de educación
y capacitación y examinar la posibilidad de promulgar
legislación encaminada a impedir el turismo y el
tráfico sexuales, haciendo particular hincapié
en la protección de las jóvenes y los niños.
- E - La mujer y los conflictos armados
- Un entorno que mantenga la paz mundial y promueva y proteja
los derechos humanos, la democracia y el arreglo pacífico
de las controversias, de conformidad con los principios
de la abstención de la amenaza o el uso de la fuerza
contra la integridad territorial o la independencia política
y del respeto a la soberanía, enunciados en la Carta
de las Naciones Unidas, constituye un importante factor
para el adelanto de la mujer. La paz está indisolublemente
unida a la igualdad entre las mujeres y los hombres y al
desarrollo. Los conflictos armados y de otra índole,
el terrorismo y la toma de rehenes subsisten en muchas partes
del mundo; la agresión, la ocupación extranjera,
y los conflictos étnicos y de otra naturaleza son
una realidad que afecta constantemente a las mujeres y a
los hombres en prácticamente todas las regiones.
Siguen produciéndose en diferentes partes del mundo
violaciones abiertas y sistemáticas y situaciones
que constituyen graves obstáculos para el pleno disfrute
de los derechos humanos. Tales violaciones y obstáculos
incluyen, además de la tortura y de los tratos o
castigos crueles, inhumanos y degradantes, las ejecuciones
sumarias y arbitrarias, las desapariciones, las detenciones
arbitrarias, todas las formas de racismo y de discriminación
racial, la ocupación y la dominación extranjeras,
la xenofobia, la pobreza, el hambre y otras denegaciones
de los derechos económicos, sociales y culturales,
la intolerancia religiosa, el terrorismo, la discriminación
contra las mujeres y la inobservancia de la ley. A veces
se desconoce sistemáticamente el derecho internacional
humanitario, como tal, que prohibe los ataques contra las
poblaciones civiles, y frecuentemente se violan los derechos
humanos en relación con situaciones de conflicto
armado que afectan a la población civil, especialmente
las mujeres, los niños, los ancianos y los discapacitados.
Las violaciones de los derechos humanos de la mujer en situaciones
de conflicto armado son violaciones de los principios fundamentales
de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.
Las violaciones masivas de los derechos humanos, especialmente
en forma de genocidio, la depuración étnica
como estrategia bélica y sus consecuencias, la violación,
incluyendo la violación sistemática de mujeres
en situaciones de guerra, que dan lugar a éxodos
en masa de refugiados y de personas desplazadas, constituyen
prácticas abominables que son condenadas enérgicamente
y a las que hay que poner fin inmediatamente, al tiempo
que hay que castigar a los perpetradores de tales crímenes.
Algunas de esas situaciones de conflicto armado tienen su
origen en la conquista o la colonización de un país
por otro y en la perpetuación de esa situación
colonial mediante la represión estatal y militar.
- En el Convenio de Ginebra relativo a la protección
de las personas civiles en tiempo de guerra de 1949 y en
sus Protocolos Adicionales de 1977(24) se establece que las mujeres serán especialmente
amparadas contra todo atentado a su honor y, en particular,
contra los tratos humillantes y degradantes, contra la violación,
contra el forzamiento a la prostitución y contra
todo atentado a su pudor. En la Declaración y el
Programa de Acción de Viena aprobados en la Conferencia
Mundial de Derechos Humanos se señala además
que "las violaciones de los derechos humanos de la
mujer en situaciones de conflicto armado constituyen violaciones
de los principios fundamentales de los derechos humanos
y del derecho humanitario internacionales"(25). Todas las violaciones de este tipo, incluyendo
en particular el asesinato, la violación, incluyendo
la violación sistemática, la esclavitud sexual
y el embarazo forzado, exigen una respuesta particularmente
eficaz. Continúan ocurriendo en diferentes partes
del mundo situaciones y violaciones evidentes y sistemáticas
que constituyen graves obstáculos al pleno goce de
los derechos humanos. Esas violaciones y obstáculos
comprenden, así como la tortura y los tratos crueles,
inhumanos y degradantes o la detención sumaria y
arbitraria, todas las formas de racismo, discriminación
racial, xenofobia, denegaciones de los derechos económicos,
sociales y culturales e intolerancia religiosa.
- Las violaciones de los derechos humanos en situaciones
de conflicto armado y de ocupación militar son violaciones
de los principios fundamentales de los derechos humanos
y el derecho humanitario internacionales enunciados en los
instrumentos internacionales de derechos humanos y en los
Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales.
Siguen cometiéndose violaciones abiertas de los derechos
humanos y aplicándose políticas de depuración
étnica en las zonas asoladas por la guerra y ocupadas.
Esas prácticas han dado lugar, entre otras cosas,
a corrientes masivas de refugiados y de otras personas desplazadas,
que necesitan la protección internacional, así
como de personas internamente desplazadas, la mayoría
de las cuales son mujeres, muchachas adolescentes y niños.
Las víctimas civiles, en su mayor parte mujeres y
niños, con frecuencia son más numerosas que
las bajas producidas entre los combatientes. Además,
las mujeres con frecuencia atienden a los combatientes heridos
y, como consecuencia del conflicto, encuentran inesperadamente
que han pasado a ser el único progenitor y la única
encargada del hogar y de los parientes ancianos.
- En un mundo de constante inestabilidad y violencia, hay
que aplicar con urgencia métodos de cooperación
para lograr la paz y la seguridad. La igualdad de acceso
a las estructuras de poder y la plena participación
de las mujeres en ellas y en todos los esfuerzos para la
prevención y solución de conflictos son fundamentales
para el mantenimiento y fomento de la paz y la seguridad.
Aunque las mujeres han comenzado a desempeñar una
función importante en la solución de conflictos,
en el mantenimiento de la paz y en los mecanismos de defensa
y de relaciones exteriores, siguen estando insuficientemente
representadas en los niveles de adopción de decisiones.
Para que las mujeres desempeñen en pie de igualdad
una función en la tarea de lograr y mantener la paz,
deben alcanzar responsabilidades políticas y económicas
y estar representadas debidamente en todos los niveles del
proceso de adopción de decisiones.
- Aunque hay comunidades enteras que sufren las consecuencias
de los conflictos armados y del terrorismo, las mujeres
y las niñas se ven particularmente afectadas a causa
de su condición en la sociedad y de su sexo. Las
partes en los conflictos a menudo violan a las mujeres con
impunidad, utilizando a veces la violación sistemática
como táctica de guerra y de terrorismo. Los efectos
de la violencia contra la mujer y de la violación
de los derechos humanos de la mujer en tales situaciones
son experimentados por mujeres de todas las edades, que
sufren desplazamientos, pérdida del hogar y de los
bienes, pérdida o desaparición involuntaria
de parientes cercanos, pobreza y separación y desintegración
de la familia y que son víctimas de actos de asesinato,
terrorismo, torturas, desapariciones involuntarias, esclavitud
sexual, violaciones, abusos sexuales y embarazos forzados
en situaciones de conflicto armado, especialmente como resultado
de políticas de depuración étnica y
otras formas de violencia nuevas e incipientes. Ello se
ve agravado por las traumáticas consecuencias de
carácter social, económico y psicológico
causadas por los conflictos armados y la ocupación
y dominación extranjeras, consecuencias que se sufren
durante toda la vida.
- Las mujeres y los niños constituyen el 80% de los
millones de refugiados y otras personas desplazadas del
mundo, incluidos los desplazados internos. Se ven amenazados
con la privación de sus propiedades, bienes y servicios
y de su derecho de regresar a su hogar de origen, así
como con la violencia y la inseguridad. Habría que
prestar especial atención a la violencia sexual contra
las mujeres y las niñas desarraigadas, que se emplea
como método de persecución en campañas
sistemáticas de terror e intimidación, y al
hecho de que se obligue a los miembros de un determinado
grupo étnico, cultural o religioso a huir abandonando
sus hogares. Las mujeres también pueden verse obligadas
a huir a causa de un miedo bien fundado de sufrir persecuciones
por las razones enumeradas en la Convención sobre
el Estatuto de los Refugiados de 1951 y el Protocolo de
1967, incluida la persecución en forma de violencia
sexual u otros tipos de persecución basados en el
género, y siguen siendo vulnerables a la violencia
y la explotación durante su huida, en los países
de asilo y de reasentamiento, así como durante y
después de la repatriación. Con frecuencia,
en algunos países de asilo las mujeres encuentran
dificultades para que se las reconozca como refugiadas cuando
invocan motivos basados en ese tipo de persecución.
- Las mujeres refugiadas, desplazadas y migrantes en la
mayoría de los casos muestran fortaleza, resistencia
y habilidad y pueden contribuir en forma positiva en los
países de reasentamiento o al regresar a su país
de origen. Es necesario que participen debidamente en las
decisiones que las afectan.
- Muchas organizaciones no gubernamentales de mujeres han
pedido que se reduzcan los gastos militares en todo el mundo,
así como el comercio, el tráfico y la proliferación
de armas a nivel internacional. Las personas más
afectadas por los conflictos y los gastos militares excesivos
son las que viven en la pobreza, que se ven privadas de
servicios básicos debido a la falta de inversión
en dichos servicios. Las mujeres pobres, especialmente las
mujeres de las zonas rurales, también sufren los
efectos de la utilización de armas que puedan considerarse
excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados. Hay
más de 100 millones de minas terrestres contra personal
diseminadas en 64 países. Es preciso resolver las
repercusiones negativas que tienen para el desarrollo los
gastos militares excesivos, el comercio de armas y las inversiones
para la producción y adquisición de armas.
Al mismo tiempo, el mantenimiento de la seguridad y la paz
nacionales es un importante factor para el crecimiento económico
y el desarrollo y para la potenciación de la mujer.
- Durante los conflictos armados y la destrucción
de las comunidades, la función de las mujeres es
decisiva. Ellas procuran conservar el orden social en medio
de los conflictos armados y de otra índole. Las mujeres
aportan una contribución importante, aunque con frecuencia
no reconocida, como educadoras en pro de la paz tanto en
sus familias como en sus sociedades.
- Para conseguir una paz duradera es imprescindible impartir,
desde temprana edad, una educación que promueva una
cultura de paz en que se defienda la justicia y la tolerancia
para todas las naciones y los pueblos. Esa educación
debe incluir elementos de solución de conflictos,
mediación, disminución de prejuicios y respeto
por la diversidad.
- Al encarar los conflictos armados o de otra índole,
debería fomentarse un criterio activo y visible de
incorporar en todas las políticas y programas una
perspectiva de género, de manera que antes de adoptar
una decisión se analicen los efectos sobre la mujer
y el hombre respectivamente.
- Objetivo Estratégico E.1 - Incrementar
la participación de la mujer en la solución
de los conflictos a niveles de adopción de decisiones
y proteger a las mujeres que viven en situaciones de conflictos
armados o de otra índole o bajo ocupación
extranjera Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos y las instituciones
intergubernamentales internacionales y regionales: a)
Promover la participación de la mujer en condiciones
de igualdad y la igualdad de oportunidades para la participación
de la mujer en todos los foros y actividades en pro de la
paz a todos los niveles, en particular al nivel de adopción
de decisiones, incluso en la Secretaría de las Naciones
Unidas, teniendo debidamente en cuenta la distribución
geográfica equitativa de conformidad con el Artículo
101 de la Carta de las Naciones Unidas; b) Integrar
una perspectiva de género en la solución de
los conflictos armados o de otra índole y la ocupación
extranjera y procurar lograr un equilibrio de género
al proponer o promover candidatos para ocupar puestos judiciales
y de otra índole en todos los organismos internacionales
pertinentes como los Tribunales Internacionales de las Naciones
Unidas para la antigua Yugoslavia y para Rwanda, la Corte
Internacional de Justicia y otras instituciones relacionadas
con el arreglo pacífico de controversias; c)
Hacer que estos órganos puedan tratar debidamente
las cuestiones relacionadas con el género impartiendo
la formación apropiada a los fiscales, a los magistrados
y a otros funcionarios que se ocupan de los casos relativos
a violaciones, embarazos forzados en situaciones de conflicto
armado, atentados al pudor y otras formas de violencia contra
la mujer en los conflictos armados, incluyendo el terrorismo,
e integrar una perspectiva de género en su labor.
- Objetivo Estratégico E.2 - Reducir los
gastos militares excesivos y limitar la disponibilidad
de armamentos Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Aumentar
y hacer más rápida, atendiendo a las consideraciones
relativas a la seguridad nacional, la conversión
de recursos militares e industrias conexas a objetivos de
desarrollo y de paz; b) Explorar medios innovadores
de generar nuevos recursos financieros públicos y
privados, entre otras cosas, mediante la reducción
adecuada de los gastos militares excesivos, inclusive los
gastos militares y el comercio de armamentos en el plano
mundial, y las inversiones para la producción y adquisición
de armas, teniendo en cuenta las exigencias de la seguridad
nacional, para permitir la posible asignación de
fondos adicionales al desarrollo social y económico,
en particular para el adelanto de la mujer; c) Adoptar
medidas para investigar y castigar a los miembros de la
policía, las fuerzas armadas, las fuerzas de seguridad
y otras fuerzas que realicen actos de violencia contra las
mujeres, violaciones del derecho internacional humanitario
y violaciones de los derechos humanos de la mujer en situaciones
de conflicto armado; d) Aunque es necesario reconocer
las necesidades legítimas de la defensa nacional,
también hay que reconocer y abordar los peligros
que para la sociedad representan los conflictos armados,
los efectos negativos de los gastos militares excesivos,
el comercio de armamentos, sobre todo de armamentos particularmente
nocivos o de efectos indiscriminados, y las inversiones
excesivas para la producción y adquisición
de armas; de modo análogo, debe reconocerse la necesidad
de luchar contra el tráfico ilícito de armas,
la violencia, la delincuencia, la producción, la
utilización y el tráfico ilícitos de
drogas y el tráfico de mujeres y niños; e)
Reconociendo que el uso indiscriminado de minas terrestres
antipersonal afecta especialmente a las mujeres y los niños:
I) Comprometerse a tratar activamente de ratificar, si no
lo han hecho todavía, la Convención de las
Naciones Unidas de 1981 sobre prohibiciones o restricciones
del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse
excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados, especialmente
el Protocolo sobre prohibiciones o restricciones del empleo
de minas, armas trampa y otros artefactos (Protocolo II)(26), con miras a que su ratificación
sea universal para el año 2000; II) Comprometerse
a considerar seriamente la posibilidad de fortalecer la
Convención a fin de promover una reducción
de las víctimas y el sufrimiento intenso causado
a la población civil por el uso indiscriminado de
minas terrestres; III) Comprometerse a promover la asistencia
para la remoción de minas, especialmente facilitando
el intercambio de información, la transferencia de
tecnología y la promoción de la investigación
científica en relación con los medios para
la remoción de minas; IV) En el marco de las Naciones
Unidas, comprometerse a apoyar los esfuerzos por coordinar
un programa de asistencia para la remoción de minas
que constituya una respuesta común sin discriminación
innecesaria; V) Adoptar en la fecha más próxima
posible, si no lo han hecho ya, una moratoria de la exportación
de minas terrestres antipersonal, incluso a entidades no
gubernamentales, observando con satisfacción que
muchos Estados ya han declarado moratorias de la exportación,
transferencia o la venta de dichas minas; VI) Comprometerse
a seguir alentando los esfuerzos internacionales encaminados
a resolver los problemas causados por las minas terrestres
antipersonal, con miras a su eliminación total, reconociendo
que los Estados podrán avanzar con mayor eficacia
hacia el logro de ese objetivo a medida que se desarrollen
otras opciones viables y humanas; f) Reconociendo
la destacada función que las mujeres han desempeñado
en el movimiento pro paz: I) Trabajar activamente hacia
el desarme general y completo bajo un control internacional
estricto y efectivo; II) Apoyar las negociaciones sobre
la conclusión, sin demora, de un tratado universal
de prohibición completa de los ensayos nucleares
que sea multilateral y efectivamente verificable y que contribuya
al desarme nuclear y a la prevención de la proliferación
de las armas nucleares en todos sus aspectos; III) En tanto
entra en vigor un tratado de prohibición completa
de los ensayos nucleares, proceder con la máxima
prudencia en lo que se refiere a tales ensayos.
- Objetivo Estratégico E.3 - Promover formas
no violentas de solución de conflictos y reducir
la incidencia de las violaciones de los derechos humanos
en las situaciones de conflicto Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Examinar
la posibilidad de ratificar los instrumentos internacionales
que contengan disposiciones relativas a la protección
de las mujeres y los niños en los conflictos armados,
o de adherirse a esos instrumentos, inclusive el Convenio
de Ginebra relativo a la protección debida a las
personas civiles en tiempo de guerra de 1949, el Protocolo
Adicional a los Convenios de Ginebra de 1949 relativo a
la protección de las víctimas de los conflictos
armados internacionales (Protocolo I) y la protección
de las víctimas de los conflictos armados sin carácter
internacional (Protocolo II)24; b) Respetar plenamente
en los conflictos armados las normas del derecho internacional
humanitario y adoptar todas las medidas necesarias para
proteger a las mujeres y los niños, en particular
contra la violación, la prostitución forzada
y cualquier otra forma de agresión con carácter
sexual; c) Reforzar la función de la mujer
y garantizar una representación paritaria de la mujer
en todos los niveles de adopción de decisiones en
las instituciones nacionales e internacionales que puedan
formular o incluir la formulación de políticas
con respecto a cuestiones relativas al mantenimiento de
la paz, la diplomacia preventiva y las actividades conexas
y en todas las etapas de los procesos de mediación
y las negociaciones de paz; tomando nota de las recomendaciones
concretas formuladas por el Secretario General en su plan
de acción estratégico para el mejoramiento
de la condición de la mujer en la Secretaría
(1995-2000) (A/49/587, secc. IV).
- Medidas que han de adoptar los gobiernos y las organizaciones
internacionales y regionales: a) Reafirmar el derecho
a la libre determinación de todos los pueblos, en
particular de los pueblos bajo dominación colonial
u otra forma de dominación extranjera u ocupación
extranjera, y la importancia de la realización efectiva
de ese derecho, según se enuncia, entre otras cosas,
en la Declaración y Programa de Acción de
Viena2, aprobados por la Conferencia Mundial sobre Derechos
Humanos; b) Alentar la diplomacia, la negociación
y el arreglo pacífico de las controversias, de conformidad
con la Carta de las Naciones Unidas, en particular los párrafos
3 y 4 del Artículo 2; c) Instar a que se identifique
y condene la práctica sistemática de la violación
y otras formas de tratos inhumanos y degradantes utilizados
contra las mujeres como instrumento deliberado de guerra
y de depuración étnica, y adoptar medidas
para asegurar que se proporcione asistencia a las víctimas
de esos abusos para su rehabilitación física
y mental; d) Reafirmar que la violación en
el curso de un conflicto armado constituye un crimen de
guerra y, en ciertas circunstancias, puede considerarse
un crimen de lesa humanidad y un acto de genocidio según
se define en la Convención para la Prevención
y la Sanción del Delito de Genocidio(27); y adoptar todas las medidas necesarias para
proteger a las mujeres y a los niños contra esos
actos y fortalecer los mecanismos para investigar y castigar
a todos los responsables y procesar a los perpetradores;
e) Aplicar y reforzar las normas enunciadas en los
instrumentos internacionales humanitarios y los instrumentos
internacionales de derechos humanos para evitar todos los
actos de violencia contra las mujeres en situaciones de
conflicto armado y en conflictos de otra índole;
realizar investigaciones completas de todos los actos de
violencia cometidos contra las mujeres durante las guerras,
incluidas las violaciones, en particular las violaciones
sistemáticas, la prostitución forzada y otras
formas de agresiones deshonestas, y la esclavitud sexual;
enjuiciar a todos los criminales responsables de los crímenes
de guerra contra las mujeres y proporcionar compensación
plena a las mujeres víctimas; f) Instar a
la comunidad internacional a que condene todas las formas
y manifestaciones de terrorismo y adopte medidas contra
él; g) Tener en cuenta los problemas relacionados
con el género al elaborar programas de formación
para todo el personal sobre derecho internacional humanitario
y derechos humanos y recomendar que se dé ese tipo
de formación a quienes participan en operaciones
de asistencia humanitaria y de mantenimiento de la paz de
las Naciones Unidas, en particular con objeto de prevenir
la violencia contra la mujer; h) Desalentar la adopción
y abstenerse de toda medida unilateral contraria al derecho
internacional y la Carta de las Naciones Unidas que impidan
que se alcance plenamente el desarrollo económico
y social de las poblaciones de los países afectados,
en particular las mujeres y los niños, que dañe
su bienestar y cree obstáculos para el pleno disfrute
de sus derechos humanos, incluyendo el derecho de toda persona
a un nivel de vida adecuado, a la salud, la alimentación,
la atención médica y los servicios sociales
necesarios. La Cuarta Conferencia reafirma que los alimentos
y las medicinas no deben utilizarse como instrumento de
presión política; i) Adoptar medidas
de conformidad con el derecho internacional con miras a
aliviar las repercusiones negativas para las mujeres y los
niños de las sanciones económicas.
- Objetivo Estratégico E.4 - Promover la
contribución de la mujer al logro de una cultura
de paz Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las instituciones
intergubernamentales internacionales y regionales y las
organizaciones no gubernamentales: a) Promover la
solución pacífica de los conflictos y la paz,
la reconciliación y la tolerancia mediante la educación,
la capacitación, la acción comunitaria y los
programas de intercambio de jóvenes, en particular
de mujeres; b) Alentar la realización de investigaciones
sobre la paz en que participen mujeres para examinar las
repercusiones sobre las mujeres y los niños de los
conflictos armados y el carácter y la contribución
de la participación de las mujeres en los movimientos
de paz nacionales, regionales e internacionales; realizar
investigaciones e individualizar mecanismos innovadores
para limitar la violencia y solucionar los conflictos, a
fin de difundirlos entre el público y para su utilización
por mujeres y hombres; c) Realizar y difundir investigaciones
sobre los efectos físicos, psicológicos, económicos
y sociales sobre las mujeres, especialmente las jóvenes
y las niñas, de los conflictos armados, con miras
a elaborar políticas y programas para solucionar
las consecuencias de esos conflictos; d) Examinar
la posibilidad de crear programas educativos para niñas
y niños a fin de fomentar una cultura de paz centrada
en la solución de conflictos por medios no violentos
y en la promoción de la tolerancia.
- Objetivo Estratégico E.5 - Proporcionar
protección, asistencia y capacitación a
las mujeres refugiadas, a otras mujeres desplazadas que
necesitan protección internacional y a las desplazadas
internamente Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales y otras instituciones
encargadas de proporcionar protección, asistencia
y capacitación a las mujeres refugiadas, a otras
mujeres desplazadas que necesitan protección internacional
y a las mujeres desplazadas internamente, como la Oficina
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
y el Programa Mundial de Alimentos, según proceda:
a) Adoptar medidas para asegurar que las mujeres
participen plenamente en la planificación, diseño,
aplicación, supervisión y evaluación
de todos los proyectos y programas a corto y largo plazo
que proporcionan asistencia a las mujeres refugiadas, a
otras mujeres desplazadas que necesitan protección
internacional y a las mujeres desplazadas internamente,
e inclusive en la gestión de los campamentos de refugiados
y de los recursos para los refugiados; asegurar que las
mujeres y niñas refugiadas y desplazadas tengan acceso
directo a los servicios proporcionados; b) Ofrecer
protección y asistencia adecuadas a las mujeres y
niños internamente desplazados y encontrar soluciones
para las causas fundamentales de su desplazamiento a fin
de poder evitarlo y, cuando proceda, facilitar su regreso
o reasentamiento; c) Adoptar medidas para proteger
la seguridad y la integridad física de las refugiadas,
otras mujeres desplazadas que necesitan protección
internacional y las mujeres desplazadas internamente durante
su desplazamiento y a su regreso a sus comunidades de origen,
inclusive mediante programas de rehabilitación; adoptar
medidas eficaces para proteger de la violencia a las mujeres
refugiadas o desplazadas; realizar una investigación
imparcial y exhaustiva de las violaciones de esa índole
y enjuiciar a los responsables; d) Adoptar todas
las medidas necesarias, con el pleno respeto y la observancia
estricta del principio de la no devolución de refugiados,
para garantizar el derecho de las mujeres refugiadas y desplazadas
a regresar voluntariamente a sus lugares de origen en condiciones
de seguridad y dignidad, así como su derecho a la
protección después del regreso; e)
Adoptar medidas, en el plano nacional y con la cooperación
internacional cuando proceda, de conformidad con la Carta
de las Naciones Unidas para encontrar soluciones duraderas
a los problemas de las mujeres desplazadas internamente,
inclusive haciendo efectivo su derecho a regresar voluntariamente
en condiciones de seguridad a sus hogares de origen; f)
Asegurar que la comunidad internacional y sus organizaciones
internacionales proporcionen recursos financieros y de otra
índole para el socorro de emergencia y asistencia
de otro tipo a largo plazo, teniendo en cuenta las necesidades,
recursos y posibilidades concretas de las mujeres refugiadas,
otras mujeres desplazadas que necesitan protección
internacional y las mujeres desplazadas internamente; al
proporcionar protección y asistencia deberán
adoptarse todas las medidas adecuadas para eliminar la discriminación
contra las mujeres y las jóvenes a fin de garantizar
la igualdad de acceso apropiado y suficientes alimentos,
agua y vivienda, educación, servicios sociales y
de atención de la salud, inclusive de la salud reproductiva,
y atención y servicios de maternidad encaminados
a luchar contra las enfermedades tropicales; g) Facilitar
la disponibilidad de material docente, en el idioma apropiado
- también en las situaciones de emergencia - a fin
de reducir al mínimo la interrupción de la
enseñanza entre los niños refugiados y desplazados;
h) Aplicar normas internacionales para garantizar
la igualdad de acceso y la igualdad de trato de mujeres
y hombres en lo que respecta a los procedimientos de determinación
del estatuto de refugiado y concesión de asilo, incluido
el pleno respeto y la observancia estricta del principio
de no devolución por medio, entre otras cosas, de
la adaptación de las normas nacionales de inmigración
a los instrumentos internacionales pertinentes, y considerar
la posibilidad de reconocer como refugiadas a las mujeres
cuya solicitud de reconocimiento de la condición
de refugiada se base en un miedo bien fundado de sufrir
persecuciones por las razones enumeradas en la Convención
de 1951(28) y el Protocolo
de 1967(29), sobre el Estatuto
de los Refugiados incluida la persecución en forma
de violencia sexual u otros tipos de persecución
relacionados con el género y facilitar el acceso
a funcionarios especialmente capacitados, especialmente
funcionarias, para entrevistar a las mujeres cuando se trate
de experiencias delicadas o dolorosas, como la agresión
sexual; i) Apoyar y promover los esfuerzos de los
Estados dirigidos a desarrollar criterios y directrices
sobre las respuestas a la persecución dirigida específicamente
a las mujeres, mediante el intercambio de información
sobre las iniciativas de los Estados para formular tales
criterios y directrices y la supervisión a fin de
lograr su aplicación justa y consecuente; j)
Promover la autosuficiencia de las mujeres refugiadas, otras
mujeres desplazadas que necesitan protección internacional
y las mujeres internamente desplazadas y ofrecer programas
para las mujeres, en particular las jóvenes, de formación
de liderazgo y adopción de decisiones en las comunidades
de refugiados y repatriados; k) Lograr que se protejan
los derechos humanos de las refugiadas y las mujeres desplazadas
y que éstas conozcan esos derechos; garantizar el
reconocimiento de la importancia vital de la reunificación
de las familias; l) Ofrecer, según resulte
apropiado, a las mujeres reconocidas como refugiadas programas
de formación profesional, incluyendo en esos programas
la enseñanza de idiomas, la capacitación para
el establecimiento de empresas en pequeña escala,
la planificación de la familia y la asistencia a
las víctimas de todas las formas de violencia contra
la mujer, incluso la rehabilitación de las víctimas
de la tortura y de los traumas. Los gobiernos y otros donantes
deberían contribuir adecuadamente a los programas
de asistencia para las mujeres refugiadas, otras mujeres
desplazadas que necesiten protección internacional
y las mujeres desplazadas internamente, especialmente teniendo
en cuenta los efectos que tiene sobre los países
de asilo el aumento de las necesidades de la atención
a grandes cantidades de refugiados y la necesidad de aumentar
la base de donantes y de que la carga pueda repartirse más
ampliamente; m) Aumentar la conciencia del público
sobre la contribución que aportan las mujeres refugiadas
a los países de reasentamiento; promover el entendimiento
de sus derechos humanos y de sus necesidades y capacidades
y fomentar el entendimiento y la aceptación mutuos
por medio de programas educacionales que promuevan la concordia
entre las culturas y las razas; n) Proporcionar servicios
básicos y de apoyo a las mujeres desplazadas de sus
lugares de origen a consecuencia del terrorismo, la violencia,
el tráfico de drogas en otras razones relacionadas
con situaciones de violencia; o) Desarrollar la conciencia
de los derechos humanos de las mujeres y proporcionar, cuando
resulte apropiado, enseñanza y capacitación
en materia de derechos humanos al personal militar y policial
que actúa en zonas de los conflictos armados y en
zonas donde hay refugiados.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Difundir
y aplicar las Directrices del ACNUR sobre la protección
de las mujeres refugiadas y las directrices sobre la evaluación
y el cuidado de las víctimas de traumas y violencia,
o elaborar directrices análogas, en estrecha cooperación
con las mujeres refugiadas y en todos los sectores de los
programas para refugiados; b) Proteger a las mujeres
y a los niños que emigran como miembros de una familia
del abuso o la denegación de sus derechos humanos
por parte de los patrocinadores y examinar la posibilidad
de prorrogar su estancia en caso de que se disuelva la relación
familiar, dentro de los límites de la legislación
nacional.
- Objetivo Estratégico E.6 - Proporcionar
asistencia a las mujeres de las colonias Medidas que han
de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos y las organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales: a) Apoyar y promover
la aplicación del derecho de todos los pueblos a
la libre determinación enunciado en la Declaración
y el Programa de Acción de Viena, entre otros instrumentos,
proporcionando programas especiales para dirigentes y programas
de formación en adopción de decisiones; b)
Aumentar la conciencia pública, según proceda,
por conducto de los medios de comunicación social,
la educación a todos los niveles y programas especiales
destinados a lograr un mejor entendimiento de la situación
de la mujer en las colonias y en los territorios no autónomos.
- F - La mujer y la economía
- El grado de acceso de la mujer y el hombre a las estructuras
económicas de sus sociedades y sus respectivas oportunidades
de ejercer poder en ellas son considerablemente diferentes.
En la mayor parte del mundo es escasa o nula la presencia
de mujeres en los niveles de adopción de decisiones
económicas, incluida la formulación de políticas
financieras, monetarias, comerciales y de otra índole,
así como los sistemas fiscales y los regímenes
salariales. Dado que a menudo esas políticas determinan
la forma en que las mujeres y los hombres deciden, entre
otras cosas, cómo dividirán su tiempo entre
el trabajo remunerado y el no remunerado en el marco de
esas políticas, la evolución real de esas
estructuras y políticas económicas incide
directamente en el acceso de la mujer y el hombre a los
recursos económicos, en su poder económico
y, por ende, en su situación recíproca en
el plano individual y familiar, así como en la sociedad
en su conjunto
- En muchas regiones, la participación de la mujer
en el trabajo remunerado en el último decenio ha
aumentado notablemente y se ha transformado tanto en el
mercado laboral estructurado como en el no estructurado.
Aunque siguen trabajando en los sectores agrícola
y pesquero, las mujeres han comenzado a participar cada
vez más en las microempresas y empresas de pequeña
y mediana escala y, en algunas regiones, han adquirido más
preponderancia en el sector no estructurado, cada vez de
mayor envergadura. Debido, entre otras cosas, a una situación
económica difícil y a la falta de poder de
negociación proveniente de la desigualdad basada
en el género, muchas mujeres se han visto obligadas
a aceptar salarios bajos y condiciones de trabajo deficientes,
por lo que frecuentemente se las ha preferido a los hombres.
En cambio, un número cada vez mayor de mujeres se
ha incorporado en la fuerza de trabajo por su propia elección,
al cobrar una mayor conciencia de sus derechos y al hacerlos
valer. Tras incorporarse a la fuerza de trabajo, algunas
han logrado promociones y mejores salarios y condiciones
de trabajo. No obstante, las mujeres se han visto particularmente
afectadas por la situación económica y por
el proceso de reestructuración, que han impuesto
cambios en la naturaleza del empleo y, en algunos casos,
provocado la eliminación de puestos de trabajo, incluso
para las profesionales y las trabajadoras especializadas.
Además, muchas mujeres han ingresado en el sector
no estructurado a falta de otras oportunidades. La participación
de la mujer y las consideraciones de género todavía
están ausentes en gran medida, pero deberían
integrarse, en el proceso de elaboración de políticas
de las instituciones multilaterales que definen las condiciones
y, en cooperación con los gobiernos, establecen las
metas de los programas de ajuste estructural y de los préstamos
y las subvenciones.
- La discriminación en los sistemas de educación
y capacitación, así como en las prácticas
de contratación, remuneración, ascenso y movilidad
horizontal, las condiciones de trabajo inflexibles, la falta
de acceso a los recursos productivos, la distribución
inadecuada de las tareas familiares, junto con la falta
o insuficiencia de servicios tales como los de guardería
siguen restringiendo el empleo así como las oportunidades
económicas, profesionales y de otra índole
y la movilidad de las mujeres, aumentan los problemas relacionados
con su participación en las actividades económicas.
Además, hay obstáculos psicológicos
que dificultan la participación de la mujer en la
formulación de políticas económicas
y en algunas regiones, restringen el acceso de las mujeres
y las niñas a la educación y la capacitación
para la gestión económica.
- La participación de la mujer en la fuerza laboral
sigue aumentando; en casi todas partes ha aumentado el trabajo
de la mujer fuera del hogar, aunque no se ha aligerado en
consecuencia su carga de trabajo no remunerado en el hogar
y en la comunidad. Los ingresos que aporta la mujer son
cada vez más necesarios en hogares de todo tipo.
En algunas regiones han aumentado las actividades empresariales
y otras actividades autónomas de la mujer, en particular
en el sector no estructurado. En muchos países son
mujeres la mayoría de los trabajadores empleados
en condiciones especiales, a saber, las personas que trabajan
en forma temporal, eventual, las que tienen varios empleos
a jornada parcial, los trabajadores por contrata y los que
trabajan en su propio domicilio.
- Las trabajadoras migratorias, entre ellas las trabajadoras
domésticas, contribuyen con sus remesas a la economía
del país de donde provienen y también contribuyen
a la economía del país donde trabajan mediante
su participación en la fuerza de trabajo. Sin embargo,
las mujeres que migran padecen en el país a donde
van un alto nivel de desempleo en comparación con
los trabajadores migratorios y los hombres que migran.
- A causa de la poca atención que se ha prestado
a los análisis de género, a menudo se pasan
por alto la contribución y los intereses de la mujer
en las estructuras económicas, tales como los mercados
y las instituciones financieras, los mercados laborales,
la economía como disciplina académica, la
infraestructura económica y social, los sistemas
fiscales y de seguridad social, así como en la familia
y en el hogar. En consecuencia, es posible que muchas políticas
y programas sigan contribuyendo a la desigualdad entre la
mujer y el hombre. En los casos en que se ha avanzado en
la integración de perspectivas de género,
también ha aumentado la eficacia de los programas
y las políticas.
- Aunque muchas mujeres han mejorado su situación
en las estructuras económicas, la mayor parte, sobre
todo las que tropiezan con impedimentos adicionales, siguen
sin poder alcanzar la autonomía económica
y medios de vida sostenibles para ellas y las personas a
su cargo. Las mujeres suelen realizar actividades económicas
de diversa índole en forma combinada, desde el trabajo
asalariado y las actividades agrícolas y pesqueras
de subsistencia hasta las actividades del sector no estructurado.
No obstante, las barreras jurídicas y consuetudinarias
que impiden la propiedad o el acceso a la tierra, los recursos
naturales, el capital, el crédito, la tecnología
y otros medios de producción, así como las
diferencias salariales, contribuyen a obstaculizar el progreso
económico de la mujer. La mujer contribuye al desarrollo
no sólo mediante su trabajo remunerado sino también
mediante una importante labor no remunerada. Por otra parte,
la mujer participa en la producción de bienes y servicios
para el mercado y el consumo de los hogares, en la agricultura,
la producción de alimentos o las empresas familiares.
Aunque ha sido incluida en el Sistema de Cuentas Nacionales
de las Naciones Unidas y, por consiguiente, en las normas
internacionales de las estadísticas del trabajo,
esta labor no remunerada, en particular la relacionada con
la agricultura, sigue siendo a menudo subvalorada y no se
registra debidamente. Por otra parte, la mujer sigue realizando
también la mayor parte de la labor doméstica
y de la labor comunitaria no remunerada, como el cuidado
de los niños y de las personas de más edad,
la preparación de alimentos para la familia, la protección
del medio ambiente y la prestación de asistencia
voluntaria a las personas y los grupos vulnerables y desfavorecidos.
Esta labor no se suele medir en términos cuantitativos
y no se valora en las cuentas nacionales. La contribución
de la mujer al desarrollo se ve seriamente subestimada y,
por consiguiente, su reconocimiento social es limitado.
La plena visibilidad del tipo, el alcance y la distribución
de esta labor no remunerada contribuirá también
a que se compartan mejor las responsabilidades.
- Aunque se han creado algunas nuevas oportunidades de empleo
para las mujeres como consecuencia de la internacionalización
de la economía, también han surgido tendencias
que han agravado las desigualdades entre las mujeres y los
hombres. Al mismo tiempo, la internacionalización
incluida la integración económica, puede crear
presiones sobre la situación del empleo de la mujer
para adaptarse a las nuevas circunstancias y para buscar
nuevas fuentes de empleo a medida que cambian las modalidades
del comercio. Es preciso realizar nuevos análisis
de los efectos de la internacionalización en la situación
económica de la mujer.
- Esas tendencias se han caracterizado por los salarios
bajos, poca o ninguna protección de las normas laborales,
deficientes condiciones de trabajo particularmente con respecto
a la seguridad y la salud ocupacional de la mujer, bajos
niveles de especialización profesional y la falta
de seguridad social y seguridad en el empleo, tanto en el
sector estructurado como en el no estructurado. El desempleo
de la mujer es un problema grave que va en aumento en muchos
países y sectores. Las trabajadoras jóvenes
del sector no estructurado y el sector rural y las trabajadoras
migrantes siguen siendo las categorías menos protegidas
por la legislación laboral y las leyes de inmigración.
Las mujeres, particularmente las que son jefas del hogar
con niños pequeños, tienen escasas oportunidades
de empleo debido, entre otras cosas, a que las condiciones
de trabajo no son flexibles y a que los hombres y la sociedad
no comparten lo suficiente las responsabilidades familiares.
- En los países que están sufriendo una transformación
política, económica y social fundamental,
los conocimientos de la mujer, si se utilizaran mejor, podrían
hacer una importante contribución a la vida económica
de los países respectivos. Se debería ampliar
y apoyar aún más esa contribución,
y aprovechar mejor las potencialidades de la mujer.
- La falta de empleos en el sector privado y las reducciones
de servicios públicos y de los puestos correspondientes
han afectado de manera desproporcionada a la mujer. En algunos
países, las mujeres se hacen cargo de un mayor volumen
de trabajo no remunerado, como el cuidado de los niños,
de los enfermos o de los ancianos, compensando así
la pérdida de los ingresos familiares, sobre todo
cuando no se dispone de servicios públicos. En muchos
casos, en las estrategias de creación de empleo no
se ha prestado suficiente atención a ocupaciones
y sectores en que han predominado las mujeres; tampoco se
ha promovido como es debido el acceso de la mujer a ocupaciones
y sectores en que tradicionalmente han predominado los hombres.
- Muchas de las mujeres que tienen un trabajo remunerado
tropiezan con obstáculos que les impiden realizar
su potencial. Si bien cada vez es más frecuente que
haya algunas mujeres en los niveles administrativos inferiores,
a menudo la discriminación psicológica impide
que sigan ascendiendo. La experiencia del hostigamiento
sexual es una afrenta a la dignidad de la trabajadora e
impide a las mujeres efectuar una contribución acorde
con sus capacidades. La inexistencia de un entorno de trabajo
propicio para la familia, incluida la falta de servicios
de guardería infantil apropiados y asequibles y los
horarios de trabajo poco flexibles, impiden además
a las mujeres realizar su pleno potencial.
- En el sector privado, tanto en las empresas transnacionales
como en las nacionales, las mujeres están ausentes
en gran medida de los niveles ejecutivos y de gestión,
lo cual denota que las políticas y prácticas
de contratación y ascenso son discriminatorias. El
entorno laboral desfavorable, así como el número
limitado de oportunidades de empleo disponibles, han llevado
a muchas mujeres a buscar otras opciones. Cada vez hay más
mujeres empleadas por cuenta propia y propietarias y administradoras
de microempresas o de empresas pequeñas y medianas.
La expansión del sector no estructurado en muchos
países, y de la empresa autónoma e independiente
se debe en gran parte a las mujeres, cuyas iniciativas y
prácticas tradicionales, de colaboración y
de autoayuda en los sectores productivo y mercantil representan
un recurso económico fundamental. Mediante el acceso
al capital y su control, el crédito y otros recursos,
la tecnología y la capacitación, las mujeres
pueden aumentar la producción, la comercialización
y los ingresos para el desarrollo sostenible.
- Habida cuenta de que la continuación de las desigualdades
coexiste con progresos tangibles, es necesario replantear
las políticas de empleo a fin de incluir en ellas
una perspectiva de género y señalar una gama
más amplia de oportunidades, así como hacer
frente a las posibles consecuencias negativas para la mujer
de las actuales estructuras de trabajo y empleo. Para lograr
la plena igualdad entre la mujer y el hombre en su contribución
a la economía, se requieren esfuerzos decididos para
que se reconozca y aprecie por igual la influencia que el
trabajo, la experiencia, los conocimientos y los valores
tanto de la mujer como del hombre, tienen en la sociedad.
- Al tratar la cuestión del potencial económico
y la independencia económica de la mujer, los gobiernos
y otros interesados deberían fomentar una política
activa y evidente que consista en lograr que en todas las
políticas y programas de carácter general
se incorpore una perspectiva de género de manera
que antes de adoptar decisiones, se analicen los efectos
que han de tener tanto para la mujer como para el hombre.
- Objetivo Estratégico F.1 - Promover la
independencia y los derechos económicos de la mujer,
incluidos el acceso al empleo, a condiciones de trabajo
apropiadas y al control de los recursos económicos
Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Promulgar
y hacer cumplir leyes que garanticen los derechos de la
mujer y el hombre a una remuneración igual por el
mismo trabajo o por un trabajo de igual valor; b)
Aprobar y aplicar leyes contra la discriminación
por motivos de sexo, en el mercado de trabajo, con especial
consideración a las trabajadoras de más edad,
en la contratación y el ascenso, en la concesión
de prestaciones laborales y de seguridad social y en las
condiciones de trabajo; c) Adoptar medidas apropiadas
para tener en cuenta el papel y las funciones reproductivas
de la mujer y eliminar las prácticas discriminatorias
de los empleadores, tales como no contratar o despedir a
mujeres debido al embarazo o la lactancia materna, o exigir
pruebas de utilización de anticonceptivos, y adoptar
medidas eficaces para garantizar que las mujeres embarazadas,
las mujeres con licencia de maternidad o las mujeres que
se reintegran al mercado laboral después de tener
hijos no sufran discriminación alguna; d)
Elaborar mecanismos y tomar medidas positivas que permitan
a la mujer participar plenamente y en condiciones de igualdad
en la formulación de políticas y en la definición
de estructuras por medio de organizaciones como los ministerios
de hacienda y comercio, las comisiones económicas
nacionales, los institutos de investigación económica
y otros organismos fundamentales, así como mediante
su participación en los órganos internacionales
pertinentes; e) Emprender reformas legislativas y
administrativas que otorguen a la mujer iguales derechos
que los hombres a los recursos económicos, incluso
a la propiedad y el control de la tierra y otros bienes,
al crédito, a la herencia, a los recursos naturales
y a la tecnología nueva apropiada; f) Revisar
los sistemas nacionales de impuestos sobre la renta y de
impuestos sobre la herencia y los sistemas de seguridad
social con objeto de eliminar cualquier posible discriminación
contra la mujer; g) Tratar de llegar a un conocimiento
más completo en materia de trabajo y empleo, entre
otras cosas, mediante actividades para medir y comprender
mejor el tipo, el alcance y la distribución del trabajo
no remunerado, particularmente el trabajo de cuidar de los
familiares a cargo y el trabajo no remunerado realizado
para las empresas o explotaciones agrícolas familiares,
y estimular el intercambio y la difusión de información
sobre los estudios y la experiencia en esta materia, inclusive
la formulación de métodos para determinar
su valor en términos cuantitativos que permitan eventualmente
la posibilidad de reflejar dicho valor en cuentas que puedan
producirse por separado, aunque de manera coherente con
las cuentas nacionales básicas; h) Revisar
y reformar las leyes que regulen el funcionamiento de las
instituciones financieras a fin de que éstas presten
servicios a las mujeres en las mismas condiciones que se
aplican a los hombres; i) Facilitar, a los niveles
apropiados, que los procesos presupuestarios sean más
abiertos y transparentes; j) Revisar y aplicar políticas
nacionales que apoyen los mecanismos nacionales de ahorro,
crédito y préstamo para la mujer; k)
Lograr que las políticas nacionales relacionadas
con los acuerdos comerciales internacionales y regionales
no tengan efectos perjudiciales para las actividades económicas
nuevas y tradicionales de la mujer; l) Velar por
que todas las empresas, incluidas las empresas transnacionales,
cumplan las leyes y códigos nacionales, las normas
de seguridad social, los acuerdos, instrumentos y convenios
internacionales vigentes, incluidos los relativos al medio
ambiente, y otras leyes pertinentes; m) Modificar
las políticas de empleo a fin de facilitar la reestructuración
de los regímenes laborales de manera que promuevan
la posibilidad de compartir las responsabilidades familiares;
n) Establecer mecanismos y otros foros que permitan
a las empresarias y a las trabajadoras contribuir a la formulación
de las políticas y programas que estén elaborando
los ministerios económicos y las instituciones financieras;
o) Promulgar y hacer cumplir leyes que garanticen
la igualdad de oportunidades, adoptar medidas positivas
y asegurar su cumplimiento en los sectores público
y privado por distintos medios; p) Utilizar en la
formulación de las políticas macroeconómicas
y microeconómicas y sociales el análisis de
género a fin de vigilar las repercusiones de género
y modificar las políticas en los casos en que esas
repercusiones sean perjudiciales; q) Fomentar políticas
y medidas que tengan en cuenta el género a fin de
crear las condiciones para que la mujer pueda participar
en un pie de igualdad con el hombre en los campos técnico,
administrativo y empresarial; r) Reformar las leyes
o aplicar políticas nacionales en apoyo del establecimiento
de una legislación laboral que garantice la protección
de todas las trabajadoras, incluidas las prácticas
de trabajo seguras, el derecho a organizarse y el acceso
a la justicia.
- Objetivo Estratégico F.2 - Facilitar el
acceso de la mujer, en condiciones de igualdad, a los recursos,
el empleo, los mercados y el comercio Medidas que han de
adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Fomentar
y respaldar el trabajo por cuenta propia de la mujer y la
creación de pequeñas empresas y fortalecer
el acceso de las mujeres al crédito y al capital
en condiciones apropiadas e iguales a las que se conceden
a los hombres mediante la promoción de instituciones
dedicadas a fomentar la capacidad empresarial de la mujer,
incluidos, según proceda, planes de crédito
mutuo y no tradicional, así como nuevos tipos de
relaciones con instituciones financieras; b) Fortalecer
la concesión de iniciativas por el Estado, en su
carácter de empleador, para crear una política
de oportunidades iguales para las mujeres y los hombres;
c) Mejorar, a nivel nacional y local, el potencial
de generación de ingresos de las mujeres de las zonas
rurales facilitando la igualdad de acceso y el control de
los recursos productivos, la tierra, el crédito,
el capital, los derechos de propiedad, los programas de
desarrollo y las estructuras cooperativas; d) Fomentar
y fortalecer las microempresas, las nuevas empresas pequeñas,
las empresas cooperativas, la ampliación de los mercados
y otras oportunidades de empleo y, según proceda,
facilitar la transición del sector no estructurado
al sector estructurado, particularmente en las zonas rurales;
e) Crear y modificar programas que reconozcan y fortalezcan
el papel decisivo de la mujer en la seguridad alimentaria
y proporcionar a las productoras remuneradas y no remuneradas,
especialmente a las que se dedican a actividades de producción
de alimentos, como la agricultura, la pesca y la acuicultura
así como a las empresas urbanas, igualdad de acceso
a tecnologías apropiadas, transporte, servicios de
extensión, comercialización y facilidades
de crédito a nivel local y comunitario; f)
Crear mecanismos apropiados y fomentar instituciones intersectoriales
que permitan a las cooperativas de mujeres aumentar al máximo
su acceso a los servicios necesarios; g) Incrementar
la proporción de mujeres entre el personal de los
servicios de extensión y otros servicios gubernamentales
que proporcionan asistencia técnica o administran
programas económicos; h) Revisar, reformular
si conviene y aplicar políticas, incluso en el ámbito
de la legislación relativa a las empresas, el comercio
y los contratos, y de los reglamentos gubernamentales a
fin de asegurar que no existan discriminaciones contra las
empresas pequeñas y medianas de propiedad de mujeres
en las zonas rurales y urbanas; i) Proporcionar análisis,
asesoramiento y coordinación respecto de políticas
que integren las necesidades y los intereses de las mujeres
empleadas, las trabajadoras por cuenta propia y las empresarias
en las políticas, los programas y los presupuestos
sectoriales e interministeriales; j) Procurar lograr
la igualdad de acceso de las mujeres a una capacitación
laboral eficaz, al readiestramiento, el asesoramiento y
los servicios de colocación que no se limiten a las
esferas de empleo tradicionales; k) Eliminar los
obstáculos de política y reglamentación
con que tropiezan las mujeres en los programas sociales
y de desarrollo que desalientan la iniciativa privada e
individual; l) Salvaguardar y promover el respeto
de los derechos fundamentales de los trabajadores, inclusive
la prohibición del trabajo forzoso y del trabajo
infantil, la libertad de asociación y el derecho
a organizarse y a concertar contratos colectivos; establecer
la igualdad de remuneración para la mujer y el hombre
por trabajo de igual valor y la no discriminación
en el empleo, respetando plenamente los convenios de la
Organización Internacional del Trabajo en el caso
de los Estados partes en esos convenios y teniendo en cuenta
los principios en que se fundan esos convenios en el caso
de los países que no son Estados partes en ellos,
a fin de lograr un crecimiento económico sostenido
y un desarrollo sostenible de carácter genuino.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, los bancos centrales
y los bancos nacionales de desarrollo, así como las
instituciones bancarias privadas, según proceda:
a) Aumentar la participación de la mujer,
incluidas las mujeres empresarias, en juntas consultivas
y otros foros para que las empresarias de todos los sectores
y sus organizaciones puedan contribuir a la formulación
y el examen de las políticas y los programas que
elaboren los ministerios de economía y las instituciones
bancarias; b) Movilizar al sector bancario para que
conceda más préstamos y la refinanciación
mediante incentivos y la formación de intermediarios
que se ocupen de las necesidades de las mujeres empresarias
y productoras en las zonas rurales y urbanas, y para que
incluya a las mujeres en sus órganos directivos y
en la planificación y la adopción de decisiones;
c) Estructurar servicios que queden al alcance de
las mujeres de las zonas rurales y urbanas que participan
en microempresas y empresas pequeñas y medianas,
prestando especial atención a las mujeres jóvenes,
a las mujeres de bajos ingresos, a las que pertenezcan a
minorías étnicas y raciales, y a las mujeres
indígenas, que carezcan de acceso al capital y a
los bienes; y ampliar el acceso de la mujer a los mercados
financieros seleccionando y alentando reformas financieras
en la supervisión y la reglamentación que
respalden los esfuerzos directos e indirectos de las instituciones
financieras para atender mejor las necesidades de crédito
y otras necesidades financieras de las microempresas y las
empresas pequeñas y medianas de propiedad de mujeres;
d) Asegurar que las prioridades de la mujer se incluyan
en los programas de inversiones públicas para la
infraestructura económica, como el agua y el saneamiento,
la electrificación y la conservación de energía,
el transporte y la construcción de caminos, fomentar
una mayor participación de las mujeres beneficiarias
en las etapas de planificación y ejecución
de proyectos para asegurar el acceso a los empleos y los
contratos.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos y las organizaciones
no gubernamentales: a) Prestar especial atención
a las necesidades de la mujer al difundir información
sobre los mercados, el comercio y los recursos e impartir
capacitación adecuada en esas esferas; b)
Alentar estrategias de desarrollo económico de la
comunidad que se basen en asociaciones entre los gobiernos,
y alentar a los miembros del sector privado a que creen
empleos y se ocupen de la situación social de las
personas, las familias y las comunidades.
- Medidas que han de adoptar los proveedores de financiación
multilaterales, los bancos de desarrollo regionales y los
organismos de financiación bilaterales y privados,
en los planos internacional, regional y subregional: a)
Examinar, reformular, cuando proceda, y ejecutar políticas,
programas y proyectos para procurar que una mayor proporción
de recursos quede a disposición de las mujeres en
las zonas rurales y apartadas; b) Elaborar disposiciones
flexibles de financiación para financiar instituciones
intermediarias que estén orientadas a las actividades
económicas de la mujer, y fomentar la autosuficiencia
y el aumento de la capacidad y rentabilidad de las empresas
económicas de propiedad de mujeres; c) Elaborar
estrategias para consolidar y ampliar su asistencia al sector
de las microempresas y las empresas pequeñas y medianas,
a fin de ampliar las oportunidades de participación
plena de la mujer y para obrar de consuno a fin de coordinar
y afianzar la eficacia de ese sector, aprovechando la experiencia
y los recursos financieros de sus propias organizaciones,
al igual que los de los organismos bilaterales, los gobiernos
y las organizaciones no gubernamentales.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones internacionales,
multilaterales y bilaterales de cooperación para
el desarrollo: Prestar apoyo, mediante el suministro de
capital o de recursos, a las instituciones financieras que
atienden a las mujeres empresarias y productoras de bajos
ingresos que administran empresas pequeñas y microempresas
en los sectores estructurado y no estructurado.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos o las instituciones
financieras multilaterales: Examinar las reglas y los procedimientos
de las instituciones financieras nacionales e internacionales
del sector estructurado que constituyen un obstáculo
para repetir el prototipo del Banco Grameen, que proporciona
servicios de crédito a las mujeres rurales.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones internacionales:
Prestar apoyo adecuado a los programas y proyectos destinados
a fomentar actividades empresariales sostenibles y productivas
entre las mujeres, en especial las que se encuentran en
situación desventajosa.
- Objetivo Estratégico F.3 - Proporcionar
servicios comerciales, capacitación y acceso a los
mercados, información y tecnología, particularmente
a las mujeres de bajos ingresos Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos [en cooperación
con las organizaciones no gubernamentales y el sector privado]:
a) Proporcionar infraestructura pública para
asegurar la igualdad de acceso a los mercados para los empresarios
de ambos sexos; b) Elaborar programas que proporcionen
capacitación y readiestramiento a las mujeres, especialmente
en nuevas tecnologías y servicios asequibles en gestión
de empresas, desarrollo de productos, financiación,
control de la producción y la calidad, comercialización
y aspectos jurídicos de la actividad comercial;
c) Proporcionar programas de divulgación para
informar a las mujeres de bajos ingresos y a las mujeres
pobres, especialmente en las zonas rurales y apartadas,
de las oportunidades de acceso a los mercados y las tecnologías,
y prestar asistencia para aprovechar dichas oportunidades;
d) Crear servicios de apoyo no discriminatorios para
las empresas de propiedad de mujeres, incluidos fondos de
inversión, y tener especialmente en cuenta a las
mujeres, sobre todo las de bajos ingresos, en los programas
de promoción del comercio; e) Difundir información
sobre mujeres empresarias que hayan tenido éxito
en actividades económicas tradicionales y no tradicionales
y sobre la preparación necesaria para obtener ese
éxito y facilitar la creación de redes y el
intercambio de información; f) Adoptar medidas
para asegurar la igualdad de acceso de la mujer a la capacitación
permanente en el lugar de trabajo, incluidas las mujeres
desempleadas, las madres solteras, las mujeres que se reintegran
al mercado laboral tras abandonar temporalmente el empleo
por un período prolongado debido a responsabilidades
familiares y otras causas, y las mujeres desplazadas por
nuevas formas de producción o por reducciones del
personal, y aumentar los incentivos a las empresas para
que incrementen el número de centros de formación
profesional y capacitación que capaciten a la mujer
en esferas no tradicionales; g) Prestar servicios
de apoyo asequibles, como servicios de guardería
de buena calidad, flexibles y asequibles, que tengan en
cuenta las necesidades de los trabajadores de ambos sexos.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones empresariales
locales, nacionales, regionales e internacionales y las
organizaciones no gubernamentales interesadas en las cuestiones
relacionadas con la mujer: Abogar en todos los niveles por
la promoción y el apoyo de los negocios y las empresas
de propiedad de mujeres, incluidas las del sector no estructurado,
y por la igualdad de acceso de la mujer a los recursos productivos.
- Objetivo Estratégico F.4 - Reforzar la capacidad
económica y las redes comerciales de la mujer Medidas
que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Adoptar
políticas que alienten a las organizaciones empresariales,
organizaciones no gubernamentales, cooperativas, fondos
rotatorios de préstamo, cooperativas de ahorro y
crédito, organizaciones populares, grupos femeninos
de autoayuda y otros proyectos a fin de que presten servicios
a las empresarias en las zonas rurales y urbanas; b)
Integrar una perspectiva de género en todas las políticas
de reestructuración económica y ajuste estructural
y elaborar programas para las mujeres que se vean afectadas
por la reestructuración económica, incluidos
los programas de ajuste estructural, y para mujeres que
trabajan en el sector no estructurado; c) Adoptar
políticas para crear un entorno que propicie el establecimiento
de grupos de autoayuda para la mujer, así como organizaciones
y cooperativas de trabajadoras por medio de formas no convencionales
de apoyo, y reconociendo el derecho a la libertad de asociación
y el derecho a organizarse; d) Prestar apoyo a los
programas que mejoren la autosuficiencia de grupos especiales
de mujeres, como las mujeres jóvenes, las mujeres
con discapacidad, las mujeres ancianas y las mujeres que
pertenezcan a minorías raciales y étnicas;
e) Fomentar la igualdad entre el hombre y la mujer
mediante la promoción de estudios de la mujer y la
utilización de los resultados de los estudios e investigaciones
sobre el género en todas las esferas, incluidas,
las esferas económica, científica y tecnológica;
f) Prestar apoyo a las actividades económicas
de las mujeres indígenas teniendo en cuenta sus conocimientos
tradicionales, de manera de mejorar su situación
y desarrollo; g) Adoptar políticas que amplíen
o mantengan la protección que prestan las leyes laborales
y las disposiciones sobre bienestar social a las personas
que realizan trabajo remunerado en el hogar; h) Reconocer
y alentar la contribución de las investigaciones
efectuadas por las científicas y las tecnólogas;
i) Asegurar que las políticas y las reglamentaciones
no discriminen contra las microempresas y las empresas pequeñas
y medianas administradas por mujeres.
- Medidas para los intermediarios financieros, los institutos
nacionales de capacitación, las cooperativas de ahorro
y crédito, las organizaciones no gubernamentales,
las asociaciones de mujeres, las organizaciones profesionales
y el sector privado, según proceda: a) Impartir
capacitación a los niveles nacional, regional e internacional
en diversas materias técnicas, comerciales y financieras
que permita a las mujeres, en especial a las jóvenes,
participar en la formulación de políticas
económicas en esos niveles; b) Proporcionar
servicios comerciales, incluso información sobre
el comercio y la distribución, el desarrollo y la
creación de nuevos productos, transferencia de tecnología
y el control de calidad, a las empresas comerciales de propiedad
de mujeres, incluso en los sectores de exportación
de la economía; c) Promover vínculos
técnicos y comerciales y crear empresas mixtas entre
empresarias en los planos nacional, regional e internacional
para apoyar las iniciativas surgidas de la comunidad;
d) Fortalecer la participación de la mujer, incluso
la mujer marginada, en cooperativas de producción
y comercialización mediante la prestación
de apoyo en materia de comercialización y financiación,
especialmente en zonas rurales y apartadas; e) Fomentar
y fortalecer las microempresas de mujeres, las empresas
pequeñas nuevas, las empresas cooperativas, los mercados
ampliados y otras oportunidades de empleo y, cuando proceda,
facilitar la transición del sector no estructurado
al estructurado, en las zonas rurales y urbanas; f)
Invertir capital y crear carteras de inversión que
financien empresas comerciales de propiedad de mujeres;
g) Prestar la debida atención a la prestación
de asistencia técnica, servicios de asesoramiento,
capacitación y readiestramiento a la mujer en relación
con el ingreso a la economía de mercado; h)
Prestar apoyo a redes de crédito y empresas innovadoras,
incluidos los sistemas de ahorro tradicionales; i)
Establecer redes para empresarias, incluso oportunidades
para que las mujeres más experimentadas aconsejen
a las menos experimentadas; j) Alentar a las organizaciones
comunitarias y a las autoridades públicas a crear
fondos de préstamo para empresarias, aprovechando
modelos de pequeñas cooperativas que hayan tenido
éxito.
- Medidas que ha de adoptar el sector privado, incluidas
las empresas transnacionales y nacionales: a) Adoptar
políticas y establecer mecanismos para otorgar contratos
sobre bases no discriminatorias; b) Contratar mujeres
para ocupar puestos directivos, de adopción de políticas
y de gestión y proporcionarles programas de capacitación,
todo ello en un pie de igualdad con los hombres; c)
Cumplir las leyes nacionales en materia de trabajo, medio
ambiente, protección de los consumidores, salud y
seguridad, sobre todo las que afectan a la mujer.
- Objetivo Estratégico F.5 - Eliminar la segregación
en el trabajo y todas las formas de discriminación
en el empleo Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, los empleadores,
los empleados, los sindicatos y las organizaciones de mujeres:
a) Aplicar y hacer cumplir leyes y reglamentos y
promover códigos de conducta que aseguren la aplicación
en pie de igualdad de las Normas Internacionales del Trabajo,
como el Convenio No. 100 relativo a la Igualdad de Remuneración
entre la Mano de Obra Masculina y la Mano de Obra Femenina
por un Trabajo de Igual Valor; b) Promulgar y hacer
cumplir las leyes e introducir medidas de aplicación,
incluso mecanismos de recurso y el acceso a la justicia
en caso de incumplimiento, a fin de prohibir la discriminación
directa e indirecta por motivos de sexo, estado civil o
situación familiar en relación con el acceso
al empleo y las condiciones de empleo, con inclusión
de la capacitación, los ascensos, la salud y la seguridad,
y en relación con el despido y la seguridad social
de los trabajadores, incluso la protección legal
contra el hostigamiento sexual y racial; c) Promulgar
y hacer cumplir leyes y elaborar políticas aplicables
en el lugar de trabajo contra la discriminación por
motivo de género en el mercado de trabajo, con especial
consideración a las trabajadoras de más edad,
en la contratación y los ascensos y en la concesión
de las prestaciones de empleo y la seguridad social, así
como en lo relativo a las condiciones de trabajo discriminatorias
y el hostigamiento sexual; se deben establecer mecanismos
para revisar y vigilar periódicamente esas leyes;
d) Eliminar las prácticas discriminatorias
utilizadas por los empleadores basadas en las funciones
reproductivas de la mujer, incluida la denegación
de empleo y el despido de mujeres debido al embarazo o la
lactancia; e) Elaborar y promover programas y servicios
de empleo para las mujeres que ingresan por primera vez
o se reincorporan al mercado de trabajo, especialmente las
mujeres pobres de las zonas urbanas y rurales, las mujeres
jóvenes y las mujeres que se hayan visto afectadas
por programas de ajuste estructural; f) Aplicar y
supervisar programas de empleo equitativo y de acción
positiva en los sectores público y privado para superar
la discriminación sistémica contra las mujeres
en el mercado de trabajo, en particular contra las mujeres
con discapacidad y las mujeres de otros grupos desfavorecidos,
en las esferas de la contratación, la retención
y los ascensos, y la formación profesional de las
mujeres en todos los sectores; g) Eliminar la segregación
en las ocupaciones, especialmente promoviendo una participación
igual de la mujer en trabajos de alta especialización
y en los puestos de dirección y mediante otras medidas,
tales como el asesoramiento y la colocación, que
promuevan las perspectivas de carrera y la movilidad ascendente
en el mercado de trabajo, y estimulando la diversificación
de las posibilidades ocupacionales de las mujeres y los
hombres; alentar a las mujeres a realizar trabajos no tradicionales,
especialmente en la esfera de la ciencia y la tecnología,
y alentar a los hombres a buscar empleo en el sector social;
h) Reconocer que la negociación colectiva
constituye un derecho y es un mecanismo importante para
eliminar las desigualdades en la remuneración de
las mujeres y mejorar las condiciones de trabajo; i)
Promover la elección de mujeres como dirigentes sindicales
y asegurar que se garantice a las dirigentes sindicales
la protección en el empleo y la seguridad física
en el desempeño sus funciones; j) Asegurar
el acceso a los programas especiales que se elaboren para
permitir a las mujeres con discapacidad obtener y mantener
un puesto de trabajo y asegurar su acceso a la enseñanza
y a la formación a todos los niveles adecuados, de
conformidad con las Normas Uniformes sobre la igualdad de
oportunidades para las personas con discapacidad(30); modificar las condiciones de trabajo, en la
medida de lo posible, a fin de adecuarlas a las necesidades
de las mujeres con discapacidad, a las que se debe ofrecer
protección legal contra la pérdida infundada
del puesto de trabajo debido a su discapacidad; k)
Incrementar los esfuerzos por eliminar las diferencias entre
la remuneración de las mujeres y de los hombres,
adoptar medidas para aplicar el principio de la remuneración
igual por el mismo trabajo o por un trabajo de igual valor
mediante el mejoramiento de la legislación, incluido
el cumplimiento de la legislación y las normas laborales
internacionales, y promover los planes de evaluación
de las funciones con criterios imparciales en cuanto al
género; l) Establecer o fortalecer los mecanismos
de decisión judicial en materias relacionadas con
la discriminación en la remuneración; m)
Fijar plazos para eliminar todas las formas de trabajo infantil
que sean contrarias a las normas internacionalmente aceptadas
y asegurar el pleno cumplimiento de las leyes vigentes al
respecto y, cuando proceda, promulgar la legislación
necesaria para aplicar la Convención sobre los Derechos
del Niño y las normas de la Organización Internacional
del Trabajo a fin de proteger a los niños que trabajan,
sobre todo los niños de la calle, mediante la provisión
de servicios adecuados de salud y educación y otros
servicios sociales; n) Asegurar que en las estrategias
para eliminar el trabajo infantil se aborden también,
cuando proceda, las demandas excesivas que se hacen a algunas
niñas en lo relativo a las labores no remuneradas
en su propio hogar y en otros hogares; o) Revisar,
analizar y, según proceda, reformular las escalas
de sueldos y salarios en las profesiones en que predominan
las mujeres, como la enseñanza, la enfermería
y la atención de los niños, con miras a mejorar
su categoría y aumentar la remuneración conexa;
p) Facilitar el empleo productivo de las trabajadoras
migrantes documentadas (incluidas las mujeres reconocidas
como refugiadas con arreglo a la Convención sobre
el Estatuto de los Refugiados de 1951), mediante un mayor
reconocimiento de la educación y de los títulos,
diplomas y credenciales extranjeros y la adopción
de un criterio integral en lo que respecta a la formación
necesaria para incorporarse al mercado de trabajo, formación
que debe incluir la enseñanza del idioma del país.
- Objetivo Estratégico F.6 - Fomentar la armonización
de las responsabilidades de la mujeres y los hombres en
lo que respecta al trabajo y la familia Medidas que han
de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Adoptar
políticas para asegurar la protección apropiada
de las leyes laborales y los beneficios de la seguridad
social a los empleos en jornada parcial y los empleos temporales,
a los trabajadores estacionales y a los que trabajan en
el hogar, para promover las perspectivas de carrera sobre
la base de condiciones de trabajo que concilien las responsabilidades
laborales con las familiares; b) Asegurar que las
mujeres y los hombres puedan decidir libremente y en un
pie de igualdad si trabajan en jornada completa o jornada
parcial, y examinar la posibilidad de proporcionar una protección
adecuada a los trabajadores atípicos en lo relativo
al acceso al empleo, las condiciones de trabajo y la seguridad
social; c) Asegurar, mediante leyes, incentivos o
estímulos que se den oportunidades adecuadas a las
mujeres y los hombres para obtener licencias y prestaciones
de maternidad o paternidad; promover que la distribución
de las responsabilidades del hombre y la mujer respecto
de la familia en pie de igualdad, incluso mediante leyes,
incentivos o estímulos apropiados, y promover además
que se facilite la lactancia a las madres trabajadoras;
d) Elaborar políticas, entre otras cosas,
en la esfera de la enseñanza, para modificar las
aptitudes que refuerzan la división del trabajo sobre
la base del género, con objeto de promover el concepto
de las responsabilidades familiares compartidas en lo que
respecta al trabajo doméstico, en particular en lo
relativo a la atención de los niños y los
ancianos; e) Mejorar el desarrollo de tecnologías
que faciliten el trabajo profesional, así como el
trabajo doméstico, y promover el acceso a esas tecnologías,
estimular la autosuficiencia y las actividades generadoras
de ingresos, transformar dentro del proceso productivo los
papeles establecidos en función del género
y dar a las mujeres la posibilidad de cambiar los trabajos
mal remunerados por otros mejores; f) Examinar una
serie de políticas y programas, incluso las leyes
sobre seguridad social y los regímenes fiscales,
de conformidad con las prioridades y las políticas
nacionales, para determinar cómo promover la igualdad
de género y la flexibilidad en el modo en que las
personas dividen su tiempo entre la educación y la
formación, el empleo remunerado, las responsabilidades
familiares, las actividades voluntarias y otras formas de
trabajo, descanso y esparcimiento socialmente útiles,
y en el modo en que obtienen beneficios de esas actividades.
- Medidas que han de adoptar, según proceda, los
gobiernos, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales,
los sindicatos y las Naciones Unidas: a) Adoptar,
con la participación de los órganos gubernamentales
y las asociaciones de empleadores y empleados pertinentes,
medidas adecuadas para que las mujeres y los hombres puedan
obtener licencias temporales, tener la posibilidad de transferir
sus prestaciones laborales y su jubilación y hacer
arreglos para modificar el horario de trabajo sin sacrificar
sus perspectivas de perfeccionamiento profesional y de carrera;
b) Elaborar y suministrar programas educacionales
mediante campañas innovadoras en los medios de información
y programas de enseñanza a nivel escolar y comunitario
a fin de promover la igualdad de género y la exclusión
de los estereotipos basados en el género de los papeles
que desempeñan las mujeres y los hombres dentro de
la familia; proporcionar servicios e instalaciones de apoyo,
como guarderías en el lugar de trabajo y horarios
de trabajo flexibles; c) Promulgar y aplicar leyes
para luchar contra el acoso sexual y otras formas de hostigamiento
en todos los lugares de trabajo.
- G - La mujer en el ejercicio del poder y la adopción
de decisiones
- La Declaración Universal de Derechos Humanos establece
que toda persona tiene derecho a participar en el gobierno
de su país. La habilitación y autonomía
de la mujer y el mejoramiento de su condición social,
económica y política son fundamentales para
el logro de un gobierno y una administración transparentes
y responsables y del desarrollo sostenible en todas las
esferas de la vida. Las relaciones de poder que impiden
que las mujeres puedan vivir plenamente funcionan a muchos
niveles de la sociedad, desde el más personal al
más público. La consecución del objetivo
de igualdad de participación de la mujer y el hombre
en la adopción de decisiones proporcionará
un equilibrio que reflejará de una manera más
exacta la composición de la sociedad y se necesita
para reforzar la democracia y promover su correcto funcionamiento.
La igualdad en la adopción de decisiones políticas
ejerce un poder de intercesión sin el cual es muy
poco probable que resulte viable la integración real
de la igualdad en la formulación de políticas
gubernamentales. A ese respecto, la participación
equitativa de la mujer en la vida política desempeña
un papel crucial en el proceso general de adelanto de la
mujer. La participación igualitaria de la mujer en
la adopción de decisiones no sólo es una exigencia
básica de justicia o democracia sino que puede considerarse
una condición necesaria para que se tengan en cuenta
los intereses de la mujer. Sin la participación activa
de la mujer y la incorporación del punto de vista
de la mujer a todos los niveles del proceso de adopción
de decisiones no se podrán conseguir los objetivos
de igualdad, desarrollo y paz.
- A pesar de que en la mayoría de los países
existe un movimiento generalizado de democratización,
la mujer suele estar insuficientemente representada en casi
todos los niveles de gobierno, sobre todo a nivel de los
ministerios y otros órganos ejecutivos, y ha avanzado
poco en el logro de poder político en los órganos
legislativos o en lo que respecta al cumplimiento del objetivo
aprobado por el Consejo Económico y Social de que
para 1995 haya un 30% de mujeres en puestos directivos.
A nivel mundial, sólo un 10% de los escaños
de los órganos legislativos y un porcentaje inferior
de los cargos ministeriales están ocupados por mujeres.
De hecho, en algunos países, incluso en los que están
experimentando cambios políticos, económicos
y sociales fundamentales, ha disminuido significativamente
el número de mujeres representadas en los órganos
legislativos. Aunque las mujeres constituyen por lo menos
la mitad del electorado de casi todos los países
y han adquirido el derecho a votar y a desempeñar
cargos públicos en casi todos los Estados Miembros
de las Naciones Unidas, la proporción de candidatas
a cargos públicos es realmente muy baja. Las modalidades
tradicionales de muchos partidos políticos y estructuras
gubernamentales siguen siendo un obstáculo para la
participación de la mujer en la vida pública.
Las actitudes y prácticas discriminatorias, las responsabilidades
con respecto a la familia y la crianza de los hijos y el
elevado costo que supone aspirar a cargos públicos
y mantenerse en ellos son factores que pueden disuadir a
las mujeres de ocupar puestos políticos. Las mujeres
que ocupan puestos políticos y de adopción
de decisiones en los gobiernos y los órganos legislativos
contribuyen a redefinir las prioridades políticas
al incluir en los programas de los gobiernos nuevos temas
que atienden y responden a las preocupaciones en materia
de género, los valores y las experiencias de las
mujeres y ofrecen nuevos puntos de vista sobre cuestiones
políticas generales.
- La mujer ha demostrado una considerable capacidad de liderazgo
en organizaciones comunitarias y no oficiales, así
como en cargos públicos. Sin embargo, los estereotipos
sociales negativos en cuanto a las funciones de la mujer
y el hombre, incluidos los estereotipos fomentados por los
medios de difusión, refuerzan la tendencia a que
las decisiones políticas sigan siendo predominantemente
una función de los hombres. Asimismo, la escasa representación
de la mujer en puestos directivos en el campo de las artes,
la cultura, los deportes, los medios de comunicación,
la educación, la religión y el derecho, ha
impedido que la mujer pueda ejercer suficiente influencia
en muchas instituciones clave.
- Debido a su acceso limitado a las vías tradicionales
de poder, como son los órganos de decisión
de los partidos políticos, las organizaciones patronales
y los sindicatos, la mujer ha conseguido acceder al poder
a través de estructuras alternativas, particularmente
en el sector de las organizaciones no gubernamentales. A
través de las organizaciones no gubernamentales y
las organizaciones de base popular, las mujeres han podido
dar expresión a sus intereses y preocupaciones e
incluir las cuestiones relativas a la mujer en los programas
nacionales, regionales e internacionales.
- La desigualdad en el terreno público tiene muchas
veces su raíz en las actitudes y prácticas
discriminatorias y en el desequilibrio en las relaciones
de poder entre la mujer y el hombre que existen en el seno
de la familia, como se define en el párrafo 29 supra.
La desigual división del trabajo y de las responsabilidades
en los hogares, que tiene su origen en unas relaciones de
poder también desiguales, limita las posibilidades
que tiene la mujer de encontrar tiempo para adquirir los
conocimientos necesarios para participar en la adopción
de decisiones en foros públicos más amplios,
y, por lo tanto, sus posibilidades de adquirirlos. Al repartirse
más equitativamente esas responsabilidades entre
la mujer y el hombre, no sólo se proporciona una
mejor calidad de vida a las mujeres y a sus hijas, sino
que también se les dan más oportunidades de
configurar y elaborar políticas, prácticas
y gastos públicos, de forma que sus intereses puedan
ser reconocidos y tenidos en cuenta. Las redes y modalidades
no oficiales de adopción de decisiones a nivel de
las comunidades locales, que reflejan un espíritu
predominantemente masculino, restringen la capacidad de
la mujer de participar en pie de igualdad en la vida política,
económica y social.
- El hecho de que haya una proporción tan baja de
mujeres entre los encargados de adoptar decisiones económicas
y políticas a los niveles local, nacional, regional
e internacional obedece a la existencia de barreras tanto
estructurales como ideológicas que deben superarse
mediante la adopción de medidas positivas. Los gobiernos,
las empresas transnacionales y nacionales, los medios de
comunicación de masas, los bancos, las instituciones
académicas y científicas y las organizaciones
regionales e internacionales, incluidas las del sistema
de las Naciones Unidas, no aprovechan plenamente las aptitudes
que tiene la mujer para la administración de alto
nivel, la formulación de políticas, la diplomacia
y la negociación.
- La distribución equitativa del poder y de la adopción
de decisiones en todos los niveles depende de que los gobiernos
y otros agentes realicen análisis estadísticos
de género e incorporen una perspectiva de género
al proceso de formulación de políticas y de
ejecución de programas. La igualdad en la adopción
de decisiones es esencial para potenciar el papel de la
mujer. En algunos países, la adopción de medidas
positivas ha llevado a una representación de un 33,3%
o más en los gobiernos locales y nacionales.
- Las instituciones de estadística nacionales, regionales
e internacionales no tienen todavía la capacidad
necesaria para presentar las cuestiones relacionadas con
la igualdad de trato de mujeres y hombres en las esferas
económica y social. No se utilizan todavía
suficientemente las bases de datos y las metodologías
existentes en la importante esfera de la adopción
de decisiones.
- Al abordar la cuestión de la desigualdad entre
la mujer y el hombre en el ejercicio del poder y en la adopción
de decisiones a todos los niveles, los gobiernos y otros
agentes deberían promover una política activa
y visible de incorporación de una perspectiva de
género en todas las políticas y programas,
de modo que antes de que se adopten las decisiones se analicen
sus efectos para la mujer y el hombre, respectivamente.
- Objetivo Estratégico G.1 - Adoptar medidas
para garantizar a la mujer igualdad de acceso y la plena
participación en las estructuras de poder y en la
adopción de decisiones Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Comprometerse
a establecer el objetivo del equilibrio entre mujeres y
hombres en los órganos y comités gubernamentales,
así como en las entidades de la administración
pública y en la judicatura, incluidas, entre otras
cosas, la fijación de objetivos concretos y medidas
de aplicación a fin de aumentar sustancialmente el
número de mujeres con miras a lograr una representación
paritaria de las mujeres y los hombres, de ser necesario
mediante la adopción de medidas positivas en favor
de la mujer, en todos los puestos gubernamentales y de la
administración pública; b) Adoptar
medidas, incluso, cuando proceda, en los sistemas electorales,
que alienten a los partidos políticos a integrar
a las mujeres en los cargos públicos electivos y
no electivos en la misma proporción y en las mismas
categorías que los hombres; c) Proteger y
promover la igualdad de derechos de las mujeres y los hombres
en materia de participación en actividades políticas
y libertad de asociación, incluida su afiliación
a partidos políticos y sindicatos; d) Examinar
el efecto diferencial de los sistemas electorales en la
representación política de las mujeres en
los órganos electivos y examinar, cuando proceda,
la posibilidad de ajustar o reformar esos sistemas; e)
Vigilar y evaluar los progresos logrados en la representación
de las mujeres mediante la reunión, el análisis
y la difusión regular de datos cuantitativos y cualitativos
sobre las mujeres y los hombres en todos los niveles de
los diversos puestos de adopción de decisiones en
los sectores público y privado, y difundir anualmente
datos sobre el número de mujeres y hombres empleados
en diversos niveles en los gobiernos; garantizar que las
mujeres y los hombres tengan igual acceso a toda la gama
de nombramientos públicos y establecer, dentro de
estructuras gubernamentales, mecanismos que permitan vigilar
los progresos realizados en esa esfera; f) Apoyar
a las organizaciones no gubernamentales y los institutos
de investigación que realicen estudios sobre la participación
y la influencia de las mujeres en la adopción de
decisiones y en el ámbito de adopción de decisiones;
g) Alentar una mayor participación de la mujer indígena
en la adopción de decisiones a todos los niveles;
h) Promover y garantizar, según proceda, que
las organizaciones que reciban financiación pública
adopten políticas y prácticas no discriminatorias
a fin de aumentar el número y elevar la categoría
de las mujeres en sus organizaciones; i) Reconocer
que las responsabilidades compartidas entre las mujeres
y los hombres en el ámbito laboral y en la familia
fomentan una mayor participación de la mujer en la
vida pública, y adoptar medidas apropiadas para lograr
ese objetivo, incluidas medidas encaminadas a hacer compatibles
la vida familiar y la profesional; j) Procurar lograr
el equilibrio entre ambos sexos en las listas de candidatos
nacionales designados para su elección o nombramiento
para los órganos de las Naciones Unidas, los organismos
especializados y otras organizaciones autónomas del
sistema de las Naciones Unidas, en particular para puestos
de categoría superior.
- Medidas que han de adoptar los partidos políticos:
a) Considerar la posibilidad de examinar la estructura
y los procedimientos de los partidos a fin de eliminar todas
las barreras que discriminen directa o indirectamente contra
la participación de la mujer; b) Considerar
la posibilidad de establecer iniciativas que permitan a
las mujeres participar plenamente en todas las estructuras
internas de adopción de decisiones y en los procesos
de nombramiento por designación o elección;
c) Considerar la posibilidad de incorporar las cuestiones
de género a su programa político tomando medidas
para lograr que las mujeres puedan participar en la dirección
de los partidos políticos en pie de igualdad con
los hombres.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, los órganos
nacionales, el sector privado, los partidos políticos,
los sindicatos, las organizaciones de empleadores, las instituciones
de investigación y académicas, los órganos
subregionales y regionales y las organizaciones no gubernamentales
e internacionales: a) Adoptar medidas positivas para
conseguir que exista un número decisivo de mujeres
dirigentes, ejecutivas y administradoras en puestos estratégicos
de adopción de decisiones; b) Crear o fortalecer,
según proceda, mecanismos para vigilar el acceso
de la mujer a los niveles superiores de adopción
de decisiones; c) Revisar los criterios de contratación
y nombramiento para los órganos consultivos y de
adopción de decisiones y el ascenso a puestos superiores
para garantizar que tales criterios son pertinentes y no
discriminan contra la mujer; d) Alentar los esfuerzos
de las organizaciones no gubernamentales, los sindicatos
y el sector privado para conseguir la igualdad entre mujeres
y hombres en sus distintas categorías, incluida la
participación igual en sus órganos de adopción
de decisiones y en las negociaciones en todos los sectores
y a todos los niveles; e) Desarrollar estrategias de comunicación
para fomentar el debate público sobre los nuevos
papeles que las mujeres y los hombres en la sociedad y en
la familia, según se define ésta en el párrafo
29 supra; f) Reestructurar los programas de contratación
y desarrollo profesional para velar por que las mujeres,
y especialmente las jóvenes, tengan igualdad de acceso
a la capacitación en asuntos de gestión, conocimientos
empresariales, técnicos y de jefatura, comprendida
la capacitación en el empleo; g) Desarrollar
programas de adelanto profesional para mujeres de todas
las edades mediante la planificación profesional,
la preparación para funciones determinadas, la orientación
profesional, el asesoramiento individual, la capacitación
y el readiestramiento; h) Alentar y apoyar la participación
de las organizaciones no gubernamentales de mujeres en las
conferencias de las Naciones Unidas y en sus procesos preparatorios;
i) Proponer como objetivo y apoyar el equilibrio
entre las mujeres y los hombres en la composición
de las delegaciones ante las Naciones Unidas y ante otros
foros internacionales.
- Medidas que han de adoptar las Naciones Unidas: a)
Aplicar las políticas y medidas existentes y adoptar
otras nuevas en materia de empleo y categorías superiores
a fin de lograr una igualdad general de mujeres y hombres,
especialmente en el cuadro orgánico y categorías
superiores, para el año 2000, teniendo debidamente
en cuenta la importancia de contratar personal con arreglo
a una distribución geográfica lo más
amplia posible, de conformidad con el párrafo 3 del
Artículo 101 de la Carta de las Naciones Unidas;
b) Desarrollar mecanismos para presentar a mujeres
como candidatas para el nombramiento a puestos superiores
en las Naciones Unidas, los organismos especializados y
otras organizaciones y órganos del sistema de las
Naciones Unidas; c) Seguir reuniendo y difundiendo
datos cuantitativos y cualitativos sobre la mujer y el hombre
en la adopción de decisiones y analizar las repercusiones
diferenciales en la adopción de decisiones y vigilar
los progresos realizados hacia el logro del objetivo del
Secretario General de que para el año 2000 estén
adjudicados a mujeres el 50% de los puestos administrativos
y de adopción de decisiones.
- Medidas que han de adoptar las organizaciones de mujeres,
las organizaciones no gubernamentales, los sindicatos, los
interlocutores sociales, los productores, las organizaciones
industriales y las organizaciones profesionales: a)
Fomentar y reforzar la solidaridad entre las mujeres mediante
la información, la educación y las actividades
de sensibilización; b) Defender a la mujer
en todos los niveles para que pueda influir en las decisiones,
procesos y sistemas políticos, económicos
y sociales y esforzarse por conseguir que los representantes
elegidos actúen responsablemente en lo que respecta
a su compromiso respecto de la problemática del género;
c) Establecer, conforme a las leyes sobre la protección
de los datos, bases de datos sobre la mujer y sus calificaciones
para utilizarlos en el nombramiento de mujeres a puestos
superiores de adopción de decisiones y de asesoramiento
y para difundirlos entre los gobiernos, las organizaciones
regionales e internacionales y la empresa privada, los partidos
políticos y otros órganos pertinentes.
- Objetivo Estratégico G.2 - Aumentar la capacidad
de la mujer de participar en la adopción de decisiones
y en los niveles directivos Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos, los órganos
nacionales, el sector privado, los partidos políticos,
los sindicatos, las organizaciones de empleadores, los órganos
subregionales y regionales, las organizaciones no gubernamentales
e internacionales y las instituciones de enseñanza:
a) Proporcionar capacitación para ocupar
puestos directivos y fomentar la autoestima con el fin de
prestar asistencia a las mujeres y a las niñas, especialmente
a las que tienen necesidades especiales, a las mujeres con
discapacidades y a las mujeres que pertenecen a minorías
raciales y étnicas, para que refuercen su autoestima
y para alentarlas a ocupar puestos de adopción de
decisiones; b) Aplicar criterios transparentes para
los puestos de adopción de decisiones y garantizar
que los órganos selectivos tengan una composición
equilibrada entre mujeres y hombres; c) Crear un
sistema de asesoramiento para las mujeres que carecen de
experiencia y, en particular, ofrecer capacitación,
incluida la capacitación para puestos directivos
y para la adopción de decisiones, para tomar la palabra
en público y para la autoafirmación, así
como en lo que respecta a hacer campañas políticas;
d) Proporcionar a mujeres y hombres una capacitación
que tenga en cuenta el género con el fin de fomentar
relaciones de trabajo no discriminatorias y el respeto por
la diversidad en el trabajo y en los estilos de administración;
e) Desarrollar mecanismos y proporcionar capacitación
para alentar a la mujer a participar en los procesos electorales,
las actividades políticas y otros sectores relacionados
con las actividades de dirección.
- H - Mecanismos institucionales para el adelanto de
la mujer
- Se han creado en casi todos los Estados Miembros mecanismos
nacionales para el adelanto de la mujer orientados, entre
otras cosas, a diseñar, fomentar, aplicar, ejecutar,
vigilar, evaluar, estimular y movilizar el apoyo de políticas
que promuevan el adelanto de la mujer. Los mecanismos nacionales
adoptan formas diversas y tienen una eficacia desigual,
y en algunos casos se han reducido. Marginados a menudo
en las estructuras nacionales de gobierno, estos mecanismos
se ven, con frecuencia, perjudicados debido a mandatos poco
claros, falta de personal, capacitación, datos adecuados
y recursos suficientes y un apoyo insuficiente de los dirigentes
políticos nacionales.
- En los planos regional e internacional, los mecanismos
y las instituciones destinados a promover el adelanto de
la mujer como parte integrante del desarrollo político,
económico, social y cultural general y de las iniciativas
en materia de desarrollo y de derechos humanos tropiezan
con problemas similares derivados de la falta de compromiso
en los niveles superiores.
- En sucesivas conferencias internacionales se ha subrayado
la necesidad de tener en cuenta los factores relacionados
con el género en la planificación de las políticas
y los programas. Sin embargo, en muchos casos esto no se
ha realizado.
- Se han fortalecido los órganos regionales dedicados
al adelanto de la mujer, conjuntamente con los mecanismos
internacionales, tales como la Comisión de la Condición
Jurídica y Social de la Mujer y el Comité
para la Eliminación de la Discriminación contra
la Mujer. Sin embargo, los limitados recursos disponibles
siguen obstaculizando la plena aplicación de sus
mandatos.
- En muchas organizaciones se han elaborado metodologías
orientadas a realizar un análisis de las políticas
y programas desde el punto de vista del género y
a tener en cuenta las distintas repercusiones de las políticas
en uno y otro sexo; estas metodologías están
disponibles, pero, a menudo, no se aplican o no se utilizan
en forma coherente.
- Los mecanismos nacionales para el adelanto de la mujer
son los organismos centrales de coordinación de políticas
de los gobiernos. Su tarea principal es prestar apoyo en
la incorporación de la perspectiva de la igualdad
de géneros en todas las esferas de política
y en todos los niveles de gobierno. Para lograr un funcionamiento
eficaz de los mecanismos nacionales es preciso que: a)
Se los considere en las instancias más altas de gobierno
que sea posible, y que estén bajo la responsabilidad
de un ministro del gabinete; b) Existan mecanismos
o procesos institucionales que agilicen, según proceda,
la planificación descentralizada, la aplicación
y la vigilancia con miras a lograr la participación
de las organizaciones no gubernamentales y organizaciones
comunitarias, empezando por las de base; c) Se disponga
de suficientes recursos presupuestarios y capacidad profesional;
d) Haya oportunidades para ejercer influencia en
la formulación de todas las políticas gubernamentales.
- Al abordar la cuestión de los mecanismos para la
promoción del adelanto de la mujer, los gobiernos
y otros agentes deben fomentar la formulación de
políticas activas y visibles para la incorporación
de una perspectiva de género en todas las políticas
y programas de modo que, antes de que se adopten las decisiones,
se realice un análisis de sus posibles efectos para
uno y otro sexo.
- Objetivo Estratégico H.1 - Crear o fortalecer
mecanismos nacionales y otros órganos gubernamentales
Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Velar
por que la responsabilidad de las cuestiones relacionadas
con el adelanto de la mujer recaiga en las esferas más
altas de gobierno que sea posible; en muchos casos esta
tarea podría estar a cargo de un ministro del gabinete;
b) Crear, sobre la base de un sólido compromiso
político, un mecanismo nacional, cuando no exista,
y fortalecer, según proceda, los mecanismos nacionales
existentes para el adelanto de la mujer en las instancias
más altas de gobierno que sea posible; el mecanismo
debería tener mandatos y atribuciones claramente
definidos; la disponibilidad de recursos suficientes y la
capacidad y competencia para influir en cuestiones de políticas
y formular y examinar la legislación serían
elementos decisivos; entre otras cosas, debería realizar
un análisis de políticas y llevar a cabo funciones
de fomento, comunicación, coordinación y vigilancia
de la aplicación; c) Proporcionar capacitación
en el diseño y el análisis de datos según
una perspectiva de género; d) Establecer procedimientos
que permitan al mecanismo recopilar información sobre
cuestiones de política, en todas las esferas del
gobierno, en una fase temprana y utilizarla en el proceso
de formulación y examen de políticas dentro
del gobierno; e) Informar periódicamente a
los órganos legislativos acerca del progreso alcanzado,
según proceda, en la aplicación de las medidas
encaminadas a incorporar la problemática del género,
teniendo en cuenta la aplicación de la Plataforma
de Acción; f) Alentar y promover la participación
activa de la amplia y diversa gama de agentes institucionales
en los sectores público, privado y voluntario, a
fin de trabajar por la igualdad entre la mujer y el hombre.
- Objetivo Estratégico H.2 - Integrar perspectivas
de género en las legislaciones, políticas,
programas y proyectos estatales Medidas que han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Velar
por que, antes de adoptar decisiones en materia de políticas,
se realice un análisis de sus repercusiones en las
mujeres y los hombres; b) Revisar periódicamente
las políticas, los programas y los proyectos nacionales,
así como su ejecución, evaluando la repercusión
de las políticas de empleo e ingresos a fin de garantizar
que las mujeres sean las beneficiarias directas del desarrollo
y que toda su contribución al desarrollo, tanto remunerada
como no remunerada, se tenga en cuenta en la política
y la planificación económicas; c) Promover
estrategias y objetivos nacionales relacionados con la igualdad
entre mujeres y hombres a fin de eliminar los obstáculos
al ejercicio de los derechos de la mujer y erradicar todas
las formas de discriminación contra la mujer;
d) Trabajar con los miembros de los órganos legislativos,
según proceda, a fin de promover la introducción
en todas las legislaciones y políticas de una perspectiva
de género; e) Encomendar a todos los ministerios
el mandato de estudiar la política y los programas
desde el punto de vista del género y teniendo en
cuenta la Plataforma de Acción; confiar la responsabilidad
del cumplimiento de ese mandato al nivel más alto
posible; establecer o reforzar una estructura de coordinación
interministerial para cumplir ese mandato y vigilar los
progresos hechos y mantener el enlace con los mecanismos
pertinentes.
- Medidas que han de adoptar los mecanismos nacionales:
a) Facilitar la formulación y aplicación
de políticas gubernamentales sobre la igualdad entre
mujeres y hombres, elaborar estrategias y metodologías
adecuadas, y promover la coordinación y la cooperación
dentro del gobierno central a fin de conseguir que una perspectiva
de género se incorpore normalmente en todos los procesos
de formulación de políticas; b) Promover
y establecer relaciones de cooperación con las dependencias
pertinentes del gobierno, los centros de estudio e investigación
sobre la mujer, las instituciones académicas y educacionales,
el sector privado, los medios de difusión, las organizaciones
no gubernamentales, especialmente las organizaciones de
mujeres, y todos los demás agentes de la sociedad
civil; c) Emprender actividades centradas en la reforma
jurídica con relación a, entre otras cosas,
la familia, las condiciones de empleo, la seguridad social,
el impuesto sobre la renta, la igualdad de oportunidades
en la educación, las medidas positivas para promover
el adelanto de la mujer, y la percepción de actitudes
y de una cultura favorables a la igualdad, y también
promover una perspectiva de género en las reformas
jurídicas de las políticas y los programas;
d) Promover una mayor participación de la
mujer como agente activa y beneficiaria en el proceso de
desarrollo; lo cual tendría como resultado mejorar
la calidad de la vida para todos; e) Establecer vínculos
directos con órganos nacionales, regionales e internacionales
relacionados con el adelanto de la mujer; f) Dar
capacitación y asesoramiento a los organismos gubernamentales
a fin de que tengan en cuenta en sus políticas y
programas una perspectiva de género.
- Objetivo Estratégico H.3 - Preparar y difundir
datos e información destinados a la planificación
y la evaluación desglosados por sexo Medidas que
han de adoptarse
- Medidas que han de adoptar los servicios nacionales, regionales
e internacionales de estadística, así como
los órganos gubernamentales y los organismos de las
Naciones Unidas pertinentes, en cooperación con las
organizaciones de investigación y documentación,
en sus respectivas esferas de actuación: a)
Tratar de velar por que se recojan, compilen, analicen y
presenten por sexo y edad estadísticas sobre la persona
que reflejen los problemas y cuestiones relativos al hombre
y la mujer en la sociedad; b) Recoger, compilar,
analizar y presentar periódicamente datos desglosados
por edad, sexo, indicadores socioeconómicos y otros
pertinentes, incluido el número de familiares a cargo,
para utilizarlos en la planificación y aplicación
de políticas y programas; c) Asegurar la participación
de las organizaciones y centros de estudio e investigación
sobre la mujer en la elaboración y ensayo de indicadores
y métodos de investigación adecuados para
mejorar los análisis de género, así
como en la vigilancia y evaluación de las medidas
para alcanzar las metas de la Plataforma de Acción;
d) Designar o nombrar personal para fortalecer los
programas de reunión de estadísticas con una
orientación de género y asegurar su coordinación,
supervisión y vinculación a todos los demás
campos estadísticos, y preparar resultados en que
se integren las estadísticas correspondientes a los
diversos ámbitos de que se trata; e) Mejorar
la obtención de datos sobre toda la contribución
de la mujer y del hombre a la economía, incluyendo
su participación en el sector no estructurado; f)
Desarrollar un conocimiento más integral de todas
las formas de trabajo y empleo mediante: I) La mejora de
la reunión de datos sobre el trabajo no remunerado
que ya esté incluido en el Sistema de Cuentas Nacionales
de las Naciones Unidas, por ejemplo, en la agricultura,
especialmente la agricultura de subsistencia, y otros tipos
de actividades de producción que no son de mercado;
II) La mejora de los métodos de medición en
que actualmente se subestima el desempleo y el empleo insuficiente
de la mujer en el mercado de la mano de obra; III) La elaboración
de métodos, en los foros apropiados, para evaluar
cuantitativamente el valor del trabajo no remunerado que
no se incluye en las cuentas nacionales, por ejemplo, el
cuidado de los familiares a cargo y la preparación
de alimentos, para su posible inclusión en cuentas
especiales u otras cuentas oficiales que se prepararán
por separado de las cuentas nacionales básicas pero
en consonancia con éstas, con miras a reconocer la
contribución económica de la mujer y a que
se haga evidente la desigualdad en la distribución
del trabajo remunerado y el no remunerado entre mujeres
y hombres; g) Desarrollar una clasificación
internacional de actividades para las estadísticas
sobre el uso del tiempo en que se aprecien las diferencias
entre mujeres y hombres en lo relativo al trabajo remunerado
y no remunerado, y reunir datos desglosados por sexo. En
el plano nacional y teniendo en cuenta las limitaciones
nacionales: I) Hacer estudios periódicos sobre el
uso del tiempo para medir cuantitativamente el trabajo no
remunerado, registrando especialmente las actividades que
se realizan simultáneamente con actividades remuneradas
u otras actividades no remuneradas; II) Medir cuantitativamente
el trabajo no remunerado que no se incluye en las cuentas
nacionales y tratar de mejorar los métodos para que
se analice su valor y se indique con exactitud en cuentas
satélites u otras cuentas oficiales que se prepararán
separadamente de las cuentas nacionales básicas pero
en consonancia con éstas; h) Perfeccionar
los conceptos y métodos de obtención de datos
sobre la medición de la pobreza entre hombres y mujeres,
incluido el acceso a los recursos; i) Fortalecer
los sistemas de estadísticas vitales e incorporar
el análisis de género en las publicaciones
e investigaciones; dar prioridad a las características
propias de cada sexo en la estructuración de la investigación
y en la obtención y el análisis de datos a
fin de mejorar la información sobre la morbilidad;
y mejorar la obtención de datos sobre el acceso a
los servicios de salud, incluido el acceso a los servicios
completos de salud sexual y reproductiva, maternidad y planificación
de la familia, dando prioridad especial a las madres adolescentes
y al cuidado de los ancianos; j) Desarrollar mejores
datos desagregados por sexo y edad sobre las víctimas
y los autores de todas las formas de violencia contra la
mujer, como la violencia doméstica, el hostigamiento
sexual, la violación, el incesto y el abuso sexual,
y la trata de mujeres y niñas, así como sobre
la violencia por parte de agentes del Estado; k)
Perfeccionar los conceptos y métodos de obtención
de datos sobre la participación de las mujeres y
de los hombres con discapacidades, incluido su acceso a
los recursos.
- Medidas que han de adoptar los gobiernos: a) Asegurar
la preparación periódica de una publicación
de estadísticas sobre género en que se presenten
e interpreten datos pertinentes sobre mujeres y hombres
en forma que resulte útil para una amplia gama de
usuarios no técnicos; b) Velar por que en
cada país los productores y usuarios de las estadísticas
revisen periódicamente la utilidad del sistema oficial
de estadísticas y el grado en que mide las cuestiones
de género, y elaborar un plan de las mejoras necesarias,
cuando proceda; c) Desarrollar y estimular el desarrollo
de estudios cuantitativos y cualitativos por parte de las
organizaciones de investigación, los sindicatos,
los empleadores, el sector privado y las organizaciones
no gubernamentales, sobre la distribución del poder
y la influencia en la sociedad, en que se indique el número
de mujeres y de hombres en cargos superiores, tanto en el
sector público como en el privado; d) Utilizar,
en la formulación de políticas y en la ejecución
de programas y proyectos, datos que reflejen mejor las cuestiones
de género.
- Medidas que han de adoptar las Naciones Unidas: a)
Promover el desarrollo de métodos para hallar formas
más adecuadas de obtener, comparar y analizar datos
referentes a los derechos humanos de las mujeres, incluida
la violencia contra la mujer, para su uso por todos los
órganos pertinentes de las Naciones Unidas; b)
Promover el desarrollo ulterior de métodos estadísticos
para mejorar los datos relacionados con la mujer en el desarrollo
económico, social, cultural y político; c)
Preparar cada cinco años nuevas ediciones de La Mujer
en el Mundo y distribuirlas ampliamente; d) Ayudar
a los países que lo soliciten a desarrollar políticas
y programas de género; e) Asegurar que los
informes, datos y publicaciones pertinentes de la División
de Estadística de la Secretaría de las Naciones
Unidas y del Instituto Internacional de Investigaciones
y Capacitación para la Promoción de la Mujer
sobre los progresos alcanzados a nivel nacional e internacional
se transmitan a la Comisión de la Condición
Jurídica y Social de la Mujer periódicamente
y de forma coordinada.
- Medidas que han de adoptar los donantes bilaterales y
las instituciones multilaterales de desarrollo: Alentar
y apoyar el desarrollo de una capacidad nacional en los
países en desarrollo y en los países con economías
en transición mediante el suministro de recursos
y asistencia técnica, de modo que los países
puedan medir plenamente el trabajo realizado por las mujeres
y los hombres, incluidos el trabajo remunerado y el no remunerado,
y, cuando proceda, usar cuentas satélites u otras
cuentas oficiales para el trabajo no remunerado
- I - Los derechos humanos de la mujer
- Los derechos humanos y las libertades fundamentales son
patrimonio inalienable de todos los seres humanos; su promoción
y protección es la responsabilidad primordial de
los gobiernos.
- La Conferencia Mundial de Derechos Humanos reafirma el
solemne compromiso de todos los Estados de cumplir su obligación
de promover el respeto universal, así como la observancia
y protección de todos los derechos humanos y las
libertades fundamentales de todos de conformidad con la
Carta de las Naciones Unidas, otros instrumentos relativos
a los derechos humanos y el derecho internacional. El carácter
universal de esos derechos y libertades no admite cuestionamiento.
- La promoción y protección de todos los derechos
humanos y libertades fundamentales debe considerarse un
objetivo prioritario de las Naciones Unidas, de conformidad
con sus propósitos y principios, en particular para
los fines de la cooperación internacional. En el
marco de estos propósitos y principios, la promoción
y protección de todos los derechos humanos es un
interés legítimo de la comunidad internacional.
Ésta debe tratar los derechos humanos en forma global,
justa y equitativa, en pie de igualdad y con el mismo interés.
La Plataforma de Acción reafirma la importancia de
que se garantice la universalidad, objetividad e imparcialidad
en el examen de las cuestiones de derechos humanos.
- La Plataforma de Acción reafirma que todos los
derechos humanos, es decir, los derechos civiles, culturales,
económicos, políticos y sociales, incluido
el derecho al desarrollo, son universales, indivisibles
e interdependientes y están relacionados entre sí,
según se expresa en la Declaración y Programa
de Acción de Viena aprobados por la Conferencia Mundial
de Derechos Humanos. Dicha Conferencia reafirmó que
los derechos humanos de la mujer y de la niña son
parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos
humanos universales. El disfrute pleno y en condiciones
de igualdad de todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales por la mujer y la niña constituye una
prioridad para los gobiernos y las Naciones Unidas y es
esencial para el adelanto de la mujer.
- La igualdad de derechos de la mujer y el hombre se menciona
explícitamente en el Preámbulo de la Carta
de las Naciones Unidas. En todos los principales instrumentos
internacionales de derechos humanos se incluye el sexo entre
los motivos por los cuales se prohibe a los Estados toda
discriminación.
- Los gobiernos no sólo deben abstenerse de violar
los derechos humanos de todas las mujeres, sino también
trabajar activamente para promover y proteger esos derechos.
El reconocimiento de la importancia de los derechos humanos
de la mujer se refleja en el hecho de que las tres cuartas
partes de los Estados Miembros de las Naciones Unidas se
han adherido a la Convención sobre la eliminación
de todas las formas de discriminación contra la mujer.
- En la Conferencia Mundial de Derechos Humanos se reafirmó
con toda claridad que los derechos humanos de la mujer,
en todo su ciclo vital, son inalienables y constituyen parte
integrante e indivisible de los derechos humanos universales.
En la Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo se reafirmaron los derechos reproductivos
de la mujer y el derecho al desarrollo. Tanto la Declaración
de los Derechos del Niño(31) como la Convención sobre los Derechos
del Niño11 garantizan los derechos del niño
y sostienen el principio de la no discriminación
por motivo de sexo
- La brecha entre la existencia de derechos y la posibilidad
de disfrutarlos efectivamente se deriva del hecho de que
los gobiernos no están verdaderamente empeñados
en promover y proteger esos derechos y no informan por igual
a las mujeres y a los hombres acerca de ellos. La falta
de mecanismos apropiados de presentación de recursos
a nivel nacional e internacional, y la insuficiencia de
medios a ambos niveles agravan el problema. En la mayor
parte de los países se han adoptado medidas para
incorporar en el derecho nacional los derechos garantizados
por la Convención sobre la eliminación de
todas las formas de discriminación contra la mujer.
Varios países han establecido mecanismos encaminados
a fortalecer la capacidad de la mujer para ejercer sus derechos.
- Para proteger los derechos humanos de la mujer es necesario
que, dentro de lo posible, se evite recurrir a las reservas
y que se procure que ninguna de ellas sea incompatible con
el objeto y el propósito de la Convención
o incompatible de cualquier otra forma con el derecho internacional
de los tratados. Los derechos humanos de la mujer, tal como
han sido definidos por los instrumentos internacionales
de derechos humanos, sólo serán letra muerta
si no se reconocen plenamente y se protegen, aplican, realizan
y hacen cumplir efectivamente, tanto en el derecho como
en la práctica nacional, en los códigos de
familia, civiles, penales, laborales y comerciales y en
las reglamentaciones administrativas.
- En los países que todavía no son partes
en la Convención sobre la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer y en
otros instrumentos internacionales de derechos humanos,
o en los que han formulado reservas que sean incompatibles
con el objeto o el propósito de la Convención,
o en los que todavía no se han revisado las leyes
nacionales para aplicar las normas internacionales, la igualdad
de jure de la mujer sigue sin conseguirse. El pleno disfrute
de la igualdad de derechos por la mujer se ve obstaculizado
por las discrepancias existentes entre las leyes de algunos
países y el derecho internacional y los instrumentos
internacionales de derechos humanos. La existencia de procedimientos
administrativos excesivamente complejos, la falta de sensibilización
de los órganos judiciales respecto de los derechos
humanos de la mujer y la falta de una vigilancia adecuada
de las violaciones de los derechos humanos de todas las
mujeres, junto con una representación insuficiente
de la mujer en los sistemas de justicia, la escasez de información
sobre los derechos existentes y la persistencia de determinadas
actitudes y prácticas perpetúan la desigualdad
de facto de la mujer. También perpetúa esa
desigualdad de facto el incumplimiento de, entre otras cosas,
las leyes o los códigos de la familia, civiles, penales,
laborales y comerciales, o de los reglamentos y normas administrativos
que tienen por objeto asegurar el pleno disfrute por la
mujer de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
- Toda persona debe tener derecho a participar en el desarrollo
cultural, económico, político y social, a
contribuir a ese desarrollo y a disfrutar de él.
En muchos casos, las mujeres y las niñas sufren discriminación
en la asignación de recursos económicos y
sociales, lo que constituye una violación directa
de sus derechos económicos, sociales y culturales.
- Los derechos humanos de todas las mujeres y de las niñas
deben constituir una parte integrante de las actividades
de las Naciones Unidas relativas a los derechos humanos.
Es menester intensificar los esfuerzos por integrar la igualdad
de derechos y los derechos humanos de todas las mujeres
y las niñas en las actividades de las Naciones Unidas
a nivel de todo el sistema y abordar esas cuestiones regular
y sistemáticamente por intermedio de los órganos
y mecanismos competentes. Para ello, entre otras cosas,
es necesario mejorar la cooperación y la coordinación
entre la Comisión de la Condición Jurídica
y Social de la Mujer, el Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión de
Derechos Humanos, incluidos sus relatores especiales y expertos
independientes, los grupos de trabajo y la Subcomisión
de Prevención de Discriminaciones y Protección
a las Minorías, la Comisión sobre el Desarrollo
Sostenible, la Comisión de Desarrollo Social, la
Comisión de Prevención del Delito y Justicia
Penal, y el Comité para la Eliminación de
la Discriminación contra la Mujer y otros órganos
de derechos humanos creados en virtud de tratados, y todas
las entidades competentes del sistema de las Naciones Unidas,
incluidos los organismos especializados. También
es necesario establecer lazos de cooperación para
fortalecer, racionalizar y simplificar el sistema de derechos
humanos de las Naciones Unidas y para promover su efectividad
y eficacia, teniendo en cuenta la necesidad de evitar duplicaciones
innecesarias y superposiciones de mandatos y tareas.
- Para lograr la meta de la realización universal
de los derechos humanos de todos, los instrumentos internacionales
de derechos humanos deben aplicarse de forma de tener en
cuenta con más claridad el carácter sistemático
y sistémico de la discriminación contra la
mujer, indicado patentemente por los análisis de
género.
- Teniendo presentes el Programa de Acción de la
Conferencia Internacional sobre la Población y el
Desarrollo14 y la Declaración de Viena y el Programa
de Acción aprobados en la Conferencia Mundial de
Derechos Humanos, la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer
reafirma que los derechos a la procreación se basan
en decidir libre y responsablemente el número de
hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el momento
en que desean tener hijos y a disponer de la información
y de los medios necesarios para ello, así como en
el reconocimiento del derecho a alcanzar el nivel más
elevado de salud sexual y reproductiva. También incluyen
su derecho a adoptar decisiones en lo que se refiere a la
reproducción sin sufrir discriminación, coacciones
ni violencia, de conformidad con lo establecido en los documentos
de derechos humanos.
- La violencia contra la mujer constituye una violación
de sus derechos humanos y libertades fundamentales y un
obstáculo o un impedimento para el disfrute de esos
derechos. Teniendo en cuenta la Declaración sobre
la eliminación de la violencia contra la mujer, y
la labor de los Relatores Especiales, la violencia basada
en el género, como los golpes y otras formas de violencia
en el hogar, el maltrato sexual, la esclavitud y explotación
sexuales, y la trata internacional de mujeres y niños,
la prostitución impuesta y el hostigamiento sexual,
así como la violencia contra la mujer derivada de
los prejuicios culturales, el racismo y la discriminación
racial, la xenofobia, la pornografía, la depuración
étnica, el conflicto armado, la ocupación
extranjera, el extremismo religioso y antirreligioso y el
terrorismo, son incompatibles con la dignidad y el valor
de la persona humana y deben eliminarse. Es menester prohibir
y eliminar todo aspecto nocivo de ciertas prácticas
tradicionales, habituales o modernas que violan los derechos
de la mujer. Los gobiernos deben adoptar medidas urgentes
para combatir y eliminar todas las formas de violencia contra
la mujer en la vida privada y pública, ya sean perpetradas
o toleradas por el Estado o por personas privadas.
- Muchas mujeres enfrentan otras barreras para el disfrute
de sus derechos humanos debido a factores tales como su
raza, idioma, origen étnico, cultura, religión,
incapacidades o clase socioeconómica o debido a que
son indígenas, migrantes, incluidas las trabajadoras
migrantes, desplazadas o refugiadas. También pueden
encontrarse en situación desventajosa y marginadas
por falta de conocimientos generales y por el no reconocimiento
de sus derechos humanos, así como por los obstáculos
que encuentran para tener acceso a la información
y a los mecanismos de recurso en caso de que se violen sus
derechos.
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