Día Mundial del Hábitat: por el derecho de las mujeres a la ciudad
- 1 oct 2018
- 2 min de lectura

En el Día Mundial del Hábitat, el primer lunes de octubre, designado en 1985 por Naciones Unidas con el objetivo de reflexionar sobre el estado de nuestros pueblos y ciudades y el derecho básico de todos a una vivienda adecuada, queremos demandar la formulación de políticas y la aplicación de acciones concretas para avanzar en los derechos de las mujeres al uso y disfrute de la ciudad.
En el contexto de las múltiples desigualdades urbanas que en América Latina se cruzan y refuerzan entre sí, es preciso promover un nuevo paradigma de desarrollo centrado en la inclusión: un paradigma que contemple la concepción de la ciudad como un territorio donde se garantizan y ejercen los derechos ciudadanos de todas y todos.
La ciudad no es ajena a las desigualdades de género, particularmente a la división sexual del trabajo. Habitar la ciudad no es neutro: el espacio urbano incide en el acceso a las oportunidades, que son diferentes para mujeres y hombres. Por tanto, progresar hacia una mayor inclusión y calidad urbana significa desarrollar políticas públicas capaces de generar cambios que respondan a los retos de la creciente incorporación de las mujeres a la vida social y política y a su mayor participación en la fuerza de trabajo. Políticas y programas que contribuyan a la seguridad en los espacios públicos, a la eficiencia en la movilidad y transporte, a un uso equitativo del tiempo por parte de hombres y mujeres en las tareas domésticas y de cuidado, a una mayor cobertura y calidad de servicios público y a la protección del medioambiente.
Indagar en cómo viven y experimentan la ciudad las mujeres y avanzar en el fortalecimiento de sus derechos, desde una perspectiva de género, es uno de los propósitos que guían el trabajo de la Red Mujer y Hábitat de América Latina.
En este Día Mundial del Hábitat, queremos reivindicar en nuestras ciudades:
• Espacios públicos y privados seguros, libres de violencia contra las mujeres.
• Barrios con equipamientos y servicios de calidad y acceso próximo al trabajo y a la educación.
• Implementación de políticas y programas de cuidado para la población dependiente, que contribuyan a la autonomía de las mujeres.
• Organizaciones comunitarias fuertes y aumento de la participación política de las mujeres en diversos niveles de gobierno.
• Viviendas adecuadas que respondan a los atributos básicos considerados por tratados internacionales, y que se privilegie el acceso a la vivienda a mujeres a cargo de hogares monoparentales, y a mujeres que viven violencia.
• Detener el abuso en el cobro de los alquileres y contar con seguridad para las mujeres en la tenencia de la vivienda.
• El respeto a la diversidad ciudadana, integrando a las mujeres migrantes y fomentando los derechos de las mujeres desplazadas por la violencia.
• El manejo sustentable y responsable de los bienes comunes naturales, patrimoniales y energéticos de la ciudad y su entorno.
Más info sobre las organizaciones que integran la Red aquí.





Comentarios