Resumen del II Foro Virtual Lecturas Feministas

Actualizado: jun 10



El pasado martes 02 de junio realizamos el II Foro Virtual "Lecturas feministas sobre ciudades y territorios. Desigualdades frente a la pandemia del COVID-19", en continuidad con lo abordado en el I Foro Virtual, pero en el que buscamos profundizar en las experiencias y propuestas de compañeras de distintas organizaciones territoriales de la región.


Luego de unas palabras de bienvenida por parte de Maite Rodríguez Blandón, de Fundación Guatemala y Coordinadora Regional de la Red Mujer y Hábitat de América

Latina y el Caribe, dimos paso al primer panel.


La primera en compartir fue María Luisa Obando, de la organización de Mujeres Indígenas e integrante de la Red de mujeres diversas por el derecho a la ciudad de Bogotá. María Luisa señaló que no hay leyes que incluyan y protejan a las mujeres indígenas, y que el Estado no les está proveyendo de ningún tipo de asistencia para afrontar estos momentos tan complejos en los que la economía individual trata de imponerse por sobre la intención de construir de manera colectiva y tejer redes.


Seguidamente tomó la palabra Nathaly Camila Portillo, integrante de Asociación solidaria para impulsar el desarrollo humano ASPIDH y de Arcoiris Trans en El Salvador, quien compartió la situación en la que se encuentran las personas trans en su país, donde no hay ley de identidad de género, por lo cual viven indocumentadas y el Estado no las reconoce. En estos momentos, donde la circulación en las ciudades es muy restringida, Nathaly remarcó que el 80% de las personas trans son trabajadoras sexuales y que, ante falta de políticas inclusivas por parte del gobierno, están subsistiendo gracias a ayudas de organizaciones que envían víveres. El sistema de salud, enfocado en atender los casos de pacientes con coronavirus, no están dando respuestas a quienes acuden allí por otros motivos.


Verónica Molina, dirigente vecinal de la Asamblea Territorial San Miguel e integrante de Mujeres en Red Zona Sur de Chile, mencionó que están realizando talleres online de prevención de violencia y mapeos, asegurando que desde los gobiernos no existen políticas destinadas a solucionar estas problemáticas y que por lo tanto este trabajo lo están llevando a cabo las organizaciones sociales y de mujeres. En consonancia con lo que mencionaba Nathaly , indicó que los derechos sexuales y reproductivos están siendo desatendidos en los hospitales. Verónica también manifestó cómo este nuevo escenario ha dejado en evidencia que las mujeres son las más afectadas por la desigualdad y la evidente imposibilidad del Estado de brindar respuestas, por lo cual es necesario presionar a los gobiernos para que establezcan políticas de género para garantizar la sostenibilidad de la vida.


Por su parte, Mónica Impa, del Grupo de Mujeres Unidas por los Barrios de Córdoba, e integrante del Colectivo Agenda Derechos de las Mujeres a la Ciudad de Argentina, recordó que en lo que va del año, el 80% de los femicidios ocurrieron al interior de los hogares, y que por lo tanto las casas y la vía pública son espacios de peligro para las mujeres. Entre otros puntos, Mónica resaltó el cambio compulsivo de categorías de los trabajos denominados "esenciales", obligando así a muchas trabajadoras de casas particulares a ser “esenciales” o bien a trabajar “cama adentro” (modalidad en la cual las trabajadoras deben vivir en las casas de sus empleadores), exponiendo y precarizandolas aún más. ¿Cómo volvemos a pensar posibilidades de tiempo libre, recreación, placer? se preguntó, haciendo hincapié en que ahora, muchas mujeres que realizaban otras actividades por fuera del cuidado y el trabajo (estudio, activismo, participación en distintos espacios) se ven nuevamente encerradas en sus casas, cercenando así sus derechos al tiempo libre, a la recreación y al encuentro con otras.




Tras un intercambio de preguntas y respuestas, el segundo panel inició con la participación de Maritza Dutra Alves, Coordinadora ejecutiva de Unión de Movimientos de Moradia, en Brasil. Su organización trabaja principalmente por el acceso a la vivienda digna, pero Maritza contó que, desde que el coronavirus llegó a Brasil, la preocupación ahora es por la vida de las compañeras, que viven en situaciones de hacinamiento y precariedad en las periferias y en las ciudades, atravesando cotidianamente situaciones muy difíciles. Desde la Secretaría de la Mujer de su organización están trabajando para apoyarlas en la emergencia, desarrollando informativos para orientar cómo denunciar casos de violencia, realizado campañas de redes solidarias para conseguir alimentos, elementos de higiene, máscaras y ayudar de esta manera a que las vecinas puedan quedarse en sus casas.


Desde Guatemala, Marixa Contreras, Lideresa de Villa Canales, compartió experiencias de incidencia local enfocadas en garantizar la seguridad y la higiene de las comunidades y en combatir el hambre, en las áreas rurales donde habitan. Marixa observó que, por ejemplo, desde antes de la pandemia vienen trabajando en empoderar a las mujeres, involucrándolas en proyectos de huertos. En estos momentos esos proyectos les permiten a las compañeras consumir alimentos que ellas mismas produjeron, satisfaciendo así una parte de sus necesidades nutricionales. Estar organizadas, trabajando en redes antes de la pandemia les ha permitido responder y hacer frente a la crisis y la pandemia.


Por último tomó la palabra Marcia Santacruz, integrante de la Red de Innovación Política y Presidenta de la Corporación Amigos de la Unesco, de Colombia. Marcia cuestionó la romantización que realizan medios de comunicación y gobiernos al hablar sobre la pandemia al pensar el aislamiento como un “tiempo para fortalecer los vínculos de la familia, una oportunidad para descansar”. Estas son narrativas de los sectores privilegiados que recrean una realidad que se aleja de las otredades, y que generan mayor crisis, vulneración de derechos y profundizan las brechas. Esta crisis se conjuga con infraestructuras en salud deficientes, con condiciones precarias, desabastecimiento de alimentos, fragilidad de los recursos de la economía informal y con la profundización de la violencia. Destacó la importancia de la incidencia social y política de las mujeres y de trabajar en redes, en articulación. Recuperó también el fortalecimiento de las prácticas ancestrales como la mano cambiada o la olla comunitaria que han permitido sobrevivir en el territorio.


En el cierre se realizó otra ronda de preguntas y respuestas, Olga Segovia, Investigadora de SUR Corporación de Chile, e integrante de la Red Mujer y Hábitat de América Latina, realizó una síntesis del encuentro.


En esta ocasión nos acompañaron asistentes de Brasil, Colombia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Perú, El Salvador, Chile, Estados Unidos, México, Portugal, Costa Rica, España, Reino Unido, Nigeria, Honduras, Francia, Alemania, Cabo Verde y Panamá.


Antes de finalizar compartimos un video donde más compañeras de distintos países latinoamericanos y del Caribe contaron sus formas de resistir el aislamiento y los efectos de pandemia:



Pueden ver la grabación del encuentro online completa aquí:


https://www.facebook.com/colectivafeminista/videos/248779956349119/?v=639532326645417


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